
En el ecosistema de las criptomonedas, una moneda es un activo digital nativo de su propia cadena de bloques. A diferencia de los tokens, las monedas no se desarrollan sobre otra blockchain, sino que constituyen una parte integral de la suya. Por ejemplo, Bitcoin es la criptomoneda nativa de la blockchain de Bitcoin, Ether lo es de Ethereum y Solana (SOL) es el activo nativo de la blockchain Solana.
Las monedas son la unidad fundamental de valor dentro de sus respectivas redes, y funcionan como medio de intercambio y como incentivo para los participantes del sistema. Se crean a través del mecanismo de consenso de la blockchain y son esenciales para el funcionamiento y la seguridad de la red.
La generación de monedas varía según la arquitectura de cada blockchain. Los dos modelos más utilizados para la creación de monedas son el modelo UTXO (Unspent Transaction Output) y el modelo de cuentas, que ofrecen enfoques diferentes para la gestión de transacciones y balances.
Criptomonedas como Bitcoin y Litecoin emplean el modelo UTXO para procesar transacciones. En este sistema, se crea un UTXO cada vez que se realiza una transacción. Los mineros generan transacciones al minar un bloque con éxito y reciben una compensación por mantener y actualizar la blockchain.
Cada UTXO contiene información sobre su valor y solo puede usarse una vez como entrada en una nueva transacción. Este mecanismo es fundamental para proteger la blockchain contra el doble gasto. Al gastar criptomonedas bajo el modelo UTXO, consumes UTXO existentes y generas nuevos, lo que equivale a cambiar un billete grande por varios más pequeños.
Criptomonedas como Ethereum y BNB Chain utilizan el modelo de cuentas. En este sistema, las cuentas tienen un saldo que aumenta o disminuye con cada transacción. Cuando envías una transacción, la blockchain ajusta directamente los saldos tanto del remitente como del receptor.
Este modelo resulta más intuitivo para quienes conocen los sistemas bancarios tradicionales, ya que mantiene un saldo acumulativo en vez de seguir salidas individuales de transacciones. Además, el modelo de cuentas facilita interacciones más complejas con contratos inteligentes y es más eficiente para aplicaciones que requieren cambios frecuentes de estado.
Las monedas cumplen funciones fundamentales en los ecosistemas blockchain. Al crear un nuevo bloque, el nodo que lo mina o propone recibe monedas como recompensa por mantener esta base de datos distribuida. Este sistema de incentivos, conocido como recompensas de bloque o transacciones coinbase, motiva a los participantes a asegurar la blockchain.
Otra función clave de las monedas es pagar las tarifas de gas y transacción. Los usuarios abonan estas tarifas en la moneda nativa de la blockchain que utilizan. Por ejemplo, en Ethereum se paga el gas en ETH y, en Solana, en SOL. Estas tarifas compensan a validadores y mineros por procesar transacciones y ejecutar contratos inteligentes, ayudando a mantener la red sostenible y segura.
Además, las monedas suelen actuar como reserva de valor y medio de intercambio, permitiendo transferencias globales sin intermediarios. Algunas monedas permiten el staking, donde los titulares bloquean sus activos para participar en el consenso de red y obtener recompensas.
Bitcoin (BTC): La primera criptomoneda, diseñada inicialmente como medio de intercambio. Con el tiempo, Bitcoin se ha convertido en una reserva de valor y suele denominarse "oro digital". Su suministro limitado a 21 millones de monedas y su carácter descentralizado la hacen atractiva para preservar valor a largo plazo.
Ethereum (ETH): Criptomoneda nativa de la blockchain de Ethereum. ETH se utiliza como gas para la Ethereum Virtual Machine y permite a los desarrolladores crear aplicaciones descentralizadas complejas. Tras el cambio a Proof of Stake, ETH también sirve como activo de staking para los validadores de red.
Solana (SOL): Moneda nativa de la red Solana, conocida por su alto rendimiento y bajas tarifas. SOL se usa para pagar el gas y las tarifas de transacción, y también puede bloquearse en staking para contribuir a la seguridad de la blockchain.
Avalanche (AVAX): Criptomoneda nativa de Avalanche, un protocolo Layer 0 que posibilita la creación de redes blockchain personalizadas. AVAX se utiliza para tarifas de transacción, staking y gobernanza dentro del ecosistema Avalanche.
Cosmos (ATOM): Moneda nativa de Cosmos, una blockchain diseñada para facilitar la comunicación entre cadenas. ATOM se emplea en staking y gobernanza, ayudando a proteger Cosmos Hub y sus redes asociadas.
Los tokens son una alternativa a la hora de crear activos digitales en el ámbito de las criptomonedas. A diferencia de las monedas, los desarrolladores no los crean directamente en una blockchain, sino que los generan mediante contratos inteligentes sobre blockchains ya existentes. Sus características y gestión dependen por completo de los desarrolladores que los emiten.
El estándar de token más utilizado es ERC-20 en el ecosistema Ethereum y en cadenas compatibles con EVM. Otros estándares destacados son BEP-20 para BNB Chain, SPL para Solana y BRC-20 para Bitcoin. Estos estándares aseguran la interoperabilidad y compatibilidad entre distintas aplicaciones y billeteras.
Los tokens no se limitan a usos dentro de las criptomonedas: escrituras de propiedad, documentos de vehículos o certificados de acciones pueden considerarse formas de tokens, ya que representan derechos u objetos transferibles entre partes.
Los fundadores suelen crear tokens con fines concretos, adaptándolos a las aplicaciones o ecosistemas descentralizados que desean impulsar. La flexibilidad de los tokens facilita la personalización de funcionalidades sin necesidad de desarrollar una blockchain nueva.
Para los tokens ERC-20, la lógica está en el contrato inteligente. Las direcciones de Ethereum no almacenan tokens en el sentido tradicional, sino que el contrato actúa como un libro de cuentas donde se anotan los saldos de cada dirección. Al transferir tokens, el contrato inteligente actualiza estos saldos automáticamente.
Esta arquitectura tiene ventajas: permite crear tokens rápidamente sin la complejidad de lanzar una nueva blockchain, aprovecha la seguridad de redes consolidadas y facilita la interacción con otros tokens y aplicaciones de la misma cadena. Sin embargo, los tokens dependen del rendimiento y la seguridad de la blockchain subyacente.
Los tokens tienen múltiples aplicaciones dentro del ecosistema de criptomonedas:
Gobernanza: Los tokens de gobernanza otorgan a sus titulares poder decisorio sobre protocolos o aplicaciones. Permiten votar propuestas, modificar parámetros y definir el rumbo de los proyectos, fomentando una gestión colectiva y descentralizada.
Utilidad: Los tokens de utilidad dan acceso a productos o servicios concretos en un ecosistema. Funcionan como llaves digitales, facilitando la interacción con aplicaciones descentralizadas, el pago de servicios o el desbloqueo de funciones premium.
Medio de intercambio: Algunos tokens sirven como unidad de valor para bienes y servicios, permitiendo comprar y vender dentro de plataformas o comunidades concretas.
Inversión: Muchos tokens funcionan como vehículos de inversión, aunque no generen ingresos, intereses, rentas o dividendos como los valores tradicionales. Los inversores los adquieren especulando sobre su posible revalorización o el crecimiento del ecosistema asociado.
Chainlink (LINK): Servicio de oráculos independiente de la blockchain que suministra datos reales a contratos inteligentes. Chainlink permite que los contratos inteligentes interactúen con fuentes externas, APIs y sistemas de pago, siendo una infraestructura clave para aplicaciones DeFi.
The Graph (GRT): Apodado el "Google de Web3", The Graph es un protocolo para indexar y consultar datos de blockchain. Permite a los desarrolladores construir aplicaciones descentralizadas eficientes gracias al acceso organizado a información blockchain.
Render (RNDR): Proyecto que facilita el intercambio de potencia de cómputo GPU en un mercado descentralizado. Render conecta a quienes necesitan servicios de renderizado con usuarios que disponen de capacidad GPU, generando una red distribuida eficiente para renderizado.
Uniswap (UNI): Token de gobernanza de Uniswap, el exchange descentralizado más relevante en Ethereum. UNI confiere derechos de gobernanza sobre el protocolo, permitiendo votar sobre tarifas, activos admitidos y actualizaciones.
Gala (GALA): Plataforma de gaming basada en blockchain, donde los jugadores pueden poseer, desarrollar e intercambiar activos de juego como criptomonedas. Gala representa la convergencia entre videojuegos y blockchain, habilitando la verdadera propiedad digital de los activos de juego.
Las finanzas tradicionales cuentan con distintas formas de dinero por su complejidad y los diferentes roles que desempeña en la economía. Sin embargo, son sistemas centralizados, gestionados por gobiernos y bancos centrales que controlan la política monetaria y la emisión de moneda.
En cambio, las monedas basadas en blockchain existen en registros descentralizados mantenidos por comunidades globales. La tecnología blockchain permite que cualquiera participe en la actualización del registro, sin que una sola entidad pueda excluir a otros de operar, lo que genera un sistema financiero más abierto y accesible.
Las finanzas tradicionales dependen de intermediarios de confianza como bancos y procesadores de pagos para verificar transacciones y mantener saldos. Las monedas y tokens blockchain eliminan estos intermediarios mediante verificación criptográfica y consenso distribuido, lo que reduce costes y agiliza las transacciones manteniendo la seguridad.
Pese a ello, las finanzas tradicionales ofrecen ventajas como protección regulatoria, mecanismos de recuperación ante fraude y marcos legales consolidados. El sector cripto evoluciona para reducir estas diferencias, manteniendo los beneficios de la descentralización.
Aunque su nombre sugiera lo contrario, las stablecoins son tokens y no monedas. Los desarrolladores las crean sobre blockchains consolidadas para aprovechar su infraestructura y seguridad.
Las blockchains maduras disponen ya de ecosistemas e infraestructura que permiten a los usuarios operar con stablecoins cómodamente, gracias al soporte de billeteras, exchanges y aplicaciones descentralizadas. Al construir sobre redes probadas, los emisores de stablecoins pueden centrarse en mantener la estabilidad de precio sin desarrollar nueva infraestructura blockchain.
Las stablecoins buscan mantener un valor estable, normalmente vinculado a monedas fiat como el dólar estadounidense. Lo consiguen mediante distintos mecanismos, como la colateralización fiat, la sobrecolateralización con criptomonedas o ajustes algorítmicos de la oferta. Esta estabilidad las hace útiles para transacciones cotidianas, como reserva de valor en momentos de volatilidad y como puente entre finanzas tradicionales y mercados cripto.
Pese a sus similitudes, monedas y tokens presentan diferencias importantes que el usuario debe conocer para operar con seguridad. Las monedas suelen aprovechar la seguridad y estabilidad de su blockchain nativa, aunque están expuestas a riesgos específicos de la red, como fallos de consenso o vulnerabilidades de protocolo.
Los tokens conllevan riesgos adicionales respecto a los de la blockchain subyacente. Las vulnerabilidades de los contratos inteligentes pueden ocasionar el robo o la pérdida de tokens, incluso si la blockchain base sigue siendo segura. Además, el valor y la funcionalidad de los tokens dependen del éxito del proyecto y de la continuidad de sus contratos inteligentes.
Ambos, monedas y tokens, afrontan riesgos de mercado como la volatilidad de precios, la liquidez y la incertidumbre regulatoria. Las jurisdicciones pueden clasificar monedas y tokens de forma diferente, lo que afecta su estatus legal y tributario.
Informarse sobre estas diferencias y riesgos permite a inversores y usuarios desenvolverse con mayor seguridad en el mundo de las criptomonedas. Saber si se trata de una moneda o un token ayuda a evaluar riesgos y medidas de seguridad para cada actividad.
Las monedas son criptomonedas independientes con su propia blockchain, como Bitcoin. Los tokens son activos digitales creados sobre blockchains existentes, como Ethereum, y cumplen funciones específicas en sus respectivos ecosistemas.
Bitcoin es una moneda con blockchain propia. Ethereum también es una moneda. Los tokens se desarrollan sobre blockchains existentes como Ethereum, por ejemplo los tokens ERC-20.
Las monedas operan sobre una blockchain independiente, mientras que los tokens se desarrollan en blockchains existentes como Ethereum. Las monedas requieren su propio mecanismo de consenso, y los tokens utilizan la infraestructura y seguridad de la blockchain anfitriona.
La diferencia clave es la propiedad de la blockchain. Las monedas tienen blockchain propia, como Bitcoin (BTC). Los tokens funcionan sobre blockchains existentes, como los tokens de Ethereum. Comprueba si el activo opera en su propia cadena o depende de otra para clasificarlo correctamente.
Sí. Las monedas son criptomonedas independientes con redes propias, ofrecen utilidad directa y mayor liquidez. Los tokens se basan en blockchains existentes y su valor depende de los proyectos y ecosistemas subyacentes. En general, las monedas muestran mayor estabilidad y adopción.
El utility token permite acceder a servicios y funciones de la plataforma, mientras que el security token representa la propiedad de valores tradicionales. Ambos son tipos de tokens, pero tienen fines distintos en los ecosistemas blockchain.
Emitir tokens exige menos coste y dificultad técnica que desarrollar una blockchain independiente. Los tokens aprovechan la infraestructura existente, lo que facilita el despliegue rápido, la expansión de funciones y la integración con ecosistemas descentralizados.
Las stablecoins son tokens emitidos sobre blockchains existentes como ERC-20. Mantienen un valor estable vinculado a moneda fiat u otros activos, y no operan como redes independientes como las monedas.
Sí. Coin, como activo nativo de una blockchain, requiere la billetera propia de esa cadena; los tokens funcionan en blockchains existentes (como Ethereum) y pueden guardarse en billeteras compatibles con esa cadena. El modo de almacenamiento depende de la base técnica de cada uno.
El futuro de monedas y tokens estará marcado por los tokens de IA, la tokenización de activos reales y las soluciones Layer 2. DePIN y las blockchains modulares serán líneas clave de desarrollo, centradas en innovación tecnológica y aplicaciones prácticas.











