

APR y APY son dos métodos distintos para medir los rendimientos en el ecosistema de las criptomonedas. Estas métricas resultan fundamentales en protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi), plataformas centralizadas de préstamos de activos digitales y diversas plataformas de inversión en cripto, que las utilizan para comunicar las posibles ganancias a los usuarios.
Las plataformas pueden mostrar los rendimientos empleando APR o APY, y aunque estos términos pueden parecer similares para quienes se inician, producen resultados significativamente diferentes. Entender la diferencia entre estos cálculos es esencial para tomar decisiones informadas de inversión en el sector cripto. Elegir entre APR y APY puede afectar notablemente el rendimiento real, especialmente en inversiones a largo plazo.
APR (Annual Percentage Rate) refleja el retorno anual que obtienen los prestamistas al ceder sus activos cripto. Esta métrica ofrece una manera clara de comprender el potencial de ganancia anual de tus activos digitales al utilizarlos en diferentes protocolos.
Las entidades financieras tradicionales han usado el APR durante años en hipotecas, tarjetas de crédito, préstamos de automóviles y otros productos crediticios. En el entorno de las criptomonedas, el APR se aplica en mecanismos de staking, cuentas de ahorro cripto y en operaciones de préstamo y toma de préstamos con activos digitales. Su adopción facilita la transición entre las finanzas tradicionales y la economía cripto emergente.
Aunque el APR suele asociarse a los costes que pagan los prestatarios, también se utiliza en productos generadores de ingresos, sobre todo en el sector cripto. Esta doble función convierte al APR en una métrica versátil para ambas partes de las operaciones de préstamo.
El APR es una tasa anual, pero puede calcularse de manera proporcional (o ajustada) para períodos más cortos. Este cálculo facilita que los usuarios comprendan sus rendimientos potenciales, independientemente del plazo de inversión, ya sea de días, semanas o meses.
El APR se basa en el interés simple, aunque puede incluir tarifas adicionales y costes de transacción. Este método sencillo permite que el APR sea fácil de entender y calcular, incluso para quienes empiezan a invertir en cripto.
La fórmula del APR es la siguiente:
APR = ((Interés + Tarifas / Importe del préstamo) / Número de días del plazo del préstamo)) × 365 días × 100
Esta fórmula tiene en cuenta el tipo de interés base y las tarifas asociadas, proporcionando una visión más completa del coste o rendimiento real. Al anualizar la tasa y expresarla en porcentaje, el APR se convierte en una métrica estándar que facilita la comparación entre plataformas y productos.
El APR puede ser fijo o variable, cada uno con finalidades y riesgos diferentes. El APR fijo se mantiene constante durante la inversión o el préstamo, lo que aporta estabilidad y previsibilidad para la planificación financiera. Por ello, resulta especialmente atractivo para los inversores que buscan seguridad en los rendimientos.
El APR variable, en cambio, puede cambiar en cualquier momento según las condiciones del mercado, modificaciones de los protocolos y otros factores. Aunque esto implica incertidumbre, también puede ofrecer mayores rendimientos en escenarios de mercado favorables. Muchos protocolos DeFi emplean APR variable para reflejar la oferta y demanda en tiempo real en sus pools de préstamos.
APY (Annual Percentage Yield) es la tasa de retorno real obtenida en una inversión, y se distingue porque contempla el interés compuesto. Por ello, el APY representa con mayor precisión el potencial de ganancia a largo plazo.
Mientras el APR se basa en el interés simple, el Annual Percentage Yield incorpora interés compuesto, reinvirtiendo los intereses generados para incrementar los rendimientos. Este efecto de capitalización puede aumentar de forma significativa los retornos, sobre todo cuando los períodos de capitalización son frecuentes.
El APY suele emplearse en productos e inversiones generadoras de ingresos. En el sector cripto, está asociado habitualmente a recompensas de staking, oportunidades de yield farming y cuentas de ahorro cripto. Estas opciones aprovechan el interés compuesto para maximizar los rendimientos de los participantes.
Como el APY contempla el interés compuesto, calcula el retorno de la inversión de forma más precisa que el APR. Por este motivo, el APY es la métrica preferida por los inversores que buscan conocer su potencial real de ganancia, especialmente en compromisos a largo plazo.
Las plataformas cripto que ofrecen productos con intereses pueden capitalizar el interés de forma diaria, mensual, trimestral, semestral o anual. La frecuencia de capitalización impacta de forma significativa en los rendimientos finales: a mayor frecuencia, mayores rendimientos.
Para calcular el APY se emplea la siguiente fórmula:
APY = ((1 + r/n) ^ n) – 1
Donde:
Esta fórmula muestra cómo la frecuencia de capitalización puede modificar el rendimiento. Por ejemplo, la capitalización diaria (n=365) genera rendimientos más altos que la mensual (n=12) con la misma tasa de interés base, lo que refleja el efecto de la reinversión frecuente.
Al igual que el APR, el APY puede ser fijo o variable, ofreciendo distintas ventajas y consideraciones para los inversores. El APY fijo se mantiene constante durante la inversión, aportando certeza y facilitando la previsión de rendimientos futuros.
El APY variable, en cambio, no mantiene la misma tasa durante el periodo de inversión y se ajusta según el mercado, el rendimiento del protocolo y otros factores. Aunque esto implica incertidumbre, puede adaptarse a escenarios cambiantes y ofrecer rendimientos superiores en períodos favorables, a la vez que protege a los protocolos en momentos difíciles.
La diferencia clave entre APR y APY radica en el método de cálculo: el APR usa interés simple, mientras el APY aplica interés compuesto. Esta distinción tiene consecuencias prácticas importantes para quienes buscan maximizar sus rendimientos.
Los inversores cripto deberían priorizar el APY, ya que mide los rendimientos reales de manera más precisa. El efecto de la capitalización puede marcar una diferencia significativa, especialmente en inversiones a largo plazo o con alta frecuencia de capitalización.
Al comparar oportunidades, también conviene analizar estos factores:
Costes asociados: Considera las tarifas de transacción en la red y los costes de retirada, ya que pueden influir considerablemente en el rendimiento neto. Las tarifas elevadas de gas en ciertas cadenas pueden reducir los rendimientos, sobre todo en inversiones pequeñas.
Tipo de APR y APY: Comprende si las tasas ofrecidas son fijas o variables antes de invertir. Las tasas fijas garantizan estabilidad, mientras que las variables pueden ofrecer mayores rendimientos potenciales, pero con más riesgo.
Rendimiento actual y tendencia futura de los activos digitales: Si el precio del activo cae, tu inversión pierde valor independientemente del interés generado. Un APY alto es irrelevante si el activo subyacente se deprecia.
Reputación y tamaño de la plataforma: Las plataformas DeFi y CeFi consolidadas y con historial suelen ofrecer mejor liquidez que las más pequeñas. Esta estabilidad resulta clave en momentos de volatilidad o al retirar fondos.
El APY es generalmente una métrica superior para evaluar rendimientos de inversión, ya que incluye el interés compuesto. Sin embargo, muchas plataformas cripto que ofrecen recompensas de staking o intereses siguen mostrando los rendimientos como APR, lo que puede subestimar el retorno real de los inversores.
Para comparar con precisión distintas oportunidades de inversión, convierte APR y APY usando calculadoras en línea si conoces la frecuencia de capitalización. Así podrás comparar plataformas y productos de manera homogénea y tomar la decisión más informada.
Comprender estas métricas y sus implicaciones permite a los inversores cripto tomar mejores decisiones, maximizar los rendimientos y evitar errores habituales en el entorno dinámico de los activos digitales. A medida que el ecosistema cripto evoluciona, dominar estos conceptos fundamentales resulta cada vez más relevante para participar con éxito en DeFi y otras oportunidades de generación de rendimiento.
El APR es la tasa de interés anual sin capitalización, mientras que el APY incluye el interés compuesto y suele ser más alto. En cripto, el APY refleja con mayor exactitud el rendimiento real de tu inversión.
El interés compuesto del APY se obtiene con la fórmula A = P(1 + r/n)^(nt), donde A es el importe final, P es el principal, r es la tasa anual, n es la frecuencia de capitalización y t el periodo en años.
Céntrate en el APY para calcular rendimientos reales en DeFi. El APY muestra el efecto de la capitalización y el rendimiento anual verdadero, mientras que el APR no contempla la capitalización y subestima el retorno real.
El APY suele ser más favorable para los inversores porque incluye el efecto de la capitalización y muestra el rendimiento anual real, dando una visión más precisa del potencial de ganancias que el APR.
Usa la fórmula (1 + APR/n)^n - 1, donde n es la frecuencia de capitalización anual. A mayor frecuencia, mayor APY. Por ejemplo, un APR del 20 % capitalizado mensualmente equivale a un APY del 21,94 %, mientras que la capitalización diaria produce un APY del 22,13 %.
Las plataformas de préstamos cripto anuncian el APY porque refleja el rendimiento real al incluir el interés compuesto, y ofrece a los usuarios una visión más precisa de las ganancias que el APR, que no contempla la capitalización.
El APR muestra la tasa anual sin capitalización e indica el rendimiento básico anual. El APY representa el rendimiento anual incluyendo el interés compuesto, ofreciendo una imagen más precisa del retorno real a lo largo del tiempo.











