
Las stablecoins son criptomonedas diseñadas para mantener un valor fijo, lo que las convierte en una opción popular para inversores que quieren operar con activos digitales evitando las bruscas fluctuaciones de precio. Estos activos digitales consiguen estabilidad al estar ligados a activos tradicionales como monedas fiduciarias, metales preciosos (por ejemplo, oro) u otras criptomonedas. Algunas stablecoins emplean mecanismos algorítmicos para controlar su suministro y conservar la estabilidad de precio.
El principio básico de las stablecoins es que su valor permanece constante porque está vinculado a un activo fijo o regulado por protocolos automáticos. Esta estabilidad resulta especialmente valiosa en el volátil mercado de criptomonedas, donde otros activos digitales pueden experimentar variaciones drásticas en poco tiempo. Para inversores y empresas que buscan previsibilidad en sus transacciones digitales, las stablecoins ofrecen una alternativa fiable que combina las ventajas de la tecnología blockchain con la estabilidad de los instrumentos financieros tradicionales.
La volatilidad característica del mercado de criptomonedas ha llevado a que muchos consideren estos activos como altamente especulativos. Fluctuaciones de precio del 10 % o más en un solo día no son raras en criptomonedas conocidas como Bitcoin o Ethereum. Esta volatilidad supone un desafío para quienes quieren emplear activos digitales en transacciones cotidianas o como reserva de valor.
Las stablecoins buscan equilibrar esa volatilidad aportando estabilidad al mercado. Lo consiguen al vincular su valor a activos reales, creando un puente entre las finanzas tradicionales y el ecosistema de criptomonedas. Este mecanismo permite que la stablecoin mantenga un valor constante respecto a su activo subyacente.
La mayoría de las stablecoins cuentan con reservas que respaldan y garantizan la seguridad de los activos subyacentes. Estas reservas resultan clave para mantener la confianza, ya que aseguran que cada token puede ser canjeado por su valor equivalente en el activo respaldado. Normalmente, auditores independientes revisan estas reservas de manera periódica para asegurar la transparencia y la confianza de los usuarios.
Uno de los principales usos de las stablecoins es como medio de intercambio. Al igual que otras criptomonedas, pueden negociarse y transferirse en redes blockchain, pero destacan a la hora de facilitar pagos porque su valor se mantiene constante durante y después de la transacción. Esta estabilidad resulta valiosa tanto para usuarios institucionales como particulares que requieren importes de transacción predecibles.
Por ejemplo, los inversores institucionales consideran las stablecoins herramientas para pagos internacionales. Utilizarlas para transacciones transfronterizas puede ser más eficiente y rentable que los sistemas bancarios tradicionales. En los últimos años, diferentes países han considerado las stablecoins para liquidaciones comerciales, valorando su potencial para simplificar el comercio internacional y reducir los costes de transacción.
No todas las stablecoins funcionan igual. Algunas están respaldadas por otros activos y otras recurren a mecanismos algorítmicos. Entender los distintos tipos ayuda a elegir la stablecoin más adecuada a cada necesidad. Las principales categorías son:
Las stablecoins respaldadas por fiat mantienen reservas equivalentes a su capitalización de mercado en monedas tradicionales. Es decir, una unidad de stablecoin equivale a una unidad de moneda fiduciaria en una proporción 1:1. Estas reservas suelen estar depositadas en cuentas bancarias u otras entidades financieras seguras.
Organizaciones independientes auditan periódicamente estas reservas para garantizar la transparencia y la confianza del usuario. Esta es la forma más sencilla de stablecoin y suele ser la más centralizada, ya que requiere custodios de confianza para mantener y gestionar las reservas fiat.
Por ejemplo, Tether (USDT), una stablecoin respaldada por fiat, mantiene su valor anclado al dólar estadounidense en proporción 1:1. Así, por cada USDT en circulación, teóricamente debería haber un dólar estadounidense respaldándolo. Este mecanismo de respaldo directo hace que las stablecoins respaldadas por fiat sean fáciles de comprender y ampliamente adoptadas, aunque dependen de entidades centralizadas para gestionar las reservas.
Las stablecoins respaldadas por materias primas obtienen su valor de metales preciosos como el oro y la plata u otros activos tangibles. Este tipo de stablecoin permite a los inversores exponerse a materias primas físicas disfrutando de las ventajas de la tecnología blockchain, como la transferibilidad y la propiedad fraccionada.
Por ejemplo, Paxos Gold (PAXG) está respaldada por reservas de oro custodiadas por Paxos. Cada token representa la propiedad de una onza troy de oro físico almacenado en bóvedas profesionales. Así, los clientes pueden poseer una fracción de un lingote de oro sin tener que gestionarlo o custodiarlo físicamente. La tokenización de oro y otras materias primas abre nuevas oportunidades para quienes desean exposición a commodities sin barreras tradicionales.
Igualmente, algunas stablecoins respaldadas por materias primas están vinculadas al valor de materiales como el petróleo crudo o el gas natural. Estas stablecoins permiten exponerse a los mercados de materias primas mediante tecnología blockchain, facilitando un trading y liquidación potencialmente más eficiente que en los mercados convencionales.
Las stablecoins pueden estar respaldadas por otras criptomonedas en lugar de dinero fiat o activos físicos. Se emiten principalmente para utilizarse en varias blockchains y requieren sobrecolateralización: el valor de la criptomoneda ofrecida como garantía debe ser sensiblemente superior al de la stablecoin. Esto es clave porque el precio de las criptomonedas es altamente volátil.
Por ejemplo, DAI de MakerDAO es una stablecoin vinculada al dólar estadounidense, pero está colateralizada con Ethereum y otras criptomonedas. Si se emiten 100 $ en DAI, deben aportarse aproximadamente 150 $ en criptomonedas como garantía. Esta sobrecolateralización protege el valor de la stablecoin incluso si la criptomoneda colateral sufre una caída de precio.
La descentralización de las stablecoins respaldadas por criptomonedas es atractiva para quienes valoran el funcionamiento sin permisos ni intermediarios. Sin embargo, mantener la ratio de colateralización adecuada y la volatilidad de los activos subyacentes son retos específicos de este tipo de stablecoin.
Las stablecoins algorítmicas pueden o no disponer de reservas colateralizadas. Usualmente dependen de programas informáticos con fórmulas predefinidas para estabilizar su valor mediante mecanismos automáticos. Estos algoritmos regulan la oferta y demanda a través de contratos inteligentes, ajustando la cantidad en circulación para mantener el precio objetivo.
El algoritmo incrementa la oferta de tokens cuando el precio supera su referencia y la reduce cuando baja de ese nivel. Este sistema, en teoría, mantiene la estabilidad del precio sin necesidad de reservas físicas. Desde un enfoque de descentralización, estas stablecoins superan a otras porque no dependen de reservas centrales ni de custodios de confianza.
Sin embargo, las stablecoins algorítmicas han enfrentado grandes retos. TerraUSD (UST), una stablecoin algorítmica reconocida, perdió su paridad en 2022 y sufrió un colapso que evidenció los riesgos de los sistemas puramente algorítmicos. Este hecho suscitó dudas sobre la viabilidad de estas stablecoins y aumentó el escrutinio de reguladores y participantes del mercado.
| Característica | Respaldada por fiat | Respaldada por materias primas | Respaldada por criptomonedas | Algorítmica |
|---|---|---|---|---|
| Respaldo | Basada en USD, EUR | Basada en oro, petróleo | Basada en criptomonedas | Basada en algoritmos |
| Estabilidad de precio | Alta, vinculada a fiat | Moderada, ligada a materias primas | Moderada, ligada a cripto volátil | Variable, ligada a algoritmo |
| Volatilidad | Baja por fiat estable | Baja a moderada | Moderada | Baja a moderada |
| Descentralización | Normalmente centralizada | Centralizada o descentralizada | Generalmente descentralizada | Generalmente descentralizada |
| Casos de uso | Pagos, remesas, almacenamiento de valor para trading | Almacenamiento de valor, inversión | Colateral en DeFi, préstamos | Pagos, finanzas descentralizadas |
| Ejemplos | Tether (USDT), USDC | Paxos Gold (PAXG), Digix Gold | DAI, sUSD | TerraUSD (UST - antes de perder la paridad) |
Tether, lanzada en 2014, es la stablecoin con mayor capitalización de mercado y mantiene su liderazgo desde hace años. Su amplia adopción permite que USDT se pueda comprar en prácticamente cualquier exchange importante, lo que facilita el acceso a traders de todo el mundo.
La función principal de Tether es agilizar la transferencia de fondos entre exchanges. Los traders pueden obtener beneficios realizando arbitraje cuando los precios de criptomonedas difieren entre plataformas, y la liquidez y disponibilidad de USDT la hacen ideal para ese propósito. La stablecoin mantiene una relación 1:1 con el dólar, lo que implica una reserva de un dólar por cada USDT.
Pese a ser la stablecoin más conocida, USDT ha estado envuelta en polémicas. En octubre de 2021, la Comisión de Futuros de Materias Primas de EE. UU. impuso una multa de 42,5 millones de dólares a Tether, acusando al emisor de USDT de realizar declaraciones engañosas sobre sus reservas entre 2016 y 2019.
La autenticidad de las reservas de Tether sigue siendo un tema controvertido. Tras las investigaciones, Tether ha defendido su posición asegurando que no existen problemas operativos ni en Tether ni en USDT. La compañía ha implementado medidas para aumentar la transparencia, como la publicación de atestaciones periódicas de reservas, aunque parte de los críticos consideran que serían necesarias auditorías independientes completas para dar mayor confianza.
Circle y un exchange líder lanzaron USD Coin en 2018. Como USDT, está vinculada al dólar estadounidense 1:1, ofreciendo una estabilidad y funcionalidad similares. USDC es un protocolo de código abierto que permite a empresas y particulares desarrollar sus propios productos y servicios.
USDC se ha consolidado como alternativa a USDT, aportando pruebas de respaldo en activos estadounidenses. Circle, principal emisor, publica regularmente informes de atestación realizados por firmas de auditoría de primer nivel, lo que aporta mayor transparencia frente a ciertos competidores.
La stablecoin destaca en aplicaciones de finanzas descentralizadas (DeFi), donde la transparencia y el cumplimiento regulatorio la convierten en la opción preferida de muchos protocolos. Plataformas DeFi relevantes integran USDC en préstamos, créditos y actividades de yield farming, favoreciendo su adopción y liquidez en el ecosistema de criptomonedas.
La Maker Foundation creó inicialmente DAI como un activo de préstamo no volátil para empresas, ofreciendo una alternativa descentralizada a las stablecoins respaldadas por fiat. La gobernanza pasó después a MakerDAO, una organización autónoma descentralizada que gestiona el protocolo mediante votaciones de la comunidad.
MakerDAO busca asegurar la estabilidad de DAI reforzando su colateralización. DAI mantiene reservas sobrecolateralizadas en Maker Vaults para protegerse de la volatilidad del mercado. Así, el valor de los activos bloqueados en las bóvedas supera ampliamente el valor de los tokens DAI en circulación, creando un colchón frente a las fluctuaciones de los activos colateralizados.
DAI es la stablecoin más utilizada para la integración en aplicaciones descentralizadas (DApp), con soporte para más de 400 DApps y billeteras. Su naturaleza descentralizada y gobernanza abierta la hacen especialmente atractiva para usuarios que buscan soluciones trustless. El token es esencial en el ecosistema DeFi, sirviendo como colateral, medio de intercambio y reserva de valor estable en numerosos protocolos.
Este proyecto de stablecoin es fruto de la colaboración entre Paxos y un exchange principal. Paxos respalda la stablecoin con dólares estadounidenses en cuentas bancarias, garantizando una estabilidad similar a la de otras stablecoins ligadas al dólar.
Fue de las pocas stablecoins aprobadas por reguladores de Wall Street, lo que en un inicio le dio credibilidad y claridad regulatoria. Sin embargo, la stablecoin ha sido objeto de revisión por cuestiones de liquidez y otros factores. Por ejemplo, un exchange de referencia la eliminó el 13 de marzo de 2023 alegando, entre otros motivos, problemas regulatorios.
Con el aumento de investigaciones por parte de la SEC, el proyecto se ha visto afectado y actualmente Paxos afronta demandas por supuestas infracciones de las leyes de protección al inversor. Estas complicaciones regulatorias han impactado notablemente en la adopción y el uso de la stablecoin, remarcando la importancia del cumplimiento normativo en un entorno en constante cambio.
| Característica | Stablecoins | Bitcoin |
|---|---|---|
| Estabilidad de precio | Estable, vinculada a activos como fiat o materias primas | Muy volátil, variaciones significativas en función de la demanda |
| Casos de uso | Básicamente pagos y transacciones | Reserva de valor para inversión y trading |
| Velocidad de procesamiento de transacciones | Generalmente más rápida | Más lenta por congestión de red |
| Respaldo | Respaldada por activos reales o algoritmos | No respaldada por activos |
| Volatilidad | Oscilaciones mínimas | Alta volatilidad y cambios de precio frecuentes |
| Descentralización | Algunas (algorítmicas) son descentralizadas, otras no | Totalmente descentralizada |
| Adopción | Crecimiento en sistemas de pago y DeFi | Muy aceptada en inversión y mercados globales |
Esta comparativa muestra las diferencias clave entre stablecoins y Bitcoin. Mientras Bitcoin es principalmente una inversión especulativa y reserva de valor, las stablecoins son herramientas prácticas para pagos y puentes entre finanzas tradicionales y mercados de criptomonedas. La volatilidad de Bitcoin la hace poco adecuada para pagos diarios, mientras que la estabilidad de las stablecoins las convierte en una opción óptima para ese uso. Sin embargo, la descentralización y oferta limitada de Bitcoin le otorgan el potencial de servir como cobertura frente a inflación y devaluación, cualidad que las stablecoins, al estar ligadas a monedas fiat, no pueden ofrecer.
Las stablecoins se consideran seguras gracias a su baja volatilidad, diferenciándose de otras criptomonedas. Su estabilidad las presenta como menos arriesgadas que los criptoactivos convencionales, sujetos a cambios bruscos de precio.
Aunque esto es cierto en teoría, la seguridad no está garantizada si los emisores aplican malas prácticas de gestión o no prueban adecuadamente sus reservas. La estabilidad del precio no implica que el sistema subyacente sea seguro o fiable. Existen factores que pueden poner en riesgo la seguridad de una stablecoin:
La sostenibilidad de una stablecoin depende de su respaldo. Las reservas están expuestas a riesgos de crédito, mercado y liquidez. En otras palabras, que existan depósitos en un momento no garantiza su disponibilidad futura. Crisis económicas, quiebras bancarias o mala gestión de reservas pueden comprometer la paridad de una stablecoin.
Las stablecoins se han promocionado como respuesta a la volatilidad cripto. Aunque suelen ser más seguras que otros tokens, la reputación del sector cayó tras el caso Luna-Terra. UST, una stablecoin algorítmica del ecosistema Terra, perdió su paridad en mayo de 2022, lo que causó pérdidas multimillonarias y minó la confianza en el sector.
Los emisores deberían estar regulados para asegurar control y responsabilidad. Sin regulación, los proyectos pueden afrontar problemas legales que perjudiquen a los usuarios. La ausencia de marcos regulatorios integrales en muchos países genera incertidumbre y riesgos para los titulares de stablecoins.
En la práctica, la falta de regulación ha facilitado que emisores hagan afirmaciones falsas sobre sus reservas. Algunos proyectos han sido acusados de no mantener respaldo suficiente, operar con reservas fraccionarias o invertir activos de respaldo en instrumentos riesgosos que afectan su solvencia.
Para mayor seguridad, conviene utilizar stablecoins consolidadas y con alta capitalización. Estas suelen ser más transparentes, con mejor gestión de reservas y mayor probabilidad de supervisión. Es recomendable informarse sobre el mecanismo de respaldo, auditorías y reputación del emisor antes de usar una stablecoin para transacciones o tenencias relevantes.
Las stablecoins influyen notablemente en el trading de criptomonedas y el ecosistema financiero en general. Permiten transacciones más rápidas y seguras, brindando los beneficios de la tecnología blockchain sin la volatilidad de las criptomonedas tradicionales.
Con el avance de la regulación sobre activos digitales en todo el mundo, las stablecoins se consolidan como solución para mejorar sistemas de pago y facilitar remesas internacionales. Su capacidad para transferir valor rápida y económicamente las hace especialmente valiosas en pagos internacionales, donde la banca tradicional es lenta y costosa.
La integración de las stablecoins en los sistemas financieros tradicionales avanza. Grandes procesadoras de pagos e instituciones exploran su adopción, reconociendo su potencial para reducir costes y acelerar transacciones. Esta adopción masiva puede ampliar mucho los usos de las stablecoins fuera del sector cripto.
Los bancos centrales también exploran el sector, con varios países desarrollando o considerando monedas digitales de banco central (CBDC) con características similares a las stablecoins. Estas monedas digitales públicas podrían coexistir con stablecoins privadas, creando un entorno diverso de activos digitales estables.
En el sector DeFi, las stablecoins resultan esenciales al ofrecer colateral estable para préstamos y créditos, generar rendimientos predecibles y operar como pares base de trading. Conforme DeFi crece, la demanda de stablecoins fiables aumentará.
No obstante, el desarrollo de las stablecoins dependerá en gran medida de la regulación. Una normativa clara y equilibrada que proteja al usuario y permita la innovación puede hacer que las stablecoins alcancen todo su potencial, mientras que una regulación excesiva podría frenar la innovación y limitar sus ventajas.
La tecnología de las stablecoins evoluciona, con nuevos mecanismos para mejorar la estabilidad, transparencia y eficiencia. Es probable que surjan modelos híbridos que combinen elementos de varios tipos, logrando estabilidad y manteniendo la descentralización.
A medida que el sector de las criptomonedas madura, las stablecoins están llamadas a ser el puente principal entre las finanzas tradicionales y el ecosistema de activos digitales, impulsando la adopción de la tecnología blockchain en las finanzas del día a día.
Una stablecoin es una criptomoneda vinculada a activos estables como moneda fiduciaria, lo que permite que su precio se mantenga estable. Suele estar respaldada por reservas del activo que representa (por ejemplo, stablecoins ancladas al USD como USDT y USDC), garantizando escasa volatilidad.
Entre las stablecoins están USDT (Tether), USDC (Circle/Coinbase) y DAI (MakerDAO). USDT es la más líquida y utilizada. USDC destaca por su transparencia y auditorías. DAI es descentralizada, respaldada por colateral cripto en vez de reservas fiat, lo que aporta independencia valorada por la comunidad cripto.
Las stablecoins permiten mantener el valor de las transacciones al conservar la paridad 1:1 con monedas fiduciarias como el dólar, eliminando la volatilidad de las criptomonedas. Son medios esenciales para trading on-chain, facilitan la entrada al mercado, reducen costes y agilizan transferencias en blockchain.
Las stablecoins presentan riesgos de seguridad de red y exposición a ransomware. También existen amenazas por volatilidad de mercado, incertidumbre regulatoria y vulnerabilidades en contratos inteligentes. Es importante conocer estos riesgos antes de utilizarlas.
Las stablecoins ofrecen estabilidad de precio al estar vinculadas a monedas fiat o activos, eliminando la volatilidad. Permiten transacciones más rápidas y baratas que la banca tradicional, con consistencia de valor, lo que las hace ideales para trading y uso diario en el ecosistema cripto.
Las stablecoins son el medio de liquidación fundamental en DeFi, permitiendo trading, préstamos, créditos y liquidaciones. Ofrecen estabilidad y liquidez, facilitando operaciones y gestión de colateral en protocolos descentralizados.
Las stablecoins crecerán de forma significativa, pasando del trading cripto a pagos en el mundo real e integración con las finanzas tradicionales. Los marcos regulatorios globales se refuerzan, priorizando cumplimiento, transparencia en reservas y medidas anti-blanqueo. Las stablecoins en USD seguirán dominando mientras que otras monedas ganan presencia en mercados regionales.











