

Un virus de minería de criptomonedas es un tipo de software malicioso que se introduce de forma oculta en ordenadores, smartphones u otros dispositivos digitales y se apropia de su capacidad de procesamiento para minar criptomonedas. El propósito principal de este malware es ejecutar un minero encubierto que resuelve constantemente problemas matemáticos complejos para generar criptomonedas, desviando todos los beneficios a los ciberdelincuentes.
Un minero parasitario consume la electricidad y los recursos computacionales de tu dispositivo sin tu consentimiento ni que lo sepas. A diferencia del ransomware, no cifra archivos ni daña los datos directamente, pero roba tu capacidad de procesamiento, acorta notablemente la vida útil del hardware y aumenta la factura eléctrica. La CPU y la GPU se fuerzan al máximo, lo que provoca un desgaste prematuro y genera un exceso de calor en el sistema.
Ciberdelincuentes de diferentes niveles de sofisticación desarrollan y distribuyen virus de minería de criptomonedas. A veces, grandes grupos de hackers diseñan estos ataques para obtener beneficios económicos. En el ámbito de la ciberseguridad, estos incidentes se conocen como cryptojacking: la explotación no autorizada de los recursos informáticos de otros para minar criptomonedas.
Estos virus están diseñados para operar con la máxima discreción, permitiendo que las víctimas permanezcan durante largos periodos sin darse cuenta de la infección. Esto favorece a los hackers: a diferencia del ransomware, que se manifiesta enseguida y exige un pago para descifrar los datos, los mineros pueden operar sin ser detectados durante meses o incluso años, extrayendo criptomonedas en silencio. Durante ese tiempo, los atacantes pueden obtener grandes beneficios utilizando redes masivas de dispositivos comprometidos (botnets).
Descargar software infectado es uno de los métodos de infección más habituales. Los mineros suelen hacerse pasar por programas pirateados, juegos crackeados, activadores de Windows o generadores de claves. Los usuarios que buscan evitar pagar licencias acaban instalando el código malicioso sin saberlo.
Mediante virus dropper: programas dropper especializados que primero acceden al PC como archivos aparentemente inofensivos y luego descargan e instalan el minero desde internet. Este método en varias fases ayuda a eludir la protección del antivirus.
Por correo electrónico y phishing: los archivos adjuntos maliciosos o enlaces de phishing en correos electrónicos siguen siendo un mecanismo de distribución eficaz. Los atacantes disfrazan los mensajes como correspondencia empresarial, notificaciones bancarias o avisos de servicios reconocidos.
Exploits y gusanos de red: los atacantes aprovechan vulnerabilidades en los sistemas operativos y el software para propagarse automáticamente sin intervención del usuario. Esto resulta especialmente peligroso en redes corporativas, donde un solo ordenador infectado puede comprometer toda la infraestructura.
Mediante scripts en el navegador: incrustando mineros JavaScript en páginas web. Al visitar un sitio infectado, el minero se activa directamente en el navegador y consume recursos del sistema mientras la página permanece abierta.
Los dispositivos móviles también corren peligro. Existen virus de minería de criptomonedas para Android y, aunque teóricamente podrían desarrollarse para iOS, el ecosistema cerrado de Apple dificulta mucho su propagación. Se han registrado numerosos casos en Android donde mineros ocultos se integran en aplicaciones, y algunas incluso han llegado a la tienda oficial Google Play haciéndose pasar por software legítimo.
CoinMiner es un término general para una familia de troyanos de minería que infectan ordenadores a través de archivos adjuntos maliciosos en correos electrónicos. Esta familia de malware incluye muchas variantes que los atacantes modifican de forma continua.
XMRig: originalmente software legítimo para minar Monero, el código abierto de XMRig es utilizado frecuentemente en malware. Monero es la opción preferida de muchos ciberdelincuentes por el alto anonimato de sus transacciones.
WannaMine es un minero especialmente peligroso que se propaga automáticamente aprovechando vulnerabilidades de Windows, utilizando el infame exploit EternalBlue que empleaba el ransomware WannaCry. Puede infectar redes corporativas completas sin intervención del usuario.
HiddenMiner es un minero móvil especializado para Android que oculta su icono tras la instalación y se ejecuta en segundo plano, agotando rápidamente la batería y sobrecalentando el dispositivo.
Smominru: una de las botnets más grandes conocidas utilizadas para minar criptomonedas, que ha infectado más de 500 000 servidores en todo el mundo. Esta botnet ilustra el alcance de las amenazas cibernéticas actuales y el potencial de rentabilidad para los atacantes.
Principales síntomas de infección por un virus de minería de criptomonedas:
Degradación del rendimiento: el ordenador se ralentiza notablemente en tareas habituales y el smartphone presenta bloqueos incluso con aplicaciones básicas. Los programas tardan más en abrirse y el sistema responde de forma lenta.
Sobrecalentamiento del dispositivo: el portátil o móvil se calienta incluso con poca carga, los ventiladores funcionan al máximo y el ruido es constante. Esto se debe a que el procesador se mantiene al máximo de su capacidad de manera continua.
Programas sospechosos: aparecen procesos desconocidos con nombres extraños en el Administrador de tareas, que consumen muchos recursos de CPU o GPU. Los mineros suelen imitar procesos del sistema.
Uso constantemente elevado de CPU/GPU: la utilización del procesador o de la tarjeta gráfica se sitúa entre el 70 y el 100 % incluso cuando el dispositivo está inactivo.
Retrasos y saltos en el sistema: se observan retardos, congelaciones del cursor o desplazamientos entrecortados. La reproducción de vídeo también puede presentar interrupciones.
Descarga rápida de la batería: la batería del portátil o smartphone se agota mucho más rápido de lo normal, lo que obliga a recargarla con frecuencia.
Alertas del antivirus: el antivirus detecta amenazas como Trojan.Miner o Coinminer, o bloquea procesos sospechosos.
Incremento del tráfico de red: actividad de red inusual y transmisión continua de datos, incluso cuando no navegas. Los mineros envían los resultados de los cálculos a servidores controlados por atacantes.
Paso 1: Desconecta tu dispositivo de internet: desactiva inmediatamente el Wi-Fi o desconecta el cable de red. Así evitarás que el minero transmita datos o descargue más componentes.
Paso 2: Localiza y finaliza el proceso sospechoso: abre el Administrador de tareas con Ctrl+Shift+Esc, ve a la pestaña "Procesos" y ordena por uso de CPU. Identifica los procesos con consumo anómalo y nombres desconocidos, haz clic derecho y selecciona "Finalizar tarea".
Paso 3: Localiza el archivo del minero: antes de finalizar el proceso, haz clic derecho sobre él y selecciona "Abrir ubicación del archivo". Esto te mostrará la carpeta donde se encuentra el ejecutable malicioso. Anota la ruta.
Paso 4: Elimina los archivos del virus: navega hasta la carpeta del minero y borra el ejecutable y todos los archivos relacionados. Revisa también las carpetas temporales y el directorio AppData, donde los mineros suelen guardar archivos.
Paso 5: Limpia el inicio y las tareas programadas: examina la pestaña "Inicio" del Administrador de tareas en busca de elementos sospechosos y elimínalos. Abre el Programador de tareas de Windows y elimina cualquier tarea relacionada con el minero. Revisa el registro de Windows (Win+R, escribe regedit) para localizar entradas de inicio automático.
Paso 6: Reinicia el ordenador: reinicia, vuelve a conectar a internet y revisa el estado del sistema. Abre el Administrador de tareas para comprobar que el proceso sospechoso no ha reaparecido.
Paso 7: Analiza tu sistema con un antivirus: realiza un análisis completo de todas las unidades para eliminar cualquier resto de malware o amenazas ocultas.
Descarga la utilidad portátil Dr.Web CureIt! desde el sitio oficial de Dr.Web. Esta herramienta no necesita instalación y puede ejecutarse directamente tras la descarga. Inicia el escáner, selecciona todas las unidades disponibles para un análisis completo y haz clic en "Iniciar análisis". Al terminar, haz clic en "Neutralizar" para eliminar automáticamente todas las amenazas detectadas.
Microsoft Defender, integrado en Windows (antes Windows Defender), puede detectar eficazmente la mayoría de los mineros. Abre el Centro de seguridad de Windows desde el menú de inicio, selecciona "Protección contra virus y amenazas" y elige "Análisis completo". Así se analizarán todos los archivos, también los comprimidos. Defender eliminará o pondrá en cuarentena automáticamente las amenazas detectadas.
Si las herramientas anteriores no han resuelto el problema, prueba estas utilidades gratuitas:
Malwarebytes Free: especializado en detectar y eliminar malware, incluidos mineros y adware.
Kaspersky Virus Removal Tool: utilidad gratuita y portátil de Kaspersky Lab para eliminar virus.
ESET Online Scanner: escáner en la nube que funciona sin instalación y utiliza bases de datos de amenazas actualizadas.
Zemana AntiMalware Free: herramienta ligera para detectar rápidamente amenazas ocultas, muy eficaz contra mineros modernos.
Realiza un análisis en Modo seguro: reinicia el ordenador y arranca en Modo seguro, que solo carga los componentes esenciales del sistema. El minero no se ejecutará en ese modo, lo que facilita su eliminación.
Prueba otra utilidad antivirus: los productos antivirus utilizan técnicas de detección distintas. Lo que uno no detecte, otro puede encontrarlo.
Revisa y elimina todas las entradas de inicio: comprueba a fondo todas las ubicaciones posibles de inicio: carpeta de inicio, registro de Windows, Programador de tareas y servicios del sistema. Los mineros suelen establecer varios puntos de persistencia.
Busca ayuda en foros de soporte antivirus: los expertos en ciberseguridad de foros especializados pueden analizar tus registros de sistema y ofrecerte asesoramiento específico para eliminar malware persistente.
Solución definitiva: reinstala el sistema operativo: si todo lo anterior falla, lo más seguro es reinstalar el sistema operativo y formatear la unidad. Haz una copia de seguridad de los datos importantes antes.
Instala un antivirus de confianza y mantenlo activo con protección en tiempo real. Los principales antivirus pueden bloquear los mineros antes de que se ejecuten.
Mantén el sistema operativo y el software actualizados: instala los parches de seguridad en cuanto se publiquen. La mayoría de los exploits aprovechan vulnerabilidades conocidas ya corregidas en actualizaciones.
Evita descargar software de fuentes no fiables: no uses programas pirateados, juegos crackeados ni activadores. Descarga solo desde sitios oficiales de los desarrolladores.
Ten precaución con los archivos adjuntos y enlaces de correo electrónico: no abras archivos adjuntos ni hagas clic en enlaces de remitentes desconocidos. Verifica siempre la autenticidad del remitente.
Utiliza bloqueadores de anuncios y scripts en el navegador: extensiones como uBlock Origin o NoScript ayudan a bloquear mineros en páginas web mediante el navegador.
Supervisa el estado de tu dispositivo: revisa con regularidad el Administrador de tareas en busca de procesos desconocidos, controla la temperatura de los componentes e investiga cualquier comportamiento anómalo del sistema.
Un virus de minería de criptomonedas es un malware que utiliza los recursos de un ordenador para minar criptomonedas sin permiso del usuario. La infección se produce a través de aplicaciones maliciosas, correos electrónicos de phishing, vulnerabilidades explotadas y scripts maliciosos en sitios web. Los síntomas habituales incluyen alto uso de CPU, sobrecalentamiento y bajo rendimiento.
Comprueba el uso de CPU y GPU en el Administrador de tareas (Ctrl+Alt+Supr). Si el consumo es alto sin programas activos, instala un antivirus para eliminar el malware y monitoriza tu sistema de forma regular.
Haz un análisis completo del sistema con un antivirus, elimina los archivos de minero detectados, limpia las entradas de inicio y revisa los registros del sistema. Reinicia tu dispositivo y ejecuta otro análisis para confirmar la eliminación.
Los virus de minería de criptomonedas ralentizan los ordenadores, causan sobrecalentamiento y dañan el hardware. Consumen los recursos de CPU y electricidad, acortan la vida útil de la batería y pueden provocar fallos en el sistema.
Instala un antivirus de confianza, evita fuentes de descarga no fiables, mantén tu sistema actualizado, monitoriza el uso de CPU y evita enlaces y correos sospechosos.
Los virus de minería de criptomonedas se apropian de los recursos informáticos para minar criptomonedas, mientras que los virus tradicionales dañan los sistemas o exigen un rescate. Los mineros actúan de forma encubierta, consumiendo energía sin destruir datos de manera directa.











