
ERC-20, o Ethereum Request for Comments 20, es un estándar técnico que define las reglas para crear tokens en la blockchain de Ethereum. El número 20 corresponde a una propuesta concreta de mejora de protocolo.
El estándar de token describe las reglas, funciones y métodos esenciales para crear y gestionar tokens dentro del ecosistema de Ethereum. Este conjunto unificado de normas asegura la compatibilidad de los tokens con diferentes billeteras, exchanges y servicios descentralizados. Cualquier token desarrollado bajo el estándar ERC-20 puede integrarse sin problemas en la infraestructura existente, sin necesidad de desarrollos personalizados.
Los tokens ERC-20 se implementan como smart contracts, equivalentes digitales de los contratos tradicionales, en los que los desarrolladores establecen las reglas operativas de los tokens. Estos smart contracts ejecutan automáticamente las condiciones programadas, garantizando transacciones de tokens seguras y transparentes.
El estándar ERC-20 fue propuesto en 2015 por el desarrollador Fabian Vogelsteller y por Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum. La propuesta se publicó como Ethereum Improvement Proposal (EIP) número 20, lo que se refleja en la denominación del estándar.
La comunidad de Ethereum adoptó el estándar y quedó oficialmente ratificado en 2017. Desde entonces, ERC-20 se ha consolidado como el estándar principal para la creación de tokens en Ethereum, gracias a su implementación sencilla y su utilidad global.
Con el tiempo, ERC-20 ha probado su eficacia y constituye la base de miles de tokens, impulsando proyectos que abarcan desde stablecoins hasta tokens de aplicaciones descentralizadas.
La mayor ventaja del estándar ERC-20 es su versatilidad y el sólido apoyo en todo el ecosistema de Ethereum. Los tokens desarrollados bajo este estándar se intercambian y se integran fácilmente con servicios como exchanges descentralizados, protocolos de préstamos y plataformas de staking, ofreciendo alta liquidez y comodidad de uso.
Otra ventaja relevante es la facilidad relativa para crear tokens. Los desarrolladores pueden emplear el lenguaje de programación Solidity, junto con plantillas y librerías, para generar nuevos tokens. Esto reduce considerablemente las barreras de entrada para proyectos emergentes y agiliza el desarrollo.
El estándar también aporta una seguridad robusta, respaldada por mecanismos probados y auditorías exhaustivas de la comunidad. Se han identificado y corregido numerosas vulnerabilidades a lo largo de los años.
Sin embargo, el estándar presenta ciertas limitaciones. ERC-20 no permite escenarios complejos, como notificaciones automáticas a los destinatarios de transferencias entrantes o la gestión de varios tipos de activos en un solo contrato. Estas limitaciones dieron lugar a estándares más avanzados como ERC-777 y ERC-1155.
Además, los tokens ERC-20 heredan las restricciones de la red Ethereum, como tarifas de transacción bastante elevadas en periodos de congestión y la dependencia de la velocidad de procesamiento de bloques en la mainnet.
Los tokens ERC-20 pueden guardarse en diferentes tipos de billeteras de criptomonedas, cada una con características y niveles de seguridad propios.
Las billeteras de exchange son prácticas para el trading activo, pero requieren confiar en la plataforma, ya que las claves privadas quedan bajo gestión del exchange. Las billeteras móviles, como Trust Wallet o MetaMask, equilibran comodidad y seguridad al permitir que los usuarios controlen sus claves privadas.
Las billeteras hardware (en frío) como Ledger y Trezor ofrecen la máxima seguridad, ya que mantienen las claves privadas fuera de línea. Son la opción ideal para el almacenamiento a largo plazo de grandes sumas.
Antes de elegir una billetera, asegúrate de que sea compatible con el estándar ERC-20 y con el token específico que deseas almacenar. También es recomendable optar por billeteras de código abierto con sólida reputación en la comunidad.
Actualmente existen miles de tokens ERC-20 en el mercado, que cubren una amplia variedad de segmentos dentro de la industria de las criptomonedas. Entre ellos, el de mayor capitalización es la stablecoin Tether (USDT), ampliamente utilizada para trading y reserva de valor.
Los tokens ERC-20 cuentan con una adopción masiva en el mercado cripto. En el ámbito de las finanzas descentralizadas (DeFi), funcionan como tokens de gobernanza en protocolos como UNI (Uniswap), AAVE (Aave) y MKR (MakerDAO), otorgando derechos de voto para la gestión del protocolo.
Stablecoins como USDC (USD Coin) y DAI aportan estabilidad de precio y se emplean para pagos y almacenamiento de fondos. Utility tokens como LINK (Chainlink) y BAT (Basic Attention Token) proporcionan acceso a servicios y funciones concretas dentro de sus respectivos ecosistemas.
Muchos tokens ERC-20 también se utilizan en juegos, proyectos NFT y sistemas de recompensas, lo que demuestra la flexibilidad y utilidad del estándar.
El estándar ERC-20 fue clave en el auge de las ICO (Initial Coin Offering) de 2017–2018. Durante ese periodo, numerosas startups emplearon ERC-20 para crear y vender tokens a inversores, recaudando miles de millones de dólares en capital.
La simplicidad de ERC-20 permitió a los equipos lanzar ICOs de manera rápida, sin necesidad de desarrollar blockchains propias. Los inversores recibían tokens del proyecto a cambio de Ethereum u otras criptomonedas, con la expectativa de que su valor aumentase en el futuro.
La actividad masiva en las ICOs propició la aparición de proyectos fraudulentos y tokens de baja calidad, lo que derivó en una regulación más estricta por parte de las autoridades. No obstante, la era de las ICO puso de relieve el potencial del estándar ERC-20 para la formación de capital y la tokenización de activos.
En la actualidad, el mercado está más maduro y existen mecanismos regulados de recaudación, como la IEO (Initial Exchange Offering) y la IDO (Initial DEX Offering), que han sustituido a las ICOs. ERC-20, sin embargo, sigue siendo la base para la creación de nuevos tokens.
ERC-20 es una pieza fundamental en el ecosistema de Ethereum y en la industria cripto global. Proporciona estandarización e interoperabilidad para los tokens, facilitando una infraestructura unificada para su creación, intercambio y uso.
Su sencillez y versatilidad han hecho de ERC-20 la base de las finanzas descentralizadas (DeFi), permitiendo un ecosistema interconectado de protocolos y servicios. Miles de proyectos dependen de este estándar para emitir sus tokens, lo que respalda su fiabilidad y eficacia.
Aunque han surgido alternativas como ERC-777, ERC-1155 y estándares de otras blockchains, ERC-20 sigue siendo uno de los estándares más utilizados para la emisión de tokens. Su arquitectura probada y su extenso ecosistema garantizan su vigencia.
A futuro, ERC-20 evolucionará junto al ecosistema de Ethereum, adaptándose a las demandas del mercado y a los avances tecnológicos. La transición a Proof-of-Stake y la adopción de soluciones de escalado de capa 2 harán que el uso de tokens ERC-20 sea aún más accesible y eficiente.
ERC-20 es un estándar para crear tokens fungibles en la red Ethereum. Define las reglas y funciones que permiten integrar los tokens sin dificultades en billeteras, aplicaciones descentralizadas y otros servicios. ERC-20 se emplea ampliamente para utility tokens, stablecoins y otros activos digitales.
Redacta un smart contract en Solidity siguiendo el estándar ERC-20. Prueba el código en una testnet. Despliega el contrato en Ethereum utilizando herramientas como Truffle o Hardhat. Una vez desplegado, el token estará listo para su uso.
ERC-20 es el estándar para tokens fungibles (monedas, activos). ERC-721 es específico para NFT únicos (arte, coleccionables). ERC-1155 es un estándar universal que permite gestionar ambos tipos de tokens al mismo tiempo.
Los tokens ERC-20 pueden ser vulnerables a exploits en smart contracts y a estafas. Utiliza billeteras en frío para un almacenamiento seguro. Antes de operar, verifica la reputación de las plataformas y las auditorías de contratos. Evita tokens maliciosos y proyectos no autorizados.
Los tokens ERC-20 son tokens estándar en la blockchain de Ethereum, que facilitan la integración y compatibilidad. Permiten transferencias de fondos, seguimiento de saldos e interoperabilidad con aplicaciones. Sus usos principales son la financiación, la gobernanza y las finanzas descentralizadas.
Entre los tokens ERC-20 más destacados figuran USDT (Tether), LINK (Chainlink) y DAI. Son ampliamente empleados en todo el ecosistema Ethereum para stablecoins y finanzas descentralizadas.











