
Cuando el FOMC mantuvo la tasa de fondos federales de referencia entre el 3,5 % y el 3,75 %, el mercado de criptomonedas en general reaccionó de forma contenida ante una decisión de la Reserva Federal que ya era esperada. Sin embargo, el efecto de esta medida sobre los mecanismos de transmisión de la política monetaria generó condiciones para que algunos activos se desvincularan de la tendencia general. El modo en que la política de la Fed influye en los mercados de criptomonedas opera a través de varios canales: al mantener los tipos estables, el banco central mostró paciencia ante un endurecimiento adicional, lo que normalmente favorece el sentimiento de riesgo de aquellos inversores que buscan alternativas de rentabilidad.
En este contexto, el precio del token HYPE mostró una notable fortaleza, con un repunte aproximado del 7 % hasta los 33 $, mientras el volumen de trading alcanzaba los 912 millones de dólares y la capitalización de mercado ascendía a 9,93 mil millones de dólares. Esta mejor evolución frente a los vientos en contra del mercado reflejó cómo los mecanismos de transmisión de política modifican las preferencias de asignación de capital. Al pausar las subidas de tipos, la Reserva Federal suele propiciar que tanto inversores institucionales como minoristas busquen oportunidades de mayor rentabilidad en segmentos del mercado de criptomonedas, especialmente en activos de finanzas descentralizadas sobre blockchains de alto rendimiento. Un entorno de tipos de interés estable, junto a una inflación por encima del objetivo del 2 % de la Fed, motivó a los inversores a mantener posiciones en activos alternativos capaces de generar rentabilidad en medio de la incertidumbre económica. El comportamiento destacado de HYPE puso de manifiesto cómo factores concretos de tokenómica y operativos pueden amplificar el impacto de cambios en la política monetaria sobre la valoración de cada criptomoneda.
La evolución de la inflación y el volumen de trading de criptomonedas mostró una correlación inversa significativa durante 2025. A medida que la inflación global alcanzó el 3,7 %, los participantes del mercado fueron trasladando capital fuera de activos digitales de alta volatilidad, lo que provocó importantes reajustes de carteras. Esta circunstancia macroeconómica afectó directamente a HYPE y otros tokens similares, pues los inversores adoptaron estrategias defensivas ante un entorno incierto.
El mercado de criptomonedas se contrajo de forma notable, con una caída del 23,7 % en la capitalización total en el cuarto trimestre de 2025 (946 mil millones de dólares menos), mientras la reducción del volumen de trading reflejaba una mayor cautela en inversores institucionales y minoristas. El volumen de trading diario promedio llegó a los 161,8 mil millones de dólares, aunque este dato ocultaba flujos de capital que migraban de posiciones especulativas hacia stablecoins. Estas últimas representaron el 30 % del volumen total y crecieron un 48,9 % anual, alcanzando los 311,0 mil millones de dólares.
La rotación de capital desde HYPE y tokens similares se aceleró a medida que los datos de inflación preocupaban cada vez más a los analistas de política monetaria. El descenso de 1,5 billones de dólares en el volumen de trading de activos digitales obligó a un reposicionamiento estratégico, con los participantes buscando opciones menos volátiles. El mercado perpetuo de trading en exchanges centralizados alcanzó los 86,2 billones de dólares anuales, aunque dicho volumen encubría el cambio esencial: el aumento de las expectativas de inflación llevó a los operadores más sofisticados a cubrir su exposición en tokens muy correlacionados con el riesgo.
Este entorno inflacionario modificó de raíz la dinámica del mercado, ya que las respuestas de la Reserva Federal ante los datos de inflación incidieron de manera directa en la asignación de capital. Los operadores interpretaron el repunte de precios como señal de posibles ajustes de tipos, propiciando movimientos anticipados fuera de posiciones de crecimiento en criptomonedas hacia alternativas más conservadoras.
La fortaleza simultánea de los mercados tradicionales fue un poderoso catalizador para el rendimiento del token HYPE. A medida que los metales preciosos superaban récords, con el oro en máximos históricos, los operadores optaron por aumentar su exposición a futuros de materias primas. La consolidación de Bitcoin en 89 000 $ aportó estabilidad al sentimiento de riesgo, mientras el contagio de la volatilidad de mercados tradicionales alentó una actividad inédita en derivados digitales de materias primas.
El diseño de mercado de Hyperliquid reforzó de forma notable este impulso. Los futuros de plata se situaron como el tercer mercado más negociado en la plataforma, con un volumen de 1,25 mil millones de dólares en 24 horas y una relevante generación de ingresos por tarifas de trading. De forma determinante, la estructura tokenómica de Hyperliquid destina la mayoría de estas tarifas a recompras en el mercado abierto de tokens HYPE a través de su Assistance Fund. Este modelo vincula directamente la actividad de mercado con la apreciación del token: un mayor volumen de trading en plata deriva automáticamente en un incremento de la demanda de HYPE.
| Clase de activo | Nivel de mercado | Impacto en el trading |
|---|---|---|
| Oro | Máximos históricos | Aumento de la demanda de materias primas |
| Bitcoin | Consolidación en 89 000 $ | Estabilización del sentimiento de riesgo |
| Futuros de plata | Volumen de 1,25 mil millones $ | Catalizador principal de HYPE |
| Token HYPE | +24 % en 24 h | Aceleración de recompras |
La subida del 24 % reflejó un bucle de retroalimentación autoreforzada, donde el contagio de la volatilidad de los mercados tradicionales impulsó el volumen de derivados y, con ello, las recompras automáticas de tokens, magnificando el impulso del precio.
Las subidas de tipos de la Fed suelen fortalecer el dólar estadounidense y desvían capital de vuelta a los mercados tradicionales, lo que reduce la liquidez en el mercado de criptomonedas y puede presionar a la baja al token HYPE. Los inversores acostumbran a convertir altcoins en stablecoins como USDT en periodos restrictivos, lo que incrementa la volatilidad y añade presión bajista a los tokens alternativos.
La QE de la Fed reduce los tipos de interés y eleva la liquidez de mercado, haciendo que los activos tradicionales sean menos atractivos. Los inversores migran a las criptomonedas en busca de mayores retornos. El exceso de liquidez y los tipos bajos aceleran la apreciación de activos de riesgo, impulsando el token HYPE y las valoraciones cripto en general.
El precio del token HYPE depende principalmente de la política monetaria de la Reserva Federal, los tipos de interés internacionales, la evolución de la inflación, el sentimiento de riesgo de mercado y los ciclos de mercado de criptomonedas. Estos factores macroeconómicos determinan la liquidez y el apetito por riesgo en el sector cripto.
La expectativa de recortes de tipos de la Fed suele generar volatilidad a corto plazo en el mercado cripto. Si el mercado ya ha descontado el escenario, pueden producirse correcciones por efecto "compra con el rumor, vende con la noticia". Recortes más contundentes pueden impulsar subidas de precios y mayores entradas de capital en los activos cripto.
La política de la Reserva Federal incide directamente en los mercados de criptomonedas. Unos tipos de interés más bajos suelen propiciar flujos de capital hacia activos cripto, lo que puede elevar el precio de HYPE. Es fundamental seguir las decisiones sobre tipos y los datos de inflación como indicadores clave para cambios de tendencia.
En febrero de 2025, la tasa de desempleo subió al 4,1 % y el IPC quedó por debajo de lo esperado, lo que llevó a que Bitcoin repuntara hasta 90 000 USD al anticipar el mercado recortes de tipos de la Fed. De forma similar, sorpresas al alza del IPC refuerzan las expectativas de subidas, generando presión bajista en el mercado cripto y oscilaciones de volatilidad.











