

Ethereum es una criptomoneda concebida por Vitalik Buterin en 2013 y lanzada en julio de 2015. Durante años ha ocupado de manera constante la segunda posición por capitalización de mercado, consolidándose como uno de los proyectos más relevantes y ampliamente adoptados tras Bitcoin.
La principal fortaleza de Ethereum es su funcionalidad de contratos inteligentes: contratos autoejecutables que se activan automáticamente al cumplirse condiciones predefinidas. Los contratos inteligentes permiten realizar transacciones altamente transparentes sin intermediarios. Gracias a esta innovación, los desarrolladores han podido crear una amplia gama de aplicaciones descentralizadas (dApps) sobre la cadena de Ethereum.
Ethereum es la plataforma líder en finanzas descentralizadas (DeFi) y tokens no fungibles (NFT). En DeFi, los usuarios pueden prestar y operar sin bancos ni entidades financieras, mientras que en el sector NFT se verifica la propiedad de activos digitales únicos. El rápido crecimiento de estos sectores en los últimos años ha impulsado una expansión significativa del ecosistema de Ethereum.
Diversos factores han generado la percepción de que Ethereum es "contenido muerto", expresión que sugiere la pérdida de relevancia o impulso de un proyecto. A continuación, se detallan las principales razones.
En noviembre de 2021, el mercado de criptomonedas vivió una gran burbuja, con ETH alcanzando un máximo histórico de 4 900 $. Tras el estallido, el valor de ETH se redujo a la mitad y el mercado permaneció aletargado durante un periodo prolongado. Este estancamiento llevó a algunos inversores a asegurar que "Ethereum está muerto".
Quinn Thompson, CIO de Lekker Capital, señaló: "Ethereum (ETH) está experimentando una actividad de transacción y un crecimiento de usuarios lentos, con una disminución de los ingresos por tarifas, lo que lo convierte en una inversión poco adecuada". En apoyo a esta visión, ETH descendió temporalmente por debajo de 2 000 $ y alcanzó mínimos de varios años frente a Bitcoin. Desde la transición a Proof of Stake (PoS), el valor de ETH respecto a BTC se ha reducido drásticamente, alimentando la preocupación entre los inversores.
Ethereum, como otros activos cripto, es sumamente volátil. Son posibles caídas pronunciadas de precio y pérdida de valor, y existe el temor de que Ethereum pueda afrontar ese riesgo. No obstante, el gráfico a largo plazo muestra que, pese a caídas recurrentes a corto plazo, Ethereum mantiene una tendencia de crecimiento sostenida en el largo plazo, un factor esencial para los inversores de largo recorrido.
Numerosos proyectos rivales han surgido para desafiar la cuota de mercado de Ethereum, conocidos como "Ethereum killers". Entre los principales competidores se encuentran Solana (SOL), Avalanche (AVAX) y Sui (SUI).
Estos proyectos ofrecen tarifas más bajas y mayor capacidad de procesamiento (TPS, transacciones por segundo). Por ejemplo, la capacidad teórica de Solana es de 65 000 TPS, muy por encima de los aproximadamente 15 TPS de Ethereum. Por ello, cada vez más desarrolladores y usuarios migran a estas alternativas.
Sin embargo, ningún rival ha conseguido amenazar el dominio de Ethereum por capitalización de mercado. De hecho, la transición de Ethereum de Proof of Work (PoW) a Proof of Stake (PoS) en septiembre de 2022 redujo el consumo energético en aproximadamente un 99,95 % y resolvió parte de las preocupaciones sobre escalabilidad. Esta actualización, conocida como "the Merge", mejoró notablemente la sostenibilidad de Ethereum.
El análisis de mercado muestra que en ciclos anteriores, el capital solía rotar de Bitcoin a altcoins como Ethereum unos 230 días después del halving de Bitcoin. Sin embargo, en los últimos ciclos, el dominio de Bitcoin se ha mantenido elevado tras el halving y las entradas de capital en altcoins han sido limitadas. Por este motivo, no se ha consolidado una "altseason" centrada en Ethereum.
Al mismo tiempo, la oferta de stablecoins (criptomonedas vinculadas a monedas fiduciarias) ha crecido de forma considerable. Dado que presentan baja volatilidad, los inversores trasladan sus fondos a ellas para evitar riesgos, lo que reduce la demanda de inversión en Ethereum.
Uno de los principales retos de Ethereum es la dificultad de equilibrar la "utilidad" (uso práctico) con la "reserva de valor". A medida que crece la funcionalidad de los contratos inteligentes, aumenta la demanda de tokens emitidos en Ethereum. Sin embargo, esto no siempre incrementa la demanda de ETH en sí. Los expertos advierten que, a medida que la demanda se desplaza hacia los tokens construidos sobre Ethereum, el valor de ETH puede verse afectado.
Así, aunque el ecosistema de Ethereum se expanda y las aplicaciones y tokens en la plataforma ganen valor, ETH (la moneda nativa) puede ver diluido su valor. Esta contradicción es clave en la propuesta de valor a largo plazo de Ethereum.
Pese a las críticas, Ethereum cuenta con múltiples fortalezas y las expectativas sobre su futuro siguen siendo elevadas. A continuación, se analizan sus principales ventajas y perspectivas de crecimiento.
En los últimos años, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) ha aprobado varios ETF spot de Ethereum presentados por gestoras como BlackRock y Fidelity. Tras la aprobación de los ETF spot de Bitcoin, este hito supone un avance significativo para el mercado de criptomonedas. Ahora, los inversores institucionales acceden más fácilmente al mercado, lo que impulsa importantes flujos de capital hacia los ETF de Ethereum.
Desde el inicio de la operativa, los ETF de Ethereum han acumulado entradas por miles de millones de dólares. Durante eventos políticos relevantes o mejoras de mercado, las entradas diarias han alcanzado cientos de millones, marcando nuevos récords. Este auge coincide con un mayor optimismo hacia los activos cripto.
Adicionalmente, la SEC autorizó la operativa con opciones sobre el iShares Ethereum Trust (ETHA) de BlackRock. Los inversores pueden utilizar opciones sobre ETHA para estrategias de cobertura o apalancamiento. Se prevé que esto acelere aún más la participación institucional, mejore la liquidez y consolide la madurez del mercado.
Ethereum cuenta con el respaldo de la Enterprise Ethereum Alliance (EEA), una organización sin ánimo de lucro que agrupa a más de 500 empresas. Entre sus miembros destacan Mitsubishi UFJ Financial Group, Sumitomo Mitsui Banking Corporation, Toyota Motor Corporation, Microsoft, JPMorgan e Intel.
Visa, líder mundial en pagos, ha lanzado la plataforma VTAP para emitir tokens respaldados por fiat en Ethereum destinados a entidades financieras. Visa ha realizado pruebas piloto en Ethereum para transferencias 24/7 y pagos internacionales. Todo ello posiciona a Ethereum como infraestructura financiera práctica y no solo como un activo especulativo.
Con el aumento de la adopción empresarial, el ecosistema de Ethereum continuará ampliándose y diversificará sus casos de uso. El crecimiento del uso institucional reforzará la fiabilidad y utilidad de Ethereum.
El rendimiento del staking de Ethereum (CESR, recompensas combinadas de bloque y tarifas de transacción) podría superar en el futuro los tipos de interés de EE. UU. (EFFR, tipo efectivo de fondos federales). Aunque el diferencial ha sido en ocasiones negativo, las previsiones apuntan a un cambio hacia terreno positivo.
Las claves son:
Descenso de los tipos de interés estadounidenses: Según datos del Chicago Mercantile Exchange (CME), los tipos de interés en EE. UU. probablemente bajen en los próximos años, con crecientes probabilidades de situarse por debajo del 3,75 % o incluso el 3,5 %. Esto reduciría la diferencia respecto al staking.
Aumento del rendimiento por staking: El rendimiento del staking de Ethereum se ha mantenido cerca del 3 % en los últimos años, pero podría aumentar si suben las tarifas de la red. Un mayor nivel de actividad implica más recompensas para los validadores, haciendo el staking más atractivo.
Si el diferencial pasa a ser positivo, el staking podría ofrecer una rentabilidad mayor que los activos tradicionales sin riesgo, como los bonos del Estado, lo que resultaría atractivo para los inversores. Sin embargo, los expertos advierten que el aumento del rendimiento por staking no será el principal motor del precio de ETH; el crecimiento de DeFi como sector estructural tendrá mayor impacto.
La tokenización de RWA (activos del mundo real) digitaliza activos físicos (inmuebles, acciones, bonos) en la cadena. En este campo, Ethereum y su solución de capa 2 zkSync representan cerca del 80 % de la cuota de mercado. Si se incluyen otras soluciones de capa 2, las redes basadas en Ethereum controlan más del 80 % del sector RWA.
Las stablecoins son una variante de RWA, y las principales como USDT y USDC, emitidas en Ethereum, desempeñan un papel clave en el mercado de criptomonedas. La tokenización de acciones y bonos también avanza, impulsando la integración entre finanzas tradicionales y blockchain.
El liderazgo de Ethereum en el mercado RWA es fundamental para su estrategia de crecimiento a largo plazo. Con la previsión de un rápido crecimiento del mercado de tokenización en los próximos años, mantener esta posición reforzará el valor global del ecosistema Ethereum.
Según los desarrolladores principales de Ethereum, la capa 1 (L1) EVM podría escalar de unas 10 TPS a 10 000 TPS (un incremento de 1 000 veces) mediante zkVM (máquinas virtuales de conocimiento cero). En vez de reejecutar cada bloque, se emplean pruebas SNARK (pruebas de conocimiento cero) para una verificación ágil y segura.
Estas pruebas permiten validar información sin revelar los datos en sí, un avance criptográfico que agiliza la verificación de transacciones y multiplica la capacidad de la red. Hoy existen múltiples proyectos zkVM en curso, lo que convierte este ámbito en uno de los más dinámicos del desarrollo de Ethereum.
Aun así, la mayoría de usuarios se espera que permanezcan en soluciones de capa 2 (L2). Las L2, gracias a rollups, danksharding y mayor velocidad, podrían alcanzar hasta 10 millones de TPS, mientras que la L1 solo procesaría en torno al 0,1 % de las transacciones. Esto no supone un problema: lo esencial es mantener el efecto de red de Ethereum. La seguridad compartida (rollups nativos), la interoperabilidad (rollups base) y el valor intrínseco de ETH son determinantes.
Ethereum continúa perfeccionando su red con actualizaciones continuas. La próxima actualización prevista, "Pectra", se implementará en dos fases.
Pectra 1 mejorará la eficiencia de la red, la seguridad y la usabilidad de las transacciones. La actualización "Prague" potenciará la capa de ejecución, mientras que "Electra" reforzará la capa de consenso e introducirá funciones como "PeerDAS" para mejorar la consistencia y disponibilidad de datos.
La aplicación de la EIP-3074 fortalecerá aún más la funcionalidad de las billeteras y la eficiencia de las transacciones. Esto incluye transacciones por lotes (agrupando varias acciones en una sola operación) y transacciones patrocinadas, donde un tercero cubre la tarifa de gas. Así, los usuarios pueden operar sin pagar gas directamente, lo que facilita la interacción con billeteras y dApps y mejora la experiencia de usuario.
Además, el límite máximo de staking por validador pasará de 32 ETH a 2 048 ETH. Esto permitirá que grandes entidades de staking participen de manera más eficiente, impulsando la escalabilidad y estabilidad. Es un cambio especialmente atractivo para inversores institucionales y grandes poseedores, reforzando la seguridad de la red.
Aunque el ecosistema de Ethereum evoluciona, la actividad de la red sigue concentrada en determinadas áreas. En el pasado, la actividad se centró en el trading de NFT y en intercambios menores de activos cripto, con Uniswap (el principal DEX) captando el mayor volumen de tarifas de transacción.
De cara al futuro, Ethereum debe incrementar la utilidad en distintos casos de uso y aportar valor real a largo plazo. Se prevé una expansión hacia nuevos sectores más allá de DeFi y los NFT, como la gestión de cadenas de suministro, la identidad digital y las redes sociales descentralizadas.
La demanda de staking se ve condicionada actualmente por la aprobación de los ETF spot de Ethereum por parte de la SEC. Aunque se han autorizado estos ETF, los emisores han evitado incluir opciones de staking por la incertidumbre regulatoria.
Por este motivo, la demanda institucional de staking permanece contenida, aunque las condiciones futuras del mercado y la evolución normativa podrían revertir esta situación. Los analistas consideran que, dada la falta de claridad, el staking institucional a gran escala se retrasará.
No obstante, si se aclaran las directrices regulatorias, la participación institucional en el staking podría acelerarse. En ese caso, la demanda de staking de Ethereum aumentaría considerablemente, reforzando la seguridad y descentralización de la red.
Tal y como se ha argumentado, Ethereum enfrenta desafíos y competencia, pero sigue demostrando fortaleza de red y gran potencial de crecimiento.
Persisten las preocupaciones por el estancamiento del precio, la alta volatilidad, la llegada de "Ethereum killers" con bajas tarifas y gran capacidad, el fin del auge NFT y la menor euforia en el mercado de criptomonedas.
Sin embargo, existen numerosos factores que refuerzan la visión optimista para Ethereum: aprobaciones de ETF spot en EE. UU., mayor participación institucional, expansión empresarial, aumento del rendimiento por staking y continuas mejoras de red (como Dencun y Pectra) que potencian las soluciones de capa 2.
Además, la posición dominante de Ethereum en la tokenización de RWA, los avances en escalabilidad mediante zkVM y las alianzas con grandes compañías fortalecen su base.
Por tanto, es prematuro afirmar que "Ethereum está muerto". Con actualizaciones constantes que favorecen un crecimiento sostenible, Ethereum seguirá siendo un pilar del mercado de criptomonedas. A largo plazo, se mantiene como una de las plataformas de cadena más prometedoras, con unas perspectivas sólidas.
Ethereum lidera en contratos inteligentes y dApps, mientras que Bitcoin está orientado a transferencias de valor simples. Se espera que las mejoras de escalabilidad de Ethereum 2.0 aumenten notablemente la capacidad de transacciones.
Ethereum 2.0 mejoró la escalabilidad y el consumo energético. El paso a Proof of Stake incrementó el rendimiento de las transacciones y recortó el consumo energético en más del 99 %.
Las ventajas principales de Ethereum son su plataforma consolidada de contratos inteligentes, una comunidad de desarrolladores muy amplia y la mayor escalabilidad tras el paso a PoS. Años de confianza y adopción mantienen a Ethereum en la primera línea de los mercados DeFi y NFT.
Solana y Polygon compiten con Ethereum en micropagos y trading de alta frecuencia, pero Ethereum sigue liderando en capital institucional, volumen de trading y en la integración DeFi.
Sí, las tarifas de gas de Ethereum han bajado drásticamente. En enero de 2026, la tarifa media de gas ronda los 0,04 Gwei, un mínimo histórico frente a picos previos. Las mejoras en la escalabilidad y eficiencia de la red han reducido los costes para los usuarios.
Las perspectivas a largo plazo de Ethereum son muy positivas. Se espera que los flujos institucionales masivos impulsen un rendimiento que podría superar a Bitcoin. El crecimiento del ecosistema de contratos inteligentes, DeFi y NFT anticipa una apreciación de valor considerable en los próximos años.











