
Web3 es una nueva generación revolucionaria de internet que utiliza la tecnología blockchain para que los usuarios gestionen datos de forma descentralizada. Este cambio de paradigma transforma radicalmente la manera en que la información se almacena, se accede y se controla en la red.
A diferencia de Web2, que define el internet actual dominado por grandes empresas tecnológicas como Google y Meta que gestionan plataformas centralizadas y controlan los datos y contenidos de los usuarios, Web3 distribuye los datos en registros descentralizados basados en blockchain. Esta arquitectura crea un ecosistema digital más democrático y centrado en el usuario.
Las características principales de Web3 son:
Descentralización: los datos y el contenido se almacenan en registros descentralizados basados en blockchain, no en servidores centralizados bajo control de una sola entidad. Así, la información se distribuye entre múltiples nodos, lo que elimina puntos únicos de fallo y refuerza la resiliencia del sistema.
No centralización: en lugar de que plataformas sean operadas por empresas u organizaciones concretas, los propios usuarios participan y operan la red. Esta estructura peer-to-peer otorga poder a los individuos y reduce la dependencia de intermediarios.
Economía basada en tokens: las criptomonedas, los tokens y los NFT (Non-Fungible Tokens) funcionan como activos digitales y crean nuevos entornos económicos y culturales. Estos activos permiten formas innovadoras de intercambio de valor y participación comunitaria.
Aunque Web3 sigue en desarrollo, es una tecnología innovadora con potencial para transformar el futuro de internet. Con la maduración del blockchain y el establecimiento de marcos regulatorios, se espera una expansión y adopción crecientes de aplicaciones Web3 en diversos sectores.
Una DAO (Decentralized Autonomous Organization) se diferencia fundamentalmente de las organizaciones centralizadas tradicionales al aprovechar la tecnología blockchain para crear una comunidad u organización basada en Web3 que toma decisiones de forma autónoma. Este modelo supone un giro radical en la coordinación y funcionamiento de los colectivos.
En una DAO, las reglas y la gobernanza se definen mediante smart contracts, programas autoejecutables que aplican automáticamente condiciones preestablecidas. Las decisiones se adoptan mediante votación de los poseedores de tokens, garantizando procesos democráticos y transparentes.
Las características clave de una DAO son:
Sin gestión centralizada: no existen líderes ni órganos directivos. Las decisiones se ejecutan automáticamente a través de smart contracts desplegados en la blockchain, suprimiendo la jerarquía tradicional.
Alta transparencia gracias a la tecnología blockchain: cualquier participante puede verificar en tiempo real las decisiones y los flujos de fondos. Esta transparencia refuerza la confianza y la rendición de cuentas en la comunidad.
Prevención de manipulación de datos y fraude: gestionada por una red descentralizada, la DAO es resistente a manipulaciones y funciona automáticamente mediante smart contracts, eliminando errores humanos y fraudes. La inmutabilidad de los registros en blockchain asegura la integridad del sistema.
Las DAO permiten sistemas de gestión más democráticos y transparentes que los modelos organizativos tradicionales. Llamadas "la empresa de la era Web3", se prevé que las DAO se adopten en múltiples ámbitos conforme evolucione Web3.
Web3 es una nueva generación de internet que, a diferencia del Web2 tradicional, permite a los usuarios gestionar libremente sus propios datos e identidad. Las DAO, por su parte, son organizaciones autónomas descentralizadas basadas en blockchain y se perfilan como el nuevo modelo organizativo de la era Web3.
Para aclarar la relación:
Web3: es el concepto general que engloba "la próxima generación de internet" y comprende todo el ecosistema de tecnologías y aplicaciones descentralizadas.
DAO: es una "empresa, organización o comunidad" que funciona sobre Web3 utilizando blockchain; es una aplicación concreta dentro del universo Web3.
Web3 busca un internet donde los usuarios gestionan sus propios datos y contenidos gracias a tecnologías como blockchain y DApps (Decentralized Applications), en lugar de depender de plataformas centralizadas. Este cambio otorga a los usuarios control real sobre su identidad digital.
Por el contrario, las DAO son organizaciones que funcionan mediante reglas automáticas programadas en smart contracts, sin depender de gestores o entidades concretas. Estas organizaciones autónomas pueden tomar decisiones colectivas y gestionar recursos sin supervisión centralizada.
En resumen, dentro del concepto amplio de Web3, se desarrollan y despliegan sistemas y servicios como DAO, DeFi (Decentralized Finance), NFT, criptomonedas, tokens y DApps. Web3 es la infraestructura sobre la que se construyen estas aplicaciones y modelos organizativos innovadores.
Veamos algunos ejemplos destacados de DAO a nivel global que ilustran la utilidad práctica de esta tecnología.
MakerDAO es una DAO que emite DAI, una stablecoin vinculada al dólar estadounidense. Aunque sigue en desarrollo, ha ganado notoriedad por su alto grado de madurez y su enfoque innovador en finanzas descentralizadas.
MakerDAO opera como DApp en la blockchain de Ethereum y permite a los usuarios generar la stablecoin DAI a través de smart contracts en Ethereum. Así, es posible crear moneda digital estable sin recurrir a instituciones financieras tradicionales.
La stablecoin DAI de MakerDAO se utiliza en aplicaciones DeFi por su estabilidad y descentralización. Su valor constante la convierte en un elemento clave del ecosistema de finanzas descentralizadas, tanto como medio de intercambio como reserva de valor.
Ninja DAO es una comunidad DAO en la que los poseedores y seguidores del proyecto NFT CryptoNinja se reúnen y colaboran. Fundada a finales de 2021 por el marketer digital Ikehaya, se ha consolidado como uno de los mayores éxitos de proyectos Web3 gestionados por la comunidad.
En Ninja DAO, los poseedores de NFT pueden explotar libremente los personajes "CryptoNinja" para fines comerciales; inspirados en los ninjas japoneses, han sido usados en distintos medios como NFT, manga, videojuegos, anime, merchandising, música y teatro.
Entre sus hitos destacan la emisión del anime televisivo "CryptoNinja Sakuya" y el lanzamiento de cartas coleccionables CNP. Ninja DAO es una de las DAO más autónomas de Japón y prueba cómo una comunidad descentralizada puede crear y gestionar propiedad intelectual de valor.
Bitcoin también se considera un ejemplo de DAO, siendo quizá la aplicación más esencial y elegante de los principios de la organización autónoma descentralizada. Anunciado en 2009 por Satoshi Nakamoto, es la primera moneda digital descentralizada del mundo.
Bitcoin funciona sin bancos centrales ni gestores gubernamentales, usando blockchain para permitir transacciones peer-to-peer entre participantes. Este sistema elimina la necesidad de terceros de confianza en las transacciones financieras.
El historial de transacciones de Bitcoin queda registrado en la blockchain, un libro de contabilidad distribuido que gestionan miles de nodos en todo el mundo, sin administrador central. El mecanismo de consenso asegura la integridad y la seguridad de la red.
Al no haber administrador central y operar los propios participantes, Bitcoin recibe el apelativo de "la DAO más elegante". Su diseño muestra cómo los sistemas descentralizados pueden funcionar eficazmente sin control centralizado.
Repasemos las últimas novedades sobre Web3 y DAO en Japón, país que se ha convertido en referencia dentro del ecosistema blockchain global.
El equipo Web3 del Partido Liberal Democrático (Web3 PT) ha publicado su política prioritaria para el año fiscal bajo el título "Libro Blanco 2024". El documento plantea nuevas políticas a partir de los avances nacionales e internacionales de Web3 y recoge recomendaciones específicas para que el ecosistema Web3 contribuya al desarrollo nacional.
El libro blanco trata los siguientes puntos clave:
Aplicación de un sistema tributario separado para el trading de criptomonedas: se busca un tratamiento fiscal más favorable para incentivar las operaciones legítimas de trading de criptomonedas.
Reconocimiento de la deducción de pérdidas de criptomonedas a futuro (3 años): permitir que los inversores compensen pérdidas en criptomonedas con ganancias futuras, como ocurre con los valores tradicionales.
Revisión de la fiscalidad de derivados de criptomonedas: adaptar el marco fiscal al crecimiento del mercado de derivados.
Debate sobre la viabilidad de introducir ETF de criptomonedas en el país: analizar el potencial de productos regulados de inversión en criptomonedas.
Además, el Web3 PT propone impulsar el debate en diferentes áreas para un mayor desarrollo de Web3. Se abordan cuestiones como NFT, DAO y stablecoins, lo que aumenta las expectativas sobre las políticas Web3 en Japón.
Japón ha puesto en marcha reformas legales en materia de Web3 y criptomonedas, mostrando así su compromiso con la innovación bajo una supervisión adecuada. Estas medidas buscan fomentar la inversión de VC en startups japonesas de Web3 y criptomonedas, favoreciendo el entorno para la innovación blockchain.
Las reformas fiscales relativas a la tenencia de criptomonedas avanzan también en Japón. Recientemente, las empresas han quedado exentas de la valoración a precios de mercado de fin de año sobre criptomonedas emitidas por terceros, lo que reduce la carga administrativa y mejora el entorno para negocios de criptoactivos.
Las instituciones financieras también muestran interés en este proceso. SBI Holdings ha anunciado un fondo de aproximadamente 100 000 millones de yenes para startups de Web3, IA y metaverso. Esta inversión evidencia la confianza institucional en el potencial del sector.
Con el "Plan de desarrollo de startups a 5 años" del gobierno, Japón consolida su papel como actor relevante en el mercado global de criptomonedas y refuerza su posición de referencia para startups. Estas reformas sitúan a Japón como jurisdicción líder en innovación Web3.
Este artículo ha analizado la relación entre Web3 y DAO, mostrando cómo ambos conceptos se conectan y potencian en el nuevo entorno digital. Web3 es una nueva generación de internet basada en blockchain, que transforma la relación con los sistemas digitales.
DAO engloba "empresas, organizaciones y comunidades" operativas sobre Web3 gracias a blockchain. Aunque son conceptos muy relacionados, no son idénticos: dentro del amplio marco Web3, surgen y se desarrollan sistemas y servicios como DAO y DeFi.
El marco legal para Web3 y DAO avanza también en Japón, reforzando su papel como actor clave en el mercado global de criptomonedas. Al afianzar su entorno regulatorio y de apoyo, Japón se posiciona como referente en innovación Web3 responsable.
Siguiendo de cerca las tendencias de Web3 y DAO en Japón y en el mundo, le animamos a participar activamente en el mercado Web3. La convergencia entre innovación tecnológica, claridad regulatoria y respaldo institucional genera oportunidades inéditas en este ecosistema transformador.
Web3 es un internet descentralizado en el que los usuarios poseen y controlan sus datos. Web2 está centralizado, con plataformas que controlan los datos y el valor de los usuarios. Web3 prioriza la soberanía y propiedad de los datos por parte del usuario.
Una DAO es una organización dirigida por la comunidad y gobernada por código y smart contracts. Los miembros poseen tokens que representan derechos de voto y toman decisiones colectivas sobre propuestas y recursos mediante votaciones en blockchain, sin liderazgo central.
El registro transparente de Web3 ofrece a las DAO un entorno seguro para la toma de decisiones, donde cada voto es auténtico e inalterable. Las DAO convierten el potencial técnico de Web3 en acción colectiva, coordinando por ejemplo proyectos NFT y la gestión de protocolos DeFi.
La gobernanza de la DAO se basa en smart contracts sobre blockchain, lo que permite tomar decisiones descentralizadas y transparentes. Los miembros tienen tokens de gobernanza y participan en votaciones para definir colectivamente el uso de fondos, cambios en protocolos y operaciones, sin autoridad central.
Entre los casos más destacados figuran Constitution DAO, que recaudó más de 47 millones de dólares en 72 horas, y MakerDAO, que gestiona importantes reservas de stablecoin. Uniswap DAO dirige el principal protocolo de intercambio descentralizado con miles de millones en volumen de trading.
Para unirse a una DAO suele ser necesario poseer determinados tokens o cumplir requisitos establecidos por la comunidad. Para participar en la gobernanza, se interviene en propuestas y votaciones. La mayoría de las DAO usan mecanismos donde los poseedores de tokens pueden proponer y votar sobre asuntos clave de la organización.
Los smart contracts automatizan la gestión y gobernanza de la DAO, asegurando transparencia y equidad. Definen reglas, gestionan fondos y activan mecanismos democráticos para una gestión autónoma descentralizada.
Las DAO afrontan riesgos como conflictos de gobernanza interna, procesos de decisión poco consistentes, vulnerabilidades en smart contracts y amenazas externas de seguridad. La desalineación de intereses o una mala gestión del tesoro pueden poner en peligro la sostenibilidad y operatividad de la DAO.
Implemente un smart contract para registrar miembros, emita tokens de gobernanza y establezca sistemas de votación. Plataformas como Aragon o DAOstack facilitan el despliegue y la gestión del tesoro, propuestas y gobernanza comunitaria.
Las DAO ofrecen transparencia, toma de decisiones descentralizada y participación global gracias a la blockchain. Pero afrontan desafíos como la complejidad de la gobernanza, incertidumbre regulatoria, dificultades de coordinación entre miembros anónimos y ausencia de marcos legales sólidos en comparación con las empresas tradicionales.











