
Las estafas con criptomonedas comprenden una amplia variedad de métodos dirigidos a sustraer activos digitales de los usuarios. Los estafadores mejoran de forma constante sus estrategias, aprovechando vulnerabilidades técnicas y manipulando psicológicamente. Conocer los principales tipos de estafas es el primer paso para proteger tus fondos.
El phishing en el sector cripto es una táctica de ingeniería social en la que los estafadores crean sitios web falsos o remiten correos electrónicos engañosos que simulan servicios legítimos. Su objetivo es inducir a los usuarios a introducir credenciales, claves privadas o frases semilla en una plataforma fraudulenta.
Indicadores de phishing:
Ejemplo de caso: Recientemente, usuarios de un exchange importante recibieron correos masivos de phishing solicitando verificación urgente de la cuenta. Los mensajes contenían enlaces a un sitio fraudulento visualmente idéntico al original. Quienes introdujeron sus datos perdieron acceso a fondos por más de 280 millones de dólares. Los estafadores emplearon las credenciales robadas para transferir criptomonedas a sus propias billeteras.
Las plataformas falsas consisten en la creación de exchanges, billeteras o servicios de inversión completamente fraudulentos. Estos sitios aparentan profesionalidad, ofrecen funcionalidades completas e incluso muestran un supuesto "crecimiento" de tus inversiones. Sin embargo, al intentar retirar fondos, los usuarios se encuentran con cuentas bloqueadas o eternos "problemas técnicos".
Indicadores de plataformas fraudulentas:
Ejemplo de caso: En los últimos años, la plataforma Arbistar—publicitada como sistema automatizado de arbitraje en criptomonedas—captó a decenas de miles de inversores prometiendo ingresos pasivos. Pagaba beneficios a los primeros participantes, generando una apariencia de legitimidad. De pronto, cesaron todas las operaciones por "problemas técnicos" y los fundadores desaparecieron con aproximadamente 1 000 millones de dólares en activos.
Los estafadores crean y distribuyen tokens que parecen valiosos a simple vista. Estos tokens pueden aparecer en tu billetera sin previo aviso (estafa de airdrop) o promocionarse como una "oportunidad de inversión exclusiva". Al intentar vender o intercambiar dichos tokens, un contrato inteligente malicioso puede acceder a tu billetera y sustraer activos reales.
Indicadores de tokens fraudulentos:
Ejemplo de caso: Recientemente, el token SQUID—bautizado por la serie "El juego del calamar"—captó millones de inversores con marketing agresivo y la promesa de un juego cripto. El valor del token se disparó hasta los 2 856 dólares cada uno. Sin embargo, los inversores pronto descubrieron que no podían vender sus tokens—el contrato inteligente bloqueaba las ventas. Tras la desaparición de los desarrolladores y el desplome a cero del precio, los inversores perdieron cerca de 3,38 millones de dólares.
Un rug pull es una estafa donde los creadores de un proyecto cripto promocionan agresivamente un nuevo token o plataforma DeFi para captar inversiones. Tras conseguir capital significativo, los desarrolladores retiran toda la liquidez del pool y desaparecen, dejando a los inversores con tokens sin valor.
Indicadores de posible rug pull:
Ejemplo de caso: YAM Finance llamó la atención como protocolo DeFi innovador con mecanismo de rebasing. En unos días, se bloquearon más de 500 millones de dólares en el protocolo. Sin embargo, un error crítico en el smart contract impidió su gestión, lo que provocó la pérdida de acceso a más de 750 millones de dólares. Aunque no fue un rug pull clásico (el error fue involuntario), el caso ilustra el riesgo de proyectos sin auditoría profesional.
Los estafadores aseguran que duplicarán o multiplicarán tus criptomonedas si les envías una cantidad determinada. Estos fraudes suelen presentarse como "sorteos" o "eventos benéficos" de figuras reconocidas del sector.
Indicadores de estafa de sorteo:
Ejemplo de caso: Recientemente, hackers realizaron un ataque masivo en la plataforma X (antigua Twitter), obteniendo acceso a cuentas de Elon Musk, Bill Gates, Barack Obama y otras personalidades. Publicaron mensajes sobre un "sorteo benéfico de Bitcoin": "Envía cualquier cantidad a la dirección indicada y te devolvemos el doble". Las víctimas transfirieron más de 120 000 dólares en Bitcoin a los estafadores en tan solo unas horas.
Son estafas a largo plazo en las que los estafadores entablan relaciones emocionales con las víctimas mediante redes sociales o sitios de citas. Tras ganarse su confianza, ofrecen "ayuda" con inversiones cripto o solicitan asistencia financiera en criptomonedas.
Indicadores de romance scam:
Ejemplo de caso: En los últimos años, una mujer estadounidense de edad avanzada conoció a un hombre en una web de citas que decía ser inversor cripto. Tras meses de comunicación, él la convenció de invertir en una plataforma de "alta rentabilidad". Envió más de 300 000 dólares a una plataforma falsa gestionada por estafadores. Al intentar retirar el dinero, la plataforma dejó de responder y su "pareja" desapareció.
Los estafadores recurren a amenazas y chantaje, alegando disponer de información comprometida (fotos personales, vídeos, historial de navegación) y exigiendo un rescate en criptomonedas. También son habituales los ataques de ransomware que cifran los datos del ordenador de la víctima.
Indicadores de extorsión:
Ejemplo de caso: Recientemente, el grupo DarkSide perpetró un ciberataque contra Colonial Pipeline, el mayor operador de oleoductos en EE. UU. Mediante ransomware, cifraron datos críticos y exigieron 4,4 millones de dólares en Bitcoin para su restauración. El ataque provocó el cierre temporal del oleoducto y escasez de combustible en la costa este. La empresa pagó el rescate, aunque posteriormente parte de los fondos fue recuperada por las autoridades.
Los estafadores proponen trabajos sencillos procesando transacciones cripto o "probando" plataformas, lo que implica a la víctima en blanqueo de capitales. Así, el usuario se convierte en intermediario en operaciones ilegales y arriesga consecuencias penales.
Indicadores de estafa de mulas de dinero:
Ejemplo de caso: En los últimos años, las autoridades de EE. UU. desmantelaron una red criminal que reclutaba personas mediante anuncios de empleo para "convertir fondos a criptomonedas". Los contratados recibían transferencias bancarias de víctimas, las convertían en criptomonedas y las transferían a billeteras de delincuentes. Muchos desconocían que estaban blanqueando dinero y terminaron enfrentando cargos penales por colaboración en fraude.
La historia de las criptomonedas abunda en grandes fraudes y robos que han supuesto pérdidas de miles de millones para los inversores. Analizar estos casos permite entender cómo operan las estafas y por qué es imprescindible la diligencia debida al gestionar activos digitales.
El colapso de la plataforma FTX y la firma de trading Alameda Research figura entre los mayores escándalos financieros del sector. La plataforma, considerada fiable durante años, declaró la quiebra inesperadamente a finales de 2022.
El fundador Sam Bankman-Fried está acusado de malversar fondos de clientes por valor de unos 8 000 millones de dólares. Las investigaciones revelaron que el dinero de los clientes se utilizó en inversiones de alto riesgo mediante Alameda Research, compras inmobiliarias y donaciones políticas. Los clientes de FTX perdieron acceso a sus fondos y el token FTT nativo cayó casi a cero.
OneCoin fue uno de los mayores esquemas Ponzi en criptomonedas, en activo de 2014 a 2017. Sus fundadores, entre ellos Ruja Ignatova ("Cryptoqueen"), prometían una criptomoneda revolucionaria que superaría a Bitcoin.
En realidad, OneCoin no era una criptomoneda—no existía blockchain y la "minería" era simulada. El proyecto funcionaba como esquema piramidal, premiando a quienes captaban nuevos inversores. Captó unos 4 000 millones de dólares en todo el mundo. Ruja Ignatova desapareció en 2017 y sigue en busca y captura internacional.
PlusToken se presentó como una billetera cripto y plataforma de inversión, prometiendo altos rendimientos mediante trading de arbitraje y minería. Tuvo gran aceptación entre inversores asiáticos, principalmente en China y Corea del Sur.
La plataforma prometía retornos mensuales del 10–30 %, atrayendo a millones de usuarios. En realidad, era un Ponzi clásico: pagaba "beneficios" a los primeros inversores con fondos de nuevos usuarios. En 2019, los operadores desaparecieron con unos 2 000 millones de dólares en criptomonedas. Las autoridades chinas detuvieron a varios organizadores, pero la mayoría de los fondos nunca se recuperó.
Thodex fue uno de los principales exchanges de Turquía, atrayendo usuarios con tarifas bajas y marketing agresivo. En abril de 2021, la plataforma suspendió operaciones de forma repentina y su fundador Faruk Fatih Ozer huyó del país.
Al cierre, los activos de unos 400 000 usuarios—por valor de 2 600 millones de dólares—quedaron bloqueados en la plataforma. Los usuarios no pudieron retirar criptomonedas y el soporte dejó de responder. Las autoridades turcas emitieron una orden de detención contra Ozer, que escapó a Albania. El caso supuso la mayor estafa cripto de Turquía y desembocó en una regulación más estricta.
BitConnect fue uno de los proyectos más notables, operando como un esquema Ponzi de 2016 a 2018. La plataforma prometía hasta un 1 % de rentabilidad diaria mediante un "bot de trading" y un "software volátil" que supuestamente generaba beneficios cripto.
Empleaba un sistema de referidos multinivel, incentivando a los usuarios a captar nuevos inversores. A pesar de advertencias de pirámide, BitConnect consiguió miles de millones. En enero de 2018, cerró inesperadamente tras órdenes de reguladores estatales estadounidenses. El token BCC perdió más del 90 % de su valor en horas y los inversores perdieron unos 2 000 millones de dólares.
Mt. Gox fue el mayor exchange de Bitcoin de 2010 a 2014, gestionando hasta el 70 % de todas las transacciones. Sufrió hackeos y fallos de gestión, perdiendo cerca de 850 000 bitcoins (450 millones de dólares al cambio de entonces).
En febrero de 2014, suspendió todas las operaciones y declaró la quiebra. Las investigaciones determinaron que los robos se produjeron de forma gradual durante años por fallos de seguridad. Posteriormente se recuperaron algunos fondos y los reembolsos a acreedores continúan. El colapso marcó un hito, evidenciando la importancia de la seguridad y regulación en el sector.
QuadrigaCX fue el mayor exchange canadiense hasta su colapso repentino en 2018. Cerró tras la muerte de su fundador y CEO Gerald Cotten, quien supuestamente era el único con acceso a las billeteras frías con fondos de clientes.
Según la versión oficial, Cotten falleció por complicaciones de la enfermedad de Crohn durante un viaje a la India, llevándose consigo las contraseñas de acceso a unos 190 millones de dólares en activos. Investigaciones posteriores detectaron graves irregularidades y signos de fraude, como operaciones falsas y mal uso de fondos de clientes. Algunos expertos sospechan que la muerte de Cotten pudo ser simulada.
Africrypt fue una plataforma de inversión cripto sudafricana fundada por los hermanos Raees y Ameer Cajee. Prometía altos rendimientos por inversiones en criptomonedas y atrajo a miles de inversores, principalmente sudafricanos.
En abril de 2021, Africrypt cesó operaciones de forma abrupta y los fundadores desaparecieron con bitcoins valorados en unos 3 600 millones de dólares (según estimaciones). Antes de esfumarse, avisaron a los inversores de un "hackeo del sistema" y les pidieron no acudir a la policía para no "complicar la recuperación". Las investigaciones revelaron que los fondos se transfirieron a través de una red compleja de transacciones, complicando su rastreo.
En enero de 2018, el exchange japonés Coincheck sufrió uno de los mayores hackeos de la historia cripto. Los atacantes sustrajeron 523 millones de tokens NEM, valorados en unos 534 millones de dólares.
El ataque fue posible porque la mayoría de los activos estaban en hot wallets online, incumpliendo las mejores prácticas de seguridad. Tras el incidente, Coincheck compensó a los usuarios afectados con unos 425 millones de dólares de fondos propios. El suceso provocó mayor regulación y mejores estándares de seguridad en el mercado japonés.
Protegerse de las estafas cripto requiere un enfoque integral: seguridad técnica, pensamiento crítico y vigilancia continua. Seguir las recomendaciones siguientes reducirá significativamente el riesgo de caer en una estafa.
Una de las tácticas más frecuentes es la creación de versiones falsas de servicios populares. Protégete así:
Las claves privadas y frases semilla otorgan el control total sobre tus criptoactivos. Si se ven comprometidas, la pérdida es irreversible.
La autenticación en dos factores añade una capa adicional de protección, requiriendo confirmación de inicio de sesión desde un segundo dispositivo.
En criptomonedas no existen beneficios garantizados sin riesgo. Evalúa críticamente cualquier propuesta de inversión.
Los sitios de phishing son una de las amenazas más frecuentes en cripto. Protege tus credenciales:
Antes de invertir en cualquier proyecto cripto, realiza una investigación exhaustiva.
La seguridad de tus activos cripto comienza con la protección de tus dispositivos.
Recuerda: en el sector cripto, la seguridad depende de ti. Las transacciones son irreversibles y, una vez sustraídos o perdidos, los fondos resultan prácticamente irrecuperables. La vigilancia, la formación y el seguimiento de buenas prácticas de seguridad son tu mejor defensa ante las estafas.
Una estafa con criptomonedas es un esquema fraudulento basado en blockchain orientado a robar fondos o datos personales. Entre las más comunes figuran el phishing (sitios y correos falsos), Pump & Dump (subidas de precio artificiales), esquemas Ponzi y billeteras falsas. Protégete verificando fuentes y no compartas nunca tus claves privadas.
Comprueba el volumen de trading en varias plataformas, investiga el proyecto y el equipo, evita tokens con poca liquidez y subidas de precio sospechosas. Utiliza plataformas de confianza, revisa los whitepapers y no te dejes llevar por el FOMO.
Deja de operar al instante y protege tus credenciales. Contacta con las autoridades locales y reúne todas las pruebas del fraude. Considera recurrir a especialistas en recuperación de activos digitales para obtener ayuda profesional.
El phishing utiliza sitios y enlaces falsos para robar claves privadas. Las cuentas falsas suplantan a responsables en redes sociales. Los airdrops fraudulentos exigen pagos o acceso a la billetera a cambio de tokens gratuitos prometidos. Nunca compartas tus claves privadas y verifica siempre los canales oficiales antes de participar.
Revisa el whitepaper, las credenciales del equipo, el código fuente en GitHub, la implicación de la comunidad y el cumplimiento normativo. Exige transparencia y permanece atento a cualquier señal de alerta.
El fraude cripto se caracteriza por anonimato, descentralización y esquemas complejos (como los Ponzi). Las criptomonedas atraen a los estafadores por la irreversibilidad de las operaciones, la ausencia de regulación central y la falta de legislación respecto a la innovación en blockchain y pagos digitales—lo que facilita ocultar delitos y transferir fondos.











