
En 2020, el equipo de Crust Network lanzó Crust (CRU) para abordar la privacidad de los datos, vulnerabilidades del almacenamiento centralizado y la falta de infraestructura descentralizada para aplicaciones Web3.
Como red de almacenamiento descentralizado que admite múltiples protocolos, incluido IPFS, Crust desempeña un papel clave en almacenamiento en la nube distribuido, protección de la privacidad de datos e infraestructura Web3.
En 2026, Crust se ha consolidado como proveedor fundamental de infraestructura en el ecosistema Web3, con 7 395 poseedores de tokens y una comunidad activa de desarrolladores enfocados en soluciones de almacenamiento descentralizado.
Este artículo ofrece un análisis detallado de su arquitectura técnica, desempeño de mercado y potencial futuro.
Crust fue desarrollado por el equipo de Crust Network en 2020 para resolver limitaciones del almacenamiento centralizado, riesgos de privacidad de datos y la necesidad de infraestructura en la nube descentralizada en el ecosistema Web3.
Surge durante la rápida expansión de la tecnología blockchain y el aumento de la demanda de aplicaciones descentralizadas, con el propósito de brindar una red de almacenamiento distribuido que prioriza la privacidad y propiedad de los datos.
El lanzamiento de Crust abrió nuevas oportunidades para desarrolladores Web3, creadores de dApps y usuarios interesados en la soberanía de los datos.
Con el apoyo de Crust Foundation y la comunidad de desarrolladores, Crust continúa optimizando su tecnología, protocolos de seguridad y aplicaciones prácticas.
Crust funciona sobre una red descentralizada de ordenadores (nodos) distribuidos globalmente, sin control de bancos ni gobiernos.
Estos nodos colaboran para validar transacciones de almacenamiento, garantizando transparencia y resistencia a ataques, lo que otorga mayor autonomía a los usuarios y refuerza la resiliencia de la red.
La blockchain de Crust actúa como un registro digital público e inmutable que documenta cada transacción de almacenamiento.
Las transacciones se agrupan en bloques y se enlazan mediante hash criptográficos, formando una cadena segura.
Cualquier usuario puede consultar los registros, lo que permite generar confianza sin intermediarios.
La arquitectura técnica de la red soporta tanto almacenamiento descentralizado como capas de computación, reforzando su versatilidad.
Crust utiliza un mecanismo de consenso para validar transacciones y evitar actividades fraudulentas.
Los participantes mantienen la seguridad de la red mediante operación de nodos y provisión de almacenamiento, obteniendo recompensas en CRU.
La innovación incluye soporte multiprotocolo de almacenamiento e interfaces para la capa de aplicación que posibilitan una integración flexible.
Crust emplea criptografía de clave pública y privada para proteger las transacciones:
Este sistema asegura los fondos mientras las transacciones mantienen la integridad de la red.
La red ofrece interfaces de almacenamiento a la capa de aplicación, permitiendo una gestión segura de los datos en toda la red distribuida.
A 5 de febrero de 2026, la oferta circulante de Crust asciende a 26 716 087,33 tokens CRU, con un total de 35 025 067,04 CRU. El token sigue un modelo inflacionario sin límite máximo de emisión (∞), permitiendo la generación continua de tokens. La distribución inicial facilitó la entrada al mercado mediante distintos mecanismos de asignación. La oferta circulante actual supone aproximadamente el 76 % del total, lo que refleja una fase de distribución madura.
Crust alcanzó su máximo histórico de 179,24 $ el 12 de abril de 2021, en un contexto de elevado interés por soluciones de almacenamiento descentralizado y auge de las criptomonedas. El precio mínimo se registró en 0,0216 $ el 1 de febrero de 2026, en un escenario de mercado adverso. A 5 de febrero de 2026, CRU cotiza a 0,02226 $, con un volumen de trading en 24 horas de 13 566,95 $. Los movimientos recientes reflejan una variación del -2,7 % en 24 horas, -8,28 % en 7 días y -49,14 % en 30 días, mostrando los ajustes y cambios de sentimiento en el mercado de almacenamiento descentralizado.
Haz clic para ver el precio actual de CRU en el mercado

El ecosistema de Crust admite diversas aplicaciones:
Estas colaboraciones consolidan la base para la expansión del ecosistema de Crust.
Crust hace frente a los siguientes retos:
Estos aspectos generan debates en la comunidad y el mercado, e impulsan la innovación continua de Crust.
La comunidad de Crust muestra gran dinamismo, con 7 395 poseedores de tokens.
En la plataforma X, publicaciones y hashtags relacionados (como #Crust) suelen ser tendencia.
El sentir en X es polarizado:
Usuarios de X debaten activamente sobre la tecnología de almacenamiento descentralizado, la propiedad de los datos y la evolución del ecosistema de nube distribuida de Crust, mostrando tanto su potencial transformador como las barreras hacia la adopción masiva.
Crust redefine el almacenamiento descentralizado mediante blockchain, brindando transparencia, seguridad y protección de la propiedad de los datos. Su comunidad activa, recursos y presencia en el mercado la distinguen en el sector de las criptomonedas. Pese a incertidumbres regulatorias y desafíos técnicos, el espíritu innovador y la hoja de ruta de Crust la posicionan en primera línea del futuro tecnológico descentralizado. Tanto para principiantes como para usuarios experimentados, Crust merece atención y participación.
CRU es el token nativo de Crust Network, proveedor de almacenamiento en la nube descentralizado que prioriza descentralización, privacidad y garantía de datos. Permite soluciones de almacenamiento seguras y privadas en una red distribuida e incentiva a los proveedores de almacenamiento con recompensas en tokens.
El token CRU alimenta Crust Network mediante staking para consenso, sirve como garantía para nodos, paga tarifas de transacción, compra almacenamiento y facilita la votación en la gobernanza del protocolo.
Puedes comprar tokens CRU mediante tarjetas de débito/crédito, transferencias bancarias o trading entre pares. Para almacenar, utiliza billeteras seguras como billeteras hardware o servicios de custodia de confianza.
CRU cuenta con una oferta máxima limitada a 1 000 millones de tokens, que nunca será superada. La oferta circulante varía en función de la dinámica del mercado y la actividad de la red.
CRU está construido sobre Polkadot y ofrece almacenamiento en la nube descentralizado para Web 3.0 y Web 2.0. A diferencia de otras criptomonedas de almacenamiento, CRU prioriza la interoperabilidad entre cadenas y mecanismos de incentivos sostenibles mediante su modelo único de proof-of-storage.
CRU enfrenta riesgos de vulnerabilidades en contratos inteligentes, amenazas de seguridad en la red y riesgos regulatorios. Es fundamental considerar la seguridad de la billetera, gestión de claves privadas, volatilidad del mercado y riesgos de liquidez. Se recomienda emplear almacenamiento en frío y verificar auditorías de contratos antes de participar.
Crust Network ampliará su enfoque en Decentralized Physical Infrastructure Networks (DePIN) en 2025, con mejoras de infraestructura, nuevas funciones y alianzas estratégicas para impulsar la adopción y la eficiencia de la red.











