

El swing trading, o trading por ondas, es una estrategia que busca capturar movimientos de precio de corto a medio plazo en el mercado. Cada swing puede durar desde varios días hasta varias semanas, lo que la hace ideal para quienes no pueden estar pendientes del mercado todo el día. Quienes aplican este método regularmente se denominan swing traders.
Este estilo se sitúa entre el day trading y el trading de tendencia a largo plazo, ofreciendo así una vía intermedia para participar en el mercado. En el ámbito de las criptomonedas, el swing trading ha ganado gran popularidad gracias a la volatilidad y frecuentes fluctuaciones de precio propias de estos activos digitales. La estrategia consiste en identificar movimientos potenciales y mantener posiciones el tiempo suficiente para capturar la parte más significativa de esos recorridos, evitando el estrés y compromiso horario del day trading.
Los swing traders suelen combinar análisis técnico y fundamental para identificar oportunidades. Buscan activos con claro impulso direccional y entran en puntos estratégicos donde la relación riesgo-recompensa es favorable. Normalmente, el plazo de las operaciones oscila entre varios días y varias semanas, según las condiciones de mercado y la estrategia seguida.
Conocer cómo se compara el swing trading con otros estilos ayuda a cada operador a identificar qué método se adapta mejor a su personalidad, agenda y tolerancia al riesgo.
| Aspecto | Day Trading | Swing Trading | Trend Trading |
|---|---|---|---|
| Horizonte temporal | Entrada y salida en el mismo día | Mantener posiciones durante varios días o semanas hasta que termine la señal | Mantener posiciones durante meses hasta que haya señales de cambio de tendencia |
| Metodología principal | Uso prioritario de análisis técnico y evita noticias relevantes | Combinación de análisis técnico y fundamental | Mayor enfoque en análisis fundamental que en indicadores técnicos |
| Apalancamiento y derivados | Máximo uso de apalancamiento y derivados para obtener beneficios rápidos | Uso limitado de apalancamiento y derivados | Estrategia principalmente buy-and-hold |
| Habilidades requeridas | Habilidades muy avanzadas y disciplina férrea | Sensibilidad ante factores fundamentales y dominio de señales técnicas | Capacidad para anticipar ciclos de inversión y flujos de capital |
| Riesgos en cripto | Liquidación de cuenta fácil por la alta volatilidad de Bitcoin y altcoins | Riesgo de comprar en máximos por salir tarde | Riesgo de mantener capital bloqueado mucho tiempo si la evaluación de mercado es errónea |
De acuerdo con esta comparación, el swing trading representa un equilibrio entre riesgo y oportunidad. Aunque los tres estilos requieren experiencia y habilidades concretas, el swing trading combina elementos de day trading y trend trading. Permite operar con comodidad tanto en requisitos de capital como en presión psicológica.
La dedicación temporal moderada que exige el swing trading resulta especialmente atractiva para quienes tienen otras ocupaciones o no pueden estar todo el día ante el mercado. Además, operar menos que en day trading implica menos costes por transacción y menor estrés emocional al tomar decisiones constantemente.
No existen reglas estrictas sobre quién debe usar swing trading, pero, según sus características, es especialmente adecuado para determinados perfiles.
El swing trading es una opción eficaz para traders con capital limitado que desean hacer crecer sus cuentas de forma gradual, sin la presión de un alto apalancamiento. Permite buscar beneficios relevantes manteniendo el riesgo bajo control. Así, el swing trading facilita la participación en los movimientos del mercado sin exponerse a los riesgos extremos del day trading apalancado.
Para operadores experimentados con mayor capital, diversificar entre estilos puede resultar muy eficiente. Por ejemplo, asignar un 10 % al day trading con posiciones long/short, un 40 % al swing trading y el 50 % restante al trend trading y tenencias a largo plazo. Así se capturan oportunidades en distintos plazos con una gestión integral del riesgo de cartera.
Para quienes empiezan, el swing trading suele recomendarse como punto de partida antes de explorar otros estilos. Ayuda a desarrollar paciencia, combina el aprendizaje de análisis fundamental y técnico, y, si hay errores, las consecuencias se producen de forma gradual, permitiendo aprender y ajustar la estrategia, en lugar de sufrir pérdidas rápidas como ocurre en el day trading.
Además, es idóneo para quienes tienen un trabajo a tiempo completo u otras obligaciones que impiden seguir el mercado a tiempo real. Al mantener posiciones durante más tiempo, solo es necesario revisarlas periódicamente, lo que encaja con estilos de vida ocupados.
En swing trading se observan los precios a lo largo de periodos más amplios que en el day trading. Por eso, el foco no está tanto en price action y patrones de velas, sino en estrategias que aprovechan el análisis integral de datos en marcos temporales largos.
Volume Profile es un indicador avanzado que analiza el volumen negociado en diferentes niveles de precio. Los niveles con mayor volumen aparecen con barras más largas, formando una distribución parecida a una campana estándar.
Esta herramienta muestra dónde la mayoría del mercado alcanza consenso en precios clave. Ese nivel se llama Point of Control (POC). Como el comportamiento colectivo suele repetirse, el precio tiende a desplazarse de un POC a otro y avanza rápido por zonas de bajo volumen. Estos patrones predecibles pueden aprovecharse en swing trading.
A partir de aquí, se pueden identificar puntos de entrada, objetivos de salida y niveles de stop-loss. El proceso incluye varios pasos:
Primero, determina la tendencia principal del mercado (alcista o bajista). Así alineas tus decisiones con la fuerza dominante.
Segundo, espera a tener suficientes datos de precio antes de aplicar Volume Profile con fiabilidad. Es habitual que se trate de un indicador premium de pago, pero puede valer la pena para swing traders serios.
Tercero, identifica el POC y espera a que el precio retroceda hasta ese nivel antes de entrar. El POC actúa como un imán de precio, ya que ahí se concentra la mayor actividad.
Por último, marca el objetivo de salida en el siguiente POC o fija tu stop-loss en la zona de menor volumen. Así tu ratio riesgo-recompensa se mantiene favorable.
Esta estrategia puede aplicarse incluso en marcos cortos, aunque la falta de volumen hace menos fiable el análisis. En el gráfico diario (1D) se dispone de más datos y, además, el stop-loss más amplio en 1D ayuda a evitar que las oscilaciones pequeñas te saquen del mercado. Así, puedes planificar mejor la asignación de capital y asumir un riesgo definido por operación.
En análisis técnico, hay divergencia cuando el precio marca un máximo/mínimo superior pero el indicador muestra un máximo/mínimo inferior respecto al anterior. Esto indica que la fuerza de alcistas o bajistas se debilita y podría producirse un cambio de tendencia.
La estrategia MACD-H en 1D funciona así:
La divergencia MACD-H puede ser superior o inferior. La superior anticipa caídas de precio y la inferior subidas. Para que la señal sea válida, deben cumplirse tres condiciones:
Primero, las barras del histograma (diferencia entre la línea MACD y la de señal) aparecen agrupadas formando "colinas". El primer paso es identificar la primera colina que confirma la tendencia (verde para alza, roja para baja).
Segundo, surge una colina negativa/positiva en sentido contrario a la tendencia, aunque solo por poco tiempo. Esto señala que la resistencia a la tendencia previa empieza a aparecer y representa el primer "grieta" en el impulso dominante.
Por último, se confirma la señal cuando la tercera colina es más corta que la primera. Se entra en la posición en la tercera colina, cuando la barra es más corta. Si las velas posteriores superan el máximo/mínimo recién formado, se acepta un stop-loss total.
Si la tercera colina está muy lejos de la primera, o la segunda es demasiado larga, la señal no es fiable. Esta divergencia aparece pocas veces en diario, pero cuando lo hace, la probabilidad de éxito es muy alta. El swing trader puede mantener la posición semanas o meses hasta que aparezca una señal contraria y recoger beneficios.
La clave de esta estrategia es su fiabilidad: exige varias confirmaciones antes de dar señal, por lo que los falsos positivos son poco frecuentes. Eso sí, requiere paciencia, ya que las oportunidades de calidad no abundan.
Las bandas de Bollinger son un indicador sencillo y eficaz, aunque menos útil para definir el stop-loss que Volume Profile o MACD-H.
La clave está en la banda media, que equivale a la media móvil de 20 periodos (MA20) en diario. Marca la referencia para interpretar la dinámica y tendencia del mercado.
Para aplicar swing trading con bandas de Bollinger, sigue estos pasos:
Primero, comprueba si la banda media va lateral, sube o baja. Así determinas la tendencia.
Si la banda media va lateral, la banda superior es resistencia y la inferior soporte. En este contexto, el swing trading consiste en comprar en soportes y vender en resistencias, aprovechando mercados sin tendencia clara.
Si la banda media sube, el precio suele moverse entre banda media y superior. Aquí la banda media es soporte, y las caídas hasta ella son oportunidad para entrar largo.
Si la banda media baja, el precio se mueve entre banda media e inferior. Aquí la banda media es resistencia y representa zona de venta; los repuntes hasta ella son oportunidad para cortos.
El swing trading permite entrar con grandes volúmenes sin apalancamiento alto. Así se pueden tomar beneficios parciales o mantener la posición hasta que la banda media cambie de dirección. Esta flexibilidad permite adaptar la salida a las condiciones de mercado y a tu tolerancia al riesgo.
La estrategia con bandas de Bollinger resulta especialmente útil en criptomonedas por la claridad de las tendencias. Si se combina con análisis de volumen u otros indicadores, se convierte en una herramienta aún más potente para el swing trader.
La estrategia de cruce entre la EMA34 y la EMA89 es una de las más eficaces del análisis técnico. En gráfico diario, permite anticipar tendencias durante meses, lo que la hace perfecta para swing trading.
La media móvil exponencial (EMA) da más peso a los precios recientes, reaccionando mejor que una simple. La combinación de la EMA de 34 y 89 periodos forma un sistema robusto para detectar cambios y continuidad de tendencia.
Cuando la EMA34 cruza al alza sobre la EMA89, hay que prepararse para largos. El punto de entrada óptimo es esperar a que el precio retroceda hasta una de las dos medias. Así se mejora la relación riesgo-recompensa respecto a entrar tras el cruce.
Cuando la EMA34 cruza a la baja sobre la EMA89, hay que prepararse para cortos. De nuevo, lo ideal es esperar a que el precio rebote hacia una de las dos antes de entrar. Así se evitan entradas en precios desfavorables.
Aunque parezca simple, esta estrategia ha demostrado su eficacia tanto en tendencias alcistas como bajistas, y en distintas fases del mercado de Bitcoin. Es fiable en condiciones variadas, por lo que merece estar en el repertorio de cualquier swing trader.
El éxito depende de paciencia y disciplina: solo hay que actuar cuando la configuración es adecuada, y siempre con gestión del riesgo (tamaño y stop-loss). Así se mejora notablemente la eficacia de la estrategia.
Su principal ventaja es la claridad: las señales son objetivas y fáciles de identificar, lo que elimina la ambigüedad de otros métodos. Es especialmente adecuada para quienes prefieren sistemas de reglas fijas.
Tener éxito en cualquier estilo de trading exige práctica constante y aprendizaje continuo. Las estrategias anteriores constituyen una base sólida para iniciarte en el swing trading con criptomonedas, una vez comprendes en qué consiste y en qué se diferencia de otros métodos.
La fortaleza de estas cuatro estrategias es su complementariedad. Combinadas, pueden formar un sistema integral y muy eficaz. Por ejemplo, puedes usar Volume Profile para detectar niveles clave, la divergencia MACD-H para anticipar cambios de tendencia, las bandas de Bollinger para temporizar entradas en retrocesos y los cruces de EMA para confirmar la tendencia principal.
Recuerda que ninguna estrategia funciona siempre en cualquier mercado. El entorno de las criptomonedas cambia constantemente; por eso, los traders deben adaptar su enfoque. Los swing traders exitosos suelen combinar varias estrategias, aplicar una gestión del riesgo rigurosa y llevar un registro detallado de sus operaciones para mejorar sus resultados.
Al desarrollar tus habilidades en swing trading, céntrate en la constancia, no en buscar la operación perfecta. Prioriza siempre la gestión del riesgo: proteger tu capital te permite seguir operando. Empieza con posiciones pequeñas y aumenta la exposición solo cuando tengas confianza y resultados consistentes.
Por último, el swing trading no es un método para hacerse rico en poco tiempo. Requiere paciencia, disciplina y aprendizaje continuo. Si dominas estas estrategias y las adaptas a tu estilo, estarás preparado para aprovechar las oportunidades del swing trading con criptomonedas.
El swing trading mantiene posiciones durante días o meses, buscando captar oscilaciones de precio de medio plazo. A diferencia del day trading (salida el mismo día), el swing trader mantiene más tiempo. Frente al inversor a largo plazo (meses/años), el swing trader opera con más frecuencia y gestiona activamente sus posiciones.
Domina MACD, RSI y bandas de Bollinger para identificar tendencias y oportunidades en swing trading con criptomonedas. Estos indicadores ayudan a confirmar movimientos de precio y señales de entrada/salida de forma eficaz.
Los principales riesgos son pérdidas significativas y la volatilidad de mercado. Una gestión eficaz implica poner órdenes de stop-loss en niveles técnicos clave y limitar el riesgo al 1-2 % por operación. Usa stops en soportes/resistencias, cuida el ratio riesgo-recompensa y ajusta el tamaño de posición para proteger tu capital.
El principiante debe aprender análisis técnico y fundamental, practicar con cuentas demo, observar tendencias y fluctuaciones del mercado y, poco a poco, pasar a operar en real con posiciones pequeñas.
El éxito en swing trading depende del análisis técnico, la gestión del riesgo y la disciplina. Define un plan claro con puntos de entrada y salida, fija stop-loss, arriesga solo el 1-2 % por operación y sigue la estrategia sin dejarte llevar por las emociones.
En mercados bajistas, reduce el tamaño de las posiciones, ajusta los stops y céntrate en retrocesos de corto plazo. En mercados alcistas, amplía el tamaño de las posiciones, extiende los objetivos de beneficio y opera rupturas. Ajusta el plazo de las operaciones según la volatilidad y fuerza de la tendencia.











