

La película "The Social Network" llevó a los hermanos Winklevoss a la fama a principios de la década de 2010, y poco después se hicieron conocidos en el sector de las criptomonedas. Como inversores pioneros en Bitcoin, fundaron uno de los exchanges de criptomonedas más grandes por volumen de trading. Su evolución, desde estudiantes de Harvard hasta atletas olímpicos y referentes en el sector cripto, constituye una de las historias más singulares de la industria de activos digitales.
Este artículo repasa el recorrido de Cameron y Tyler Winklevoss, explora el litigio con Facebook que les dio notoriedad inicial y analiza su transición hacia las criptomonedas, incluyendo sus proyectos e inversiones cripto que han marcado el sector.
Cameron y Tyler Winklevoss nacieron en agosto de 1981 en Southampton, Nueva York. Sus padres, Howard E. Winklevoss y Carol (Leonard), criaron a los gemelos y a su hermana mayor Amanda en Greenwich, Connecticut. Howard, profesor adjunto de ciencias actuariales en la Universidad de Pensilvania, transmitió una mentalidad analítica que más adelante influiría en el enfoque de los hermanos hacia los negocios y la inversión.
Desde pequeños, los hermanos compartieron un vínculo inseparable y desarrollaron personalidades complementarias. Tyler destaca por su perfil analítico y toma de decisiones basada en datos, mientras Cameron aporta creatividad e ideas innovadoras a sus proyectos. Este equilibrio ha sido clave en su éxito en distintos ámbitos.
A los 13 años, los gemelos aprendieron HTML por su cuenta y fundaron una empresa de páginas web para negocios locales, demostrando tanto su capacidad técnica como su visión empresarial, al promocionar sus servicios y entregar resultados profesionales siendo aún adolescentes.
Estudiaron en Greenwich Country Day School y luego en Brunswick School, una escuela privada masculina en Greenwich, donde recibieron una formación académica rigurosa y acceso a recursos determinantes para su futuro.
Sus padres les animaron a aprender piano a los seis años, y desarrollaron una pasión por la música clásica, que practicaron durante 12 años hasta los 18. Esta dedicación reflejó su capacidad para comprometerse con objetivos a largo plazo y dominar habilidades complejas. También disfrutaron de la literatura clásica y estudiaron griego y latín en el instituto, adquiriendo una amplitud intelectual que luego guiaría sus decisiones empresariales e inversiones.
Empezaron a practicar remo a los 14 años y fundaron el club de remo en el colegio, lo que se convirtió en un elemento central en sus vidas, enseñándoles disciplina, trabajo en equipo y la importancia del esfuerzo sostenido para alcanzar metas ambiciosas.
Cameron y Tyler ingresaron en Harvard College en 2000 y se graduaron en economía en 2004. Su formación económica les dio el marco teórico para comprender mercados, valoración y sistemas financieros, conocimientos clave en sus proyectos cripto posteriores. En 2009 cursaron el MBA en Saïd Business School, Universidad de Oxford, ampliando su experiencia empresarial y su red internacional.
En Harvard, los gemelos fueron miembros del prestigioso Porcellian Club y del Hasty Pudding Club, conectándose con compañeros y antiguos alumnos influyentes. También practicaron remo durante cuatro años, formando parte del equipo conocido como "God Squad", lo que evidenció su rendimiento deportivo excepcional.
Participaron en el equipo varsity masculino de remo pesado, los Harvard Crimsons, y lideraron el equipo para establecer récords invictos y ganar el Eastern Sprint, el IRA Championships y la regata Harvard-Yale en su último año. Estos logros demostraron su capacidad para rendir bajo presión y trabajar en equipo.
Compitieron en la Lucerne Rowing World Cup en Suiza y quedaron en sexto lugar, adquiriendo experiencia internacional. El Crimson Eight quedó segundo en Henley, tras el equipo holandés, consolidando su reputación como atletas de élite.
Durante su etapa en Harvard, los gemelos empezaron a planear una plataforma social para estudiantes, idea que originó uno de los litigios más famosos del sector tecnológico. Resumen de cómo sucedió:
En 2002, Cameron y Tyler Winklevoss se asociaron con Divya Narendra para crear HarvardConnection, una plataforma de redes sociales pensada inicialmente para estudiantes de Harvard, con la ambición de expandirse a otras universidades. La visión anticipaba la revolución de las redes sociales que transformaría la comunicación en línea.
En 2003 lanzaron un prototipo de HarvardConnection, probando el concepto y recopilando opiniones de usuarios. Posteriormente reclutaron a Sanjay Mavinkurve, programador y amigo en Harvard, para construir la base técnica. Sanjay dejó el proyecto tras graduarse para trabajar en una gran empresa tecnológica, suponiendo un revés para el equipo.
Después, los gemelos y Narendra contrataron a Victor Gao, otro programador, para continuar el desarrollo. Gao no se unió como socio y trabajó por encargo; recibió 400 dólares antes de dejar el proyecto en otoño de 2003, dejando de nuevo a los fundadores sin recursos técnicos.
En 2004 rebautizaron HarvardConnection como ConnectU, que ganó cierta popularidad permitiendo a los usuarios unirse a "Clubs" y conectar en su entorno. Antes de irse, Gao recomendó a Mark Zuckerberg a los fundadores de ConnectU. Los Winklevoss y Narendra incorporaron a Zuckerberg como programador entre noviembre de 2003 y febrero de 2004, decisión que desencadenó años de litigios.
Según estimaciones recientes, Cameron y Tyler Winklevoss tienen un patrimonio neto combinado de 5,4 mil millones de dólares. A mediados de la década de 2020, ambos figuraban entre los multimillonarios globales, logro derivado de sus inversiones tempranas y significativas en Bitcoin y sus exitosos proyectos cripto.
Su historia de acumulación de riqueza destaca el potencial de las tecnologías transformadoras. Apostaron fuerte por Bitcoin cuando era considerado especulativo por el sector tradicional, logrando enormes rentabilidades y convirtiéndose en referentes de la inversión en criptomonedas.
Además de su éxito empresarial, los Winklevoss han alcanzado grandes logros en el remo competitivo. Ganaron plata en el cuatro sin timonel masculino y oro en la prueba de ocho en los Juegos Panamericanos de 2007, mostrando su excelencia deportiva incluso mientras desarrollaban sus intereses empresariales.
Formaron parte del equipo olímpico de Estados Unidos en Pekín 2008, compitiendo en el dos sin timonel masculino y quedando sextos entre catorce participantes. Esta participación se dio poco después de su acuerdo legal con Facebook, mostrando su capacidad para mantener el foco en metas deportivas pese a importantes compromisos empresariales.
En 2009, Cameron Winklevoss fue tercero en el cuatro sin timonel masculino en la Rowing World Cup de Suiza, compitiendo al máximo nivel mientras exploraban nuevas oportunidades en el sector cripto.
En 2019, donaron 10 millones de dólares a Greenwich Country Day School en honor a su hermana Amanda, la mayor donación filantrópica de antiguos alumnos en la historia del centro, reflejando su compromiso con las instituciones que marcaron su desarrollo.
Igualaron las primeras 50 BTC donadas al proyecto Bitcoin Water Trust, una organización que retiene Bitcoin para financiar proyectos de agua potable. Esta iniciativa combina su pasión por las criptomonedas y su interés por resolver desafíos globales, demostrando cómo los activos digitales pueden contribuir al bien social.
Tyler y Cameron fundaron Mars Junction, una banda de rock nacida como proyecto durante la pandemia a principios de la década de 2020. Tyler, inicialmente teclista, pasó a ser cantante principal para retarse, mientras Cameron tocaba la guitarra. Esta experiencia les permitió explorar su faceta creativa y conectar con el público de una forma diferente a la empresarial.
La banda nació para sentirse más cerca de su hermana Amanda, fallecida en 2002. Han realizado giras y tocan versiones de rock nostálgicas para los hermanos, creando un vínculo emocional con su pasado y entreteniendo al público.
Los gemelos están solteros y mantienen su vida privada alejada de los medios, marcando una clara separación entre su faceta pública y sus relaciones personales. Así pueden concentrarse en su trabajo y proteger su intimidad del escrutinio mediático.
Cameron y Tyler Winklevoss fueron retratados en "The Social Network", película basada en el libro "The Accidental Billionaires" de Ben Mezrich y dirigida por David Fincher. El filme, centrado en el lanzamiento de Facebook bajo Mark Zuckerberg, les dio gran notoriedad pública y llevó su historia a una audiencia global.
También protagonizan la secuela de Mezrich, "Bitcoin Billionaires: A True Story of Genius, Betrayal, and Redemption", que narra su entrada en el sector cripto y su transformación de demandantes contra Facebook a pioneros en criptomonedas. Aparecieron como personajes en un episodio de Los Simpson como parte del equipo olímpico de remo, reflejando su impacto cultural más allá del mundo empresarial.
Tras el fracaso de ConnectU frente a Facebook, Cameron y Tyler Winklevoss se centraron en el emprendimiento y la inversión, además de participar en un largo litigio con Mark Zuckerberg, que se analiza más adelante en este artículo.
En 2008 recibieron una importante compensación de Facebook. Con ese capital y su interés por tecnologías emergentes, los Winklevoss empezaron a explorar nuevas oportunidades en los sectores tecnológico y financiero, disponiendo de recursos para invertir y emprender sin las limitaciones habituales.
En 2012 fundaron Winklevoss Capital Management, centrada en fintech, educación y activos digitales, apoyando estratégicamente a emprendedores. A través de este vehículo han respaldado numerosas startups y contribuido a la innovación en distintos sectores.
En 2014 fundaron su propio exchange regulado de criptomonedas. Tyler es CEO y Cameron presidente, aportando sus habilidades complementarias a la dirección de esta plataforma clave en el sector.
La batalla legal de los Winklevoss con Mark Zuckerberg, dramatizada en "The Social Network", se convirtió en uno de los casos más célebres del sector tecnológico y planteó cuestiones sobre propiedad intelectual, acuerdos verbales y ética en el mundo startup.
En 2003, Cameron, Tyler y Divya Narendra solicitaron a Mark Zuckerberg, conocido por sus habilidades de programación, que les ayudara con HarvardConnection. Los Winklevoss alegan que Zuckerberg aceptó trabajar en el proyecto a cambio de participación. Se comunicaron por email y reuniones presenciales entre noviembre de 2003 y febrero de 2004, según fuentes universitarias.
Mientras tanto, Zuckerberg desarrollaba TheFacebook.com, lanzado en febrero de 2004. Los Winklevoss y Narendra se enteraron dos días después a través de The Harvard Crimson, sorprendidos al ver una red social competidora mientras Zuckerberg trabajaba para ellos. Pronto enviaron una carta de cese y desistimiento exigiendo que Zuckerberg dejara de operar el sitio.
HarvardConnection se lanzó después como ConnectU, pero no alcanzó la popularidad de Facebook, que se expandía rápidamente. Los fundadores presentaron una demanda por propiedad intelectual contra Zuckerberg, alegando robo de idea y uso del código fuente para crear Facebook.
La batalla legal duró casi cuatro años, con investigaciones, declaraciones y maniobras jurídicas. El caso atrajo atención mediática y se convirtió en símbolo de la competitividad y conflictos en Silicon Valley.
En febrero de 2008, los Winklevoss y Facebook llegaron a un acuerdo extrajudicial. Tyler y Cameron recibieron 65 millones de dólares (20 millones en efectivo y 45 millones en acciones de Facebook antes de salir a bolsa). Este pago validó sus reclamaciones y les permitió financiar futuros proyectos.
Pese a la confidencialidad, el bufete de ConnectU reveló la cifra en un boletín, que fue publicado por The Recorder, haciendo públicos los términos del acuerdo.
En marzo de 2008, los hermanos intentaron anular el acuerdo para presentar su caso original contra Zuckerberg, alegando que Facebook les engañó sobre el valor de las acciones. El tribunal rechazó anular el acuerdo, considerándolo vinculante y asegurando que los Winklevoss estuvieron bien representados en la negociación.
Cameron y Tyler descubrieron Bitcoin en 2012 durante unas vacaciones en Ibiza tras el MBA en Oxford. En ese momento, Bitcoin era aún incipiente, cotizaba a precios bajos y era ignorado por inversores tradicionales, que lo consideraban especulativo o una herramienta ilícita.
Con el dinero del acuerdo con Facebook, compraron Bitcoin por valor de 11 millones de dólares cuando el precio era de unos 8 dólares por unidad. Esta inversión demostraba su convicción en el potencial de Bitcoin y su disposición a asumir riesgos calculados en tecnologías emergentes. Se convirtió en una de las mayores compras individuales de Bitcoin, consolidando su posición en el sector cripto.
En 2013 invirtieron 1,5 millones de dólares en BitInstant, startup de Charlie Shrem, apostando por la infraestructura necesaria para la adopción masiva de Bitcoin.
Sin embargo, BitInstant se vinculó a blanqueo de capitales durante la investigación de Silk Road y fue clausurado. Charlie Shrem fue arrestado y acusado de blanqueo de dinero, lo que supuso un revés para la estrategia cripto de los Winklevoss y les enseñó la importancia del cumplimiento normativo y la supervisión en el sector.
Tras el fracaso de BitInstant, Tyler y Cameron decidieron crear una plataforma de inversión cripto segura y regulada. Detectaron la necesidad de instituciones confiables para conectar las finanzas tradicionales y los activos digitales.
En 2014 lanzaron su exchange regulado, inicialmente solo para comprar y vender Bitcoin. Fue uno de los primeros exchanges regulados y autorizados por el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York, estableciendo un nuevo estándar de cumplimiento en la industria.
Con el crecimiento del sector cripto, el exchange empezó a admitir altcoins y a ofrecer más de 100 monedas digitales, convirtiéndose en uno de los principales exchanges por volumen de trading. El enfoque en seguridad, cumplimiento y experiencia de usuario atrajo tanto inversores minoristas como institucionales.
En 2018 el exchange lanzó una stablecoin respaldada por el dólar, vinculada 1:1, ofreciendo un valor estable y facilitando el trading entre activos digitales.
La plataforma lanzó su programa Earn para usuarios minoristas a principios de la década de 2020, en colaboración con Genesis Global Trading, principal prestamista. Permitía obtener hasta un 8 % de interés sobre criptomonedas depositadas, una opción atractiva en un entorno de bajos tipos de interés en finanzas tradicionales.
A finales de 2022, Genesis suspendió las retiradas tras el colapso de un gran exchange cripto, al no disponer de suficientes activos líquidos. En ese momento debía unos 900 millones de dólares a 340 000 inversores del programa Earn, generando una crisis para la plataforma.
El exchange terminó la colaboración con Genesis y cerró el programa Earn. La Comisión de Bolsa y Valores acusó al exchange y Genesis de ofrecer valores no registrados, reflejando los retos regulatorios del sector cripto.
"Hemos decidido poner nuestro dinero y confianza en un marco matemático libre de política y error humano", declaró Tyler Winklevoss al New York Times, articulando la base filosófica de sus inversiones cripto.
Al conocer Bitcoin en 2012, los Winklevoss quedaron impresionados por la tecnología y vieron su potencial para transformar el sistema financiero global. Les fascinó la blockchain y se convencieron de que Bitcoin era el futuro del dinero. Invirtieron fuerte desde el principio y, al ver que no había una plataforma segura y regulada para comprar y vender Bitcoin, crearon su propio exchange para cubrir ese vacío.
Son inversores importantes en el sector cripto, con inversiones en diversos proyectos. En 2019 adquirieron Nifty Gateway, plataforma de tokens no fungibles, integrándola en su exchange. La operación reflejó su confianza en el potencial de la tecnología blockchain más allá de las criptomonedas.
Se unieron a una coalición junto a Brad Garlinghouse, fundador de Ripple, y el CEO de otro exchange, para apoyar a un candidato presidencial de EE. UU. favorable a las criptomonedas a mediados de la década de 2020. Los líderes cripto prometieron 78 millones de dólares para acción política, buscando influir en políticas que favorezcan el sector, conscientes de que la claridad regulatoria es clave para el éxito a largo plazo.
Además de su exchange de criptomonedas, los Winklevoss tienen participaciones en varios proyectos que reflejan su visión inversora diversificada.
Fundada en 2012, Winklevoss Capital invierte capital semilla y desarrolla infraestructura en varias clases de activos. Los hermanos invierten en startups de fintech, educación y gaming en fases iniciales. Entre las inversiones destacadas están Shinesty, Teachable, Flexport y otras. A través de este vehículo han apoyado a decenas de emprendedores y contribuido a crear compañías de gran valor.
Han invertido en tecnología de IA a través de Metaphysic.ai y Holocron Technologies, reconociendo la inteligencia artificial como una tecnología que transformará múltiples sectores.
A mediados de la década de 2020, anunciaron la compra de Bedford FC, "el primer club de fútbol impulsado por Bitcoin", tras invertir BTC por valor de 4,5 millones de dólares en el club inglés. Este movimiento demuestra cómo la criptomoneda puede aplicarse en sectores tradicionales y fomenta la adopción de Bitcoin en contextos novedosos.
Como primeros grandes inversores en Bitcoin, los hermanos obtuvieron una posición privilegiada en el sector y se convirtieron en referentes en activos digitales. Su afán de éxito está presente en todo lo que hacen: desde la competición olímpica al lanzamiento de una red social en Harvard o tocar en una banda de rock en la cuarentena.
En definitiva, son dos de las figuras más relevantes en la historia reciente de los activos cripto y probablemente seguirán siendo clave en el futuro del sector. Su trayectoria, de Harvard a los Juegos Olímpicos y la innovación cripto, es ejemplo de resiliencia, visión y capacidad para identificar tecnologías transformadoras. Su implicación en defensa, inversión y desarrollo de infraestructuras garantiza su influencia en la evolución del sector.
Cameron y Tyler Winklevoss son hermanos gemelos nacidos en 1981 en Greenwich, Connecticut. Son reconocidos inversores cripto y fundadores del exchange Gemini. Inicialmente famosos por su litigio con Mark Zuckerberg, se convirtieron en defensores de Bitcoin y pioneros en el sector cripto.
Los Winklevoss alegaron que Mark Zuckerberg les robó la idea de la red social. Recibieron un acuerdo de 65 millones de dólares en efectivo y acciones de Facebook. Más tarde consideraron insuficiente la compensación, ya que la valoración de Facebook se disparó tras el acuerdo.
Gemini es un exchange de criptomonedas regulado en Estados Unidos, fundado en 2014 por los Winklevoss. Sus principales ventajas son el respaldo total de reservas, cumplimiento normativo estricto, altos estándares de seguridad y custodia institucional de activos digitales.
Los Winklevoss son creyentes a largo plazo en Bitcoin, lo consideran oro digital y reserva de valor. Mantienen posiciones importantes en Bitcoin y defienden las criptomonedas como cobertura frente a vulnerabilidades del sistema financiero tradicional. Su estrategia de inversión destaca el valor fundamental de Bitcoin y su potencial para la adopción institucional.
Los Winklevoss tienen un patrimonio neto estimado superior a cien millones de dólares, principalmente por la fundación de Gemini y Winklevoss Capital. Sus principales logros incluyen la creación de Gemini con más de diez mil millones de dólares en activos y grandes inversiones en Bitcoin.
Son referentes del sector cripto, han invertido de forma significativa en Bitcoin, promovido reformas regulatorias y fundado proyectos como Gemini. Sus inversiones y acciones políticas han moldeado el mercado cripto y la adopción institucional.
A través de Winklevoss Capital han invertido en más de 23 proyectos cripto, incluidos Filecoin y Protocol Labs. También fundaron Gemini y mantienen inversiones diversificadas en fintech.











