

Ben Armstrong y su equipo transformaron el canal de YouTube BitBoy Crypto en una auténtica máquina de influencia en el sector de las criptomonedas, atrayendo a una comunidad de seguidores casi devotos. El canal se consolidó como uno de los referentes más reconocidos en la creación de contenido sobre criptomonedas, ofreciendo noticias, análisis y recursos educativos a millones de espectadores. Sin embargo, una sucesión de escándalos deterioró la reputación de Armstrong en los círculos de criptomonedas, pasando de figura admirada a protagonista de numerosas polémicas.
Este análisis integral examina la trayectoria multifacética de Ben Armstrong, repasando su ascenso en la industria de las criptomonedas, sus distintos proyectos empresariales y las controversias que han marcado su carrera. El texto se centra en sus logros, sus errores públicos y las consecuencias que han tenido tanto para él como para su entorno, aportando una visión completa de este personaje polarizador en la comunidad cripto.
Ben Armstrong es un influencer estadounidense del sector de las criptomonedas que alcanzó notoriedad con el canal de YouTube BitBoy Crypto. El canal producía contenido especializado, desde noticias hasta análisis e entrevistas, consolidándose como una referencia en educación y opinión sobre criptomonedas. En su punto álgido, la plataforma superó los 1,4 millones de suscriptores, situándose entre los canales más importantes de temática cripto en YouTube.
Armstrong, de 41 años, abandonó el canal tras romper relaciones con antiguos colaboradores, incluido su socio de larga trayectoria TJ Shedd. La separación se produjo después de varias investigaciones que lo vincularon con estafas y promociones cuestionables en el ámbito cripto. Desde entonces, ha lanzado un nuevo canal en YouTube con 84 000 seguidores, en un intento de recuperar su reputación y continuar con su actividad en el sector.
Su historial académico arroja datos relevantes sobre su evolución. Según LinkedIn, estudió en Toccoa Falls College entre 2009 y 2012, donde obtuvo la licenciatura en Liderazgo Ministerial en una institución cristiana de Georgia. Esta formación religiosa influiría en su discurso como defensor de las criptomonedas, adoptando a menudo un tono evangelizador respecto a los activos digitales. También menciona haber asistido a Kennesaw State University, aunque no detalla el campo de estudio ni las fechas, lo que deja lagunas en su perfil académico.
Residente en Atlanta y padre de tres hijos, Armstrong se define como apasionado de las criptomonedas y creador de contenido. Se autoproclama “ministro” para la adopción masiva de Bitcoin y otros activos digitales, estableciendo paralelismos entre su educación religiosa y su misión de difundir el conocimiento sobre criptomonedas. Mantiene presencia activa en su web, en redes sociales como X y TikTok, y en YouTube, consolidando su visibilidad en distintas plataformas digitales.
Además de su labor como creador de contenido, Armstrong comercializa productos propios entre sus seguidores, generando otra vía de ingresos ligada a su marca personal. Entre sus principales logros destaca la fundación de BitBoy Crypto, High Throughput Productions y HIT Network, aunque actualmente está desvinculado de los socios con quienes creó estas entidades. Desde enero de 2015, es propietario y diseñador en Ben Armstrong Designs, empresa dedicada a servicios de SEO, desarrollo web y diseño gráfico. También dirige Front Page Tickets desde enero de 2011, demostrando su faceta emprendedora más allá del sector cripto. En el pasado fue copresentador en Beards and Bitcoins (septiembre 2018-enero 2021) y director ejecutivo en Three Dimensional Life (octubre 2015-agosto 2018).
La fortuna de BitBoy Crypto procede de diversas fuentes, evidenciando su capacidad para rentabilizar su influencia en distintos canales. Ingresó temprano en el ecosistema cripto, invirtiendo en Bitcoin alrededor de 2012 y posicionándose con ventaja en los primeros años del mercado. Desde entonces, el valor de Bitcoin y de sus otros activos se ha revalorizado notablemente, lo que habría generado importantes beneficios por sus inversiones iniciales.
Probablemente, la mayor fuente de riqueza de Armstrong fue su canal de YouTube, convertido en referente absoluto de creación de contenido cripto. Gestionó un canal BitBoy Crypto que, en su mejor momento, superó los 1,4 millones de seguidores, situándose entre los más seguidos del sector en la plataforma. Gracias a ello, pudo generar ingresos significativos a través de patrocinios y marketing de afiliados, convirtiendo su actividad en un negocio muy rentable. El canal alcanzó ingresos mensuales de 40 000 USD en publicidad mediante la recomendación de productos y servicios vinculados a criptomonedas y blockchain, evidenciando el potencial financiero del marketing de influencers en el sector.
BitBoy Crypto también supo monetizar su comunidad fiel, la BitSquad Community, creando una base de seguidores dispuestos a pagar por contenido premium. Ofreció servicios de suscripción y vendió contenidos exclusivos, diversificando sus fuentes de ingresos más allá de la publicidad tradicional y consolidando un modelo de negocio más sostenible, con información y análisis especializados para su audiencia.
Armstrong ha sabido identificar oportunidades más allá de su canal principal, lanzando un pódcast homónimo que le reportó ingresos extra en anuncios y patrocinios, ampliando su presencia en distintos formatos. También desarrolló un negocio de merchandising, vendiendo camisetas, tazas y otros productos a sus seguidores y capitalizando el reconocimiento de su marca personal.
Ben Armstrong es autor del libro Catching Up To Crypto, que comercializa en sus canales, web y plataformas como Amazon. Esta obra representa otra fuente de ingresos y refuerza su credibilidad como experto en criptomonedas. Además, colaboró con distintos proyectos cripto, recibiendo tarifas por promocionar productos y servicios, aunque estos acuerdos terminaron siendo fuente de controversia.
Sobre su patrimonio neto, existen dos factores que dificultan su estimación: por un lado, Armstrong no ha revelado públicamente su fortuna; por otro, la mayor parte de su riqueza está invertida en criptomonedas, activos altamente volátiles, lo que hace que su valor fluctúe según las condiciones del mercado. Las estimaciones sitúan su patrimonio entre 8 y 30 millones de dólares, siendo 20 millones la cifra más citada, aunque son datos especulativos sin confirmación oficial.
Ben Armstrong ha estado relacionado con múltiples proyectos de criptomonedas, algunos de reputación dudosa que contribuyeron a su imagen controvertida en la comunidad. A continuación, se resumen sus principales conexiones:
Respaldó DistX como moneda “a prueba de estafas”, pero terminó siendo un rug pull, provocando importantes pérdidas entre sus seguidores. Este episodio sigue siendo un punto negro en su imagen y cuestionó seriamente su proceso de selección de proyectos recomendados.
Armstrong promocionó Hex, un proyecto blockchain de depósito con alta rentabilidad, objeto de críticas por su estructura y por los elevados rendimientos que promete. Diversos detractores han sugerido que podría tener características de esquema ponzi, poniendo en duda su viabilidad a largo plazo. A pesar de las críticas, Armstrong continuó promocionando el proyecto.
BitBoy apoyó inicialmente SafeMoon, token DeFi presentado como inversión prometedora, aunque más tarde expresó dudas sobre su sostenibilidad, pese a conservar tokens SafeMoon. Coffeezilla, reconocido investigador de YouTube, también identificó este proyecto como posible rug pull lento, aportando credibilidad a las sospechas sobre su legitimidad.
En mayo de 2023, Armstrong empezó a promocionar PSYOP, poco después de adquirir otro memecoin, BEN, del desarrollador ben.eth. Algunos críticos han señalado dudas sobre la legitimidad y transparencia de estos proyectos, calificándolos de potencial riesgo de estafa. El momento de la promoción alimentó sospechas de posibles conflictos de interés.
Armstrong adquirió BEN Coin directamente a ben.eth, estableciendo un interés financiero en el éxito del token. Igual que PSYOP, BEN está bajo investigación legal, engrosando la lista de proyectos controvertidos vinculados a Armstrong.
El nombre BitBoy Crypto puede referirse tanto al canal de YouTube que dejó de operar como a Ben Armstrong, responsable de su auge. Tras la ruptura, el canal cambió de marca y Armstrong emprendió nuevos proyectos, separando sus caminos.
La gestión del canal decidió cambiar de nombre tras romper con Armstrong en una separación pública que sorprendió al mundo cripto. Por su parte, Armstrong ha intentado reconstruir su audiencia y reputación bajo un nuevo alias.
Sin embargo, siguen las polémicas, ya que varios usuarios lo acusan de promocionar memecoins que resultaron ser estafas. A comienzos de 2024, Armstrong se vio envuelto en una disputa legal con sus exsocios por un Lamborghini que afirma le regalaron, añadiendo un nuevo episodio a sus conflictos empresariales.
La investigación de Atozy supuso un punto de inflexión en la carrera de Armstrong. Atozy, youtuber especializado en análisis de criptomonedas, publicó un vídeo donde detallaba cómo BitBoy Crypto promocionó el proyecto PAMP. Este contenido y los comentarios posteriores pusieron a Armstrong en el centro de las críticas, acusándolo de promover esquemas pump and dump como PAMP, donde los inversores acaban con tokens sin valor tras el colapso de precios.
Atozy acusó a BitBoy de hacer pronósticos excesivamente optimistas y de promocionar proyectos de baja calidad sin advertir riesgos. Armstrong negó tajantemente las acusaciones, defendiendo que su misión es educar sobre criptomonedas y oportunidades de inversión. Insistió en que su contenido empodera a sus seguidores y desacreditó a Atozy como difamador.
La disputa se hizo pública, con Atozy afirmando que BitBoy lo había amenazado con una demanda por difamación. Armstrong retiró la denuncia cuando Atozy recaudó 200 000 USD para su defensa legal, mostrando el apoyo de la comunidad cripto a quienes denuncian posibles fraudes.
ZachXBT, investigador anónimo destacado por exponer estafas y fraudes en la industria cripto, también se convirtió en adversario de Armstrong. Investiga proyectos en busca de pruebas de fraude, compartiendo sus hallazgos en X y artículos independientes. Ha acusado a BitBoy de promocionar proyectos dudosos y lucrarse a costa de sus seguidores; su principal crítica es la falta de transparencia sobre contenidos patrocinados y conflictos de interés.
Armstrong ha rechazado esas acusaciones, asegurando que investiga a fondo los proyectos antes de promocionarlos. Considera que ZachXBT difunde información falsa y busca dañar su reputación sin pruebas sólidas.
En agosto de 2023, HIT Network anunció el despido de Armstrong, alegando abuso de sustancias, malversación de fondos y daños emocionales y físicos a la empresa. Este hecho causó gran revuelo en la comunidad cripto.
Armstrong calificó la decisión como un golpe interno liderado por TJ Shedd, defendió que seguía al frente de la empresa y presentó una demanda para impugnar su destitución. Otro litigio por su relación con antiguos socios sigue pendiente, con narrativas enfrentadas sobre los motivos de su salida.
Las polémicas en torno a BitBoy son numerosas y complejas, lo que impide identificar una única causa de su declive. A continuación, se destacan las principales:
En 2023, HIT Network despidió a Ben Armstrong de BitBoy Crypto, la empresa que fundó, alegando abuso de sustancias y daños emocionales, físicos y financieros. Armstrong denunció un “golpe interno” orquestado por sus antiguos colaboradores, y las versiones contradictorias sobre su salida generaron desconcierto entre sus seguidores.
BitBoy ha sido acusado de plagiar contenidos, incluyendo obras de arte, guiones e investigaciones. Niega los cargos, alegando uso legítimo o malentendidos sobre derechos de autor. Existen dudas sobre la originalidad y autenticidad de su contenido, lo que pone en entredicho la fiabilidad de la información que comparte.
Algunos críticos sostienen que BitBoy promociona inversiones arriesgadas y proyectos dudosos sin abordar los posibles conflictos de interés. Por ejemplo, el reportaje de Atozy realizado por Coffeezilla analiza presuntas estafas y prácticas poco éticas en el sector cripto, con BitBoy como protagonista en el análisis de sus acciones promocionales.
Armstrong inició procesos legales contra sus exsocios de HIT Network. En una de las demandas, reclama compensación por su destitución, alegando ser el accionista mayoritario y cuestionando la legalidad de su despido.
En la segunda demanda, acusa a los mismos socios de apropiarse de su cuenta en X, intentando avergonzarlo y forzarlo a transferir un Lamborghini Huracan a Carlos Diaz. Solicita que los acusados sean condenados por extorsión y amenazas, elevando el conflicto judicial.
Además, enfrentó una demanda colectiva junto a otros influencers por promocionar el exchange FTX, aunque posteriormente fue excluido del proceso por motivos no aclarados.
Persisten dudas sobre sus prácticas éticas en BitBoy Crypto, especialmente en lo relativo a sus operaciones financieras y posibles conflictos de interés. La falta de transparencia sobre sus finanzas y la gestión interna de la empresa alimenta las críticas y dificulta valorar su credibilidad.
Armstrong lanzó una campaña de recaudación para cubrir sus gastos legales, motivada por los múltiples litigios en curso. Tras compartir sus problemas financieros en X, recibió más de 150 000 USD en pocas horas, presentándose como víctima de traición y chantaje por parte de sus exsocios.
La iniciativa generó reacciones divididas. Algunos usuarios de X en el ámbito cripto expresaron indignación por su petición de donaciones, alegando que, con su patrimonio estimado de varios millones, podría afrontar personalmente los costes legales.
Sus partidarios, en cambio, lo defendieron, insistiendo en que está siendo objeto de ataques injustos por parte de antiguos socios que buscan destruir su reputación y su sustento. Se desconoce el monto final de sus gastos legales, aunque dada la complejidad y cantidad de casos, podrían alcanzar cifras elevadas.
El despido de Armstrong sacó a la luz una pugna interna en BitBoy Crypto, enfrentando al influencer con el grupo liderado por TJ Shedd. La decisión de expulsarlo se basó en acusaciones de mala conducta, abuso de sustancias, acoso laboral y problemas financieros, generando un ambiente tóxico en la empresa.
Armstrong rechazó la medida y acusó a Shedd de organizar un golpe interno, alegando que las acusaciones carecían de fundamento y que sus detractores actuaban movidos por intereses personales y el deseo de controlar el negocio que él había construido.
A principios de 2023, se barajó trasladar las operaciones de BitBoy Crypto a Dubái, atraídos por su regulación fiscal favorable y el crecimiento de la adopción cripto. La expulsión de Armstrong frustró esos planes y descartó la expansión internacional.
Tras la salida de Armstrong, el canal BitBoy Crypto de YouTube dejó de operar bajo ese nombre en octubre de 2023. HIT Network lo renombró como Discover Crypto, confirmando la renovación del equipo y la ruptura total con la etapa anterior.
La nueva plataforma centra su contenido en los temas clave del ecosistema cripto y blockchain, abandonando el enfoque personalista que caracterizaba a Armstrong. El objetivo es recuperar la confianza de la comunidad y reconstruir la credibilidad del proyecto.
TJ Shedd, CEO de Discover Crypto, subrayó la importancia de este cambio tras la crisis de BitBoy Crypto: “Este es un momento decisivo para nosotros: es más que un cambio de marca, es el compromiso de ofrecer contenido educativo, atractivo e inspirador que impulse la industria hacia adelante, no hacia atrás”.
El Departamento del Sheriff de Gwinnett arrestó a Armstrong a finales de septiembre de 2023 tras un altercado con su exsocio Carlos Diaz. BitBoy confirmó el arresto en X, con comentarios irónicos sobre su detención y las ocho horas en la cárcel. Diaz publicó vídeos de seguridad mostrando la disputa, aportando pruebas visuales del incidente.
Poco antes, Armstrong había anunciado que emitiría en directo desde un “lugar especial”, que resultó ser la casa de Diaz. En YouTube se le ve discutiendo con Diaz y acusándolo de vínculos con la mafia, lanzando graves acusaciones públicamente.
La policía intervino, lo interrogó y procedió al arresto. En el momento de la detención, Armstrong llevaba un arma de fuego y una acompañante en su coche, lo que aumentó la preocupación sobre la gravedad del incidente.
Armstrong no permaneció mucho tiempo retenido. Fue acusado de merodeo/prowling y agresión simple, pagando una fianza de 2 600 USD tras pasar ocho horas en prisión. El conflicto giraba en torno a un Lamborghini que Armstrong afirma que Diaz y otros socios le quitaron fraudulentamente, prolongando la disputa con sus excolaboradores.
La notoriedad de BitBoy Crypto pone a los influencers cripto en el centro de la atención pública. Aunque muchos contribuyen a la educación sobre criptomonedas y sus inversiones, algunos pueden usar sus canales para engañar deliberadamente a sus seguidores. Por eso, es fundamental que los inversores realicen su propia investigación antes de invertir en cualquier proyecto.
La historia de Ben Armstrong es una advertencia para los inversores en criptomonedas. Demuestra la importancia de investigar de forma independiente y pensar críticamente al analizar oportunidades de inversión, sin importar la popularidad o reputación de la fuente. Los inversores deben contrastar la información, comprender los riesgos y no invertir más de lo que puedan permitirse perder.
La comunidad cripto ha extraído lecciones clave del episodio BitBoy: la transparencia en los contenidos patrocinados, la necesidad de revelar conflictos de interés y los riesgos de seguir ciegamente las recomendaciones de influencers. A medida que el sector de las criptomonedas evoluciona, crecen las exigencias de responsabilidad y ética para los creadores de contenido y líderes de opinión.
Ben Armstrong, conocido como BitBoy Crypto, es un destacado youtuber y empresario especializado en criptomonedas, nacido el 27 de octubre de 1982. Es una figura influyente en el sector cripto, reconocido por su labor como creador de contenido y su actividad en redes sociales. Armstrong estudió en Kennesaw State University y se ha consolidado como referente en educación y análisis de criptomonedas.
Desde 2018, BitBoy Crypto se dedica a tiempo completo al sector de las criptomonedas y, gracias a su fuerte presencia en redes sociales y su labor como divulgador, es un referente en la industria, influyendo de manera decisiva en su percepción y evolución.
Ben Armstrong ha sido criticado por realizar predicciones agresivas y polémicas sobre precios en los mercados de criptomonedas. Sus pronósticos y declaraciones han suscitado debates en la comunidad, con partidarios que respaldan su análisis y detractores que cuestionan su rigor y metodología.
BitBoy Crypto se especializa en noticias sobre criptomonedas, análisis de proyectos y consejos de trading, poniendo especial énfasis en Bitcoin y altcoins emergentes, con análisis de mercado y perspectivas de inversión.
Ben Armstrong considera que Ethereum superará a Bitcoin a largo plazo y prevé que el valor de mercado de ETH superará al de BTC en 2025. Mantiene una visión alcista sobre las principales criptomonedas, destacando el mayor potencial de crecimiento de Ethereum.
BitBoy Crypto cuenta con cientos de miles de seguidores y una influencia notable en redes sociales dentro del sector cripto. Su contenido alcanza diariamente a una audiencia masiva, consolidándolo como uno de los principales referentes de la industria.











