

• Gary Gensler, como presidente de la SEC, ha sido una figura clave en la definición de la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos.
• Su gestión ha estado marcada por enfrentamientos legales de gran repercusión, incluyendo demandas contra Ripple y grandes plataformas de criptomonedas.
• Aunque muchos consideran positiva y necesaria su estrategia de reforzar la supervisión sobre el sector de las criptomonedas, también ha recibido fuertes críticas desde la comunidad blockchain.
Gary Gensler nació el 18 de octubre de 1957 en Baltimore, Maryland, hijo de Sam Gensler y Jane (de soltera Tilles). Creció en una familia de cinco hermanos y tuvo contacto temprano con las finanzas, pues su padre trabajaba como vendedor de máquinas de pinball y cigarrillos.
Su padre, además, era lobista en cuestiones sectoriales y solía llevar a Gary a sesiones legislativas, despertando en él un temprano interés por la política y la regulación. Esta doble exposición a la empresa y a los procesos gubernamentales resultaría determinante en la trayectoria de Gensler en la regulación financiera.
Gary Gensler se graduó en Pikesville High School en 1975 y recibió el premio Distinguished Alumnus por excelencia académica. Después, cursó Economía en Wharton School (Universidad de Pensilvania), obteniendo el título summa cum laude en solo tres años, reflejo de su sobresaliente capacidad.
Continuó en Wharton y completó un máster en Administración de Empresas, afianzando su especialización en mercados financieros y gestión empresarial. Durante la licenciatura fue timonel en el equipo de remo de la universidad, mostrando liderazgo y habilidades de coordinación. Su hermano gemelo, Robert, también estudió en la Universidad de Pensilvania, consolidando la tradición universitaria familiar.
En 1986, Gary Gensler contrajo matrimonio con Francesca Danieli, reconocida artista de collage y cineasta, autora de la película "One Nice Thing" y de proyectos fotográficos de contenido político. Tuvieron tres hijas: Lee, Anna e Isabel. La familia mantuvo siempre una relación muy cercana. Francesca falleció en 2006 por cáncer de mama a los 52 años en un hospicio de Baltimore, dejando una profunda huella en Gensler y sus hijas.
Al finalizar sus estudios, Gensler se incorporó a Goldman Sachs y, antes de los 30 años, ya era socio, uno de los más jóvenes en la historia de la firma, demostrando su gran talento en banca de inversión y estrategia financiera.
En Goldman Sachs desempeñó un papel esencial en la negociación de un acuerdo de 3 600 millones de dólares con cinco cadenas por los derechos de retransmisión de la NFL, una de las mayores operaciones mediáticas de la época. Esta transacción demostró su capacidad para manejar negociaciones complejas y consolidó su reputación como estratega financiero en fusiones y adquisiciones.
Gensler inició su carrera en Goldman Sachs en 1979, donde trabajó 18 años y llegó a ser codirector financiero. En el área de fusiones y adquisiciones, asesoró a grandes empresas en operaciones estratégicas y posicionamiento de mercado.
Su experiencia en banca de inversión le dio una visión profunda de los mercados financieros globales, los marcos regulatorios y las dinámicas de mercado, experiencia que resultó crucial para su posterior enfoque en supervisión financiera. Su conocimiento del funcionamiento interno de las instituciones financieras le proporcionó una perspectiva única sobre los retos y oportunidades regulatorios.
Tras dejar Goldman Sachs, Gensler pasó al sector público y académico, aportando su bagaje privado a la política y la educación. Formó parte del consejo de Strayer University, institución con ánimo de lucro, donde aportó experiencia financiera y ayudó a definir la estrategia de la entidad.
En el ámbito académico, desempeñó un papel relevante en la Sloan School of Management del MIT. Como profesor, impartió cursos sobre Práctica de Economía y Gestión Global, con especial atención a la tecnología blockchain y las criptomonedas, campo en el que se implicó profundamente y en el que fue reconocido como referente.
Fue asesor sénior en el MIT Media Lab Digital Currency Initiative, contribuyendo a investigaciones pioneras sobre monedas digitales y sus aplicaciones. Además, codirigió el Fintech@CSAIL del MIT, colaborando en investigaciones innovadoras sobre monedas digitales, tecnología financiera y la intersección entre tecnología y servicios financieros.
La etapa gubernamental de Gensler comenzó bajo la administración Clinton, donde pasó del sector privado a la función pública. Ocupó el cargo de subsecretario de Mercados Financieros en el Departamento del Tesoro de EE. UU., asesorando al secretario Robert Rubin entre 1997 y 1999.
En ese puesto, participó en decisiones clave de política financiera, incluyendo la estabilización de los mercados en épocas de incertidumbre económica y crisis internacionales. Coordinó respuestas ante disrupciones de mercado y diseñó políticas para reforzar la resiliencia del sistema financiero.
Más tarde fue ascendido a subsecretario de Finanzas Domésticas con el secretario Lawrence Summers (1999-2001), siendo figura central en los debates sobre la regulación de derivados financieros, como los credit default swaps.
Aunque algunas de esas decisiones fueron criticadas tras la crisis financiera de 2008, su implicación en la política financiera consolidó su reputación de experto en finanzas y regulación. Su aportación al Tesoro fue reconocida con el Alexander Hamilton Award, el mayor galardón de ese departamento por su servicio excepcional al sistema financiero estadounidense.
En 2009, Gensler fue nombrado presidente número 11 de la U.S. Commodity Futures Trading Commission bajo el gobierno de Obama. Se forjó una reputación de ejecutor estricto de la regulación financiera, con una postura mucho más firme que la de sus antecesores.
Transformó el mercado de swaps de 400 billones de dólares con regulaciones estrictas tras la crisis de 2008, que había revelado grandes vulnerabilidades en derivados. Defendió activamente la Dodd-Frank Act y lideró la redacción de normas que regularían el mercado de swaps al entrar en vigor la ley.
Se le reconoce también por su labor en el escándalo de manipulación de los tipos de interés interbancarios, destapando manipulaciones generalizadas de índices de referencia. Bajo su dirección, la CFTC multó a instituciones financieras con cientos de millones de dólares por manipular el LIBOR y reducir artificialmente tipos de interés, enviando un mensaje contundente contra la manipulación del mercado.
Gensler dejó la CFTC en 2014 tras reformar radicalmente la supervisión de la agencia sobre los mercados. Recibió el Tamar Frankel Fiduciary Prize en 2014 por sus reformas y su defensa de la integridad del mercado.
En enero de 2021, el presidente Biden lo nominó presidente de la SEC, reconociendo su amplia experiencia en regulación financiera. El Senado confirmó su mandato de cinco años en abril de 2021, situándolo al frente del organismo en un momento clave de evolución del mercado.
En su etapa en la SEC, Gensler ha abordado con especial rigor los retos regulatorios de las criptomonedas y otros activos digitales. Ha defendido que la mayoría de criptomonedas deben estar bajo la jurisdicción de la SEC como valores, lo que ha generado un intenso debate en la industria blockchain.
Como presidente, se ha consolidado como un regulador inflexible, centrado en la regulación de criptomonedas y acciones de cumplimiento. Ha dado prioridad a la protección del inversor y la integridad del mercado, si bien ha sido criticado por parte del sector cripto por su actitud restrictiva.
Como presidente de la Securities and Exchange Commission, Gary Gensler percibe un salario mensual aproximado de 32 000 dólares, lo que equivale a unos ingresos anuales de 384 000 dólares, en línea con la remuneración habitual de ejecutivos federales de su rango en Estados Unidos.
No obstante, este salario solo representa una parte de su patrimonio global. Su última declaración financiera sitúa su patrimonio neto entre 40 millones y 116,2 millones de dólares, resultado de décadas de trabajo en banca de inversión e inversiones posteriores.
Como exbanquero de inversión con cerca de dos décadas en Goldman Sachs, Gensler ha acumulado activos laborales y fondos de jubilación valorados entre 3,1 millones y 12 millones de dólares. El resto de sus activos, principalmente inversiones en fondos cotizados y otros instrumentos financieros diversificados, tiene un valor estimado entre 36,9 millones y 104 millones de dólares, según sus declaraciones públicas presentadas a las autoridades federales de ética.
La principal fuente de ingresos de Gary Gensler ha pasado de su lucrativa carrera en banca de inversión a sus diversos cargos públicos en las últimas dos décadas. En los años recientes, su salario como presidente de la SEC constituye la mayor parte de sus ingresos activos, con unos 32 000 dólares mensuales.
Si bien el sueldo público de Gensler es relevante para los estándares gubernamentales, su posición financiera se apoya sobre todo en inversiones y el patrimonio acumulado durante su etapa en Goldman Sachs. Su patrimonio neto ha ido aumentando desde que fue nombrado presidente de la CFTC en 2009, y continúa obteniendo ingresos significativos gracias a sus inversiones y participaciones en instrumentos financieros y empresas.
Este enfoque diversificado en la gestión patrimonial es reflejo de su profundo conocimiento de los mercados financieros y de las estrategias de inversión desarrolladas a lo largo de su carrera.
Gensler construyó su patrimonio sobre todo durante sus 18 años en Goldman Sachs, uno de los principales bancos de inversión del mundo. Ascendió hasta socio y codirector financiero, cargos con importantes retribuciones, bonus y participaciones.
Su intervención en grandes operaciones, como la negociación de derechos de retransmisión de la NFL, reforzó su reputación y capacidad de ingresos en la compañía. Más allá de sus ingresos en Goldman Sachs, Gensler forjó una destacada cartera de inversiones gracias a su profundo conocimiento de los mercados y las estrategias financieras.
También fue profesor en el MIT, lo que le supuso ingresos adicionales, aunque de menor peso frente a su carrera en la banca de inversión y la rentabilidad de sus inversiones. Sus inversiones estratégicas en fondos cotizados y otros instrumentos han seguido acrecentando su patrimonio con el tiempo.
Desde su nombramiento como presidente de la SEC, Gensler ha protagonizado varios enfrentamientos regulatorios con la comunidad cripto. Una de sus posturas más firmes ha sido sobre los ETF de Bitcoin al contado, donde el regulador mantuvo un historial de rechazos a solicitudes por preocupaciones sobre manipulación de mercado, fraude y falta de protección adecuada para el inversor.
Este enfoque cauteloso reflejaba las inquietudes de la SEC sobre la madurez y regulación de los mercados de criptomonedas. No obstante, todo cambió cuando Grayscale Investments, gestora de activos cripto y matriz de Grayscale Bitcoin Trust, ganó un litigio contra la SEC, anulando el rechazo de su propuesta de ETF de Bitcoin al contado.
Esta derrota legal pudo ser el detonante para que el regulador reconsiderara su posición y finalmente aprobara varias solicitudes de ETF de Bitcoin al contado. Estas aprobaciones se produjeron a principios de 2024, marcando un hito para la industria de las criptomonedas.
Gensler también estuvo en el centro de la polémica en torno a la aprobación de los ETF al contado. El primer indicio de aprobación llegó a través de una publicación en redes sociales de la SEC, que después se atribuyó a un fallo de seguridad. Gensler fue criticado duramente, pues muchos señalaron que la SEC debía aplicar medidas de seguridad sólidas como la autenticación en dos pasos en sus cuentas oficiales.
Estas críticas resultaron especialmente relevantes dado que Gensler ha hecho de la ciberseguridad un pilar de su agenda en la SEC, subrayando la importancia de la seguridad para las instituciones financieras. La aprobación oficial de los ETF de Bitcoin llegó poco después, aportando certidumbre al mercado.
La Securities Exchange Commission, bajo la dirección de Gensler, acusó a Ripple Labs de vender tokens XRP a inversores minoristas sin registrar correctamente estos activos como valores. La SEC argumentó que los tokens XRP cumplen los criterios del test de Howey (marco legal estadounidense que determina si una transacción debe considerarse oferta de valores) y, por tanto, deberían clasificarse como valores según la Securities Act de 1933.
La SEC también acusó a directivos de Ripple, incluido el CEO Brad Garlinghouse y el cofundador Chris Larsen, de manipular el mercado promocionando los tokens XRP para impulsar las operaciones de la empresa y aumentar su valor, beneficiando así económicamente a la compañía y sus ejecutivos.
En una reacción poco habitual en la industria, Ripple Labs optó por enfrentarse legalmente a la SEC en lugar de buscar un acuerdo. El equipo legal de Ripple argumentó que la organización nunca recibió una notificación clara de que XRP pudiera ser considerado un valor y que la comisión actuó con parcialidad en sus acusaciones.
La defensa también alegó que la SEC no fue coherente respecto al trato dado a otros activos digitales.
El caso Ripple vs. SEC concluyó con una sentencia relevante para Ripple Labs y para la industria cripto en general. La jueza Analisa Torres emitió un fallo matizado que distinguía entre tipos de ventas de XRP.
La jueza determinó que las ventas programáticas de XRP en exchanges públicas no constituyen ofertas de valores, pero que las ventas directas de XRP a inversores institucionales sí violaron la normativa sobre valores. Esta distinción marca un precedente importante sobre cómo pueden tratarse legalmente diferentes métodos de distribución de activos digitales.
Como resultado, se ordenó a Ripple pagar una multa civil de 125 millones de dólares, muy inferior a los casi 2 000 millones reclamados inicialmente por la SEC. Este resultado fue interpretado como una victoria parcial para Ripple y una señal de que los tribunales podrían optar por un enfoque más matizado en la regulación de activos digitales que el adoptado por la SEC en sus acciones de cumplimiento.
El colapso de FTX, una de las principales plataformas de criptomonedas, a finales de 2022, coincidió con el aumento de las acciones de cumplimiento lideradas por Gensler en la industria cripto. Algunos críticos culparon a Gensler y la SEC de no haber detectado las señales de alarma ni aportado suficiente claridad regulatoria.
Sostuvieron que una regulación más clara podría haber evitado algunas prácticas que llevaron a la caída de FTX. La plataforma tenía sede en Bahamas, donde existía escasa regulación y supervisión financiera, dificultando la jurisdicción estadounidense.
El fundador de FTX, Sam Bankman-Fried, fue señalado como principal responsable y los vínculos entre FTX y Alameda Research pasaron a ser el foco de las investigaciones por la quiebra de la plataforma y el supuesto uso indebido de fondos.
Gensler se reunió con Bankman-Fried unos ocho meses antes del colapso para hablar sobre la posibilidad de crear una estructura de exchange aprobada por la SEC. Sin embargo, el alcance de las investigaciones de Gensler y la SEC sobre otros negocios y relaciones empresariales de Bankman-Fried sigue siendo objeto de escrutinio y debate en los círculos regulatorios y cripto.
La polémica en torno a Gary Gensler y una gran plataforma de criptomonedas surge de la acusación de que, antes de presidir la SEC, mantuvo relaciones profesionales previas con la dirección de la plataforma, incluyendo conversaciones sobre la posibilidad de ser asesor, lo que generó dudas sobre su imparcialidad en las acciones regulatorias posteriores.
Bajo la dirección de Gensler, la SEC demandó a una gran plataforma de criptomonedas y a su CEO por ofrecer tokens al público como valores no regulados. También acusó a la plataforma de mezclar fondos de clientes (grave infracción normativa) y de permitir el acceso de usuarios estadounidenses a la versión internacional cuando debía estar restringido.
La demanda incluía la acusación de que el CEO infló el volumen de trading de la filial estadounidense mediante otras entidades bajo su control, dando una imagen engañosa de la actividad y liquidez del mercado.
Los abogados de la plataforma pidieron la recusación de Gensler por contactos previos con el CEO. Según los documentos, Gensler se reunió con el CEO en Japón durante su etapa como docente en el MIT.
La demanda sostiene que entonces se discutió la posibilidad de que Gensler fuera asesor. En esa época, Gensler impartía cursos de blockchain y criptomonedas en el MIT, y según la demanda, mantuvieron contacto posteriormente, llegando a entrevistar el CEO como parte del currículo del MIT.
Estas acusaciones han reavivado el debate sobre los conflictos de interés y los límites entre reguladores e industria supervisada.
Como presidente de la SEC, Gensler desempeña un papel crucial en la definición del futuro de la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos y a nivel global. Sus políticas, declaraciones y acciones regulatorias tienen consecuencias directas para toda la industria blockchain y los activos digitales.
Su firme postura de que la mayoría de criptomonedas, con la excepción de Bitcoin, deben clasificarse como valores ha impactado el sector, influyendo en el comportamiento del mercado, modelos de negocio y expectativas regulatorias para proyectos y plataformas.
"Creo que la SEC, en colaboración con la CFTC [U.S. Commodity Futures Trading Commission] y otros, puede establecer una supervisión más robusta y mayor protección al inversor en el ámbito de las finanzas cripto."
Testimonio de Gary Gensler ante el Comité Bancario, de Vivienda y Asuntos Urbanos del Senado de EE. UU.
En sus clases del MIT, Gensler analizó en profundidad el potencial transformador de la blockchain en el sistema financiero, mostrando comprensión técnica y estratégica. Como presidente de la SEC, se encuentra en una posición única para tender puentes entre las finanzas tradicionales y las criptomonedas gracias a su experiencia en ambos sectores.
"La tecnología blockchain tiene un potencial real para transformar el mundo financiero. Aunque aún existen retos técnicos y comerciales, soy optimista y deseo que esta nueva tecnología prospere. Podría reducir costes, riesgos y rentas en el sistema financiero."
Gary Gensler: Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes
Sin embargo, su enfoque estricto y el uso de acciones legales que muchos en la comunidad cripto consideran restrictivos (como demandas a grandes plataformas y la clasificación generalizada de criptoactivos como valores) han sido mal recibidos por buena parte de la industria blockchain. Los críticos sostienen que su enfoque de cumplimiento frena la innovación y empuja a empresas cripto a jurisdicciones regulatorias más favorables.
Desde su nombramiento, Gensler ha sido un presidente de la SEC especialmente proactivo y firme, implicándose directamente en los desafíos emergentes de los mercados financieros, con especial atención al sector de las criptomonedas. Su objetivo de reforzar la supervisión y la rendición de cuentas en el sector cripto es valorado por defensores de las finanzas tradicionales y grupos de protección al inversor.
No obstante, su enfoque de cumplimiento agresivo y la interpretación amplia de la normativa sobre valores han suscitado importantes críticas entre la comunidad blockchain, empresarios cripto y algunos congresistas partidarios de un marco regulatorio más favorable a la innovación.
El futuro de Gensler en la SEC depende de factores políticos como los nombramientos presidenciales y las prioridades de política. Aunque el mandato es de cinco años, los cambios de administración pueden dar lugar a relevos en la dirección y cambios en las prioridades regulatorias.
Según la evolución política, Gensler podría seguir en el cargo, o bien ser sustituido por otro presidente de la SEC, pasando a desempeñar funciones de comisionado y reduciendo así su influencia directa sobre la agenda y las prioridades regulatorias.
Gary Gensler fue el presidente número 33 de la SEC de EE. UU. (2021-2025). Trabajó 18 años como banquero de inversión en Goldman Sachs, donde ascendió a socio, y ocupó cargos en el Departamento del Tesoro y la CFTC. Fue profesor de blockchain en el MIT y es conocido por su postura estricta sobre la regulación de las criptomonedas, considerando que la mayoría de estos activos son valores. Dejó el cargo en enero de 2025 y fue sucedido por Paul Atkins, favorable a las criptomonedas.
Gensler reconoce el potencial de la blockchain pero da prioridad a la protección del inversor mediante una regulación más estricta. Busca equilibrar la innovación con una supervisión integral para salvaguardar a los participantes del mercado.
Gensler destacó las características descentralizadas de Ethereum y reguló las criptomonedas conforme a la Commodity Exchange Act. Impuso estrictas políticas de KYC y AML a los exchanges para mejorar la transparencia y la protección al inversor.
Antes de la SEC, Gensler fue presidente de la CFTC y socio de Goldman Sachs. Ejerció como subsecretario adjunto del Tesoro de EE. UU., lideró reformas financieras clave y enseñó blockchain en el MIT. Además, asesoró en iniciativas de moneda digital.
Gensler considera que, salvo Bitcoin, la mayoría de criptomonedas deben clasificarse como valores y quedar bajo la supervisión de la SEC. Ha mantenido una postura firme, promoviendo acciones legales contra compañías como Ripple y Coinbase. Dejó el cargo en enero de 2025 y fue reemplazado por Paul Atkins, favorable a las criptomonedas.
Gensler fue presidente de la SEC de 2021 a 2026. Entre sus logros destacan reforzar la regulación del mercado de criptomonedas, aumentar las acciones de cumplimiento de 80 a más de 100 casos, reducir el plazo de liquidación de acciones de dos a un día e implantar estándares de divulgación de riesgos climáticos para mejorar la eficiencia del mercado y la protección al inversor.











