FLOW es el token nativo de la cadena Flow, utilizado para el pago de tarifas de transacción, la gobernanza del ecosistema y los incentivos a los participantes de la red. Al formar parte de una cadena de alta capacidad, FLOW también se emplea en aplicaciones de NFT y juegos descentralizados. Aunque FLOW tuvo un rendimiento inicial destacado, su precio ha descendido notablemente desde sus máximos históricos.

Gráfico: https://www.gate.com/trade/FLOW_USDT
En 2025, FLOW registró una volatilidad considerable, con una caída del precio tras perder niveles clave de soporte a raíz de un incidente de seguridad. Los datos de mercado más recientes muestran que el precio continuó cotizando en un rango bajo hasta principios de 2026. En conjunto, FLOW ha mostrado una elevada volatilidad, estrechamente ligada a los cambios en el sentimiento general del mercado de criptomonedas.
El análisis técnico indica que FLOW se encuentra actualmente por debajo de las principales medias móviles, con el RSI próximo a niveles de sobreventa. Este contexto suele reflejar una estructura de mercado débil, aunque también señala un posible rebote si surgen novedades positivas. Diversos indicadores muestran predominio de señales bajistas sobre alcistas, lo que sugiere que la tendencia descendente a corto plazo podría continuar.
El incidente de vulnerabilidad ocurrido en 2025 supuso un golpe considerable para la confianza del mercado, generando inquietud ante la posible inclusión de FLOW en listas de vigilancia por parte de los exchanges. Esta combinación de riesgo regulatorio y pérdida de confianza ha sido un factor clave en las recientes caídas de precio. El refuerzo de las medidas de seguridad y una comunicación eficaz en el ecosistema podrían contribuir a reducir las preocupaciones del mercado en el futuro.
Los modelos de previsión proyectan un rango de precios amplio para FLOW en los próximos años, con estimaciones divergentes entre diferentes instituciones. Algunos modelos prevén que FLOW podría alcanzar cotas más altas hacia 2030, siempre que el ecosistema crezca y las aplicaciones se desplieguen con éxito. Los principales impulsores del crecimiento a largo plazo incluyen la ampliación de los casos de uso en el ecosistema, un mayor volumen de trading, mejoras en la seguridad de la red y una mayor interoperabilidad con activos convencionales. Si estos factores evolucionan de forma conjunta, la perspectiva a largo plazo podría fortalecerse.
Entre los catalizadores de valor para FLOW destacan la expansión de los ecosistemas de NFT y gaming, las mejoras tecnológicas y el establecimiento de alianzas más amplias. No obstante, retos como las vulnerabilidades de seguridad, los riesgos regulatorios, las oscilaciones en el sentimiento de mercado y la competencia de otras cadenas pueden seguir afectando la evolución del precio.
En resumen, las previsiones más recientes sobre el precio de FLOW apuntan a una visión cauta a corto plazo para 2026, mientras que la tendencia a largo plazo debe reevaluarse dinámicamente en función de los fundamentos, las condiciones de mercado y los avances en el ecosistema. Se recomienda a los inversores gestionar el riesgo con precaución y evitar tomar decisiones basadas únicamente en una sola proyección.





