
Gráfico: https://www.gate.com/trade/XRP_USDT
Al 26 de enero de 2026, XRP se consolida en torno a 1,88 $, justo por debajo de la reciente zona de resistencia en 1,90 $. Varios medios especializados en criptomonedas informan que el precio ha puesto a prueba este nivel en repetidas ocasiones, estableciendo un soporte técnico claro que concentra la atención sobre si esta área podrá mantenerse y propiciar un rebote.
Al mismo tiempo, el mercado afronta múltiples factores macro y micro. La debilidad en activos líderes como Bitcoin y la volatilidad en los flujos de capital de ETF ejercen presión directa e indirecta sobre el precio de XRP. Estas influencias mixtas han generado un sentimiento de mercado mayoritariamente cauteloso.
Desde el punto de vista técnico, tanto los gráficos diarios como los de corto plazo de XRP muestran un canal descendente en convergencia, con el precio encontrando soporte repetido entre 1,88 $ y 1,85 $. Por su parte, los indicadores de medias móviles (50EMA, 100EMA y 200EMA) señalan zonas de resistencia relevantes por encima, limitando el potencial de subida a corto plazo.
De forma significativa, los indicadores de volumen y RSI apuntan a que el impulso bajista pierde fuerza, lo que sugiere que la presión vendedora podría estar disminuyendo. Si este soporte se mantiene y va acompañado de un mayor volumen, podría producirse un rebote técnico. Por el contrario, si el soporte de 1,85 $ se rompe, el precio podría probar 1,80 $ o niveles inferiores.
El patrón clásico de triple suelo implica la prueba repetida del mismo soporte sin una ruptura decisiva, lo que teóricamente indica un debilitamiento de la presión de venta. Combinado con señales de volumen y giro de precio, este patrón suele señalar una oportunidad de rebote. Por ello, los analistas consideran esta área como un punto clave de enfrentamiento.
Recientemente, los datos de flujos de capital vinculados a ETF de XRP han mostrado gran volatilidad, afectando directamente la liquidez del mercado y el sentimiento de los inversores. Los datos de los exchanges muestran que los ETF spot de XRP han registrado salidas de capital, interpretadas como toma de beneficios a corto plazo o reajustes estratégicos de instituciones, más que como un rechazo fundamental a XRP.
Las salidas de ETF suelen ejercer presión bajista sobre los precios, pero es importante señalar que esta rotación de capital no implica que el mercado abandone XRP, sino que refleja cambios en las estrategias de asignación. Si el capital de los ETF retorna con el tiempo, podría dar soporte al precio y, potencialmente, impulsar una subida.
Además, los datos de votación de usuarios indican que la mayoría de traders prevé que el precio de XRP se mantenga en el rango de 1,50–2,00 $, lo que sugiere que el sentimiento a corto plazo sigue favoreciendo un trading en rango estable.
Las previsiones de mercado sobre el futuro precio de XRP son muy diversas:
Algunos analistas de mercado, teniendo en cuenta la volatilidad a largo plazo y las tendencias fundamentales, apuntan a que XRP podría tener un mayor potencial alcista en el futuro. Sin embargo, estas previsiones deben valorarse cuidadosamente, considerando los plazos y la tolerancia al riesgo.
XRP, como el mercado de criptomonedas en general, es altamente volátil. Los traders a corto plazo deben vigilar de cerca el nivel clave de soporte en 1,88 $ y ajustar sus posiciones según la estructura del precio. Los inversores a largo plazo deben evaluar los desarrollos fundamentales, como el crecimiento del ecosistema XRP, los cambios regulatorios y la evolución de la estructura de los ETF.
Sea cual sea la estrategia, la gestión del riesgo (incluyendo stop-loss y dimensionamiento de posiciones) es esencial para navegar la alta volatilidad.
Considerando los factores técnicos y los flujos de capital actuales, XRP se sitúa en una zona de soporte crítica, con alcistas y bajistas disputándose el control. A corto plazo, los precios pueden permanecer en rango, pero si surgen señales positivas desde el ámbito técnico o de capital, podría iniciarse la siguiente fase de subida a medio plazo. Los inversores deben ser pacientes y cautos, tomando decisiones basadas en información integral.





