En la semana de trading de mediados de enero de 2026, el mercado estadounidense de ETF de Bitcoin al contado registró entradas netas de aproximadamente 1,42 mil millones de dólares, el mayor aumento semanal en casi tres meses. Este dato supone un giro claro respecto a la etapa previa de salidas y refleja que los inversores institucionales están reevaluando el perfil riesgo–retorno de BTC.
En el ámbito de mercado, los flujos de entrada en ETF suelen ser indicadores sólidos de tendencias subyacentes. Suelen reflejar cambios en estrategias de asignación a medio y largo plazo, más que en comportamientos de trading a corto plazo.
En cuanto a la distribución de productos, esta ola de entradas se concentró en el iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock:
Esta dinámica estructural evidencia el dominio de los grandes gestores de activos en el sector de ETF de criptoactivos. El capital institucional suele preferir ETF que ofrecen mayor escala, liquidez y estándares de cumplimiento superiores frente a productos más pequeños o con menor liquidez.
La fortaleza sostenida de los flujos hacia IBIT demuestra que las finanzas tradicionales están accediendo al mercado de Bitcoin mediante instrumentos conocidos, en lugar de gestionar directamente complejidades on-chain o de custodia.

Gráfico: https://www.gate.com/trade/BTC_USDT
Gracias al respaldo de los flujos de entrada en ETF, Bitcoin cotizó principalmente en torno a los 90 000 dólares a comienzos de 2026. Los datos de la semana muestran que BTC llegó a probar los 95 000 dólares, pero encontró resistencia en ese nivel.
Este intervalo de precios se formó en un contexto de fuertes entradas netas, lo que indica que el capital de los ETF está ofreciendo soporte real al sentimiento de mercado y a los niveles mínimos de precio. Sin embargo, también pone de manifiesto que, en cotas superiores, persisten tanto la toma de beneficios como una actitud de espera entre los participantes.
Estructuralmente, el mercado actual se asemeja más a una fase de "suelo respaldado por capital y digestión de precio" que a un rally rápido y unilateral.
Además de las entradas en ETF, la compra continuada a gran escala por parte de empresas también ha cobrado protagonismo. Strategy (antes MicroStrategy) comunicó una nueva ronda de acumulación relevante a mediados de enero:
Esta operación demuestra que la compañía siguió incrementando sus posiciones incluso con precios elevados y sentimiento más estable, reforzando su estrategia a largo plazo de posicionar Bitcoin como activo central.
Aunque la cotización de Strategy sufrió presiones a corto plazo, su cartera la consolida como uno de los mayores tenedores institucionales de Bitcoin a nivel mundial, y sus movimientos envían una señal clara al mercado.
Las entradas en ETF y las compras corporativas han avivado el entusiasmo del mercado, pero también introducen riesgos estructurales:
Por tanto, la acumulación institucional no debe considerarse un "suelo libre de riesgo".
El regreso notable del capital estadounidense a los ETF de Bitcoin al contado y la renovada acumulación por parte de Strategy transmiten un mensaje claro: el interés estructural de las finanzas tradicionales y del capital corporativo en Bitcoin sigue vigente.
Sin embargo, el desfase entre la evolución del precio a corto plazo y los ciclos de asignación de capital implica que las estrategias de inversión deben centrarse más en:
En este momento, Bitcoin está siendo cada vez más valorado como un activo de nivel institucional, no solo como un vehículo para trading impulsado por el sentimiento.





