13 de marzo, noticias: El Instituto de Investigación de Bitcoin (BPI) anunció que presentará comentarios públicos en las próximas reglas regulatorias bancarias en EE. UU., oponiéndose a la alta ponderación de riesgo que establece el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea para Bitcoin. BPI considera que esta norma trata a Bitcoin como un “activo tóxico”, lo que podría limitar la participación de los bancos en negocios relacionados con criptoactivos.
El director general de BPI, Conner Brown, publicó en redes sociales que las instituciones seguirán de cerca la propuesta que pronto presentará la Reserva Federal de EE. UU. y exhortó a los reguladores a reevaluar la clasificación de riesgo de Bitcoin en los balances bancarios. Según el marco de Basilea actual, Bitcoin recibe una ponderación de riesgo de hasta el 1250%, muy superior a la de la mayoría de las clases de activos tradicionales.
De acuerdo con las reglas de capital de Basilea, una ponderación de riesgo del 1250% significa que si un banco mantiene Bitcoin en su balance, debe respaldarlo con capital calificado en una proporción de 1:1. Esto aumenta significativamente el costo de poseer Bitcoin para los bancos y hace más difícil que las instituciones financieras brinden servicios a empresas o poseedores de Bitcoin. En comparación, efectivo, oro físico y bonos del gobierno suelen tener una ponderación de riesgo del 0%.
La vicepresidenta de la Reserva Federal, Michelle Bowman, afirmó que la Fed planea presentar en las próximas semanas reglas de implementación relacionadas para avanzar en la fase final del acuerdo de Basilea. Señaló que el objetivo de este marco es mejorar la eficiencia de la supervisión del sistema bancario y garantizar la seguridad y estabilidad del sistema financiero.
Sin embargo, BPI opina que la clasificación actual de riesgos presenta problemas evidentes. Conner Brown había señalado en un artículo de investigación que clasificar a Bitcoin como un activo de riesgo máximo es un “error grave de clasificación”. En la propuesta del Comité de Basilea de 2021, los criptoactivos se incluyeron en la categoría de activos de alto riesgo, segunda clase, limitando a los bancos a mantener un máximo del 1% de su capital principal en estos activos.
Expertos del sector señalan que, si el marco regulatorio se mantiene sin cambios, la participación de los bancos en el mercado de Bitcoin podría seguir limitada, afectando la estrategia de las instituciones financieras tradicionales en el ámbito de los activos digitales. Con la próxima publicación de las reglas específicas por parte de los reguladores estadounidenses, la posición de Bitcoin en el sistema de supervisión bancaria global podría convertirse en un tema importante en futuras discusiones de política financiera.