Ethereum entra en la era de expansión superlativa: ¿Qué significa que la capacidad de L2 supere las 3,700 operaciones por segundo?

En abril de 2026, la capacidad total de la red Layer 2 de Ethereum superó por primera vez las 3,700 operaciones por segundo (ops/sec), creciendo más del 210% en comparación con el mismo período de 2025. Este hito se logró gracias a las optimizaciones conjuntas en la disponibilidad de datos (DA) y la capa de ejecución, impulsadas por las actualizaciones principales Pectra (mayo de 2025) y Fusaka (diciembre de 2025). Además, la actualización Fusaka extendió el mecanismo de destrucción a las transacciones Blob, elevando la tasa anual de destrucción de ETH del 0.89% al 1.32%. En términos de tarifas, las transferencias individuales en las principales redes L2 ya cuestan entre $0.002 y $0.008, y las operaciones de intercambio (Swap) rondan los $0.01 a $0.03, con reducciones del 40% al 90%.

¿Qué tecnologías impulsaron la ruptura de la capacidad L2 a 3,700 ops/sec?

La actualización Pectra incluye 11 propuestas de mejora de Ethereum (EIP), siendo la mayor bifurcación en masa desde The Merge. Entre ellas, la EIP-7691 aumenta el número objetivo de Blob por bloque de 3 a 6, con un límite rígido que pasa de 6 a 9, ampliando directamente los canales disponibles para que L2 envíe datos a L1. Además, Pectra ajustó otros parámetros, elevando el límite de gas objetivo de 15 millones a 22.5 millones, casi duplicando la capacidad de envío por lote en redes principales como Arbitrum, Optimism y Base. Más importante aún, el algoritmo de compresión del ordenador de L2 fue optimizado de forma unificada, elevando la tasa de compresión promedio de los datos de llamadas a transacciones desde el 32% hasta el 47%.

La actualización Fusaka avanzó aún más en este proceso. Su componente central, PeerDAS (Peer Data Availability Sampling), permite que cada nodo almacene solo 1/8 de los datos Blob y utilice códigos de corrección de errores, elevando teóricamente la capacidad de procesamiento de Blob a 8 veces, mientras mantiene la carga de ancho de banda y almacenamiento de los validadores en niveles controlados. La bifurcación BPO (Blob-Parameter-Only) también permite que Ethereum ajuste de forma independiente los parámetros de Blob en fases, sin esperar una gran actualización anual, incrementando gradualmente de 6/9 a 12/15 y luego a 14/21. Estas iteraciones tecnológicas han llevado la capacidad total de L2 a un nuevo máximo de 3,700 ops/sec, cubriendo operaciones como mensajes entre cadenas y actualizaciones de estado.

¿Cuál es el mecanismo que reduce las tarifas en un 40%-90% en L2?

La reducción de tarifas es la respuesta de mercado más directa a las actualizaciones Pectra y Fusaka. Según datos de Gate (hasta el 16 de abril de 2026), el precio promedio del gas en la red principal de Ethereum se mantiene entre 8 y 15 Gwei, mientras que las tarifas por transferencia en L2 ya caen entre $0.002 y $0.008, y las operaciones de Swap rondan los $0.01 a $0.03.

Este cambio en la estructura de tarifas se debe a dos mecanismos clave. Primero, la expansión del espacio de datos Blob reduce directamente los costos competitivos al enviar lotes a L1. Tras duplicar la capacidad de Blob, el costo de gas para la disponibilidad de datos en L1 cayó por debajo de 1 Gwei, logrando una reducción del 78% al 91% en las tarifas de las redes ZK-rollup. Segundo, la EIP-7702, que introduce cuentas inteligentes con capacidad de agregación de transacciones en lote, permite a los usuarios pagar una sola tarifa en L2 para múltiples operaciones (como autorización, Swap y staking). Esto baja la barrera de entrada para las cuentas externas, permitiendo que las billeteras ejecuten funciones de contratos inteligentes y usen stablecoins para pagar tarifas de gas. Para usuarios frecuentes de DeFi y jugadores en cadenas, el costo diario de interacción se redujo de $2 a aproximadamente $0.2–$0.5, impulsando directamente el crecimiento de direcciones activas.

¿Qué impacto tiene que la tasa de destrucción haya subido al 1.32% en el modelo económico de ETH?

El cambio en el modelo económico con Fusaka se refleja principalmente en la EIP-7918. Esta propuesta vincula las tarifas básicas de Blob con las tarifas de gas en la capa de ejecución, asegurando que incluso en períodos de baja demanda, las transacciones Blob paguen un mínimo, evitando que sean casi gratuitas. Más importante aún, antes de Fusaka, las transacciones Blob solo pagaban tarifas básicas sin participar en la destrucción; tras Fusaka, el 30% de esas tarifas básicas se incorporan al mecanismo de destrucción de EIP-1559. Este ajuste elevó la tasa anual de destrucción de ETH del 0.89% al 1.32% (hasta el 15 de abril de 2026). Con el precio actual de ETH (según datos de Gate, hasta el 16 de abril de 2026), el valor diario de ETH destruido ronda los 3.8 millones de dólares.

El aumento en la tasa de destrucción tiene dos efectos estructurales en el modelo económico de Ethereum. Primero, incrementa la probabilidad de que la tasa neta de emisión pase a ser negativa. Si la cantidad diaria destruida supera consistentemente las recompensas de los validadores, ETH entra en un ciclo deflacionario, fortaleciendo las expectativas de deflación a largo plazo para los holders. Segundo, la estructura de costos operativos en L2 cambia: los ordenadores de ordenamiento deben equilibrar la capacidad de procesamiento y los costos de destrucción, ajustando la frecuencia de envío de lotes para optimizar gastos. Sin embargo, un aumento en la tasa de destrucción no significa necesariamente que los usuarios paguen más, ya que el valor absoluto de las tarifas Blob sigue siendo mucho menor que antes de la actualización en los costos de Calldata.

¿Qué refleja el crecimiento del TVL en DeFi en un 26% en la ecosistema L2?

Hasta el 15 de abril de 2026, el valor total bloqueado (TVL) en el ecosistema DeFi de Ethereum en L2 alcanzó los 387 mil millones de dólares, creciendo un 26% respecto a 2025. Este ritmo supera el incremento del 14% en DeFi en la red principal de Ethereum, indicando que los fondos se están desplazando desde la capa base hacia L2. En cuanto a distribución, las principales redes L2 mantienen un TPS máximo estable por encima de 1,200, con un aumento en la participación de volumen de transacciones en redes como Base y Arbitrum.

Este cambio en el flujo de fondos refleja una evolución en la competencia entre L2. La caída significativa en tarifas reduce la barrera de entrada para los usuarios, y la interoperabilidad entre cadenas facilita un flujo de liquidez más eficiente entre diferentes L2. Además, la reducción de costos está activando aplicaciones de alta frecuencia que antes eran inviables por sus altos costos, como los DEX con libros de órdenes en cadena, juegos descentralizados y micropagos. Algunos análisis sugieren que la actualización Fusaka podría reducir aún más los costos de datos en L2 en un 40% a 60%, beneficiando especialmente a sectores con alto volumen de transacciones como DeFi y juegos blockchain.

¿Cuál es la percepción real de desarrolladores y aplicaciones sobre estas actualizaciones?

Desde la perspectiva de los desarrolladores, las actualizaciones Pectra y Fusaka están transformando el paradigma de desarrollo en L2. La capacidad de cuentas abstractas en EIP-7702 permite que las billeteras soporten patrocinio de tarifas, pagos en stablecoins y agregación de transacciones en lote, reduciendo la carga cognitiva para los usuarios. Algunos equipos de proyectos en L2 reportan que la duplicación de la capacidad de Blob proporciona más espacio de bajo costo para usuarios de DEX y juegos, y que lenguajes de prueba de conocimiento cero como Cairo podrían beneficiarse de ciclos de generación de pruebas más cortos tras la reducción de tarifas.

No obstante, también surgen nuevos desafíos técnicos. Datos de MigaLabs muestran que, tras Fusaka, los bloques con 16 o más Blob presentan tasas de pérdida elevadas, y en niveles de hasta 21 Blob, la pérdida de bloques supera en 3 veces el promedio de la red. Esto indica que la red aún enfrenta cuellos de botella en la gestión de cargas extremas, y que ajustar más los parámetros de Blob requiere cautela. Además, Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, expresó en 2026 su escepticismo respecto a que algunas redes L2 realmente estén escalando Ethereum, criticando la creciente dependencia de componentes centralizados, lo cual podría comprometer la seguridad y descentralización del núcleo de la red. Estas controversias muestran que la hoja de ruta de escalabilidad de L2 sigue en proceso de ajuste dinámico.

¿Qué desafíos y oportunidades enfrentan las futuras hojas de ruta de escalabilidad?

Tras Pectra y Fusaka, la hoja de ruta de Ethereum entra en una nueva fase. Según los planes oficiales, en la primera mitad de 2026 se promoverá la actualización Glamsterdam, centrada en mejorar la eficiencia de la capa de ejecución y la equidad en la construcción de bloques; en la segunda mitad, se lanzará Hegotá, que busca optimizar aún más la infraestructura subyacente. En términos estratégicos, Ethereum evoluciona de un enfoque “centrado en Rollups” hacia un modelo dual de “capa de consenso L1 + capa de ejecución L2”. La capa L1 se enfoca en ofrecer la máxima seguridad y descentralización, mientras que L2 asume la responsabilidad de la ejecución y la expansión del rendimiento.

Sin embargo, existen desafíos importantes. Primero, la expansión de Blob tiene límites en la estabilidad de la red: un aumento demasiado rápido de los parámetros puede elevar la tasa de pérdida de bloques, afectando la confiabilidad general. Segundo, la descentralización en el ecosistema L2 aún es desigual, ya que algunos ordenadores de ordenamiento siguen controlados por entidades centralizadas, en tensión con los valores fundamentales de Ethereum. Tercero, a medida que la capacidad de procesamiento de la capa principal aumenta, la narrativa de “necesidad” de L2 podría ser reevaluada. Estos problemas serán temas clave en las discusiones durante las actualizaciones Glamsterdam y Hegotá.

Resumen

Las actualizaciones Pectra y Fusaka marcan la transición de Ethereum desde una fase de “prueba de concepto” hacia una “implementación a escala”. La capacidad total de L2 supera las 3,700 ops/sec, las tarifas se reducen entre un 40% y un 90%, y la tasa de destrucción sube al 1.32%, todos indicadores que apuntan a un núcleo común: Ethereum está adoptando una arquitectura dual de “capa de liquidación L1 + capa de ejecución L2” para mantener seguridad y descentralización, mientras logra un alto rendimiento y tarifas bajas para aplicaciones masivas. Sin embargo, la estabilidad de la red, la descentralización en L2 y la relación económica entre L1 y L2 siguen siendo áreas de mejora continua. Las actualizaciones Glamsterdam y Hegotá en 2026 serán cruciales para determinar si esta hoja de ruta puede pasar de “factible” a “sostenible”.

Preguntas frecuentes (FAQ)

Pregunta: ¿En qué se diferencia la capacidad total de L2 de 3,700 ops/sec del TPS convencional?

La capacidad de 3,700 ops/sec incluye no solo transacciones tradicionales, sino también mensajes entre cadenas, actualizaciones de estado, muestreos de disponibilidad de datos y otras operaciones en cadena. Este indicador refleja de manera más completa la capacidad real de procesamiento del ecosistema L2, en comparación con el TPS simple, que solo mide transacciones. Las principales redes L2 ya mantienen un TPS máximo superior a 1,200, pero la capacidad total combina todas las operaciones en conjunto.

Pregunta: ¿Qué impacto tienen las actualizaciones Pectra y Fusaka en los usuarios comunes?

Para los usuarios, los cambios más visibles son la reducción significativa en costos de transacción: transferencias individuales ahora cuestan entre $0.002 y $0.008, y Swap alrededor de $0.01 a $0.03. Además, EIP-7702 permite pagar tarifas en stablecoins como USDC y realizar operaciones en lote, simplificando la interacción y reduciendo costos en operaciones múltiples.

Pregunta: ¿La tasa de destrucción del 1.32% significa que ETH será siempre deflacionario?

Un aumento en la tasa de destrucción aumenta la probabilidad de que ETH entre en un ciclo deflacionario, pero no garantiza que siempre sea así. La deflación ocurrirá si la cantidad destruida diariamente supera consistentemente la emisión de recompensas a validadores. Tras Fusaka, el 30% de las tarifas básicas en Blob se destruyen, elevando la tasa anual a 1.32%, pero ETH aún puede estar en un equilibrio entre inflación y deflación.

Pregunta: ¿Seguirán bajando las tarifas en L2 en el futuro?

Sí, es posible. La introducción de PeerDAS y BPO en Fusaka proporciona una base técnica para seguir expandiendo Blob, con potencial de aumentar la capacidad hasta 8 veces. Se estima que, con la implementación progresiva de estos mecanismos, los costos de datos en L2 podrían reducirse entre un 40% y un 60%. Sin embargo, la velocidad de reducción dependerá de cómo se equilibren estos avances con la estabilidad y descentralización de la red.

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