
Fuente: https://www.tradingview.com/symbols/NASDAQ-NVDA/
Desde comienzos de 2025, NVDA se ha mantenido en un rango de consolidación elevado. La inversión constante en infraestructura de IA mantiene a Nvidia entre las tecnológicas más vigiladas a nivel mundial. Sin embargo, frente a su anterior ascenso acelerado, la volatilidad reciente ha aumentado notablemente. Este cambio muestra que el mercado prioriza ahora los fundamentos de valoración, dejando atrás el enfoque exclusivo en narrativas de crecimiento.
NVDA sigue una tendencia ascendente a largo plazo. A corto plazo, sin embargo, el precio se ve más influido por factores macroeconómicos, cambios políticos y variaciones en el sentimiento del mercado.
El principal motor del valor a largo plazo de NVDA sigue siendo el ritmo de avance de la industria de IA. La construcción global de centros de datos y la creciente demanda de entrenamiento e inferencia de modelos de IA mantienen la escasez de GPUs de alto rendimiento. El liderazgo de Nvidia tanto en hardware como en software asegura su posición estratégica en la cadena de valor de IA.
Sin embargo, conviene reconocer que la industria de IA pasa de una etapa de crecimiento explosivo a una de crecimiento alto sostenido. Por ello, las expectativas del mercado sobre Nvidia se racionalizan, lo que eleva los requisitos para los futuros criterios de valoración.
Según distintos modelos de mercado y marcos de análisis, la previsión para NVDA en 2026 se distribuye en los siguientes rangos:
Este amplio rango refleja el optimismo sobre las perspectivas a largo plazo de Nvidia, pero también advierte sobre la volatilidad a corto plazo.
Los analistas alcistas defienden que NVDA tiene valor a largo plazo, apoyándose en el crecimiento sostenido de la demanda de computación de IA, las elevadas barreras tecnológicas y las ventajas de su ecosistema.
Las posturas cautelosas se centran en la valoración. Al aumentar la capitalización de mercado de Nvidia, la apreciación futura exige mejores resultados. Si los beneficios no cumplen las expectativas, la presión bajista sobre el precio se intensificará.
Quienes siguen la evolución de NVDA en 2026 deben prestar especial atención a los siguientes factores:
En definitiva, NVDA está bien posicionada para el largo plazo en 2026, aunque la volatilidad y la incertidumbre persisten. Los inversores deben evitar basarse en un único escenario y considerar varios rangos de previsión para gestionar el riesgo de forma eficaz.





