
El Bank for International Settlements (BIS) es una institución cooperativa que agrupa a bancos centrales y suele denominarse el “banco central de los bancos centrales”. Su mandato principal consiste en ofrecer una plataforma para la comunicación entre bancos centrales, facilitar la liquidación de pagos y la supervisión de riesgos, y respaldar el desarrollo de estándares bancarios internacionales.
Un “banco central” es la máxima autoridad monetaria de un país, responsable de emitir moneda, preservar la estabilidad financiera y garantizar la seguridad de los sistemas de pago. A través de sus comités y del Innovation Hub, el BIS coordina proyectos e investigaciones transfronterizos, como pruebas de pagos internacionales y mejoras en infraestructuras de los mercados financieros.
En el ámbito regulatorio, el BIS ejerce de secretaría para organizaciones clave como el Basel Committee on Banking Supervision (BCBS), ayudando a los países a diseñar marcos sobre requerimientos de capital bancario y exposición al riesgo. Estos marcos inciden en la forma en que los bancos gestionan los criptoactivos, incluidos los procesos de custodia y liquidación.
El principal nexo del BIS con Web3 reside en las monedas digitales de bancos centrales (CBDC), la tokenización de activos y los ensayos de liquidación transfronteriza. Organiza validaciones técnicas y evaluaciones de políticas entre bancos centrales para definir si las futuras infraestructuras financieras adoptarán arquitecturas de registro similares a blockchain y cómo interactuarán con bancos comerciales y otros participantes del mercado.
Una CBDC puede entenderse como una “versión digital del efectivo” emitida por un banco central, que opera bajo un marco regulatorio para mejorar la eficiencia de los pagos, reducir costes y fomentar la inclusión financiera. Las investigaciones y programas piloto del BIS sobre CBDC impactan directamente en la velocidad, el coste y la accesibilidad de las remesas internacionales, aspectos muy relevantes para los usuarios globales de Web3.
Asimismo, la visión del BIS de un “libro mayor unificado” plantea integrar distintas formas de dinero y activos en una única infraestructura de liquidación programable. Esto coincide con—pero también se aparta de—la filosofía Web3 de finanzas “nativas en cadena”.
El BIS promueve el avance de las CBDC principalmente mediante experimentos transfronterizos y encuestas anuales. Facilita pruebas colaborativas entre bancos centrales sobre tecnología, marcos legales y viabilidad operativa para escenarios de CBDC tanto minoristas como mayoristas.
Según la CBDC Annual Survey 2024 del BIS (Fuente: BIS, julio de 2024), la mayoría de bancos centrales están realizando investigaciones o pilotos en la materia. Se prevé que más países evolucionen hacia implementaciones reales o despliegues limitados, tanto a nivel minorista como mayorista, en los próximos años. Estas pruebas abordan no solo el rendimiento técnico, sino también la protección de la privacidad, la revisión de cumplimiento y el impacto en la estabilidad financiera.
Entre los proyectos clave destacan:
El libro mayor unificado propuesto por el BIS aspira a integrar dinero de banco central, depósitos bancarios comerciales y activos tokenizados en una única infraestructura digital para liquidaciones programables y atómicas. El concepto prioriza las finanzas componibles dentro de un entorno controlado y conforme a la normativa.
La diferencia esencial respecto a blockchain reside en la gobernanza y la apertura. Las blockchains públicas son redes abiertas y sin permisos, donde cualquiera puede participar o validar transacciones. El libro mayor unificado se asemeja a una “red con permisos”, con acceso, reglas y límites de privacidad controlados por bancos centrales y entidades reguladas. Esto supone diferentes equilibrios: el libro mayor unificado antepone la regulación y la estabilidad financiera, mientras que las blockchains públicas priorizan la apertura y la innovación sin permisos.
En su Annual Economic Report 2023 (Fuente: BIS, junio de 2023), el BIS expuso esta visión: integrar pagos, identidad y liquidación de activos en una única plataforma para que la “entrega simultánea” entre mercados sea más fiable.
Los estudios del BIS concluyen en general que las stablecoins dependen de la credibilidad del emisor y de la gestión de reservas, lo que las hace inadecuadas como activos de liquidación final. Episodios como retiradas masivas o el deterioro de la calidad de las reservas pueden provocar volatilidad y riesgos sistémicos. El BIS favorece las CBDC o el dinero bancario regulado como anclas de liquidación.
Respecto a DeFi, el BIS subraya riesgos como el contagio, la fragmentación de liquidez y los desafíos de cumplimiento. Sus análisis señalan que los puentes cross-chain, los oráculos y los tokens de gobernanza pueden introducir vulnerabilidades sistémicas, por lo que se requieren avances tecnológicos y una supervisión regulatoria más estricta (Fuente: BIS Research & Working Papers, 2023–2024). Esto no implica rechazar la innovación, sino enfatizar la identificación de riesgos y la sostenibilidad.
Aunque el BIS no regula directamente a los exchanges, sus estándares bancarios y principios para sistemas de pago condicionan la relación de los bancos con la industria cripto. Si los requisitos de capital y exposición al riesgo (como los establecidos por el BCBS dentro del marco del BIS—finalizados en 2022 y con despliegue global desde 2025) se endurecen, los bancos pueden aumentar costes o restringir el acceso a rampas fiat y servicios de custodia para los exchanges.
Para los usuarios, la adopción generalizada de CBDC o los pilotos de pagos transfronterizos pueden modificar la experiencia de depósitos y retiradas en fiat. Por ejemplo, si un país permite la interoperabilidad entre CBDC y cuentas bancarias comerciales durante una fase piloto, podrías beneficiarte de liquidaciones más rápidas y comisiones más bajas al transferir fondos a Gate mediante transferencia bancaria local. Sin embargo, las normas de cumplimiento también pueden imponer límites o restringir ciertos usos. Los efectos concretos dependen de las políticas de cada banco central y del sector bancario local.
Recordatorio de seguridad: Tanto si operas con fiat como con activos on-chain, realiza siempre la verificación de identidad y los controles de riesgo. Evita canales de terceros no fiables para prevenir pérdidas por phishing o enlaces fraudulentos.
Paso 1: Suscríbete a fuentes informativas. Consulta las secciones “News & Publications” e “Innovation Hub” del sitio web del BIS; activa alertas por correo electrónico o RSS para recibir actualizaciones puntuales.
Paso 2: Haz seguimiento de los informes clave. Prioriza contenidos de alto valor como informes económicos anuales, encuestas sobre CBDC, actualizaciones de proyectos de pagos transfronterizos y resúmenes de políticas—verificando siempre la fecha y versión para evitar información desactualizada.
Paso 3: Elabora una lista de factores de impacto. Enumera los elementos que pueden influir en los precios o la liquidez cripto—por ejemplo, países que prueban CBDC, avances en proyectos transfronterizos o cambios en las normas de exposición bancaria—y anota sus fechas de entrada en vigor.
Paso 4: Convierte los hallazgos en estrategia. Si detectas señales de aceleración en las liquidaciones transfronterizas, valora centrarte en sectores de pagos o en ecosistemas de stablecoins reguladas. Si se endurecen las normas de riesgo bancario, evalúa los costes de rampas fiat y soluciones alternativas. Alinea siempre tus decisiones con tu tolerancia al riesgo, disciplina de gestión de cartera y estrategias de stop-loss.
El BIS lidera varios proyectos piloto para validar las vías tecnológicas de “liquidación transfronteriza multi-CBDC” y “pago transfronterizo minorista”. mBridge explora la liquidación instantánea de múltiples monedas soberanas en una plataforma compartida; Icebreaker prueba la conexión entre distintos sistemas nacionales; Dunbar valida las reglas de liquidación mayorista en entornos multi-CBDC.
En 2024, mBridge alcanzó la fase MVP con la participación de varios bancos centrales de Asia y Oriente Medio (Fuente: BIS Innovation Hub Hong Kong Centre, 2024). Icebreaker y Dunbar publicaron resultados de pruebas en 2023 que confirman la viabilidad técnica, pero también la necesidad de marcos legales y de gobernanza complementarios (Fuente: BIS, 2023). Estos avances sugieren que los pagos transfronterizos podrían implementarse inicialmente en corredores seleccionados antes de expandirse a mayor escala.
El BIS defiende un enfoque de libro mayor unificado “con permisos y prioridad en el cumplimiento”, centrado en la protección de la privacidad, la gobernanza y la estabilidad financiera; las blockchains públicas representan un entorno “abierto y sin permisos” enfocado en la componibilidad y el acceso global.
Ideas clave:
Al coordinar bancos centrales y avanzar en proyectos piloto, el BIS está redefiniendo las reglas fundamentales para los pagos y liquidaciones transfronterizos. Su visión del libro mayor unificado, las iniciativas sobre CBDC y los estándares de riesgo bancario influirán en los flujos globales de capital, la conectividad entre exchanges y bancos, el posicionamiento de las stablecoins y la tokenización de activos. Para los participantes de Web3, seguir los informes y cronogramas del BIS no es solo cuestión de política, sino también de anticipar el ritmo y la dirección de las mejoras en la infraestructura. En un entorno de oportunidades y restricciones, informarse mediante fuentes autorizadas y priorizar seguridad y cumplimiento es clave para aprovechar las tendencias emergentes.
Las CBDC impulsadas por el BIS operan bajo principios radicalmente distintos a los de Bitcoin o Ethereum. Las CBDC son emitidas y gestionadas centralmente por bancos centrales; Bitcoin y Ethereum son redes descentralizadas. Pueden coexistir a largo plazo, pero la adopción masiva de las CBDC podría modificar la distribución del tráfico de pagos tradicional. Es recomendable seguir la evolución de la política de CBDC en cada país para evaluar posibles impactos a largo plazo en los mercados cripto.
Como banco central de los bancos centrales a nivel mundial, el BIS debe supervisar todos los factores que afectan a la estabilidad financiera. El rápido crecimiento de las criptomonedas y DeFi puede introducir riesgos sistémicos; por eso es necesario analizar sus mecanismos, vulnerabilidades y respuestas regulatorias. Esto responde a su responsabilidad de prevención de riesgos, no a una postura contraria a la innovación.
Las recomendaciones del BIS influyen de forma progresiva en las decisiones regulatorias nacionales que determinan las reglas de funcionamiento de los exchanges. Por ejemplo, las recomendaciones sobre stablecoins o trading apalancado pueden dar lugar a nuevas restricciones comerciales o mayores costes de cumplimiento. Los usuarios deben seguir la adopción de estas recomendaciones en su país para anticipar posibles cambios regulatorios.
El BIS adopta una postura pragmática respecto a blockchain: reconoce ventajas como la transparencia y la eficiencia, pero muestra reservas sobre la descentralización total. En sus iniciativas sobre CBDC o pagos transfronterizos, suele preferir registros distribuidos controlados frente a blockchains públicas, reflejando la necesidad de los reguladores de equilibrar innovación y gestión del riesgo.
Considera tres enfoques: primero, sigue los avances de las CBDC y los cronogramas nacionales de despliegue para evaluar impactos en pagos u opciones de reserva de valor; segundo, observa las tendencias regulatorias sobre stablecoins y DeFi para ajustar tu estrategia de cartera; tercero, infórmate sobre innovaciones en pagos transfronterizos para anticipar la evolución de la infraestructura financiera. Las principales plataformas como Gate suelen actualizar sus políticas de cumplimiento con rapidez, lo que puede servirte de referencia fiable.


