Las madrugadas de diciembre nunca serán amables con ningún trader. La madrugada del 1 de diciembre, todo el mercado de Cripto experimentó un desplome repentino e inesperado: Bitcoin cayó de 93,000 a 88,500, una caída superior al 4.3%, y Ethereum siguió bajando más del 5%. La capitalización del mercado se evaporó en casi 2 billones de yuanes en solo 24 horas. Esto no fue un evento aislado, sino el resultado de múltiples factores de riesgo que se desencadenaron simultáneamente.
Reacción en cadena por la salida de fondos: de políticas macro a la liquidez del mercado
La Reserva Federal sigue controlando el destino del mercado de Cripto. En noviembre, los datos de vacantes laborales en EE. UU. sorprendieron al alza, la inflación mostró una menor persistencia de lo esperado, y las expectativas de recorte de tasas en diciembre cayeron del 70% al 44.4%. La declaración de Powell de que “el recorte de tasas aún no está en agenda” comprimió instantáneamente el espacio de valoración de todos los activos de riesgo.
Actualmente, Bitcoin y las tasas de interés en dólares muestran una correlación negativa del 90%, lo que significa que cualquier revisión al alza de las expectativas de tasas disparará la fuga de capitales. El rendimiento del ETF de Bitcoin en efectivo confirma esto: siete semanas consecutivas de salida neta, con 88 millones de dólares en la última semana de noviembre, un aumento del 42% en comparación mensual. La retirada de fondos institucionales no solo elimina la liquidez de soporte, sino que también provoca que la profundidad del libro de órdenes en los exchanges sea insuficiente: unas pocas ventas grandes pueden desencadenar caídas en cadena, revelando la vulnerabilidad del mercado.
Efecto acumulado de la regulación y crisis de confianza
El proyecto de ley CLARITY en EE. UU. avanza con obstáculos en el Senado, y su aprobación antes de 2026 parece improbable. En el ámbito nacional, el Banco Central reiteró a finales de noviembre los riesgos de la especulación en transacciones de criptomonedas, calificando las stablecoins como actividades financieras ilegales. Bajo esta doble presión regulatoria, la confianza del mercado cayó drásticamente: el índice de miedo y avaricia de Cripto cayó a 11, el nivel más bajo de la historia.
Esto no es una evaluación racional de riesgos, sino una prefiguración de pánico colectivo. La pérdida de confianza amplifica directamente la volatilidad de los precios, y el mercado pasa de la espera a la huida.
Cambios sutiles en la distribución de posiciones de largo plazo y de toro y oso
Los poseedores de largo plazo, considerados “pilares” del mercado, vendieron en total 800,000 Bitcoin en el último mes, la mayor reducción desde enero de 2024. Esta señal es especialmente importante: los inversores clave muestran expectativas más débiles para el futuro, y la oferta en circulación aumenta abruptamente. Cuando los poseedores comienzan a liquidar, la línea de defensa de la confianza del mercado se rompe, y una tendencia bajista, una vez iniciada, es difícil de revertir a corto plazo. Los datos en cadena muestran que hay 55,001,982 direcciones con Bitcoin, pero la estructura de sus tenencias está cambiando sutilmente: la reducción de grandes tenedores y el pánico de los minoristas crean un punto crítico en la distribución toro y oso.
El efecto devastador del apalancamiento alto
Tras romper el soporte clave de 90,000, las posiciones apalancadas de 15 mil millones de dólares activaron liquidaciones forzadas. 220,000 traders fueron liquidado en medio de la volatilidad, y 12.2 mil millones de dólares en fondos se esfumaron instantáneamente. Más del 90% de las cuentas en liquidación usaron un apalancamiento superior a 10x — esto no es inversión, sino una apuesta de alto riesgo. La caída de precios activó liquidaciones pasivas, aumentando la presión de venta y provocando nuevas caídas, iniciando un ciclo vicioso. El apalancamiento alto amplificó la caída del mercado, convirtiéndose en el factor más letal en esta caída.
Estado actual del mercado y puntos clave a seguir
Bitcoin se mantiene con soporte a corto plazo en torno a 89,000, pero el impulso de rebote es débil. Según las predicciones del mercado, el soporte inferior podría estar en 82,000, y la zona de 80,000 probablemente será un soporte fuerte. A corto plazo, se espera que el mercado oscile por debajo de 90,000.
Mientras tanto, Ethereum muestra mayor resiliencia, con un aumento del 3.76% en 24 horas, diferenciándose de Bitcoin, reflejando que la distribución de toro y oso dentro del mercado se está reajustando. La recuperación del mercado dependerá de la clarificación regulatoria y del proceso de regulación de las stablecoins. Si los fondos institucionales no vuelven a fluir y las políticas no cambian claramente, será difícil que haya un rebote sustancial.
Reflexión esencial: de “oro digital” a carga de riesgo
Esta caída vuelve a demostrar que Bitcoin ya no está desligado de la narrativa de “independencia de las finanzas tradicionales”. Ya no es un activo de refugio, sino un activo de riesgo profundamente ligado a las políticas macro y a la dinámica regulatoria global. Las decisiones de la Reserva Federal, los cambios en las tasas reales, el flujo de fondos institucionales: estos son los factores clave que determinan su tendencia a largo plazo.
Los inversores deben abandonar la ilusión de “enriquecerse con apalancamiento” y aceptar la alta volatilidad de los activos de Cripto. En un mercado en constante cambio entre toro y oso, solo respetando las leyes, enfocándose en los ciclos macro y en los fundamentos, podrán afrontar con mayor estabilidad la próxima vuelta de la marea.
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De la noche a la mañana: 2 billones de yuanes desaparecidos, el punto de inflexión en la distribución de toros y osos tras la caída de Bitcoin
Las madrugadas de diciembre nunca serán amables con ningún trader. La madrugada del 1 de diciembre, todo el mercado de Cripto experimentó un desplome repentino e inesperado: Bitcoin cayó de 93,000 a 88,500, una caída superior al 4.3%, y Ethereum siguió bajando más del 5%. La capitalización del mercado se evaporó en casi 2 billones de yuanes en solo 24 horas. Esto no fue un evento aislado, sino el resultado de múltiples factores de riesgo que se desencadenaron simultáneamente.
Reacción en cadena por la salida de fondos: de políticas macro a la liquidez del mercado
La Reserva Federal sigue controlando el destino del mercado de Cripto. En noviembre, los datos de vacantes laborales en EE. UU. sorprendieron al alza, la inflación mostró una menor persistencia de lo esperado, y las expectativas de recorte de tasas en diciembre cayeron del 70% al 44.4%. La declaración de Powell de que “el recorte de tasas aún no está en agenda” comprimió instantáneamente el espacio de valoración de todos los activos de riesgo.
Actualmente, Bitcoin y las tasas de interés en dólares muestran una correlación negativa del 90%, lo que significa que cualquier revisión al alza de las expectativas de tasas disparará la fuga de capitales. El rendimiento del ETF de Bitcoin en efectivo confirma esto: siete semanas consecutivas de salida neta, con 88 millones de dólares en la última semana de noviembre, un aumento del 42% en comparación mensual. La retirada de fondos institucionales no solo elimina la liquidez de soporte, sino que también provoca que la profundidad del libro de órdenes en los exchanges sea insuficiente: unas pocas ventas grandes pueden desencadenar caídas en cadena, revelando la vulnerabilidad del mercado.
Efecto acumulado de la regulación y crisis de confianza
El proyecto de ley CLARITY en EE. UU. avanza con obstáculos en el Senado, y su aprobación antes de 2026 parece improbable. En el ámbito nacional, el Banco Central reiteró a finales de noviembre los riesgos de la especulación en transacciones de criptomonedas, calificando las stablecoins como actividades financieras ilegales. Bajo esta doble presión regulatoria, la confianza del mercado cayó drásticamente: el índice de miedo y avaricia de Cripto cayó a 11, el nivel más bajo de la historia.
Esto no es una evaluación racional de riesgos, sino una prefiguración de pánico colectivo. La pérdida de confianza amplifica directamente la volatilidad de los precios, y el mercado pasa de la espera a la huida.
Cambios sutiles en la distribución de posiciones de largo plazo y de toro y oso
Los poseedores de largo plazo, considerados “pilares” del mercado, vendieron en total 800,000 Bitcoin en el último mes, la mayor reducción desde enero de 2024. Esta señal es especialmente importante: los inversores clave muestran expectativas más débiles para el futuro, y la oferta en circulación aumenta abruptamente. Cuando los poseedores comienzan a liquidar, la línea de defensa de la confianza del mercado se rompe, y una tendencia bajista, una vez iniciada, es difícil de revertir a corto plazo. Los datos en cadena muestran que hay 55,001,982 direcciones con Bitcoin, pero la estructura de sus tenencias está cambiando sutilmente: la reducción de grandes tenedores y el pánico de los minoristas crean un punto crítico en la distribución toro y oso.
El efecto devastador del apalancamiento alto
Tras romper el soporte clave de 90,000, las posiciones apalancadas de 15 mil millones de dólares activaron liquidaciones forzadas. 220,000 traders fueron liquidado en medio de la volatilidad, y 12.2 mil millones de dólares en fondos se esfumaron instantáneamente. Más del 90% de las cuentas en liquidación usaron un apalancamiento superior a 10x — esto no es inversión, sino una apuesta de alto riesgo. La caída de precios activó liquidaciones pasivas, aumentando la presión de venta y provocando nuevas caídas, iniciando un ciclo vicioso. El apalancamiento alto amplificó la caída del mercado, convirtiéndose en el factor más letal en esta caída.
Estado actual del mercado y puntos clave a seguir
Bitcoin se mantiene con soporte a corto plazo en torno a 89,000, pero el impulso de rebote es débil. Según las predicciones del mercado, el soporte inferior podría estar en 82,000, y la zona de 80,000 probablemente será un soporte fuerte. A corto plazo, se espera que el mercado oscile por debajo de 90,000.
Mientras tanto, Ethereum muestra mayor resiliencia, con un aumento del 3.76% en 24 horas, diferenciándose de Bitcoin, reflejando que la distribución de toro y oso dentro del mercado se está reajustando. La recuperación del mercado dependerá de la clarificación regulatoria y del proceso de regulación de las stablecoins. Si los fondos institucionales no vuelven a fluir y las políticas no cambian claramente, será difícil que haya un rebote sustancial.
Reflexión esencial: de “oro digital” a carga de riesgo
Esta caída vuelve a demostrar que Bitcoin ya no está desligado de la narrativa de “independencia de las finanzas tradicionales”. Ya no es un activo de refugio, sino un activo de riesgo profundamente ligado a las políticas macro y a la dinámica regulatoria global. Las decisiones de la Reserva Federal, los cambios en las tasas reales, el flujo de fondos institucionales: estos son los factores clave que determinan su tendencia a largo plazo.
Los inversores deben abandonar la ilusión de “enriquecerse con apalancamiento” y aceptar la alta volatilidad de los activos de Cripto. En un mercado en constante cambio entre toro y oso, solo respetando las leyes, enfocándose en los ciclos macro y en los fundamentos, podrán afrontar con mayor estabilidad la próxima vuelta de la marea.