Del margen al corazón: cinco instituciones cripto obtienen el estatus de banco federal y redefinen el acceso al sistema de pagos estadounidense

El 12 de diciembre de 2025, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) autorizó condicionalmente a cinco empresas de activos digitales — Ripple, Circle, Paxos, BitGo y Fidelity Digital Assets — a transformarse en National Trust Bank con licencia federal. Aunque la reacción inmediata del mercado se mantuvo contenida, esta medida representa una fractura estructural en el paradigma regulatorio estadounidense.

Durante años, las empresas cripto han operado como huéspedes no deseados en el sistema financiero tradicional, sometidas a interrupciones bancarias arbitrarias y obligadas a navegar un laberinto de normativas estatales fragmentadas. Hoy, por primera vez, adquieren un estatus que abre la puerta a algo más significativo: el acceso directo a los canales de regulación de la Reserva Federal, con la posibilidad de gestionar transacciones de forma irrevocable a través de Fedwire, sin intermediarios bancarios comerciales.

Esto no es simplemente un cambio de etiqueta regulatoria. Es la declaración oficial de que las actividades relacionadas con los activos digitales — desde la tokenización hasta la emisión de stablecoins — ahora son consideradas funciones bancarias legítimas a nivel federal.

De la “desbancarización” al reconocimiento institucional

Durante la administración Biden, el sector cripto sufrió lo que los reguladores llamaban tácitamente “aislamiento del riesgo”. Tras el colapso de FTX en 2022, el sistema bancario estadounidense fue incentivado — a veces mediante presiones informales — a mantener una distancia de seguridad de las actividades digitales.

La salida de Silvergate Bank y Signature Bank de la gestión de cuentas cripto fue símbolo de esta fase. En 2023, cuando quebró Silicon Valley Bank, Circle quedó bloqueada con 3,3 mil millones de dólares en reservas USDC temporalmente congeladas en el sistema bancario — un evento que aún hoy sirve como advertencia sobre la fragilidad de la cadena de intermediación.

La lógica era simple: es mejor contener el riesgo que intentar regularlo. Con el regreso de la administración Trump en 2025, esa lógica fue completamente invertida. Las stablecoins en dólares ahora se enmarcan como instrumentos de extensión y refuerzo del dólar estadounidense en la economía digital. Esta reinterpretación estratégica proporcionó la base política para la acción de la OCC.

¿Qué cambia realmente con la licencia de “banco fiduciario nacional”?

Es crucial aclarar un punto frecuentemente malentendido: estas cinco empresas no han obtenido una licencia bancaria comercial tradicional. Un National Trust Bank es una categoría regulatoria muy específica, utilizada históricamente para gestiones patrimoniales y custodia institucional.

Sin embargo, el valor no reside en la cantidad de actividades autorizadas, sino en el nivel de supervisión federal y en el derecho de acceso a las infraestructuras de regulación centralizadas.

El sistema dual y la soberanía federal

En el sistema bancario estadounidense, las instituciones financieras eligen entre regulación estatal o federal. La regulación federal, otorgada por la OCC, confiere la “preeminencia federal”: una institución ya no debe ajustarse a las regulaciones individuales de cada estado.

Antes de esta autorización, empresas como Circle, Ripple o Paxos debían obtener una Licencia de Transmisor de Dinero (MTL) en cada uno de los 50 estados para operar a nivel nacional. Esto implicaba un mosaico de requisitos de cumplimiento, altos costos administrativos y ineficiencias en la expansión operativa.

Con el estatus de banco fiduciario federal, el regulador pasa a ser la OCC, el proceso de cumplimiento se unifica y la empresa puede operar a escala nacional bajo un único estándar regulatorio.

¿Qué NO pueden hacer (y por qué no importa)

Las autoridades bancarias tradicionales han destacado que estas “bancos” no pueden aceptar depósitos públicos asegurados por la FDIC ni conceder préstamos comerciales. Según el Bank Policy Institute (BPI), representante de las grandes instituciones, se trataría de un acceso “asimétrico” a los privilegios bancarios.

Pero esta limitación es coherente con la estructura operativa de las empresas cripto. Los emisores de stablecoins funcionan bajo un modelo de reserva al 100% — no expanden crédito, no utilizan el multiplicador de reserva fraccionaria. Por tanto, no presentan el riesgo de “desajuste de vencimientos” típico de los bancos tradicionales. La aseguradora FDIC no es necesaria y solo supondría un coste adicional de cumplimiento.

Aún más importante: la licencia de banco fiduciario se basa en un deber fiduciario legalmente vinculante. Los activos de los clientes deben estar estrictamente segregados de los fondos propios de la institución, con prioridad legal sobre los fondos en caso de insolvencia. Tras el escándalo FTX y la apropiación indebida de fondos de clientes, esta protección representa un avance cualitativo en la credibilidad del sector.

El verdadero premio: acceso a Fedwire y la cuenta principal de la Reserva Federal

Jonathan Gould, jefe de la OCC, afirmó claramente que esta apertura busca ofrecer “nuevos productos, servicios y fuentes de crédito, garantizando un sistema bancario dinámico, competitivo y diversificado”. Esta declaración estableció la base política para la inclusión.

El punto clave no es el título de “banco”, sino el derecho fundamental que deriva: la posibilidad de solicitar una cuenta principal en la Reserva Federal, conectándose directamente a Fedwire y a las redes de regulación federales.

Tomemos a Paxos: aunque ya operaba bajo una estricta supervisión del Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York, la licencia estatal tenía un límite intrínseco — no podía integrarse en la red de pagos federal.

Con la nueva licencia federal, Paxos — así como Circle, Ripple y otros — podrán completar regulaciones finales en dólares de forma irrevocable y en tiempo real, sin depender más de bancos comerciales como intermediarios. En el nodo crítico del reglamento de fondos, Circle y Ripple estarán por primera vez en el mismo nivel sistémico que JPMorgan o Citibank.

La economía estructural: la ventaja de costo

La reducción de costos derivada del acceso directo a Fedwire no es marginal, sino estructural.

Actualmente, cada transacción en stablecoin pasa por un banco comercial, que aplica comisiones de intermediación. Con la conexión directa al sistema de la Reserva Federal, estos intermediarios se eliminan, junto con los costos asociados de comisión, gestión de cuenta y gestión de liquidez.

Basándose en la estructura tarifaria pública de la Reserva Federal para 2026 y en las prácticas del sector, los pagos institucionales de alto volumen vía Fedwire podrían reducir los costos totales de regulación en un 30%-50% respecto al modelo de los bancos corresponsales.

Consideremos a Circle: sus reservas USDC suman casi 80 mil millones de dólares, con flujos diarios de fondos masivos. Si lograra la conexión directa, los ahorros en comisiones de transacción podrían alcanzar cientos de millones de dólares anuales. No es una optimización marginal, sino una reconfiguración radical de la economía subyacente.

Cómo cambian las propiedades legales y crediticias de las stablecoins

En el modelo anterior, USDC o RLUSD eran esencialmente “vales digitales emitidos por empresas tecnológicas”. Su solidez dependía de la gobernanza del emisor y de la solidez de los bancos custodios.

En el nuevo esquema, las reservas de las stablecoins se depositarán en un sistema fiduciario supervisado por la OCC y legalmente separado de los activos del emisor. No es una Central Bank Digital Currency (CBDC) ni cuenta con la protección de la FDIC, pero la combinación de “reserva al 100% + supervisión federal + deber fiduciario + acceso irrevocable al sistema de regulación” confiere un perfil crediticio superior al de la mayoría de las stablecoins offshore.

Para Ripple, el beneficio es tangible: su producto ODL (On-Demand Liquidity) ha estado condicionado por horarios bancarios y disponibilidad de canales fiat. Conectado al sistema de regulación federal, la conversión entre fiat y activos on-chain ya no estará limitada por ventanas temporales, mejorando drásticamente la certeza y continuidad de los reglamentos transfronterizos.

El GENIUS Act: la base normativa

En julio de 2025, el presidente Trump firmó el GENIUS Act, que por primera vez proporciona un marco federal explícito para las stablecoins y las instituciones que las emiten.

La ley reconoce el derecho de las instituciones no bancarias a ser reguladas a nivel federal como “emissores calificados de stablecoins de pago” (emisión calificada de stablecoins de pago), una categoría previamente inexistente.

Los requisitos son severos: las stablecoins deben estar respaldadas al 100% por activos altamente líquidos (efectivo en dólares o títulos del Tesoro estadounidense a corto plazo). Esto excluye stablecoins algorítmicas y modelos de alto riesgo, alineándose perfectamente con la estructura de los bancos fiduciarios que no captan depósitos tradicionales.

La ley también introduce el derecho de prioridad de los poseedores de stablecoins: en caso de insolvencia del emisor, las reservas deben usarse primero para reembolsar las stablecoins. Esta disposición reduce significativamente las preocupaciones regulatorias sobre el riesgo moral y aumenta la credibilidad institucional.

En este contexto, la concesión por parte de la OCC de licencias federales a Circle, Ripple y otros se convierte en una implementación normativa natural del marco legislativo.

La resistencia de Wall Street y el próximo obstáculo

La reacción de los bancos tradicionales, representada por el Bank Policy Institute, ha sido contundente. Hay tres objeciones principales.

Primera objeción: arbitraje regulatorio. El BPI sostiene que estas empresas cripto usan el estatus de “trust” para encubrir actividades bancarias de importancia sistémica — pagos, reglamentos — sin someterse a la supervisión consolidada que exigen las holding bancarias, como el examen del desarrollo de software de la matriz o inversiones externas.

Segunda objeción: ruptura de la separación entre banca y comercio. Permitir que empresas tecnológicas como Ripple posean bancos viola el firewall que impide a los gigantes industriales aprovechar los fondos bancarios. Además, estas empresas pueden explotar sus monopolios en datos y redes sociales sin cumplir obligaciones como la Ley de Reinvertir en la Comunidad.

Tercera objeción: ausencia de una red de seguridad. Como no están cubiertas por la FDIC, un pánico sobre stablecoins podría generar una crisis sistémica sin el respaldo de protección de depósitos.

El último campo de batalla: la Reserva Federal

La autorización de la OCC no es el fin del proceso. El obstáculo final — y más importante — está en manos de la Reserva Federal: la aprobación de la apertura de la cuenta principal en sus sistemas de pago.

La entidad bancaria cripto Custodia Bank de Wyoming inició una larga disputa legal tras la negativa de la Fed a concederle acceso, demostrando que entre la licencia bancaria y el acceso efectivo a Fedwire hay una brecha significativa.

Este será el próximo epicentro del cabildeo bancario tradicional. Si no pueden impedir que la OCC otorgue licencias, intentarán influir en la Reserva Federal imponiendo requisitos extremadamente severos — por ejemplo, estándares de lucha contra el lavado de dinero equivalentes a JPMorgan o garantías de capital adicionales por parte de las matrices.

Implicaciones más amplias y próximas controversias

Aunque el GENIUS Act está en vigor, muchas disposiciones de implementación aún deben definirse. Requisitos de capital, aislamiento del riesgo, estándares de ciberseguridad y reglas técnicas serán objeto de intensas negociaciones regulatorias.

Los reguladores estatales, en particular el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (NYDFS), que históricamente ha dominado la regulación cripto, podrían presentar desafíos legales por la erosión de sus poderes debido a la expansión de la preeminencia federal.

A nivel de mercado, la obtención del estatus bancario podría catalizar consolidaciones: bancos tradicionales adquiriendo empresas cripto para fortalecer capacidades tecnológicas, o viceversa, empresas cripto ingresando en el sector bancario. La estructura de la finanza estadounidense podría experimentar cambios estructurales significativos.

Conclusión: un nuevo comienzo, no un fin

La autorización de la OCC no representa la cúspide de las controversias, sino su inicio en un nuevo capítulo. La finanza cripto ahora forma parte integral de la infraestructura federal, pero el camino hacia un equilibrio entre innovación, estabilidad y competencia leal sigue lleno de desafíos.

Lo que es seguro es que el modelo de “banco corresponsal” — en el que las empresas cripto operan bajo custodia de intermediarios — está destinado a declinar. Con el reconocimiento federal y el acceso al sistema de regulación de la Reserva Federal, Circle, Ripple y los demás ya no son más huéspedes tolerados del sistema financiero, sino actores estructurales. Este cambio de estatus representa uno de los reajustes más importantes en la finanza estadounidense de las últimas décadas.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
0/400
Sin comentarios
  • Anclado

Opera con criptomonedas en cualquier momento y lugar
qrCode
Escanea para descargar la aplicación de Gate
Comunidad
Español
  • 简体中文
  • English
  • Tiếng Việt
  • 繁體中文
  • Español
  • Русский
  • Français (Afrique)
  • Português (Portugal)
  • Bahasa Indonesia
  • 日本語
  • بالعربية
  • Українська
  • Português (Brasil)