El año 2025 se considera un año de “montaña rusa” para las criptomonedas: desde su máximo histórico de 124,774 USD (el 7/10) hasta los 84,682 USD (el 23/11), Bitcoin ha experimentado cambios dramáticos como si fueran las cuatro estaciones en un solo año. La esencia de esta historia no es el precio, sino las fuerzas invisibles que han controlado el mercado: señales políticas, expectativas de flexibilización monetaria y preocupaciones sobre la economía global.
Primavera optimista: Cuando Trump y la Fed “trabajan en sintonía”
El 1/1/2025, Bitcoin inicia el año en 93,507.88 USD, una cifra aparentemente normal pero llena de potencial. Solo unas semanas después, el precio de BTC supera los 100,000 USD a principios de febrero, abriendo una fase en la que todo el sector se llena de optimismo.
¿La causa? Dos factores principales:
Primero, la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) envía señales claras: las reuniones de política de enero y febrero mantienen las tasas de interés en 4.25%-4.5%, pero con declaraciones de “observación cautelosa, expectativas de flexibilización”. La minuta de la reunión de febrero revela que la mayoría de los funcionarios reconocen que “la reducción de tasas en 2025 sigue siendo la tendencia principal”, con organizaciones que pronostican al menos dos recortes de 25 puntos básicos.
Segundo, el ex presidente Trump regresa a la Casa Blanca el 20/1 — un evento considerado clave por el mercado de criptomonedas. Es llamado el “primer presidente cripto” con historial público de apoyo a Bitcoin. La confluencia entre la política de flexibilización de la Fed y la actitud favorable a las criptomonedas de Trump genera una “tormenta de optimismo” que pocos anticipaban.
Verano difícil: Cuando los aranceles y la inflación atacan
Desde finales de febrero, Trump comienza a anunciar planes sobre aranceles. El 4/3, las medidas arancelarias con Canadá y México entran en vigor oficialmente, abriendo una nueva “guerra comercial”.
El mercado reevaluó todo el contexto: los inversores empiezan a temer que los aranceles puedan disparar la inflación, lo que obligaría a la Fed a cambiar de estrategia. La mentalidad de “prevención de riesgos” aumenta, y el dinero sale de activos riesgosos como Bitcoin, migrando a USD y efectivo.
El 23/3, la reunión de política de la Fed se vuelve realidad: la Fed no reduce las tasas, pero aumenta las previsiones de inflación, enviando señales de “posible desaceleración en la flexibilización”. La esperanza optimista previa de una rápida reducción de tasas se rompe. Bitcoin reacciona con una oleada de ventas, cayendo desde su pico de enero.
Otoño brillante: Cuando la política cripto se impone
Pero no todo es oscuridad. Desde mayo en adelante, comienza un “verano cripto” impulsado por políticas favorables.
La Semana de las Criptomonedas en EE. UU. (14-18/7) marca un punto de inflexión: se aprueban tres leyes importantes:
Ley GENIUS (17/6, aprobada por el Senado): establece un marco legal para stablecoins por primera vez en la historia de EE. UU.
Proyecto de ley contra CBDC nacional (17/7): aprobado por la Cámara con 219 votos a favor
Ley CLARITY (23/6, aprobada por la Cámara el 17/7): define claramente los activos digitales relacionados con blockchain
Al mismo tiempo, la Fed comienza a reducir las tasas nuevamente. El 18/9, realiza su primera reducción del año, bajando las tasas a 4%-4.25%, señalando un nuevo ciclo de flexibilización. Varios bancos centrales del mundo empiezan a incluir Bitcoin en sus reservas de divisas: el Banco Central de los Países Bajos anuncia que posee 1.5 mil millones de BTC, generando un efecto dominó positivo.
Estos meses se consideran la “otoño que en realidad es octubre” del año — cuando Bitcoin alcanza máximos históricos de forma continua. El 14/8, BTC alcanza los 123,561 USD, y posteriormente supera los 124,774 USD el 7/10. A pesar de mirar hacia qué estación sería octubre en el contexto de la economía global, el mercado sigue en alza gracias a los apoyos políticos.
La IPO de Circle (5/6), el Proyecto de Ley Stablecoin de Hong Kong (1/8), las actividades de la familia Trump en el sector cripto… todo ello tiene un impacto positivo. El 1/10, el gobierno de EE. UU. cierra por 43 días, aumentando la demanda de activos considerados “refugio seguro”, y Bitcoin se convierte en la opción preferida por inversores institucionales y minoristas.
Invierno sombrío: Cuando la macroeconomía domina la psicología
Sin embargo, tras meses de auge, una sombra económica se cierne.
Desde noviembre, Bitcoin empieza a “desanimarse”. El precio de BTC cae de 109,574 USD el 1/11 a 84,682 USD el 23/11 — una caída del 22.71% en solo tres semanas. La mayor parte del tiempo posterior oscila alrededor de 90,000 USD, pero la tendencia alcista se detiene claramente.
Las causas principales:
Primero: El cierre del gobierno de EE. UU. provoca la falta de datos económicos clave, creando una incertidumbre sobre la base económica. El mercado teme que la salud fiscal de EE. UU. sea peor de lo previsto.
Segundo: La Fed envía señales de cautela antes de seguir bajando las tasas. Aunque hay expectativas de más flexibilización, la cautela de la Fed divide al mercado. El 10/12, la Fed realiza su tercera reducción del año, pero se considera una “reducción en modo recesión” — es decir, una reducción para salvar una economía débil, no por crecimiento fuerte. Esto aumenta el pesimismo.
Tercero: Las empresas DAT (Digital Asset Trading) enfrentan dificultades operativas, liquidaciones por volatilidad y una tendencia a la baja en el mercado.
Actualmente, Bitcoin está en torno a los $91.99K, con un ATH en $126.08K — lo que indica que desde el pico de octubre, el mercado ha perdido aproximadamente un 27% de valor. El mercado espera una “rally navideña”, pero eso solo es “la última esperanza” en un año lleno de volatilidad.
Comentario general
El año 2025 demuestra que Bitcoin ya no es un activo aislado, sino que cada vez más adopta características de un activo financiero tradicional. Su precio está controlado por:
Política monetaria global (Fed, otros bancos centrales)
Expectativas sobre política comercial (Trump y aranceles)
Psicología macroeconómica (miedo a la recesión, incertidumbre fiscal)
Un marco legal más completo para las criptomonedas es positivo, pero la dependencia de factores macroeconómicos se hace cada vez más evidente. En 2026, los factores clave seguirán siendo: declaraciones de política de la Fed, expectativas de inflación y la salud de la economía global. Bitcoin continuará actuando como un “barómetro” del riesgo y la psicología del mercado.
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2025 Bitcoin: "Cuatro estaciones en contraste" de los factores del mercado y las políticas
El año 2025 se considera un año de “montaña rusa” para las criptomonedas: desde su máximo histórico de 124,774 USD (el 7/10) hasta los 84,682 USD (el 23/11), Bitcoin ha experimentado cambios dramáticos como si fueran las cuatro estaciones en un solo año. La esencia de esta historia no es el precio, sino las fuerzas invisibles que han controlado el mercado: señales políticas, expectativas de flexibilización monetaria y preocupaciones sobre la economía global.
Primavera optimista: Cuando Trump y la Fed “trabajan en sintonía”
El 1/1/2025, Bitcoin inicia el año en 93,507.88 USD, una cifra aparentemente normal pero llena de potencial. Solo unas semanas después, el precio de BTC supera los 100,000 USD a principios de febrero, abriendo una fase en la que todo el sector se llena de optimismo.
¿La causa? Dos factores principales:
Primero, la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) envía señales claras: las reuniones de política de enero y febrero mantienen las tasas de interés en 4.25%-4.5%, pero con declaraciones de “observación cautelosa, expectativas de flexibilización”. La minuta de la reunión de febrero revela que la mayoría de los funcionarios reconocen que “la reducción de tasas en 2025 sigue siendo la tendencia principal”, con organizaciones que pronostican al menos dos recortes de 25 puntos básicos.
Segundo, el ex presidente Trump regresa a la Casa Blanca el 20/1 — un evento considerado clave por el mercado de criptomonedas. Es llamado el “primer presidente cripto” con historial público de apoyo a Bitcoin. La confluencia entre la política de flexibilización de la Fed y la actitud favorable a las criptomonedas de Trump genera una “tormenta de optimismo” que pocos anticipaban.
Verano difícil: Cuando los aranceles y la inflación atacan
Desde finales de febrero, Trump comienza a anunciar planes sobre aranceles. El 4/3, las medidas arancelarias con Canadá y México entran en vigor oficialmente, abriendo una nueva “guerra comercial”.
El mercado reevaluó todo el contexto: los inversores empiezan a temer que los aranceles puedan disparar la inflación, lo que obligaría a la Fed a cambiar de estrategia. La mentalidad de “prevención de riesgos” aumenta, y el dinero sale de activos riesgosos como Bitcoin, migrando a USD y efectivo.
El 23/3, la reunión de política de la Fed se vuelve realidad: la Fed no reduce las tasas, pero aumenta las previsiones de inflación, enviando señales de “posible desaceleración en la flexibilización”. La esperanza optimista previa de una rápida reducción de tasas se rompe. Bitcoin reacciona con una oleada de ventas, cayendo desde su pico de enero.
Otoño brillante: Cuando la política cripto se impone
Pero no todo es oscuridad. Desde mayo en adelante, comienza un “verano cripto” impulsado por políticas favorables.
La Semana de las Criptomonedas en EE. UU. (14-18/7) marca un punto de inflexión: se aprueban tres leyes importantes:
Al mismo tiempo, la Fed comienza a reducir las tasas nuevamente. El 18/9, realiza su primera reducción del año, bajando las tasas a 4%-4.25%, señalando un nuevo ciclo de flexibilización. Varios bancos centrales del mundo empiezan a incluir Bitcoin en sus reservas de divisas: el Banco Central de los Países Bajos anuncia que posee 1.5 mil millones de BTC, generando un efecto dominó positivo.
Estos meses se consideran la “otoño que en realidad es octubre” del año — cuando Bitcoin alcanza máximos históricos de forma continua. El 14/8, BTC alcanza los 123,561 USD, y posteriormente supera los 124,774 USD el 7/10. A pesar de mirar hacia qué estación sería octubre en el contexto de la economía global, el mercado sigue en alza gracias a los apoyos políticos.
La IPO de Circle (5/6), el Proyecto de Ley Stablecoin de Hong Kong (1/8), las actividades de la familia Trump en el sector cripto… todo ello tiene un impacto positivo. El 1/10, el gobierno de EE. UU. cierra por 43 días, aumentando la demanda de activos considerados “refugio seguro”, y Bitcoin se convierte en la opción preferida por inversores institucionales y minoristas.
Invierno sombrío: Cuando la macroeconomía domina la psicología
Sin embargo, tras meses de auge, una sombra económica se cierne.
Desde noviembre, Bitcoin empieza a “desanimarse”. El precio de BTC cae de 109,574 USD el 1/11 a 84,682 USD el 23/11 — una caída del 22.71% en solo tres semanas. La mayor parte del tiempo posterior oscila alrededor de 90,000 USD, pero la tendencia alcista se detiene claramente.
Las causas principales:
Primero: El cierre del gobierno de EE. UU. provoca la falta de datos económicos clave, creando una incertidumbre sobre la base económica. El mercado teme que la salud fiscal de EE. UU. sea peor de lo previsto.
Segundo: La Fed envía señales de cautela antes de seguir bajando las tasas. Aunque hay expectativas de más flexibilización, la cautela de la Fed divide al mercado. El 10/12, la Fed realiza su tercera reducción del año, pero se considera una “reducción en modo recesión” — es decir, una reducción para salvar una economía débil, no por crecimiento fuerte. Esto aumenta el pesimismo.
Tercero: Las empresas DAT (Digital Asset Trading) enfrentan dificultades operativas, liquidaciones por volatilidad y una tendencia a la baja en el mercado.
Actualmente, Bitcoin está en torno a los $91.99K, con un ATH en $126.08K — lo que indica que desde el pico de octubre, el mercado ha perdido aproximadamente un 27% de valor. El mercado espera una “rally navideña”, pero eso solo es “la última esperanza” en un año lleno de volatilidad.
Comentario general
El año 2025 demuestra que Bitcoin ya no es un activo aislado, sino que cada vez más adopta características de un activo financiero tradicional. Su precio está controlado por:
Un marco legal más completo para las criptomonedas es positivo, pero la dependencia de factores macroeconómicos se hace cada vez más evidente. En 2026, los factores clave seguirán siendo: declaraciones de política de la Fed, expectativas de inflación y la salud de la economía global. Bitcoin continuará actuando como un “barómetro” del riesgo y la psicología del mercado.