La mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, ha publicado el informe de perspectivas globales para 2026, enviando una señal importante: los activos digitales (especialmente las stablecoins) han sido oficialmente clasificados como infraestructura de pagos y liquidaciones, y no como herramientas de especulación. Esto no solo refleja una actualización en la percepción de los activos criptográficos, sino que también presagia cambios profundos en la dinámica de liquidez financiera global en los próximos cinco años.
La transformación estratégica de BlackRock: de la especulación a la infraestructura
En el informe, BlackRock señala claramente que considera los activos digitales como “el conducto del sistema financiero” (plumbing of the financial system), y las stablecoins como “el carril del dólar digital”, evolucionando de ser herramientas nativas de criptografía a puentes que conectan las finanzas tradicionales con la liquidez digital. La clave de esta declaración radica en que—ha elevado a las stablecoins desde una categoría de activos de riesgo a una posición de infraestructura financiera.
Por qué es importante este cambio
Esto significa que BlackRock ya no ve los activos criptográficos como inversiones alternativas o herramientas de especulación, sino que reconoce su valor sistémico en áreas como pagos transfronterizos y liquidaciones. Especialmente en regiones donde los sistemas tradicionales son lentos, costosos o fragmentados, las stablecoins ya están comenzando a asumir roles de infraestructura financiera.
Detrás de esta actualización en la percepción está la validación práctica de que, en los últimos dos años, la capitalización de mercado de las stablecoins ha crecido de unos pocos miles de millones de dólares a más de 300 mil millones de dólares. Según informes relacionados, la capitalización de RWA (activos del mundo real) excluyendo stablecoins ha superado los 20 mil millones de dólares, con los bonos del Tesoro de EE. UU. tokenizados alcanzando más de 8.87 mil millones de dólares. El fondo BUILD de BlackRock se ha convertido en un referente en este campo.
Tres temas de inversión clave: cómo la IA puede reescribir el panorama macro
Otro punto central del informe de BlackRock es el impacto profundo de la inversión en infraestructura de IA en la economía macro. El informe presenta tres temas de inversión principales:
Tema de inversión
Contenido principal
Implicaciones de mercado
Micro es macro
La construcción de IA está dominada por unas pocas empresas, con una inversión de 5-8 billones de dólares (2025-2030), contribuyendo con un 3 veces el promedio histórico
Cambio en las impulsores del crecimiento económico en EE. UU., aunque la rentabilidad aún no iguala el gasto
Aprovechamiento
Grandes inversiones iniciales con ingresos rezagados, aumento del apalancamiento sistémico; además, alta deuda gubernamental
Preferencia por créditos privados y financiamiento de infraestructura, baja asignación a bonos gubernamentales a largo plazo
Ilusión de diversificación
Bajo la tendencia dominante, la diversificación tradicional en realidad apuesta concentrada
Necesidad de mantener riesgos activamente, buscando retornos únicos en mercados privados
Nueva lógica de cómo la microeconomía impulsa la macroeconomía
BlackRock enfatiza que, dado que la construcción de IA está concentrada en unas pocas grandes tecnológicas, el gasto de capital de estas empresas ya es lo suficientemente grande como para influir en la economía macro en su conjunto. La contribución de inversión es tres veces el nivel promedio histórico, suficiente para sostener el crecimiento económico de EE. UU. en 2026, incluso si el mercado laboral se desacelera.
Pero existe una preocupación: ¿podrán estos enormes retornos justificar el gasto, y cuánto de esas ganancias volverá a las grandes tecnológicas? El informe sugiere que la IA podría acelerar la innovación, pero en los últimos 150 años, las transformaciones tecnológicas importantes no lograron romper la tendencia de crecimiento del 2% a largo plazo en EE. UU. Sin embargo, ahora la “explosión de crecimiento” se vuelve una posibilidad más tangible.
Confirmación de la lógica del informe a través de acciones institucionales
La transformación estratégica de BlackRock no solo se refleja en sus declaraciones, sino también en acciones concretas. Según informes, la entrada neta total en el ETF de Bitcoin spot de BlackRock (IBIT) ya alcanza los 62.41 mil millones de dólares, y el fondo BUILD supera los 2 mil millones de dólares en tamaño.
Al mismo tiempo, otras instituciones financieras tradicionales también están actuando. Wells Fargo ha invertido 383 millones de dólares en compras de Bitcoin, y JPMorgan ha lanzado su stablecoin MONY, lo que indica que—los “activos alternativos” están dejando de serlo y se están convirtiendo en un estándar institucional.
La lógica profunda de la entrada institucional
Desde la perspectiva de rentabilidad, el staking de Ethereum ofrece un rendimiento anual estable en torno al 4%, superando los niveles de inversión en dólares. Desde la liquidez, los ETF y las posiciones institucionales ya representan el 7.85% del suministro circulante de ETH, y esta concentración genera un premium por escasez.
Lo más importante es la regulación de respaldo: la Reserva Federal ha eliminado los requisitos previos de aprobación para que los bancos puedan ofrecer servicios con criptomonedas, eliminando así el último obstáculo institucional para su entrada.
El papel futuro de las stablecoins: de herramienta a infraestructura
BlackRock posiciona las stablecoins como “el carril del dólar digital”, sugiriendo que están convirtiéndose en un canal clave para la liquidez global. La importancia práctica de este cambio radica en:
Pagos transfronterizos: transición del sistema SWIFT tradicional a liquidaciones directas basadas en stablecoins
Liquidaciones en cadena: eficiencia en liquidaciones en ecosistemas DeFi que supera ampliamente a las finanzas tradicionales
Tokenización de activos: soporte de liquidez en mercados de RWA, con stablecoins como pares comerciales básicos
Mercados emergentes: en regiones con sistemas financieros tradicionales poco desarrollados, ofrecen un medio de valor confiable
La declaración de BlackRock de que “se superpone con las finanzas tradicionales” implica que las stablecoins ya no son activos aislados en el mundo cripto, sino que se están integrando progresivamente en la infraestructura del sistema financiero global.
Resumen
Las perspectivas de BlackRock para 2026 tienen un significado en tres niveles:
Reconocimiento estratégico: La mayor gestora de activos del mundo clasifica oficialmente los activos digitales como infraestructura financiera, un hito en la evolución de los activos criptográficos.
Lógica macro: La escala de inversión en infraestructura de IA puede reescribir la macroeconomía, y esta concentración microeconómica tendrá un impacto macro que será uno de los temas más importantes en 2026.
Acciones concretas: Desde los 62.5 mil millones de dólares en entradas netas en IBIT hasta la entrada directa de Wells Fargo, la transformación estratégica institucional ya se ha materializado en asignaciones reales de fondos.
Para los activos criptográficos, esto no garantiza una subida de precios, sino una actualización en el marco cognitivo—una transición de “activo de especulación” a “infraestructura financiera”, que marca que la industria está pasando de la periferia al centro del sistema financiero.
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BlackRock cambia de rumbo: las stablecoins pasan de ser activos especulativos a infraestructura financiera
La mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, ha publicado el informe de perspectivas globales para 2026, enviando una señal importante: los activos digitales (especialmente las stablecoins) han sido oficialmente clasificados como infraestructura de pagos y liquidaciones, y no como herramientas de especulación. Esto no solo refleja una actualización en la percepción de los activos criptográficos, sino que también presagia cambios profundos en la dinámica de liquidez financiera global en los próximos cinco años.
La transformación estratégica de BlackRock: de la especulación a la infraestructura
En el informe, BlackRock señala claramente que considera los activos digitales como “el conducto del sistema financiero” (plumbing of the financial system), y las stablecoins como “el carril del dólar digital”, evolucionando de ser herramientas nativas de criptografía a puentes que conectan las finanzas tradicionales con la liquidez digital. La clave de esta declaración radica en que—ha elevado a las stablecoins desde una categoría de activos de riesgo a una posición de infraestructura financiera.
Por qué es importante este cambio
Esto significa que BlackRock ya no ve los activos criptográficos como inversiones alternativas o herramientas de especulación, sino que reconoce su valor sistémico en áreas como pagos transfronterizos y liquidaciones. Especialmente en regiones donde los sistemas tradicionales son lentos, costosos o fragmentados, las stablecoins ya están comenzando a asumir roles de infraestructura financiera.
Detrás de esta actualización en la percepción está la validación práctica de que, en los últimos dos años, la capitalización de mercado de las stablecoins ha crecido de unos pocos miles de millones de dólares a más de 300 mil millones de dólares. Según informes relacionados, la capitalización de RWA (activos del mundo real) excluyendo stablecoins ha superado los 20 mil millones de dólares, con los bonos del Tesoro de EE. UU. tokenizados alcanzando más de 8.87 mil millones de dólares. El fondo BUILD de BlackRock se ha convertido en un referente en este campo.
Tres temas de inversión clave: cómo la IA puede reescribir el panorama macro
Otro punto central del informe de BlackRock es el impacto profundo de la inversión en infraestructura de IA en la economía macro. El informe presenta tres temas de inversión principales:
Nueva lógica de cómo la microeconomía impulsa la macroeconomía
BlackRock enfatiza que, dado que la construcción de IA está concentrada en unas pocas grandes tecnológicas, el gasto de capital de estas empresas ya es lo suficientemente grande como para influir en la economía macro en su conjunto. La contribución de inversión es tres veces el nivel promedio histórico, suficiente para sostener el crecimiento económico de EE. UU. en 2026, incluso si el mercado laboral se desacelera.
Pero existe una preocupación: ¿podrán estos enormes retornos justificar el gasto, y cuánto de esas ganancias volverá a las grandes tecnológicas? El informe sugiere que la IA podría acelerar la innovación, pero en los últimos 150 años, las transformaciones tecnológicas importantes no lograron romper la tendencia de crecimiento del 2% a largo plazo en EE. UU. Sin embargo, ahora la “explosión de crecimiento” se vuelve una posibilidad más tangible.
Confirmación de la lógica del informe a través de acciones institucionales
La transformación estratégica de BlackRock no solo se refleja en sus declaraciones, sino también en acciones concretas. Según informes, la entrada neta total en el ETF de Bitcoin spot de BlackRock (IBIT) ya alcanza los 62.41 mil millones de dólares, y el fondo BUILD supera los 2 mil millones de dólares en tamaño.
Al mismo tiempo, otras instituciones financieras tradicionales también están actuando. Wells Fargo ha invertido 383 millones de dólares en compras de Bitcoin, y JPMorgan ha lanzado su stablecoin MONY, lo que indica que—los “activos alternativos” están dejando de serlo y se están convirtiendo en un estándar institucional.
La lógica profunda de la entrada institucional
Desde la perspectiva de rentabilidad, el staking de Ethereum ofrece un rendimiento anual estable en torno al 4%, superando los niveles de inversión en dólares. Desde la liquidez, los ETF y las posiciones institucionales ya representan el 7.85% del suministro circulante de ETH, y esta concentración genera un premium por escasez.
Lo más importante es la regulación de respaldo: la Reserva Federal ha eliminado los requisitos previos de aprobación para que los bancos puedan ofrecer servicios con criptomonedas, eliminando así el último obstáculo institucional para su entrada.
El papel futuro de las stablecoins: de herramienta a infraestructura
BlackRock posiciona las stablecoins como “el carril del dólar digital”, sugiriendo que están convirtiéndose en un canal clave para la liquidez global. La importancia práctica de este cambio radica en:
La declaración de BlackRock de que “se superpone con las finanzas tradicionales” implica que las stablecoins ya no son activos aislados en el mundo cripto, sino que se están integrando progresivamente en la infraestructura del sistema financiero global.
Resumen
Las perspectivas de BlackRock para 2026 tienen un significado en tres niveles:
Reconocimiento estratégico: La mayor gestora de activos del mundo clasifica oficialmente los activos digitales como infraestructura financiera, un hito en la evolución de los activos criptográficos.
Lógica macro: La escala de inversión en infraestructura de IA puede reescribir la macroeconomía, y esta concentración microeconómica tendrá un impacto macro que será uno de los temas más importantes en 2026.
Acciones concretas: Desde los 62.5 mil millones de dólares en entradas netas en IBIT hasta la entrada directa de Wells Fargo, la transformación estratégica institucional ya se ha materializado en asignaciones reales de fondos.
Para los activos criptográficos, esto no garantiza una subida de precios, sino una actualización en el marco cognitivo—una transición de “activo de especulación” a “infraestructura financiera”, que marca que la industria está pasando de la periferia al centro del sistema financiero.