Los datos de inflación de diciembre recién publicados ofrecen una pequeña sorpresa en general, pero solo se puede decir que son moderadamente positivos. La inflación nominal anual del 2.7% y mensual del 0.3% cumplen con las expectativas, sin grandes cambios, manteniendo ese nivel de resistencia. La inflación subyacente anual del 2.6% y mensual del 0.2% han sido en realidad inferiores a lo esperado, lo que indica que, excluyendo alimentos y energía, la presión inflacionaria subyacente realmente se está suavizando.
La historia detrás de los datos es aún más interesante. La verdadera preocupación de la inflación sigue siendo en las áreas de energía y alimentos; en otros sectores, la situación es mucho mejor. Tanto en bienes como en servicios, se han visto señales optimistas, aunque es difícil acceder a los datos completos, ya que la base de datos oficial tiene acceso restringido, por lo que solo podemos basarnos en los datos publicados para hacer juicios.
En cuanto al impacto en la política de tasas de interés, los datos de diciembre en realidad no tienen un impacto directo significativo; su verdadero valor radica en haber dado un respiro en el primer trimestre. La historia que sigue dependerá de cómo evolucione el primer trimestre. El mercado ahora espera un optimismo moderado, pero este optimismo viene con cautela, nadie se atreve a decir cuánto durará. Hay muchos problemas por delante en el primer trimestre: cuánto afectarán los aranceles a la inflación de los bienes, qué tipo de reacción en cadena provocará la renegociación de precios en el sector servicios, estos son los puntos clave a seguir.
Los datos de inflación de esta noche son moderados; cómo el mercado financiero interprete esta señal y cuánto tiempo pueda mantener esa evaluación, lo veremos juntos.
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Los datos de inflación de diciembre recién publicados ofrecen una pequeña sorpresa en general, pero solo se puede decir que son moderadamente positivos. La inflación nominal anual del 2.7% y mensual del 0.3% cumplen con las expectativas, sin grandes cambios, manteniendo ese nivel de resistencia. La inflación subyacente anual del 2.6% y mensual del 0.2% han sido en realidad inferiores a lo esperado, lo que indica que, excluyendo alimentos y energía, la presión inflacionaria subyacente realmente se está suavizando.
La historia detrás de los datos es aún más interesante. La verdadera preocupación de la inflación sigue siendo en las áreas de energía y alimentos; en otros sectores, la situación es mucho mejor. Tanto en bienes como en servicios, se han visto señales optimistas, aunque es difícil acceder a los datos completos, ya que la base de datos oficial tiene acceso restringido, por lo que solo podemos basarnos en los datos publicados para hacer juicios.
En cuanto al impacto en la política de tasas de interés, los datos de diciembre en realidad no tienen un impacto directo significativo; su verdadero valor radica en haber dado un respiro en el primer trimestre. La historia que sigue dependerá de cómo evolucione el primer trimestre. El mercado ahora espera un optimismo moderado, pero este optimismo viene con cautela, nadie se atreve a decir cuánto durará. Hay muchos problemas por delante en el primer trimestre: cuánto afectarán los aranceles a la inflación de los bienes, qué tipo de reacción en cadena provocará la renegociación de precios en el sector servicios, estos son los puntos clave a seguir.
Los datos de inflación de esta noche son moderados; cómo el mercado financiero interprete esta señal y cuánto tiempo pueda mantener esa evaluación, lo veremos juntos.