El Dólar estadounidense se mantiene mejor de lo esperado tras la publicación del Índice de Precios al Consumo de noviembre, menos favorable de lo anticipado, ayer. Aunque los datos de inflación débiles podrían haber provocado una venta más fuerte de la moneda, los mercados parecen escépticos sobre cuánto realmente cambia esto el panorama general. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años apenas se movieron, permaneciendo estables durante la sesión del día.
Sin embargo, en el fondo, los operadores siguen descontando recortes en las tasas de la Reserva Federal para 2026. Según el análisis del equipo de divisas de ING, el consenso del mercado apunta a aproximadamente 25 puntos básicos de recortes para abril, con otros 25bp esperados para septiembre. La pregunta sigue siendo si esta perspectiva se mantiene a medida que llegan nuevos datos.
Los flujos del Tesoro cuentan una historia complicada
Los datos de Capital Internacional del Tesoro (TIC) de octubre revelan cambios notables en cómo los inversores extranjeros están posicionándose. La cifra principal: solo 17.500 millones de dólares en compras netas de valores estadounidenses a largo plazo, el rendimiento más débil desde la salida de $24 billion en abril. Estos flujos son notoriamente erráticos mes a mes, por lo que sacar conclusiones firmes es arriesgado. Sin embargo, hay un patrón constante que destaca.
Las naciones del BRICS continúan reduciendo sus asignaciones en bonos del Tesoro. Octubre vio caídas significativas: China retiró 11.800 millones de dólares, India redujo sus participaciones en $12 billion, y Brasil recortó $5 billion de su posición. Entre las instituciones oficiales extranjeras en general, los bonos y notas del Tesoro cayeron en $22 billion, aunque esto fue parcialmente compensado por un aumento de $14 billion en compras de letras del Tesoro a corto plazo a través de canales de valores de ING y otros medios.
Los analistas de ING sugieren que la retirada de India probablemente proviene de apoyar la rupia mediante intervención en el mercado de divisas, mientras que las consideraciones geopolíticas también pueden estar en juego. La conclusión más amplia: la demanda del sector oficial extranjero se está enfriando.
Los inversores privados son la verdadera historia
Aquí es donde se pone interesante. A pesar de la cautela del sector oficial, los inversores privados siguen entrando para comprar bonos del Tesoro. Este comportamiento respalda la previsión de ING de un dólar más débil en 2026, con la tesis basada en que los inversores privados extranjeros aumentarán sus ratios de cobertura en activos estadounidenses en lugar de abandonarlos por completo. Es un reequilibrio, no una huida.
¿Qué sigue para el índice del dólar?
El yen ofrece un punto focal a corto plazo. La reciente debilidad del USD/JPY ha dado cierto soporte al índice del dólar (DXY). Los comentarios recientes del gobernador del Banco de Japón indican que el banco central necesita más tiempo para evaluar el impacto de su subida de tasas antes de realizar nuevos movimientos, potencialmente de 6 a 12 meses de paciencia. Esta postura mantiene al yen bajo presión y apoya al dólar.
Para el índice del dólar en sí, la resistencia técnica se sitúa en el rango de 98.75 a 98.80. Superar esta zona podría señalar una fortaleza renovada, aunque la narrativa a largo plazo —una caída gradual del dólar en 2026— sigue siendo la hipótesis de trabajo entre los principales participantes del mercado.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El dólar estadounidense se mantiene fuerte a pesar de los débiles datos del IPC – Lo que realmente están valorando los mercados
El Dólar estadounidense se mantiene mejor de lo esperado tras la publicación del Índice de Precios al Consumo de noviembre, menos favorable de lo anticipado, ayer. Aunque los datos de inflación débiles podrían haber provocado una venta más fuerte de la moneda, los mercados parecen escépticos sobre cuánto realmente cambia esto el panorama general. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años apenas se movieron, permaneciendo estables durante la sesión del día.
Sin embargo, en el fondo, los operadores siguen descontando recortes en las tasas de la Reserva Federal para 2026. Según el análisis del equipo de divisas de ING, el consenso del mercado apunta a aproximadamente 25 puntos básicos de recortes para abril, con otros 25bp esperados para septiembre. La pregunta sigue siendo si esta perspectiva se mantiene a medida que llegan nuevos datos.
Los flujos del Tesoro cuentan una historia complicada
Los datos de Capital Internacional del Tesoro (TIC) de octubre revelan cambios notables en cómo los inversores extranjeros están posicionándose. La cifra principal: solo 17.500 millones de dólares en compras netas de valores estadounidenses a largo plazo, el rendimiento más débil desde la salida de $24 billion en abril. Estos flujos son notoriamente erráticos mes a mes, por lo que sacar conclusiones firmes es arriesgado. Sin embargo, hay un patrón constante que destaca.
Las naciones del BRICS continúan reduciendo sus asignaciones en bonos del Tesoro. Octubre vio caídas significativas: China retiró 11.800 millones de dólares, India redujo sus participaciones en $12 billion, y Brasil recortó $5 billion de su posición. Entre las instituciones oficiales extranjeras en general, los bonos y notas del Tesoro cayeron en $22 billion, aunque esto fue parcialmente compensado por un aumento de $14 billion en compras de letras del Tesoro a corto plazo a través de canales de valores de ING y otros medios.
Los analistas de ING sugieren que la retirada de India probablemente proviene de apoyar la rupia mediante intervención en el mercado de divisas, mientras que las consideraciones geopolíticas también pueden estar en juego. La conclusión más amplia: la demanda del sector oficial extranjero se está enfriando.
Los inversores privados son la verdadera historia
Aquí es donde se pone interesante. A pesar de la cautela del sector oficial, los inversores privados siguen entrando para comprar bonos del Tesoro. Este comportamiento respalda la previsión de ING de un dólar más débil en 2026, con la tesis basada en que los inversores privados extranjeros aumentarán sus ratios de cobertura en activos estadounidenses en lugar de abandonarlos por completo. Es un reequilibrio, no una huida.
¿Qué sigue para el índice del dólar?
El yen ofrece un punto focal a corto plazo. La reciente debilidad del USD/JPY ha dado cierto soporte al índice del dólar (DXY). Los comentarios recientes del gobernador del Banco de Japón indican que el banco central necesita más tiempo para evaluar el impacto de su subida de tasas antes de realizar nuevos movimientos, potencialmente de 6 a 12 meses de paciencia. Esta postura mantiene al yen bajo presión y apoya al dólar.
Para el índice del dólar en sí, la resistencia técnica se sitúa en el rango de 98.75 a 98.80. Superar esta zona podría señalar una fortaleza renovada, aunque la narrativa a largo plazo —una caída gradual del dólar en 2026— sigue siendo la hipótesis de trabajo entre los principales participantes del mercado.