Meta se posiciona como gigante corporativo de la energía nuclear
La compañía de Mark Zuckerberg ha cerrado un conjunto masivo de acuerdos energéticos que la convierte en uno de los mayores compradores corporativos de energía nuclear en la historia de Estados Unidos. Estos contratos, anunciados hace poco, buscan garantizar un suministro de electricidad limpia y sin interrupciones mientras Meta despliega su infraestructura de inteligencia artificial a escala sin precedentes.
¿Cuánta energía estamos hablando? Los acuerdos totalizarán más de 6 gigavatios de capacidad generadora, equivalente a abastecer de electricidad a aproximadamente 5 millones de hogares. Una cifra que refleja la magnitud de la demanda energética que genera la explosión del desarrollo de IA.
Tres pilares: Vistra, Oklo y TerraPower
Meta ha estructurado su estrategia nuclear en tres frentes claros:
Con Vistra Energy, la compañía ha suscrito contratos de compra de energía por dos décadas. Estos acuerdos incluyen acceso a tres instalaciones nucleares ubicadas en Ohio y Pennsylvania: las plantas Perry y Davis-Besse, más la instalación Beaver Valley. El compromiso es de largo plazo y ofrece la estabilidad que los centros de datos modernos requieren.
La innovación del futuro, sin embargo, viene de la mano de Oklo y TerraPower. Ambas empresas están desarrollando reactores de próxima generación, más compactos y eficientes. TerraPower cuenta con el respaldo del empresario Bill Gates, quien lidera una visión de energía nuclear descentralizada. Se espera que estos nuevos reactores comiencen operaciones antes de finalizar esta década, añadiendo cientos de megavatios adicionales al portafolio energético de Meta.
El mercado reacciona
Los inversores respondieron con entusiasmo: las acciones de Oklo y Vistra experimentaron alzas superiores al 13% durante la sesión matutina siguiente al anuncio. Una clara señal de que el mercado percibe estos acuerdos como transformacionales para el sector nuclear estadounidense.
Meta no está sola en este movimiento
Esta estrategia de Meta se alinea con decisiones similares de otros gigantes tecnológicos. Google y Microsoft también están explorando opciones nucleares para alimentar sus centros de procesamiento de IA. Todas comparten la misma premisa: la energía nuclear ofrece la producción consistente, las bajas emisiones de carbono y la confiabilidad que necesita la computación de próxima generación.
Precedentes: el caso de Constellation Energy
Meta ya había sentado un precedente con su acuerdo previo con Constellation Energy, mediante el cual la compañía se comprometió a ser un comprador a largo plazo de energía del Clinton Clean Energy Center en Illinois. Aquel contrato fue crucial para mantener la planta operativa cuando su futuro era incierto. Ahora, con estos acuerdos nucleares de mayor envergadura, Meta refuerza su compromiso con la energía limpia y posiciona a la tecnología nuclear como componente central de su infraestructura futura.
Según declaraciones de ejecutivos de Meta, estos compromisos combinados transformarán a la compañía en “uno de los compradores corporativos de energía nuclear más significativos en toda la historia estadounidense”. Una inversión colosal que subraya cuánto dependerá la IA del siglo XXI de fuentes energéticas confiables y sostenibles.
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La carrera nuclear de Meta: más de 6 gigavatios para dominar la era de la IA
Meta se posiciona como gigante corporativo de la energía nuclear
La compañía de Mark Zuckerberg ha cerrado un conjunto masivo de acuerdos energéticos que la convierte en uno de los mayores compradores corporativos de energía nuclear en la historia de Estados Unidos. Estos contratos, anunciados hace poco, buscan garantizar un suministro de electricidad limpia y sin interrupciones mientras Meta despliega su infraestructura de inteligencia artificial a escala sin precedentes.
¿Cuánta energía estamos hablando? Los acuerdos totalizarán más de 6 gigavatios de capacidad generadora, equivalente a abastecer de electricidad a aproximadamente 5 millones de hogares. Una cifra que refleja la magnitud de la demanda energética que genera la explosión del desarrollo de IA.
Tres pilares: Vistra, Oklo y TerraPower
Meta ha estructurado su estrategia nuclear en tres frentes claros:
Con Vistra Energy, la compañía ha suscrito contratos de compra de energía por dos décadas. Estos acuerdos incluyen acceso a tres instalaciones nucleares ubicadas en Ohio y Pennsylvania: las plantas Perry y Davis-Besse, más la instalación Beaver Valley. El compromiso es de largo plazo y ofrece la estabilidad que los centros de datos modernos requieren.
La innovación del futuro, sin embargo, viene de la mano de Oklo y TerraPower. Ambas empresas están desarrollando reactores de próxima generación, más compactos y eficientes. TerraPower cuenta con el respaldo del empresario Bill Gates, quien lidera una visión de energía nuclear descentralizada. Se espera que estos nuevos reactores comiencen operaciones antes de finalizar esta década, añadiendo cientos de megavatios adicionales al portafolio energético de Meta.
El mercado reacciona
Los inversores respondieron con entusiasmo: las acciones de Oklo y Vistra experimentaron alzas superiores al 13% durante la sesión matutina siguiente al anuncio. Una clara señal de que el mercado percibe estos acuerdos como transformacionales para el sector nuclear estadounidense.
Meta no está sola en este movimiento
Esta estrategia de Meta se alinea con decisiones similares de otros gigantes tecnológicos. Google y Microsoft también están explorando opciones nucleares para alimentar sus centros de procesamiento de IA. Todas comparten la misma premisa: la energía nuclear ofrece la producción consistente, las bajas emisiones de carbono y la confiabilidad que necesita la computación de próxima generación.
Precedentes: el caso de Constellation Energy
Meta ya había sentado un precedente con su acuerdo previo con Constellation Energy, mediante el cual la compañía se comprometió a ser un comprador a largo plazo de energía del Clinton Clean Energy Center en Illinois. Aquel contrato fue crucial para mantener la planta operativa cuando su futuro era incierto. Ahora, con estos acuerdos nucleares de mayor envergadura, Meta refuerza su compromiso con la energía limpia y posiciona a la tecnología nuclear como componente central de su infraestructura futura.
Según declaraciones de ejecutivos de Meta, estos compromisos combinados transformarán a la compañía en “uno de los compradores corporativos de energía nuclear más significativos en toda la historia estadounidense”. Una inversión colosal que subraya cuánto dependerá la IA del siglo XXI de fuentes energéticas confiables y sostenibles.