
Una variable stock es una medida que indica “cuánto hay en este momento” en un instante concreto. Es similar al nivel actual de agua en un embalse: registra el total presente sin depender de la acumulación a lo largo del tiempo.
En el sector cripto, los ejemplos habituales de variables stock son los saldos de monedero, el suministro circulante de tokens y el Total Value Locked (TVL) de un protocolo. Estos valores pueden variar en cualquier momento, pero no representan “cantidades acumuladas con el tiempo”.
Las variables stock reflejan el “tamaño en un momento determinado”, mientras que las variables flow muestran los “cambios a lo largo de un periodo”. Es comparable a un “saldo de cuenta” frente a la “cantidad depositada esta semana”.
Las variables flow miden cantidades acumuladas durante un intervalo temporal, como el volumen de negociación en 24 horas, las comisiones diarias de gas o el número de nuevas direcciones creadas en una semana. Las variables stock y flow se complementan: las stock indican magnitud, las flow muestran el ritmo de cambio.
En Web3, las variables stock incluyen la capitalización de mercado, el suministro circulante, el Total Value Locked (TVL), las tenencias por dirección y el número acumulado de direcciones creadas, todas medibles en un instante específico.
La métrica más utilizada es el market cap, que se calcula como “precio × suministro circulante” y sirve para estimar el tamaño actual de los tokens negociados. La Fully Diluted Valuation (FDV) emplea “precio × suministro máximo” para calcular el valor potencial total; también es una variable stock, aunque con una definición distinta.
El TVL representa el valor de los activos depositados o bloqueados en protocolos descentralizados, similar a los “activos actualmente en la bóveda de un protocolo”. Los saldos de monedero y el número de NFTs en una colección en cada momento también son variables stock.
Las variables stock son clave para evaluar la escala y estructura: permiten comparar capitalizaciones de mercado entre tokens, analizar la concentración de TVL en protocolos o examinar si el suministro circulante de un token está excesivamente centralizado.
En la investigación on-chain, las variables stock ayudan a estimar techos y márgenes de seguridad. Si se combinan con variables flow (como volumen de negociación o actividad de red), ofrecen una visión global de escala y crecimiento: “tamaño × velocidad”.
Puedes saber rápidamente si un indicador es una variable stock en tres pasos:
En las páginas de mercado de Gate, las variables stock más habituales son “Market Cap”, “Circulating Supply” y “Total Supply”. Estos campos indican la escala actual y resultan útiles para comparar el tamaño de los activos.
También verás variables flow como “24h Trading Volume”. Analizando tanto el market cap (variable stock) como el volumen de negociación (variable flow), puedes valorar si el tamaño del activo está respaldado por la actividad de trading.
En las páginas de productos de staking o ahorro, métricas como “Remaining Quota” y “Current Shares” son variables stock; “Earnings Distributed Over Last 7 Days” es una métrica flow. Revisa siempre las reglas y riesgos del producto antes de mover fondos.
Un error habitual es tratar totales acumulativos como variables stock. Por ejemplo, la “emisión acumulada” refleja totales históricos, pero hay que comprobar si equivale al “suministro circulante” actual; muchas veces, son diferentes.
Otro error es mezclar definiciones. El market cap tiene “circulating market cap” y “FDV”; compararlos directamente genera sesgos. Las estadísticas de TVL cross-chain también pueden resultar engañosas por diferencias en fuentes de precios o mapeo de activos.
En cuanto a riesgos, las variables stock se ven afectadas por la volatilidad de precios (como el market cap que fluctúa con el precio) y pueden sufrir retrasos en los datos o filtrados incompletos. Tomar decisiones solo con una variable stock puede dejar fuera la liquidez y profundidad de mercado: combina siempre con datos flow y análisis fundamental.
Para seguir tendencias en variables stock, usa definiciones y puntos de referencia consistentes junto con datos flow para identificar factores clave:
Las variables stock responden “cuánto hay en este momento”, lo que ayuda a medir la escala y estructura de activos y protocolos. Las variables flow responden “cuánto ha cambiado en este periodo”, mostrando velocidad y dinamismo. Si combinas ambas, no solo entiendes la escala, sino también el origen y la sostenibilidad de los cambios. Al consultar datos en páginas de la plataforma o paneles on-chain, aclara siempre definiciones y fechas: evita mezclar estadísticas acumulativas, métodos de cálculo distintos o datos de momentos diferentes. Antes de cualquier operación de capital, combina el análisis de variables stock con la evaluación de riesgos y comprobaciones de liquidez; esto no constituye asesoramiento de inversión.
Las variables stock son instantáneas de totales en un único momento (por ejemplo, saldo de cuenta, tenencias), mientras que las variables flow miden cambios en un periodo (por ejemplo, volumen de negociación diario, ingresos mensuales). En resumen: stock indica “cuánto hay”, flow indica “cuánto ha cambiado”. Esta distinción es importante porque cada una cumple funciones distintas en el análisis de datos y la toma de decisiones de inversión.
Busca si hace referencia a un periodo temporal. Las métricas que mencionan periodos específicos (día, semana, mes) suelen ser variables flow; las vinculadas a un momento concreto son stock. Por ejemplo, “tenencias actuales” es una variable stock; “número de transacciones de hoy” es una variable flow.
Las variables stock reflejan directamente el tamaño del activo y la estructura del mercado. Monitorizar indicadores clave como grandes saldos de monedero o reservas de exchanges permite identificar movimientos de fondos y cambios de sentimiento en el mercado. Los cambios en variables stock suelen anticipar los de métricas flow: seguirlas puede darte ventaja para detectar oportunidades de inversión.
El error más común es confundir periodos: comparar “volumen de negociación mensual” (flow) con “saldo de cuenta” (stock) lleva a conclusiones erróneas. Otro fallo es ignorar referencias históricas: centrarse solo en valores actuales sin seguir tendencias. Es recomendable crear tablas comparativas históricas para identificar patrones relevantes.
Utiliza las herramientas de datos de Gate para monitorizar registros históricos de saldos de monedero, reservas de exchanges y otras métricas clave. Exporta datos periódicamente y crea tus propias hojas de seguimiento: compara semana a semana o año a año para observar tendencias. Al combinar estos análisis con las herramientas de market analytics de Gate, comprenderás mejor la relevancia de los cambios en variables stock.


