La empresa estatal petrolera de Venezuela (PDVSA) ha convertido más del 50% de sus exportaciones de crudo a pagos en USDT, una proporción que continúa en aumento en 2025. Detrás de esta cifra, se encuentra una estrategia de ajuste adoptada por Venezuela para hacer frente a las sanciones de Estados Unidos. Según datos de Chainalysis, la clasificación de Venezuela en el índice global de adopción de criptomonedas pasó del puesto 13 en 2024 al 9 en 2025, con un aumento del 110% en el uso de stablecoins durante ese período.
Contexto económico
Cuando el bolívar venezolano se desplomó más del 70% desde octubre de 2024, enfrentando una inflación anual del 136% y sanciones internacionales continuas, el país se vio obligado a buscar formas de supervivencia fuera del sistema financiero tradicional. Las sanciones de EE. UU. cortaron el acceso de Venezuela a créditos internacionales y a redes bancarias, dificultando que PDVSA reciba pagos por petróleo a través de canales oficiales.
En marzo de 2025, la economía venezolana experimentó su primera contracción en dos años, con una caída del 2.7% en el primer trimestre, acelerando aún más la transición hacia sistemas de pago alternativos. Al mismo tiempo, las reservas de divisas del Banco Central de Venezuela disminuyeron un 14% en los primeros 7 meses de 2025, evidenciando una creciente escasez de dólares tradicionales.
Transformación en el comercio petrolero
En junio de 2025, el gobierno venezolano dio un paso clave al autorizar a empresas privadas a convertir bolívares en USDT mediante monederos digitales aprobados por el gobierno. Esta política cambió rápidamente el panorama comercial del país.
PDVSA comenzó a exigir que los pagos anticipados por sus transacciones al contado se liquidaran en USDT, con más del 50% del transporte de crudo involucrando pagos en stablecoins. Para julio de 2025, aproximadamente 119 millones de dólares en USDT ingresaron al sector privado venezolano en solo un mes. Este cambio no se limitó al comercio petrolero; el dólar digital estable se ha infiltrado en todos los niveles de la economía. Desde pequeños comercios hasta remesas transfronterizas, el USDT se ha convertido en una herramienta práctica para resistir la devaluación de la moneda local.
Doble funcionalidad
En Venezuela, el USDT cumple dos roles: como medio de liquidación en el comercio petrolero estatal y como línea de vida económica para la población general. Esta doble función revela las complejidades del uso de criptomonedas en economías sancionadas.
Para PDVSA, el USDT ofrece una forma de sortear las restricciones bancarias tradicionales y recibir pagos por petróleo. La velocidad de las transacciones en blockchain y los costos relativamente bajos de transferencias internacionales permiten a esta empresa estatal mantener su flujo de caja. Por otro lado, con el poder adquisitivo del bolívar en constante evaporación, los venezolanos comunes ven en el USDT una opción confiable para almacenar valor y realizar transacciones diarias. Los comerciantes comienzan a aceptar pagos en USDT y cada vez más empleados exigen que sus salarios se paguen en stablecoins.
Desafíos regulatorios
Tether ha destacado públicamente su compromiso de cumplir con las regulaciones internacionales contra el lavado de dinero y las sanciones, una postura que genera tensiones sutiles con su creciente uso en Venezuela.
En 2025, Tether congeló varias billeteras relacionadas con PDVSA y otras entidades sancionadas, en cumplimiento con las regulaciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (OFAC). Estas acciones evidencian la vulnerabilidad de las stablecoins centralizadas en contextos geopolíticos delicados. La capacidad de Tether para cumplir con las regulaciones refleja su transparencia, pero también puede limitar su utilidad en países sancionados. La colaboración de la compañía con las autoridades estadounidenses implica que, aunque USDT ofrece una vía para sortear restricciones financieras tradicionales, su emisión sigue bajo el marco de políticas de EE. UU.
Dinámica del mercado y precios
Hasta enero de 2026, el mercado global de stablecoins había alcanzado aproximadamente 277 mil millones de dólares, representando el 7.04% del mercado total de criptomonedas. En este escenario, USDT mantiene su liderazgo con una participación de mercado de aproximadamente el 70%, con una capitalización en circulación de unos 168.8 mil millones de dólares. El volumen mensual de transacciones en USDT supera los 1 billón de dólares, demostrando su papel central en los flujos financieros globales. Estas cifras reflejan no solo la dominancia de USDT en el mercado, sino también su importancia como herramienta de transferencia de valor a nivel mundial.
En cuanto a su comportamiento de precios, las stablecoins como USDT están diseñadas para mantener una paridad 1:1 con el dólar estadounidense. En plataformas principales como Gate, USDT suele fluctuar mínimamente alrededor de ese valor, y su estabilidad es precisamente la razón por la que es tan popular en economías con alta inflación como Venezuela.
Regulación global en aumento
La situación de Venezuela no es un caso aislado, sino que refleja el papel cada vez más importante de las stablecoins en la geopolítica mundial. En julio de 2025, EE. UU. aprobó la Ley GENIUS, que establece un marco regulatorio federal integral para las stablecoins.
Al mismo tiempo, el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea también está moldeando los estándares globales para las stablecoins. Estos avances regulatorios están impulsando la demanda de tecnologías de cumplimiento, como herramientas de análisis en blockchain y soluciones anti-lavado de dinero.
El perfeccionamiento del marco regulatorio global podría conferir mayor legitimidad a las stablecoins, pero también limitar su uso para evadir sanciones. Este equilibrio será una característica central de la política de activos digitales en los próximos años.
Riesgos y perspectivas futuras
La dependencia de Venezuela en USDT, aunque ha proporcionado un alivio económico a corto plazo, también conlleva riesgos significativos. Este proceso de “dolarización digital” debilita la soberanía monetaria del país y lo hace más vulnerable a decisiones de actores externos.
Con el aumento de la presión regulatoria en EE. UU. y el compromiso de Tether con la conformidad, la viabilidad a largo plazo del uso de USDT en el comercio petrolero venezolano es incierta. El país podría explorar alternativas, como el yuan digital chino u otras criptomonedas respaldadas por soberanías. Este caso revela el papel contradictorio de las stablecoins en economías sancionadas: como herramientas de innovación financiera y como vehículos para evadir políticas internacionales. Para inversores y responsables políticos, la experiencia de Venezuela ofrece valiosas perspectivas sobre el papel en constante evolución de los activos digitales en la geopolítica.
Hasta septiembre de 2025, el volumen mensual de transacciones en USDT superó los 1 billón de dólares. Esta cifra enorme no solo demuestra su penetración en el sistema financiero global, sino que también refleja una tendencia: cuando los canales financieros tradicionales se bloquean, las transferencias en stablecoins en blockchain están emergiendo como una nueva “ruta marítima” en el comercio internacional de petróleo.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
El comercio petrolero de Venezuela se orienta hacia USDT: estrategias de supervivencia financiera bajo sanciones y el juego global de las stablecoins
La empresa estatal petrolera de Venezuela (PDVSA) ha convertido más del 50% de sus exportaciones de crudo a pagos en USDT, una proporción que continúa en aumento en 2025. Detrás de esta cifra, se encuentra una estrategia de ajuste adoptada por Venezuela para hacer frente a las sanciones de Estados Unidos. Según datos de Chainalysis, la clasificación de Venezuela en el índice global de adopción de criptomonedas pasó del puesto 13 en 2024 al 9 en 2025, con un aumento del 110% en el uso de stablecoins durante ese período.
Contexto económico
Cuando el bolívar venezolano se desplomó más del 70% desde octubre de 2024, enfrentando una inflación anual del 136% y sanciones internacionales continuas, el país se vio obligado a buscar formas de supervivencia fuera del sistema financiero tradicional. Las sanciones de EE. UU. cortaron el acceso de Venezuela a créditos internacionales y a redes bancarias, dificultando que PDVSA reciba pagos por petróleo a través de canales oficiales.
En marzo de 2025, la economía venezolana experimentó su primera contracción en dos años, con una caída del 2.7% en el primer trimestre, acelerando aún más la transición hacia sistemas de pago alternativos. Al mismo tiempo, las reservas de divisas del Banco Central de Venezuela disminuyeron un 14% en los primeros 7 meses de 2025, evidenciando una creciente escasez de dólares tradicionales.
Transformación en el comercio petrolero
En junio de 2025, el gobierno venezolano dio un paso clave al autorizar a empresas privadas a convertir bolívares en USDT mediante monederos digitales aprobados por el gobierno. Esta política cambió rápidamente el panorama comercial del país.
PDVSA comenzó a exigir que los pagos anticipados por sus transacciones al contado se liquidaran en USDT, con más del 50% del transporte de crudo involucrando pagos en stablecoins. Para julio de 2025, aproximadamente 119 millones de dólares en USDT ingresaron al sector privado venezolano en solo un mes. Este cambio no se limitó al comercio petrolero; el dólar digital estable se ha infiltrado en todos los niveles de la economía. Desde pequeños comercios hasta remesas transfronterizas, el USDT se ha convertido en una herramienta práctica para resistir la devaluación de la moneda local.
Doble funcionalidad
En Venezuela, el USDT cumple dos roles: como medio de liquidación en el comercio petrolero estatal y como línea de vida económica para la población general. Esta doble función revela las complejidades del uso de criptomonedas en economías sancionadas.
Para PDVSA, el USDT ofrece una forma de sortear las restricciones bancarias tradicionales y recibir pagos por petróleo. La velocidad de las transacciones en blockchain y los costos relativamente bajos de transferencias internacionales permiten a esta empresa estatal mantener su flujo de caja. Por otro lado, con el poder adquisitivo del bolívar en constante evaporación, los venezolanos comunes ven en el USDT una opción confiable para almacenar valor y realizar transacciones diarias. Los comerciantes comienzan a aceptar pagos en USDT y cada vez más empleados exigen que sus salarios se paguen en stablecoins.
Desafíos regulatorios
Tether ha destacado públicamente su compromiso de cumplir con las regulaciones internacionales contra el lavado de dinero y las sanciones, una postura que genera tensiones sutiles con su creciente uso en Venezuela.
En 2025, Tether congeló varias billeteras relacionadas con PDVSA y otras entidades sancionadas, en cumplimiento con las regulaciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (OFAC). Estas acciones evidencian la vulnerabilidad de las stablecoins centralizadas en contextos geopolíticos delicados. La capacidad de Tether para cumplir con las regulaciones refleja su transparencia, pero también puede limitar su utilidad en países sancionados. La colaboración de la compañía con las autoridades estadounidenses implica que, aunque USDT ofrece una vía para sortear restricciones financieras tradicionales, su emisión sigue bajo el marco de políticas de EE. UU.
Dinámica del mercado y precios
Hasta enero de 2026, el mercado global de stablecoins había alcanzado aproximadamente 277 mil millones de dólares, representando el 7.04% del mercado total de criptomonedas. En este escenario, USDT mantiene su liderazgo con una participación de mercado de aproximadamente el 70%, con una capitalización en circulación de unos 168.8 mil millones de dólares. El volumen mensual de transacciones en USDT supera los 1 billón de dólares, demostrando su papel central en los flujos financieros globales. Estas cifras reflejan no solo la dominancia de USDT en el mercado, sino también su importancia como herramienta de transferencia de valor a nivel mundial.
En cuanto a su comportamiento de precios, las stablecoins como USDT están diseñadas para mantener una paridad 1:1 con el dólar estadounidense. En plataformas principales como Gate, USDT suele fluctuar mínimamente alrededor de ese valor, y su estabilidad es precisamente la razón por la que es tan popular en economías con alta inflación como Venezuela.
Regulación global en aumento
La situación de Venezuela no es un caso aislado, sino que refleja el papel cada vez más importante de las stablecoins en la geopolítica mundial. En julio de 2025, EE. UU. aprobó la Ley GENIUS, que establece un marco regulatorio federal integral para las stablecoins.
Al mismo tiempo, el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) de la Unión Europea también está moldeando los estándares globales para las stablecoins. Estos avances regulatorios están impulsando la demanda de tecnologías de cumplimiento, como herramientas de análisis en blockchain y soluciones anti-lavado de dinero.
El perfeccionamiento del marco regulatorio global podría conferir mayor legitimidad a las stablecoins, pero también limitar su uso para evadir sanciones. Este equilibrio será una característica central de la política de activos digitales en los próximos años.
Riesgos y perspectivas futuras
La dependencia de Venezuela en USDT, aunque ha proporcionado un alivio económico a corto plazo, también conlleva riesgos significativos. Este proceso de “dolarización digital” debilita la soberanía monetaria del país y lo hace más vulnerable a decisiones de actores externos.
Con el aumento de la presión regulatoria en EE. UU. y el compromiso de Tether con la conformidad, la viabilidad a largo plazo del uso de USDT en el comercio petrolero venezolano es incierta. El país podría explorar alternativas, como el yuan digital chino u otras criptomonedas respaldadas por soberanías. Este caso revela el papel contradictorio de las stablecoins en economías sancionadas: como herramientas de innovación financiera y como vehículos para evadir políticas internacionales. Para inversores y responsables políticos, la experiencia de Venezuela ofrece valiosas perspectivas sobre el papel en constante evolución de los activos digitales en la geopolítica.
Hasta septiembre de 2025, el volumen mensual de transacciones en USDT superó los 1 billón de dólares. Esta cifra enorme no solo demuestra su penetración en el sistema financiero global, sino que también refleja una tendencia: cuando los canales financieros tradicionales se bloquean, las transferencias en stablecoins en blockchain están emergiendo como una nueva “ruta marítima” en el comercio internacional de petróleo.