

La dominancia de Bitcoin representa el porcentaje de la capitalización de mercado de Bitcoin respecto a la capitalización total del mercado de criptomonedas. Abreviada como 'BTC.D', se calcula mediante la fórmula: BTC.D = (capitalización de mercado de Bitcoin / capitalización total de criptomonedas) × 100.
Esta métrica es esencial porque refleja el desarrollo y la expansión de la industria de activos digitales. En los primeros años de las criptomonedas, cuando Bitcoin era prácticamente el único activo digital disponible, la dominancia se acercaba al 100 %. Sin embargo, a medida que surgieron numerosas altcoins y ganaron terreno, la cuota de mercado de Bitcoin empezó a disminuir.
La relación es inversa: cuando las altcoins crecen y logran aceptación, la dominancia de Bitcoin disminuye. Si la dominancia de Bitcoin sube, significa que el capital del mercado se dirige hacia Bitcoin y no hacia otras criptomonedas alternativas. Este cambio suele reflejar el sentimiento de los inversores y la situación del mercado, por lo que es un indicador útil para entender la dinámica general del sector.
Por ejemplo, durante periodos de incertidumbre en el mercado, los inversores suelen mover sus fondos a Bitcoin como activo relativamente más seguro, lo que provoca un repunte de la dominancia. Por el contrario, en mercados alcistas con confianza, el capital fluye hacia las altcoins en busca de mayores rendimientos, reduciendo el porcentaje de dominancia de Bitcoin.
La dominancia de Bitcoin es una métrica clave para los inversores en criptomonedas. Aunque no representa el precio de ninguna moneda específica, comprenderla resulta fundamental porque proporciona información sobre el flujo de Bitcoin y altcoins en todo el ecosistema cripto.
Por ejemplo, si la dominancia de Bitcoin supera el 60 %, suele asociarse a un comportamiento cauteloso del mercado. Si cae por debajo del 40 %, puede anunciar una "temporada de altcoins", en la que las criptomonedas alternativas superan notablemente a Bitcoin.
Cuando el precio de Bitcoin sube, su capitalización de mercado aumenta, elevando la dominancia. En periodos en los que las altcoins tenían poca presencia, la dominancia de Bitcoin rozaba el 90 %. Sin embargo, con el auge de juegos, servicios financieros y tokens no fungibles basados en altcoins, la situación cambió.
El desarrollo del sector cripto tiende a reducir la dominancia de Bitcoin. Por otro lado, la forma principal en que Bitcoin mantiene su cuota de mercado es mediante la apreciación del precio. Si Bitcoin experimenta fuertes subidas, puede mantener o incrementar su dominancia aunque el mercado global crezca.
Como se ha indicado, el aumento de la popularidad de las altcoins reduce la cuota de mercado de Bitcoin. En 2020, el auge de DeFi impulsó la cuota de Ethereum, lo que provocó una marcada caída de la dominancia de Bitcoin. Asimismo, la aparición de nuevas plataformas blockchain con soluciones innovadoras atrae capital fuera de Bitcoin.
Nuevos casos de uso como aplicaciones descentralizadas, mercados de NFT y plataformas de juegos sobre cadenas alternativas generan demanda para sus tokens nativos. Esta diversificación del ecosistema cripto diluye el porcentaje de dominancia de Bitcoin.
Al igual que sucede con las altcoins, la adopción de stablecoins también reduce la dominancia de Bitcoin. En la actualidad, el uso de stablecoins es generalizado, intensificando este efecto. La liquidez cripto fluye hacia stablecoins como USDT y USDC. Recientemente, Ripple lanzó su stablecoin RLUSD. Esta tendencia puede contrarrestar la concentración de capital en Bitcoin.
A finales de 2024, la capitalización de mercado de stablecoins llegó a 172 000 millones de dólares, lo que supone aproximadamente el 10 % del mercado total de criptomonedas. Esta asignación relevante a stablecoins, que mantienen un valor estable en vez de potencial especulativo, impacta directamente en el cálculo de la dominancia de Bitcoin.
La dominancia de Bitcoin suele correlacionarse positivamente con los tipos de interés estadounidenses. Si los tipos bajan, la dominancia de Bitcoin tiende a disminuir; si suben, la dominancia normalmente aumenta.
SwissOne Capital, gestora de activos, señaló a finales de 2024 que "los últimos recortes de tipos de la Reserva Federal podrían detener la subida de la dominancia de Bitcoin y desencadenar un rally más amplio en el mercado cripto". Analizaron que "históricamente, la dominancia de Bitcoin superó el 70 % antes de bajar en la segunda mitad de 2019, y cayó hasta el 40 % a finales de 2021 con la flexibilización cuantitativa global, que disparó la demanda de altcoins".
Esta relación se debe a que los tipos de interés bajos fomentan el riesgo, animando a los inversores a buscar mayores rendimientos en altcoins. Los tipos altos, por el contrario, favorecen activos más seguros como Bitcoin.
Cuando la actividad en la red de Bitcoin aumenta, el mayor volumen de transacciones puede provocar congestión. En estos casos, los usuarios pagan tarifas más altas por velocidad, elevando la tarifa media. El incremento de actividad puede indicar mayor demanda de Bitcoin, lo que podría elevar la dominancia.
La plataforma IntoTheBlock destacó a principios de finales de 2024 que "pese a que las tarifas de Bitcoin cayeron un 86 % en el tercer trimestre, la dominancia alcanzó máximos históricos, demostrando confianza sostenida en el mercado".
Por el contrario, tarifas excesivas pueden llevar a los usuarios hacia alternativas más económicas, como Litecoin o Ethereum, que ofrecen costes de transacción inferiores. Esta migración puede reducir temporalmente la dominancia de Bitcoin.
Asimismo, si la red de Bitcoin implementa soluciones de escalabilidad como SegWit o Lightning Network para mitigar los problemas de tarifas, los costes pueden estabilizarse. Esto podría aumentar el uso de Bitcoin y, por tanto, su dominancia. Las mejoras tecnológicas exitosas pueden posicionar a Bitcoin mejor frente a otras criptomonedas, impactando positivamente la dominancia.
Si las condiciones generales del mercado cripto empeoran, la dominancia de Bitcoin sube porque las altcoins con menor capitalización suelen caer más que Bitcoin en periodos de descenso. En estos escenarios, los titulares de altcoins trasladan capital a Bitcoin, que normalmente sufre menores caídas, como buscando refugio ante una tormenta.
En mercados alcistas sucede lo contrario. El capital sale de Bitcoin hacia altcoins con mejor rendimiento, reduciendo la dominancia de Bitcoin. Este patrón refleja el comportamiento de riesgo típico en los mercados financieros.
La regulación cripto en diferentes países sobre Bitcoin y altcoins puede influir en la dominancia. Por ejemplo, si los gobiernos endurecen la regulación sobre ciertas altcoins, los inversores pueden mover fondos a Bitcoin, que suele contar con mayor confianza y claridad regulatoria.
Avances regulatorios como la aprobación de ETF de Bitcoin o marcos legales favorables pueden impulsar la adopción institucional de Bitcoin, elevando su dominancia. Por el contrario, el apoyo regulatorio a la innovación en altcoins podría reducir la cuota de mercado de Bitcoin.
Noticias positivas sobre mejoras en la red de Bitcoin o expansión de su adopción pueden aumentar la dominancia. Ejemplos son la implementación de Taproot o anuncios de mayor adopción institucional.
Por el contrario, cuando los proyectos de altcoins lideran la innovación y destacan con novedades importantes, la dominancia de Bitcoin puede caer. Grandes actualizaciones, lanzamientos de mainnet o colaboraciones relevantes pueden atraer capital lejos de Bitcoin de forma temporal.
La dominancia de Bitcoin es más sencilla de analizar visualmente en gráficos que solo en cifras. Muchos proveedores de datos on-chain ofrecen gráficos de dominancia de Bitcoin. Portales como CoinMarketCap y CoinGecko muestran estos gráficos en sus páginas principales, facilitando el seguimiento de tendencias de dominancia en distintos periodos.
Estas plataformas suelen ofrecer gráficos interactivos con periodos personalizables, permitiendo analizar patrones históricos e identificar posibles cambios de tendencia. También incluyen comparativas de dominancia con otros indicadores y opciones de superposición con gráficos de precios de Bitcoin.
| Ventajas | Desventajas |
|---|---|
| Permiten detectar el inicio de mercados bajistas y alcistas | La popularidad de las stablecoins puede afectar la métrica |
| Detectan patrones de reversión de precio | La dominancia de Bitcoin no refleja de inmediato cambios en todas las altcoins |
| Identifican mercados alcistas de altcoins donde estas suben notablemente en fases alcistas | Pueden existir diferencias según los métodos de cálculo de la capitalización de Bitcoin |
| Permiten estimar cuánto pueden durar las tendencias bajistas en mercados bajistas | La precisión puede disminuir por problemas de liquidez de Bitcoin o fallos en la red |
Históricamente, la dominancia de Bitcoin superó el 70 % durante el mercado alcista de 2020-2021, y luego descendió al 42 % a mediados de 2021. Después, la dominancia de Bitcoin osciló entre el 40 % y el 46 % durante un año antes de volver a acercarse al suelo del 40 % tras el colapso de una importante exchange a finales de 2022. Desde entonces, muestra una tendencia ascendente sostenida.
Esta subida sostenida en la dominancia de Bitcoin señala que el movimiento de precio ha entrado en una fase alcista. El aumento refleja mayor confianza en Bitcoin frente a otras criptomonedas y suele anticipar grandes rallies de precio.
A principios de 2025, la dominancia de Bitcoin es del 61,89 %. En este periodo, el precio de Bitcoin cayó temporalmente por debajo de 80 000 dólares tras los aranceles anunciados por EE. UU. a socios comerciales principales. Sin embargo, la dominancia subió, alcanzando niveles superiores a los de cuando Bitcoin superó los 100 000 dólares a finales de 2024.
Este patrón puede interpretarse como que Bitcoin aún tiene margen de subida. La resiliencia de la dominancia pese a la volatilidad del precio indica un soporte firme y potencial de ganancias futuras.
El motivo principal por el que los mercados analizan la dominancia de Bitcoin es la previsión de precios de altcoins. Si los precios de las altcoins permanecen fuertes aunque la dominancia de Bitcoin baje, esto anuncia una temporada de altcoins. Este escenario señala que las altcoins atraen capital por sí mismas, independientemente del rendimiento de Bitcoin, lo que suele desencadenar rallies notables.
Por el contrario, si la dominancia de Bitcoin sube de forma constante, puede indicar un debilitamiento del impulso de precios de altcoins como Ethereum, Ripple y Solana. Este patrón muestra que los participantes consolidan posiciones en Bitcoin en vez de diversificar hacia otras criptomonedas.
Las firmas cripto y los inversores utilizan la dominancia de Bitcoin como herramienta de análisis para altcoins. Al combinarla con otros indicadores técnicos y fundamentales, los participantes pueden diseñar estrategias de trading más informadas y mejorar el timing de entradas y salidas tanto en Bitcoin como en altcoins.
La dominancia de Bitcoin mide la cuota de mercado de Bitcoin frente al mercado total de criptomonedas. Se calcula dividiendo la capitalización de Bitcoin entre la capitalización total del mercado y multiplicando el resultado por 100. Por ejemplo, si Bitcoin tiene una capitalización de un billón de USD y el mercado total es de tres billones de USD, la dominancia sería del 33,33 %.
El aumento de la dominancia de Bitcoin señala cautela en el mercado y preferencia por la estabilidad de Bitcoin, generalmente en momentos de descenso. La caída indica mayor interés por altcoins y sentimiento alcista. La dominancia de Bitcoin refleja el flujo de capital entre Bitcoin y criptomonedas alternativas, y es un indicador clave del sentimiento general del mercado.
La dominancia de Bitcoin mide la cuota de mercado de BTC. Una dominancia alta indica fortaleza de BTC y cautela; una baja sugiere interés por altcoins. Monitoriza la dominancia para detectar cambios de sentimiento, calibrar el riesgo y aprovechar oportunidades de temporada de altcoins. Usa los patrones de dominancia junto a la acción del precio para posicionamientos estratégicos.
La dominancia de Bitcoin se correlaciona inversamente con el rendimiento de las altcoins. Si la dominancia de BTC baja, monedas alternativas como Ethereum suelen ganar cuota y superar a Bitcoin. Si la dominancia sube, el capital fluye desde las altcoins hacia Bitcoin, lo que reduce la fortaleza y valoración de las alternativas.
El auge de Ethereum y los contratos inteligentes redujo la dominancia de Bitcoin del 95 % en 2017 al rango del 40-50 %. Cambios regulatorios, innovación en altcoins y el boom de DeFi fragmentaron la cuota de mercado. Los mercados alcistas trajeron ciclos de temporada de altcoins, mientras que los bajistas restauraron la dominancia de Bitcoin como refugio.
En mercados alcistas, la dominancia de Bitcoin suele bajar cuando los inversores buscan mayores retornos en altcoins. En mercados bajistas, la dominancia de Bitcoin suele subir, ya que los inversores buscan activos más seguros y reducen la exposición a tokens de mayor riesgo.











