
El slippage se produce cuando un operador compra o vende un activo a un precio diferente al que tenía previsto. Los mercados evolucionan rápidamente y las condiciones pueden variar entre el momento en que se coloca una orden y el momento en que se ejecuta, lo que da lugar a que la operación se realice a otro precio.
En el trading de criptomonedas, el slippage puede ser positivo o negativo. La ventaja de las órdenes limitadas es que eliminan el slippage por completo, aunque pueden tardar más en ejecutarse o no ejecutarse nunca. El slippage suele producirse al colocar órdenes de mercado, donde la rapidez de ejecución prima sobre la certeza del precio.
Comprender el slippage es fundamental para los operadores, ya que afecta directamente al coste del trading y a la rentabilidad total. Aunque pequeñas cantidades de slippage puedan parecer insignificantes en operaciones individuales, pueden acumularse con el tiempo y tener un impacto sustancial en los resultados a largo plazo, especialmente en operadores activos con múltiples transacciones.
En mercados de alta variabilidad, los precios pueden cambiar notablemente entre el momento en que un operador introduce una orden y cuando se ejecuta. Esto es especialmente común en los mercados de criptomonedas, conocidos por su elevada volatilidad en comparación con los mercados financieros tradicionales.
Durante periodos de volatilidad extrema, como anuncios importantes o eventos que mueven el mercado, las fluctuaciones de precios pueden ser radicales y repentinas. Por ejemplo, la publicación de noticias regulatorias o movimientos de grandes inversores institucionales pueden provocar variaciones de varios puntos porcentuales en cuestión de segundos, generando un slippage considerable en órdenes de mercado ejecutadas durante esos periodos.
Al intentar comprar o vender criptomonedas a un precio determinado, puede que no exista suficiente liquidez en el lado opuesto de la operación para completar la orden en ese nivel. Para que la orden se ejecute, debe completarse en los niveles de precio donde haya liquidez disponible.
La baja liquidez resulta especialmente problemática en órdenes de gran tamaño o al operar pares de criptomonedas poco negociados. En estas situaciones, una única orden grande puede dividirse entre varios niveles de precio, haciendo que el precio medio de ejecución difiera sustancialmente del precio inicial cotizado. Este fenómeno es especialmente visible en exchanges pequeños o durante horas de baja actividad, cuando hay menos participantes en el mercado.
Supongamos que un operador quiere comprar Bitcoin a 20 000 $ en un exchange. Si coloca una orden de mercado, podría acabar comprando a 20 050 $, es decir, por encima de lo previsto. Esto es un ejemplo de slippage negativo, donde el operador paga más de lo esperado.
Esta diferencia puede deberse a varias razones. O bien no había suficiente liquidez en el exchange para adquirir todo el Bitcoin a 20 000 $, o bien las condiciones de mercado cambiaron entre el momento de introducción y la ejecución de la orden. En la práctica, el libro de órdenes podría tener pocas órdenes de venta a 20 000 $, forzando al sistema a casar la orden de compra con ventas a precios superiores para completar la transacción.
Por el contrario, también puede ocurrir slippage positivo, aunque es menos habitual. Si las condiciones de mercado mejoran entre la colocación y la ejecución de la orden, el operador podría comprar a un precio inferior al esperado, o vender a uno más alto, obteniendo un beneficio inesperado.
El slippage puede expresarse como cantidad nominal o como porcentaje. En el ejemplo de un operador que esperaba comprar Bitcoin a 20 000 $ y pagó 20 050 $:
Este método de cálculo se aplica en ambos sentidos. Si vendes y esperabas hacerlo a 20 000 $ pero la ejecución es a 19 950 $, el slippage seguiría siendo de -0,25 %, lo que representa un impacto negativo.
Saber calcular el slippage ayuda a los operadores a evaluar la calidad de ejecución y tomar decisiones informadas sobre el tipo y el momento de las órdenes. Al registrar el slippage a lo largo del tiempo, los operadores pueden identificar patrones y ajustar su estrategia.
Muchas plataformas de trading permiten a los operadores definir el slippage máximo que están dispuestos a aceptar. La tolerancia al slippage es la diferencia entre el precio esperado al colocar una orden y el precio real de ejecución, normalmente expresada como porcentaje del valor total de la operación.
Configurar una tolerancia al slippage adecuada es un equilibrio. Un nivel bajo protege contra movimientos de precio inesperados, pero aumenta el riesgo de que la orden no se ejecute. Un nivel alto facilita la ejecución, pero expone a desviaciones de precio más amplias.
Por ejemplo, establecer una tolerancia al slippage del 0,5 % en una operación de 10 000 $ implica aceptar un precio de ejecución que difiera hasta en 50 $ respecto al esperado. Esta función es especialmente relevante en operaciones DeFi, donde los tiempos de confirmación pueden variar mucho.
Los exchanges descentralizados (DEX) funcionan de forma diferente a los centralizados porque emplean contratos inteligentes, lo que implica que las transacciones no se procesan al instante. Cuanto mayor es el tiempo entre la confirmación y la ejecución, mayor es la ventana para que ocurra slippage.
En un DEX, las transacciones deben confirmarse en la cadena antes de ejecutarse, lo que introduce una latencia adicional respecto a los exchanges centralizados. Durante este periodo de confirmación, el mercado puede variar y la ejecución producirse a precios distintos de los mostrados al iniciar la transacción.
Además, los DEX suelen basarse en automated market makers (AMM) y pools de liquidez, que determinan los precios mediante fórmulas matemáticas. Las operaciones grandes en relación al tamaño del pool pueden impactar el precio de forma significativa, produciendo slippage incluso en mercados estables.
Pagar tarifas de gas más altas
Pagar tarifas de transacción superiores puede adelantar la operación en la cola, acelerando el procesamiento. En redes blockchain, los mineros o validadores priorizan transacciones con tarifas más altas, reduciendo el tiempo en el mempool esperando confirmación.
Aunque esta estrategia incrementa el coste inmediato, puede ahorrar dinero a largo plazo al disminuir la exposición al slippage. En épocas de congestión, la diferencia entre tarifas estándar y prioritarias puede suponer ejecutar al precio esperado o sufrir un slippage importante.
Operar en exchanges descentralizados basados en Layer 2
Protocolos Layer 2 como Polygon procesan transacciones fuera de la cadena principal, acelerando el procesamiento. Utilizar plataformas DEX basadas en Layer 2 ofrece ejecuciones más rápidas, menor riesgo de slippage y tarifas de gas reducidas.
Las soluciones Layer 2 agrupan múltiples transacciones y las liquidan en la cadena principal por lotes, lo que recorta de forma significativa el coste y el tiempo por operación. Son especialmente atractivas para quienes operan con alta frecuencia o en mercados volátiles.
Ajustar la tolerancia al slippage
Si bien una tolerancia baja puede impedir la ejecución, protege de pérdidas inesperadas. Por el contrario, una tolerancia alta expone a desviaciones de precio relevantes.
La mayoría de los DEX muestran ajustes de tolerancia recomendados en función del mercado y del par de trading. Sin embargo, cada operador debe adaptar estos parámetros a su tolerancia al riesgo, tamaño de la operación y volatilidad. Para pares líquidos en mercados estables, se recomienda tolerancia baja; para pares volátiles o poco líquidos, puede ser necesario subir la tolerancia para asegurar la ejecución.
Las órdenes limitadas pueden no llegar a ejecutarse, pero eliminan el slippage por completo. Al fijar el precio exacto de compra o venta, se mantiene el control total sobre la ejecución, aunque se pierde la garantía de ejecución inmediata.
Las órdenes limitadas son especialmente útiles para quienes pueden esperar mejores precios. También ayudan a mantener la disciplina y evitar decisiones impulsivas en entornos volátiles. Sin embargo, en mercados muy dinámicos, estas órdenes pueden quedar sin ejecutar si el precio se aleja demasiado del límite.
Los inversores pueden decidir operar cuando la volatilidad es baja. Se recomienda evitar operar durante anuncios de indicadores económicos o eventos de bancos centrales, ya que suelen desencadenar movimientos bruscos.
El análisis histórico revela que los mercados de criptomonedas suelen registrar menor volatilidad en ciertos momentos del día o de la semana. Analizar estos patrones y ajustar el momento de operar ayuda a reducir el slippage. Además, evitar operar tras grandes noticias o durante aperturas y cierres ayuda a minimizar el slippage por volatilidad.
Fraccionar operaciones de gran tamaño en unidades menores ayuda a reducir potenciales pérdidas por slippage. Esta estrategia, conocida como división de órdenes u órdenes iceberg, permite ocultar el tamaño real de la posición y reducir el impacto en el mercado.
Al ejecutar una orden grande, dividirla en varias más pequeñas distribuidas en el tiempo facilita que el mercado absorba cada parte sin alterar el precio de forma acusada. Este método requiere más tiempo y puede aumentar las tarifas, pero suele mejorar el precio medio de ejecución en posiciones relevantes. Muchos operadores profesionales e institucionales emplean esta estrategia para minimizar su huella en el mercado.
Para inversores de pequeña escala, un slippage cercano al -0,25 % puede no ser relevante frente a la rentabilidad a largo plazo. Cuando se mantienen posiciones durante mucho tiempo, las diferencias menores de ejecución suelen quedar eclipsadas por el comportamiento general del mercado y el rendimiento de la inversión.
No obstante, el impacto del slippage varía según el estilo de trading y el tamaño de la posición. Los inversores ocasionales que compran esporádicamente para mantener a largo plazo pueden asumir mayores niveles de slippage sin que afecten de forma importante a sus resultados.
Para inversores de volumen elevado, pérdidas del -0,25 % al -0,5 % pueden traducirse en sumas relevantes, por lo que resulta fundamental reducir el slippage. Al gestionar posiciones valoradas en cientos de miles o millones de dólares, diferencias porcentuales mínimas implican cantidades significativas.
Los operadores de alta frecuencia, como los day traders, deben minimizar las pérdidas por slippage. Para quienes ejecutan decenas o cientos de operaciones, el coste acumulado del slippage puede erosionar la rentabilidad. Estos operadores emplean estrategias sofisticadas de ejecución, utilizan órdenes avanzadas y planifican cuidadosamente el momento de operar para reducir el impacto del slippage en su rendimiento global.
El slippage es la diferencia entre el precio esperado y el precio real de ejecución de una operación con criptomonedas. Se produce por la volatilidad y los movimientos rápidos del mercado, lo que puede provocar pérdidas o incrementar los costes de trading. Es más común en periodos de alta volatilidad.
El slippage ocurre por la volatilidad y las variaciones de precio entre el momento de colocar la orden y el de la ejecución. La alta volatilidad provoca diferencias de precio, especialmente en periodos de movimiento rápido y con cambios en el volumen de trading. Esta diferencia entre el precio esperado y el de ejecución es el slippage.
Para minimizar el slippage, utiliza órdenes de menor tamaño, recurre a órdenes limitadas en lugar de órdenes de mercado, opera en momentos de alta liquidez y elige puntos de entrada óptimos. En futuros, aplica stops más ajustados y analiza la profundidad del libro de órdenes para evitar grandes impactos en el precio.
Elige exchanges con alto volumen de trading y pools de liquidez profundos. Los pares con mayor volumen diario presentan menos slippage. Los pares con stablecoins suelen mostrar spreads más reducidos y menor desviación de precio en la ejecución.
Las órdenes grandes son más susceptibles al slippage. Las pequeñas afectan menos al precio debido al menor volumen, mientras que las grandes pueden mover el precio de mercado durante la ejecución, causando mayor slippage.
Las órdenes limitadas te permiten fijar precios exactos de compra o venta, evitando movimientos imprevistos de mercado propios de las órdenes de mercado. Así aseguras que la ejecución se produzca al precio deseado o mejor, eliminando el slippage derivado de fluctuaciones rápidas.
Los activos con baja liquidez sufren más slippage porque incluso operaciones pequeñas pueden mover el precio de forma significativa. Una alta liquidez reduce el riesgo de slippage al absorber mayores volúmenes sin grandes fluctuaciones, lo que permite mejores precios de ejecución.
En mercados bajistas, el slippage suele ser mayor por el menor volumen de trading y la mayor amplitud del spread, resultado del pesimismo del mercado. En mercados alcistas, el slippage tiende a ser menor por el mayor volumen y spreads más ajustados. La volatilidad también incrementa el slippage en mercados bajistas más que en alcistas.











