

Pi Network es un proyecto innovador que plantea un enfoque diferente para la minería de criptomonedas. A diferencia de la minería tradicional, que exige hardware potente y un importante consumo energético, los usuarios de Pi Network solo deben descargar una app móvil y pulsar un botón al día para participar en la minería.
La iniciativa, fundada en 2018 por los investigadores de la Universidad de Stanford Dr. Nicolas Kokkalis y Dra. Chengdiao Fan, publicó su Whitepaper oficial en marzo de 2019, explicando el concepto y la mecánica de la plataforma. Tras años de desarrollo y pruebas, la mainnet (Mainnet) se lanzó en febrero de 2025, marcando un hito relevante para Pi Network.
El objetivo fundamental de Pi Network es democratizar el acceso a la minería cripto. Los creadores aspiraban a construir un ecosistema donde cualquier persona con un móvil pudiera minar moneda digital, sin necesidad de equipos costosos ni conocimientos técnicos avanzados. Esta visión atrajo a millones de usuarios en todo el mundo, aunque también generó un amplio debate acerca del valor y la legitimidad reales del proyecto.
La criptomoneda nativa de Pi Network es Pi, que actúa como incentivo principal para los mineros del ecosistema. Según los desarrolladores, Pi no comenzó a cotizar oficialmente en exchanges públicos hasta febrero de 2025, cuando se inició el trading en tiempo real de la moneda Pi real.
Recientemente, Pi alcanzó el puesto 11 en capitalización de mercado de activos digitales, con un precio aproximado de 1,89 $ por token. Este resultado demuestra un fuerte interés del mercado, a pesar de la polémica respecto a la legitimidad del proyecto. Pi marcó su máximo histórico el 26 de febrero, llegando a 2,98 $ por moneda, lo que pone en evidencia la volatilidad del activo en la primera etapa de su cotización pública.
Conviene destacar que el valor de mercado de Pi está impulsado sobre todo por la especulación y las expectativas de los inversores, en lugar de los fundamentos del proyecto. Antes del lanzamiento oficial de la mainnet, algunos exchanges ofrecieron contratos IOU (promesas de entregar tokens en el futuro), generando un mercado artificial que distorsionó la oferta y demanda reales. Esto complica aún más cualquier valoración objetiva del valor de Pi.
Pese a contar con millones de usuarios y las declaraciones ambiciosas de sus desarrolladores, Pi Network ha generado serias preocupaciones en el sector cripto. Diferentes factores han llevado a expertos y analistas a poner en duda la legitimidad del proyecto.
Afirmaciones engañosas sobre la magnitud del proyecto. Los desarrolladores de Pi Network aseguran que la plataforma cuenta con más de 60 millones de usuarios. No obstante, el explorador de cadena ExplorePi indica solo 9,11 millones de billeteras activas en los últimos meses. Esto significa que la cifra real de billeteras representa apenas el 15 % del total declarado. Esta discrepancia entre las cifras reportadas y las reales plantea serios problemas de transparencia y puede evidenciar manipulación estadística para captar nuevos usuarios.
Estructura de tipo piramidal. El proyecto utiliza principios de marketing multinivel (MLM), lo que constituye una clara señal de alarma. Los desarrolladores incentivan a los usuarios a reclutar nuevos miembros para aumentar sus ganancias, creando un sistema por niveles: nivel 1—Pioneer requiere iniciar sesión cada 24 horas durante tres días; nivel 2—Contributor se desbloquea tras tres días como pioneer y al reclutar al menos cinco usuarios activos; nivel 3—Ambassador exige incorporar al menos 23 usuarios activos. Esta estructura de incentivos se asemeja mucho a los esquemas piramidales clásicos, donde los ingresos de los participantes dependen del ingreso constante de nuevos inversores.
Actividad sospechosa y problemas técnicos. El lanzamiento de la mainnet se retrasó durante años, alimentando el escepticismo. Los usuarios han reportado varias señales de alerta: la app está saturada de anuncios, lo que indica monetización basada en la atención de los usuarios más que en la minería real; los dispositivos experimentan lentitud tras instalar la aplicación, lo que podría sugerir uso ineficiente de recursos o procesos ocultos; algunos informes denuncian que la app roba contraseñas y datos sensibles. Además, la minería en Pi Network parece falsa: la app sigue acreditando monedas Pi incluso cuando el dispositivo está desconectado, lo que contradice los principios fundamentales de la blockchain.
Inflación severa del token. Los datos en cadena muestran que la oferta de Pi crece a un ritmo preocupante. En agosto de 2023, se transfirieron 1970 millones de Pi a la mainnet. En septiembre del año siguiente, la cifra había aumentado un 106,6 % hasta los 4070 millones de Pi. En los últimos meses, la oferta alcanzó los 5560 millones de Pi, un incremento del 36,61 % en apenas tres meses. Como referencia, la tasa de inflación de Bitcoin es solo del 0,8 % anual, lo que garantiza estabilidad y previsibilidad. Un crecimiento tan acelerado de la oferta de Pi genera una intensa presión inflacionaria y puede erosionar el valor de los tokens de los usuarios.
Manipulación de expectativas inversoras. Antes del lanzamiento oficial, los exchanges vendieron contratos IOU (promesas de entrega de Pi tras su debut en el mercado). La capitalización basada en estos contratos carecía de infraestructura real, trading activo o respaldo fundamental, generando un entusiasmo artificial y potencialmente induciendo a error a los inversores sobre el valor real de la moneda.
Mecanismos psicológicos para retener usuarios. A pesar de las señales de alerta, millones siguen activos en Pi Network. El proyecto explota factores psicológicos: el hábito se genera mediante recordatorios y recompensas diarias, creando rutinas duraderas; el efecto de propiedad hace que los usuarios valoren sus tokens acumulados, sin importar su valor real; el efecto social se potencia al invitar amigos, profundizando los lazos emocionales; la aversión a la pérdida genera miedo a perder los tokens, lo que desincentiva el abandono. Estos factores ayudan a explicar por qué los usuarios siguen minando Pi pese a las dudas fundadas.
Comenzar a minar en Pi Network es sumamente sencillo y accesible para cualquier usuario con un dispositivo móvil. Solo es necesario descargar la app oficial de Pi Network, disponible para Android e iOS.
Proceso de registro. Tras instalar la app, se solicita al usuario registrarse. Es posible hacerlo con un número de móvil o iniciar sesión rápidamente mediante una cuenta de Facebook. A continuación, el usuario crea una contraseña segura, facilita datos personales básicos y añade un código de referido.
Nota: si se omite el código de referido, la tasa de recompensa disminuye un 25 %. Esto incentiva la promoción del proyecto mediante referencias, lo que es característico de los esquemas de marketing multinivel.
Proceso de minería. Una vez creada y confirmada la cuenta, el sistema invita automáticamente a iniciar la minería de Pi. El proceso es muy simple: basta con pulsar un botón en la aplicación para comenzar una sesión de minería de 24 horas. Tras ese periodo, hay que pulsar de nuevo para continuar minando.
Es importante tener en cuenta que este método difiere radicalmente de la minería tradicional de criptomonedas, donde el dispositivo resuelve problemas matemáticos complejos y valida transacciones en la blockchain utilizando su capacidad de cómputo. En Pi Network, el dispositivo no ejecuta cálculos significativos, lo que genera dudas sobre la verdadera naturaleza de la “minería” y si los usuarios realmente obtienen criptomonedas en el sentido convencional.
Pi Network es un proyecto polémico que ha generado importantes advertencias en el sector cripto. Pese a años en funcionamiento, el proyecto durante mucho tiempo no consiguió listar su moneda en exchanges de confianza, algo habitual en iniciativas legítimas.
Numerosos informes de usuarios señalan posibles riesgos de seguridad: la app podría recopilar datos sensibles como contraseñas sin consentimiento y emplear los recursos del dispositivo para fines no declarados. La estructura de marketing multinivel y las recompensas por referencias recuerdan a los esquemas piramidales clásicos, lo que debilita la confianza entre los participantes experimentados del mercado.
La elevada inflación del token, la brecha entre las cifras reportadas y reales de usuarios y la dudosa naturaleza del proceso de “minado” configuran un perfil de alto riesgo. Los interesados deben extremar la precaución y analizar los riesgos antes de participar. Invertir tiempo y recursos en Pi Network podría no aportar los retornos esperados y conlleva riesgos considerables de pérdida de datos y frustración a largo plazo.
Pi Network es una app móvil para minar criptomonedas desde el smartphone. Los usuarios obtienen monedas Pi a través de una red blockchain validando y almacenando datos. El proyecto pretende impulsar la adopción masiva de tecnologías cripto en la vida diaria.
La legitimidad de Pi Network está en entredicho. Algunos referentes del sector (como el CEO de Bybit y el fundador de CyberCapital) critican su diseño centralizado y la falta de aval regulatorio. El proyecto no cuenta con reconocimiento legal oficial y presenta riesgos relevantes.
Pi Network utiliza dispositivos móviles con bajo consumo energético, mientras Bitcoin requiere equipos potentes. Pi apuesta por la distribución social; Bitcoin prioriza la descentralización y la seguridad de la blockchain.
Minar en Pi Network es gratuito y no exige inversión. Solo hay que descargar la app y pulsar un botón cada día. Un clic diario: mina Pi a coste cero.
Pi Network se encuentra actualmente en fase de mainnet cerrada, por lo que Pi Coin no tiene precio de mercado oficial. Se espera que el lanzamiento público de la mainnet se produzca antes de 2026, lo que podría permitir su inclusión en exchanges y un crecimiento relevante del precio. El potencial de la moneda depende del desarrollo del ecosistema de dApps y de la adopción generalizada.
Pi Network emplea cifrado para proteger los datos de los usuarios. No se han registrado filtraciones públicas. Para el registro, se recomienda no compartir información innecesaria. La plataforma actualiza continuamente sus medidas de seguridad.
Pi podrá retirarse e intercambiarse por otros activos en la fase 3, cuando la red pase a ser plenamente una blockchain descentralizada. Esto se prevé para los próximos años, conforme avance la red y se logren hitos técnicos.
Pi Network no exige hardware potente; minar es simple y eficiente. Su sistema de invitaciones acelera la minería y el modelo basado en la comunidad es singular. Frente a proyectos como Electroneum, Pi Network apuesta por la experiencia de usuario y la construcción de una comunidad global, ofreciendo las barreras de entrada más bajas.
Los riesgos principales incluyen: volatilidad del precio del token Pi, posibles restricciones legales en determinados países, dependencia del desarrollo del ecosistema del proyecto y eventuales cambios en los mecanismos de recompensa. El trading inicial tras el lanzamiento de la mainnet también podría ser muy volátil.
Pi Network fue fundado por el Dr. Nicolas Kokkalis, doctor en informática por Stanford y especialista en sistemas descentralizados. El equipo está formado por expertos técnicos con experiencia, centrados en el desarrollo de blockchain.











