La presión de la Casa Blanca sobre la Reserva Federal se intensifica y los enormes flujos de fondos en los mercados financieros globales están cambiando. Los inversores parecen haber perdido la confianza en el “dólar” y en los “bonos del Tesoro” de EE. UU.
El estratega macro de Bloomberg, Simon White, en su última columna, analiza que las fuerzas especulativas se están preparando para una era dominada por las finanzas, rápidamente cambiando sus posiciones hacia “cortar dólares” y “aumentar activos físicos”.
■ “No confíes en la Reserva Federal”… La indecisión del director Powell
La inquietud del mercado comenzó con la intervención pública de la Casa Blanca. Recientemente, la Casa Blanca ordenó al Departamento de Justicia emitir citaciones a la Reserva Federal y ordenó a Fannie Mae y Freddie Mac comprar 2000 mil millones de dólares en MBS para reducir las tasas hipotecarias.
El economista jefe de Goldman Sachs, Jan Hatzius, admitió en una conferencia en Londres: “Las recientes investigaciones penales sin duda han aumentado las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal”. Aunque añadió que “el presidente Powell tomará decisiones basadas en los datos económicos durante el resto de su mandato”, el mercado parece haber decidido que la Fed tendrá que ceder ante la presión política.
Esto significa que ha llegado una era en la que la política monetaria está subordinada a la política fiscal del gobierno, un ‘dominio fiscal’. La estructura es: el gobierno emite deuda para inyectar fondos, y el banco central debe imprimir dinero para respaldarla. El resultado es evidente: mayor inflación y depreciación de la moneda.
■ La apuesta de las fuerzas especulativas: “Deja el papel, llega lo real”
Los participantes del mercado ya han votado con sus carteras. Según los últimos datos del informe ‘COT (Informe de Posiciones de los Comerciantes)’, los flujos de fondos de las fuerzas especulativas son muy claros: vender dólares que se deprecian y comprar activos físicos que resisten la inflación.
Posiciones netas largas (más compras): cobre, oro, paladio, gasolina, plata, platino, café
Posiciones netas cortas (más ventas): índice del dólar, dólar frente al euro y dólar frente al peso mexicano
Especialmente, el cobre, el oro y el paladio han acumulado las posiciones de compra más altas en casi cinco años. Al mismo tiempo, se han establecido grandes posiciones cortas en el índice del dólar, apostando a que el dólar se debilitará. “Abandonar el papel y poseer activos físicos” es la señal que transmite el dinero inteligente.
■ Advertencias en el mercado de bonos del Tesoro: “Los bonos del Tesoro de EE. UU. ya no son seguros”
La credibilidad de los bonos del Tesoro, considerados los activos más seguros, también está tambaleándose.
Según una encuesta a clientes de JP Morgan, la semana pasada las posiciones de compra de bonos del Tesoro se redujeron drásticamente y las de venta aumentaron. También se observa en las posiciones de las gestoras de activos y fondos apalancados que las posiciones netas cortas en futuros de bonos a 10 años han aumentado.
Los analistas señalan que, si no fuera por las tensiones geopolíticas en Venezuela e Irán, los rendimientos de los bonos del Tesoro deberían haber subido aún más (el precio de los bonos se desplomó). Esto indica que la inestabilidad geopolítica solo ha impulsado la aversión al riesgo, suprimiendo la subida de las tasas. Desde un análisis fundamental, la atracción de los bonos está en declive.
■ El ‘espectacular despegue’ del oro y la plata acaba de comenzar
El ganador final de toda esta situación serán los metales preciosos. El oro y la plata, beneficiados por la depreciación monetaria causada por la dominancia fiscal y la crisis geopolítica, están experimentando un aumento explosivo.
Hasta el momento de redactar este informe, el oro ha subido aproximadamente un 1.7%, y la plata ha aumentado casi un 5%. Simon White afirma: “Los activos físicos son la mejor forma de resistir la debilidad monetaria y la erosión del valor”, y recomienda seguir la gran tendencia que domina actualmente el mercado.
Cuanto más dinero inyecte el gobierno, más rápido se derretirá tu efectivo. Es momento de reflexionar: ¿por qué las fuerzas especulativas están abandonando el dólar y acumulando oro y cobre?