Países Bajos planea gravar las ganancias no realizadas en criptomonedas a partir de 2028, generando preocupaciones entre los inversores, riesgos de fuga de capital, presión regulatoria y efectos a largo plazo en la confianza del mercado.
Los Países Bajos están preparando un cambio importante en su sistema de impuestos sobre inversiones, incluyendo las criptomonedas. Como resultado, hay una nueva presión sobre la confianza de los inversores. Además, los críticos advierten que la propuesta podría hacer que capital y talento huyan rápidamente al extranjero.
Los legisladores holandeses están avanzando con cambios en la Caja 3 para la tributación de activos, informa NL Times. Según la propuesta, los inversores pagarían impuestos anuales sobre las ganancias realizadas y no realizadas. En consecuencia, podría haber impuestos incluso cuando no se vendan activos.
Los Países Bajos se han vuelto locos.
El gobierno quiere gravar las ganancias no realizadas en #Bitcoin a partir de 2028.
Simplemente no entiendo por qué la gente acepta esto ciegamente y no se moviliza para demostrar en contra de esta ley en particular.
La cantidad de impuestos que se pagan cada… pic.twitter.com/HIJhLl6qHq
— Michaël van de Poppe (@CryptoMichNL) 23 de enero de 2026
El nuevo marco se llama Wet werkelijk rendement Box 3. Es importante destacar que reemplaza un sistema asumido de retorno que fue declarado ilegal por la Corte Suprema de los Países Bajos. Por lo tanto, las autoridades dicen que la reforma fomenta la equidad gravando los retornos reales.
_Lectura relacionada: _****Noticias de Bitcoin: Países Bajos avanza para gravar ganancias no realizadas en Bitcoin para 2028 | Live Bitcoin News
La propuesta incluye acciones, bonos y criptomonedas propiedad de inversores privados. Como resultado, los titulares de criptomonedas tendrían obligaciones fiscales anuales sin eventos de liquidez. Este cambio ha generado una fuerte oposición en todo el sector de activos digitales.
El destacado analista de criptomonedas holandés Michaël van de Poppe criticó abiertamente la propuesta. La calificó de irracional y perjudicial para las finanzas. Además, dijo que los impuestos anuales más altos podrían hacer que los residentes se vayan del país.
Además, Van de Poppe argumentó que los impuestos ya aumentan cada año sin hacer que el público sea más eficiente. Por ello, preguntó por qué las autoridades buscan más ingresos en lugar de resolver las ineficiencias en el gasto. Sus comentarios reflejan una frustración más amplia entre los inversores.
A pesar de las críticas, la propuesta parece muy probable que pase por el parlamento. Es importante destacar que los legisladores estiman que evitará una pérdida de 2.300 millones de dólares en ingresos fiscales anuales. Los partidarios creen que esta justificación supera las preocupaciones de los inversores.
La reforma fiscal entrará en vigor el 1 de enero de 2028. Mientras tanto, las reglas transitorias permiten a los contribuyentes incluir retornos reales probados más bajos. Sin embargo, el objetivo a largo plazo sigue siendo gravar el 100% de las ganancias no realizadas.
Bajo el nuevo sistema, se permiten pérdidas para compensar ganancias en el mismo año fiscal. Además, las pérdidas netas pueden ser acumuladas indefinidamente. Los partidarios afirman que estas características alivian la presión sobre inversiones volátiles.
No obstante, los inversores también plantean serios riesgos de liquidez bajo la propuesta. Especialmente, puede ser necesario pagar impuestos sin recibir efectivo por la venta de activos. Por lo tanto, los riesgos de venta forzada pueden y aumentan la volatilidad del mercado.
Los inversores en criptomonedas también aumentan sus preocupaciones sobre la competitividad internacional. Como resultado, los analistas esperan que algunos inversores se trasladen a jurisdicciones con impuestos más bajos. Las alternativas comunes son Bulgaria, Hungría y Malta.
En paralelo, la aplicación de regulaciones está creciendo en toda la Unión Europea. A partir de 2026, los Países Bajos implementarán la directiva DAC8. Esta norma requiere que los intercambios de criptomonedas compartan automáticamente los datos de sus usuarios.
Como resultado, la supervisión del cumplimiento será más rigurosa en vísperas de la implementación del impuesto. Los críticos dicen que esta combinación sirve para acelerar la fuga de capitales en lugar de promover el cumplimiento. Creen que hay una reacción rápida del capital móvil ante regímenes fiscales restrictivos.
El sistema actual tiene una concesión para reportar retornos reducidos. Sin embargo, esta opción requiere mucha documentación y pruebas. Por ello, muchos inversores consideran que no es práctica a largo plazo.
En general, la propuesta representa un momento crítico para la política de criptomonedas en los Países Bajos. Mientras las autoridades buscan ser justas y proteger los ingresos, el sentimiento de los inversores es frágil. Como resultado, los riesgos de fuga de capitales podrían redefinir el panorama de las criptomonedas en los Países Bajos.