Varias analistas han señalado que la “señal más precisa de mercado alcista en Bitcoin” ha aparecido: el cruce alcista del Stochastic RSI de los rendimientos de los bonos a 10 años de Estados Unidos y China. Esta es la quinta vez que se activa. Las cuatro veces anteriores provocaron grandes subidas en Bitcoin, lo que indica que la mejora en la liquidez impulsará un rebote en los activos de riesgo. Sin embargo, tras recortes de tasas, el oro se disparó, mientras que Bitcoin no subió, sino que cayó.

(Fuente: Trading View)
Este señal solo ha ocurrido cuatro veces en la historia; la más reciente es la quinta. Cada vez que se ha activado, ha provocado una subida masiva en el precio de Bitcoin. Pero, ¿qué significa exactamente esta señal? Necesitamos desglosar su composición y la lógica macroeconómica que la respalda.
El Stochastic RSI (Índice de Fuerza Relativa Estocástico) es una versión mejorada del RSI, más sensible y hábil para captar “cambios en el impulso”. El RSI normal, llamado Índice de Fuerza Relativa, mide si el mercado está “caliente” o “frío”: demasiado alto (sobrecompra) puede indicar una caída, demasiado bajo (sobreventa) puede indicar un rebote. El Stochastic RSI calcula además si el impulso del rendimiento en sí mismo está comenzando a revertirse desde una caída fuerte.
Un cruce alcista es como que el semáforo se ponga en verde: el impulso pasa de “débil / bajista” a “empezando a subir”, sugiriendo que el rendimiento puede estar bajando desde niveles altos o al menos dejando de subir con tanta fuerza. El US10Y (rendimiento de los bonos a 10 años de EE. UU.) refleja la tasa de interés a largo plazo en EE. UU., estrechamente relacionada con el crecimiento económico, las expectativas de inflación y la política monetaria. El CN10Y (bono a 10 años de China) refleja la tasa a largo plazo en China, vinculada a su economía y política monetaria.
Por tanto, estos dos rendimientos representan el “costo de endeudamiento a largo plazo” en las dos principales economías mundiales (EE. UU. y China). Cuando ambos muestran un impulso de tasas que pasa de “débil a fuerte” (cruce alcista del Stoch RSI), suele indicar que el entorno de tasas globales está cambiando de “tensión / altas tasas” a “relajación / caída de tasas”. En otras palabras: ¡el dinero global empieza a ser más barato y la liquidez mejora!
Confirmación del punto de inflexión en las tasas: los costes de endeudamiento a largo plazo en EE. UU. y China bajan simultáneamente desde niveles altos, señalando una mejora en la liquidez.
Reactivación del apetito por el riesgo: tasas bajas hacen que los inversores estén dispuestos a asumir más riesgo en activos con mayor rentabilidad.
Reasignación de capital: fondos que antes estaban en productos de renta fija se mueven hacia acciones, criptomonedas y otros activos de riesgo.
Este movimiento sincronizado en ambos países es más convincente que un solo país. Si solo EE. UU. recorta tasas y China mantiene la política restrictiva, la mejora en liquidez sería limitada. Pero cuando ambos muestran un impulso de tasas que pasa de “débil a fuerte”, indica que las condiciones financieras globales están mejorando de forma sistémica, favoreciendo activos de riesgo como Bitcoin.
Bitcoin es el “rey de los activos de riesgo”, con alta volatilidad y gran elasticidad. Cuando la liquidez se afloja, suele subir más rápido que las acciones o el oro. El coeficiente beta histórico muestra que Bitcoin es mucho más sensible a los cambios en la liquidez que los activos tradicionales. Cuando los bancos centrales inyectan dinero y las tasas bajan, los inversores buscan activos con mayor rentabilidad; Bitcoin, con su oferta limitada y descentralización, suele ser uno de los mayores beneficiados.
Históricamente, cuando esta señal se ha activado, ha coincidido con fases en las que la Reserva Federal ha impulsado estímulos, y el dinero ha volado. Tras las cuatro activaciones anteriores del cruce en los bonos a 10 años, Bitcoin experimentó: a finales de 2017, un rally hasta casi 20,000 dólares; en 2019, una recuperación de 3,000 a 13,000 dólares; en 2020, el inicio de un bull run que alcanzó 69,000 dólares; y en 2023, un rebote tras mínimos. La recurrencia de este patrón ha llevado a considerar esta señal como “la más precisa de mercado alcista”.
Ahora, con esta “quinta” activación, ¿se repetirá la historia? Los argumentos a favor incluyen: la confirmación doble en ambos países, la persistencia de inversión institucional en Bitcoin, y la infraestructura de ETF ya establecida, facilitando la entrada de fondos institucionales.
Pero también hay desafíos. El entorno macroactual difiere de los anteriores: la inflación, aunque en descenso, sigue por encima del objetivo; los riesgos geopolíticos aumentan; y la regulación aún genera incertidumbre. Estos factores podrían retrasar la reacción de Bitcoin a la mejora en liquidez. Además, la mayor madurez del mercado cripto puede reducir su volatilidad, dificultando replicar subidas múltiples en el futuro.
Desde la perspectiva de riesgo-retorno, la posición actual en Bitcoin sigue siendo atractiva. Si la señal de cruce en los bonos realmente activa una mejora en la liquidez, Bitcoin, como activo de alta elasticidad, se beneficiará notablemente. Aunque las subidas podrían ser menores que en el pasado, la relación precio-riesgo sigue siendo favorable. Lo importante es gestionar bien la exposición, evitar apalancamientos excesivos y ser paciente, esperando una mejora macroeconómica real.
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