El presidente Donald Trump ha firmado una nueva orden ejecutiva que permite a Estados Unidos imponer un arancel adicional del 25% a las importaciones de países que continúen haciendo negocios con Irán. La medida amplía la estrategia de presión de Washington más allá de las sanciones financieras y hacia el comercio global. Sin embargo, la orden no activa aranceles inmediatos. En cambio, crea un marco para futuras aplicaciones.
La administración afirma que el objetivo es simple. Quiere reducir las fuentes de ingresos que apoyan a Teherán, especialmente a través del comercio internacional indirecto. Como resultado, la política podría reconfigurar las cadenas de suministro y añadir nuevos riesgos para las empresas globales.
Cómo funciona la nueva política arancelaria
Bajo la orden, los funcionarios estadounidenses pueden revisar las relaciones comerciales entre Irán y otros países. Si esos vínculos entran en conflicto con los objetivos de EE. UU., podrían aplicarse aranceles adicionales a las importaciones de esas naciones. Además, estos aranceles se sumarían a los existentes.
Las áreas clave bajo revisión incluyen:
Compras de energía relacionadas con petróleo o gas iraní
Redes de transporte conectadas a puertos iraníes
Sistemas financieros que procesan transacciones relacionadas con Irán
La Casa Blanca no ha publicado una lista de países o productos específicos. Por lo tanto, las empresas enfrentan incertidumbre y deben prepararse para cambios políticos repentinos.
Impacto en las empresas y el comercio global
El anuncio ha generado preocupaciones entre las empresas multinacionales. Muchas dependen de proveedores ubicados en regiones que aún comercian con Irán. Los expertos en comercio advierten que las empresas podrían necesitar ampliar las verificaciones de cumplimiento más allá de los socios directos.
Por ejemplo, un minorista estadounidense que obtiene productos electrónicos podría enfrentar costos más altos si los vínculos de envío o bancarios de un proveedor involucran a Irán. En consecuencia, las empresas podrían diversificar proveedores o redirigir el comercio para reducir riesgos. Estos cambios suelen aumentar los costos operativos y retrasar los tiempos de entrega.
Reacciones del mercado y qué esperar
Los mercados observan de cerca, especialmente en energía y transporte. El comercio relacionado con Irán suele afectar los precios del petróleo, los seguros de transporte y las tarifas de transporte. Incluso la amenaza de aranceles puede aumentar las primas de riesgo.
El siguiente paso implica una orientación detallada. Las empresas desean claridad sobre cómo EE. UU. define “hacer negocios”, posibles exenciones para bienes humanitarios y qué tan rápido podrían comenzar a aplicarse los aranceles. Hasta entonces, las empresas deben planificar cuidadosamente en un entorno comercial volátil.
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Trump firma orden ejecutiva que autoriza un nuevo arancel del 25% en el comercio vinculado a Irán
El presidente Donald Trump ha firmado una nueva orden ejecutiva que permite a Estados Unidos imponer un arancel adicional del 25% a las importaciones de países que continúen haciendo negocios con Irán. La medida amplía la estrategia de presión de Washington más allá de las sanciones financieras y hacia el comercio global. Sin embargo, la orden no activa aranceles inmediatos. En cambio, crea un marco para futuras aplicaciones.
La administración afirma que el objetivo es simple. Quiere reducir las fuentes de ingresos que apoyan a Teherán, especialmente a través del comercio internacional indirecto. Como resultado, la política podría reconfigurar las cadenas de suministro y añadir nuevos riesgos para las empresas globales.
Cómo funciona la nueva política arancelaria
Bajo la orden, los funcionarios estadounidenses pueden revisar las relaciones comerciales entre Irán y otros países. Si esos vínculos entran en conflicto con los objetivos de EE. UU., podrían aplicarse aranceles adicionales a las importaciones de esas naciones. Además, estos aranceles se sumarían a los existentes.
Las áreas clave bajo revisión incluyen:
La Casa Blanca no ha publicado una lista de países o productos específicos. Por lo tanto, las empresas enfrentan incertidumbre y deben prepararse para cambios políticos repentinos.
Impacto en las empresas y el comercio global
El anuncio ha generado preocupaciones entre las empresas multinacionales. Muchas dependen de proveedores ubicados en regiones que aún comercian con Irán. Los expertos en comercio advierten que las empresas podrían necesitar ampliar las verificaciones de cumplimiento más allá de los socios directos.
Por ejemplo, un minorista estadounidense que obtiene productos electrónicos podría enfrentar costos más altos si los vínculos de envío o bancarios de un proveedor involucran a Irán. En consecuencia, las empresas podrían diversificar proveedores o redirigir el comercio para reducir riesgos. Estos cambios suelen aumentar los costos operativos y retrasar los tiempos de entrega.
Reacciones del mercado y qué esperar
Los mercados observan de cerca, especialmente en energía y transporte. El comercio relacionado con Irán suele afectar los precios del petróleo, los seguros de transporte y las tarifas de transporte. Incluso la amenaza de aranceles puede aumentar las primas de riesgo.
El siguiente paso implica una orientación detallada. Las empresas desean claridad sobre cómo EE. UU. define “hacer negocios”, posibles exenciones para bienes humanitarios y qué tan rápido podrían comenzar a aplicarse los aranceles. Hasta entonces, las empresas deben planificar cuidadosamente en un entorno comercial volátil.