El 9 de febrero, Elon Musk reveló recientemente que SpaceX ha realizado importantes ajustes en su ruta de colonización del espacio profundo, planeando cambiar su enfoque de Marte a construir una “ciudad en crecimiento propio” en la Luna. Esta afirmación contrasta fuertemente con su repetido énfasis en el objetivo de “lograr un alunizaje tripulado en Marte para 2026” en el pasado, y también ha despertado una gran atención global sobre el “Plan de la Ciudad Lunar” y la “Ruta de Colonización Espacial Humana”.
Musk explicó en el blog oficial de SpaceX que existe un límite estricto de tiempo para viajar a Marte: solo el encuentro planetario cada 26 meses puede partir, y se tarda unos 6 meses en un solo sentido; La luna puede lanzarse cada 10 días, y el tiempo de vuelo es solo de 2 días. Esta diferencia significa que la luna es más viable en términos de inversión de recursos, ritmo de construcción y rotación de personal, y también más propicia para la rápida construcción de sistemas de infraestructura.
Al repasar sus declaraciones anteriores, Musk declaró públicamente en 2020 que, si todo va bien, SpaceX podría lograr un aterrizaje tripulado en Marte en 2026 y lanzar una nave de exploración no tripulada en un periodo de tiempo más corto. Sin embargo, la realidad no fue fácil. La semana pasada, SpaceX volvió a posponer la misión Artemis 2, que también fue una parte clave del primer regreso tripulado a la Luna en más de 50 años, demostrando que los proyectos espaciales aún enfrentan una gran incertidumbre a nivel técnico y regulatorio.
A pesar de ello, Musk no renunció a Marte. En su última declaración, señaló que las ciudades marcianas siguen siendo un objetivo a largo plazo y se espera que comiencen la construcción en un plazo de cinco a siete años. Sin embargo, desde la perspectiva de la estrategia por fases, la luna se considera un “trampolín para que la civilización aterrice más rápido”, y la prioridad ha aumentado significativamente.
Además, Musk también reveló que SpaceX adquirirá la empresa de inteligencia artificial xAI. La empresa ha desarrollado el chatbot Grok e integrado la plataforma social X. Musk afirmó que la medida creará un “motor de innovación altamente integrado verticalmente” que cubrirá inteligencia artificial, cohetes, Internet satelital y sistemas de información en tiempo real, proporcionando una base técnica para la base lunar y la sociedad espacial futura.
De Marte a la Luna, el ajuste de rumbo no es solo una elección técnica, sino también un reequilibrio entre ritmo y realidad. La primera parada de la humanidad en la civilización interestelar puede que ya no sea el Planeta Rojo, sino la luna un paso más cerca. (Business Insider)
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El gran cambio estratégico de Musk: ¿SpaceX abandona el "Sueño de Marte 2026" y en su lugar construirá ciudades en la Luna?
El 9 de febrero, Elon Musk reveló recientemente que SpaceX ha realizado importantes ajustes en su ruta de colonización del espacio profundo, planeando cambiar su enfoque de Marte a construir una “ciudad en crecimiento propio” en la Luna. Esta afirmación contrasta fuertemente con su repetido énfasis en el objetivo de “lograr un alunizaje tripulado en Marte para 2026” en el pasado, y también ha despertado una gran atención global sobre el “Plan de la Ciudad Lunar” y la “Ruta de Colonización Espacial Humana”.
Musk explicó en el blog oficial de SpaceX que existe un límite estricto de tiempo para viajar a Marte: solo el encuentro planetario cada 26 meses puede partir, y se tarda unos 6 meses en un solo sentido; La luna puede lanzarse cada 10 días, y el tiempo de vuelo es solo de 2 días. Esta diferencia significa que la luna es más viable en términos de inversión de recursos, ritmo de construcción y rotación de personal, y también más propicia para la rápida construcción de sistemas de infraestructura.
Al repasar sus declaraciones anteriores, Musk declaró públicamente en 2020 que, si todo va bien, SpaceX podría lograr un aterrizaje tripulado en Marte en 2026 y lanzar una nave de exploración no tripulada en un periodo de tiempo más corto. Sin embargo, la realidad no fue fácil. La semana pasada, SpaceX volvió a posponer la misión Artemis 2, que también fue una parte clave del primer regreso tripulado a la Luna en más de 50 años, demostrando que los proyectos espaciales aún enfrentan una gran incertidumbre a nivel técnico y regulatorio.
A pesar de ello, Musk no renunció a Marte. En su última declaración, señaló que las ciudades marcianas siguen siendo un objetivo a largo plazo y se espera que comiencen la construcción en un plazo de cinco a siete años. Sin embargo, desde la perspectiva de la estrategia por fases, la luna se considera un “trampolín para que la civilización aterrice más rápido”, y la prioridad ha aumentado significativamente.
Además, Musk también reveló que SpaceX adquirirá la empresa de inteligencia artificial xAI. La empresa ha desarrollado el chatbot Grok e integrado la plataforma social X. Musk afirmó que la medida creará un “motor de innovación altamente integrado verticalmente” que cubrirá inteligencia artificial, cohetes, Internet satelital y sistemas de información en tiempo real, proporcionando una base técnica para la base lunar y la sociedad espacial futura.
De Marte a la Luna, el ajuste de rumbo no es solo una elección técnica, sino también un reequilibrio entre ritmo y realidad. La primera parada de la humanidad en la civilización interestelar puede que ya no sea el Planeta Rojo, sino la luna un paso más cerca. (Business Insider)