El precio de Solana se acercó a los 90 dólares el lunes, manteniendo la recuperación del 11% del viernes pasado, pero cayendo por tercer día consecutivo en un rango de consolidación. Los datos del mercado de derivados muestran que el interés abierto en futuros de SOL cayó un 2% en las últimas 24 horas, situándose en 5,32 mil millones de dólares, y las tasas de financiación permanecen en territorio negativo. Además, el ETF de Solana en EE. UU. registró una salida de fondos de 11,86 millones de dólares, mientras que en el aspecto técnico, el RSI cayó a 29, en zona de sobreventa.
Salida de fondos del ETF de Solana por 11,86 millones, sacudiendo la confianza institucional
(Fuente: CoinGlass)
Debido a la reducción en el apetito por el riesgo de los inversores, la confianza general en Solana sigue siendo débil, y el precio de Bitcoin ha caído un 50% desde su máximo histórico, ejerciendo presión sobre todo el mercado de criptomonedas. Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) centrados en SOL registraron salidas cercanas a 11,86 millones de dólares, sin incluir el ETF de Fidelity, FSOL, que aún no ha reportado resultados. Esta salida de fondos refleja una actitud cautelosa por parte de los inversores institucionales respecto a las perspectivas a corto plazo de Solana.
Las salidas del ETF de Solana no son un evento aislado, sino parte de la debilidad general del mercado de ETFs cripto. Afectado por el mercado bajista provocado por la caída del Bitcoin, este token de capa 1 ha tenido dificultades para mantener la demanda tanto de instituciones como de minoristas, lo que aumenta el riesgo a la baja. Los inversores institucionales suelen usar ETFs para gestionar sus carteras, y cuando deciden retirar fondos, generalmente interpretan esto como una señal negativa sobre la tendencia del mercado.
En comparación con los ETFs de Bitcoin, los ETFs de Solana son de menor tamaño y liquidez, lo que los hace más vulnerables a los flujos de capital durante periodos de volatilidad. Incluso salidas de varios millones de dólares pueden impactar significativamente en el precio de SOL. Además, los flujos de fondos en ETFs suelen considerarse un indicador del sentimiento institucional, y una salida continua puede desencadenar una crisis de confianza más amplia en el mercado.
La falta de resultados de Fidelity FSOL añade incertidumbre. Como gigante en gestión de activos tradicionales, el flujo de fondos en su ETF de Solana tiene un peso importante en el mercado. Si Fidelity también experimenta salidas, esto confirmaría que los inversores institucionales están retirando su apoyo a Solana. Por otro lado, si Fidelity recibe entradas, esto podría ofrecer un respiro temporal al mercado.
En un contexto más amplio, el lanzamiento del ETF de Solana en sí mismo es un signo de madurez del ecosistema. Sin embargo, lanzar o gestionar ETFs en un mercado bajista presenta mayores desafíos. Los inversores necesitan ver una propuesta de valor clara y perspectivas de crecimiento para aumentar su exposición en un entorno de mercado en declive. Aunque Solana tiene aspectos positivos en cuanto a rendimiento técnico y desarrollo ecológico, en un escenario de caída continua, estos fundamentos no logran traducirse en entradas de capital.
El mercado de derivados muestra debilidad, con interés abierto cayendo un 2% y tasa de financiación en negativo
(Fuente: Coinglass)
En el mercado de derivados, los datos de CoinGlass indican que el interés abierto en futuros de SOL cayó casi un 2% en las últimas 24 horas, situándose en 5,32 mil millones de dólares. La reducción en el interés abierto refleja una menor exposición de fondos, ya que los traders adoptan una postura de espera. Este comportamiento suele ocurrir cuando la dirección del mercado no está clara, y los operadores prefieren cerrar posiciones en lugar de mantener riesgos.
Coincidiendo con la caída del interés abierto, las liquidaciones en derivados de SOL en las últimas 24 horas alcanzaron un total de 8,38 millones de dólares, con liquidaciones de largos por 5,05 millones y cortos por 3,33 millones. La cantidad de liquidaciones en ambos lados del mercado es similar, lo que indica una mayor volatilidad y una actitud de cautela entre los traders. Este patrón de liquidaciones bidireccionales sugiere que el mercado carece de una tendencia definida, sin una capitulación de alcistas ni una cobertura de bajistas, sino una reducción general en la participación.
Otra señal importante es que las tasas de financiación siguen en territorio negativo. Cuando estas tasas son negativas, los bajistas deben pagar a los largos para mantener sus posiciones, lo que indica un sentimiento bajista predominante. Esto, junto con la caída del interés abierto, pinta un escenario en el que los traders no solo pierden interés en comprar en largo, sino que también reducen su disposición a vender en corto, lo que refleja una actividad de mercado en declive.
Indicadores clave del mercado de derivados de Solana
Interés abierto: 53.2 mil millones de dólares (baja un 2% en 24 horas)
Volumen de liquidaciones en 24 horas: 8.38 millones de dólares (líderes largos: 5.05 millones, cortos: 3.33 millones)
Tasa de financiación: negativa (los cortos pagan a los largos)
Sentimiento del mercado: predominan la espera y la cautela, con menor participación
Históricamente, la caída continua del interés abierto suele anticipar que el precio entrará en un período prolongado de consolidación o una caída lenta. Solo cuando el interés abierto se recupera y la tasa de financiación se vuelve positiva, se puede esperar la entrada de nuevos fondos y un posible cambio de tendencia. Actualmente, el mercado de derivados de Solana no muestra estas señales de recuperación.
La caída en la demanda minorista es uno de los mayores problemas. Durante los picos del mercado alcista, los inversores minoristas impulsaron principalmente los aumentos de precio. En un mercado bajista, suelen ser los primeros en abandonar. Como una cadena de alto rendimiento popular entre los minoristas, el precio de Solana es muy sensible a los cambios en la demanda minorista. Cuando estos inversores dejan de participar activamente, la liquidez del mercado disminuye y los precios se vuelven más vulnerables a grandes órdenes de venta.
El nivel de 111 dólares se convierte en una resistencia técnica clave
(Fuente: Trading View)
Actualmente, Solana cotiza muy por debajo de las medias móviles exponenciales (EMA) de 50 y 200 días, confirmando su tendencia bajista general. A la hora de redactar este informe, el precio sigue por debajo de los 90 dólares, tras una recuperación del 11% el viernes pasado, y en su tercer día de consolidación, con una caída semanal del 14%. Esta consolidación en niveles bajos indica que el mercado busca dirección, pero aún no hay un catalizador claro para un movimiento alcista.
El ligero rebote de Solana puede enfrentarse a la presión vendedora de las medias móviles a corto plazo. La EMA a 50 días es un nivel importante de resistencia en la tendencia a medio plazo; cada vez que el precio rebota cerca de ella, suele haber toma de beneficios o ventas para detener la subida. La EMA a 200 días representa la tendencia a largo plazo, y está aún más alejada del precio actual, por lo que es difícil alcanzarla en el corto plazo.
El indicador MACD en el gráfico diario, tras una fuerte caída la semana pasada, se encuentra en una fase lateral, con el histograma negativo reduciéndose, lo que indica que la presión bajista se está debilitando. Esto es una señal relativamente positiva, sugiriendo que Solana podría estar formando un suelo. Sin embargo, el MACD todavía está en territorio negativo y la línea rápida no ha cruzado aún por encima la línea lenta para formar una cruz dorada, por lo que la tendencia bajista no ha terminado técnicamente.
Por otro lado, el RSI se mantiene en 29, en zona de sobreventa, lo que aumenta la probabilidad de un rebote técnico. El RSI por debajo de 30 suele considerarse señal de sobreventa, y en el pasado, estos niveles han provocado repuntes. Sin embargo, en una tendencia bajista fuerte, el RSI puede permanecer en sobreventa durante mucho tiempo, y el precio seguir bajando. Por ello, no es recomendable tomar decisiones solo por el RSI en estos momentos.
Los niveles de retroceso de Fibonacci del 23,6% y 38,2%, calculados desde el máximo del 18 de septiembre en 253 dólares hasta el mínimo del 6 de febrero en 67 dólares, se sitúan en 111 y 138 dólares, respectivamente, y actúan como resistencias en el reciente rebote. Un cierre diario por encima de los 111 dólares mejoraría el sentimiento y atraerá compras técnicas. Superar esa resistencia abriría paso a la siguiente en 138 dólares.
Por el contrario, si no logra superar los 111 dólares, el potencial de subida será limitado y los riesgos a la baja seguirán presentes. El soporte inmediato está en 67 dólares, mínimo reciente del 6 de febrero, donde hay muchas órdenes de stop-loss y apoyo psicológico. Un soporte más fuerte se encuentra en 51 dólares, que ayudó a impulsar la recuperación en noviembre de 2023; si se rompe en 67 dólares, los 51 dólares serán la última línea de defensa de los alcistas.
La baja demanda minorista se convierte en la mayor preocupación de Solana
Afectada por el mercado bajista de criptomonedas, provocado por la caída del Bitcoin, Solana ha tenido dificultades para mantener la demanda tanto de inversores institucionales como minoristas, lo que aumenta el riesgo a la baja. La tendencia general del mercado cripto sigue siendo bajista, y la caída del 50% de Bitcoin desde su máximo histórico ha tenido un efecto sistémico en todo el sector. Como una de las principales criptomonedas por capitalización, Solana ha sido especialmente impactada.
La pérdida de interés minorista es el mayor problema actual. Durante el mercado alcista de 2024, Solana atrajo a muchos inversores minoristas gracias a su alto rendimiento y bajas comisiones, con direcciones activas y volumen en la cadena en máximos históricos. Pero en el entorno bajista, la confianza de los pequeños inversores se desplomó, y la actividad en la cadena se redujo drásticamente. Esta disminución en la participación afecta no solo al precio, sino también a la financiación de proyectos y al crecimiento de usuarios.
Los proyectos DeFi y NFT en el ecosistema Solana también han sufrido. El TVL (valor total bloqueado) ha caído desde sus picos en miles de millones de dólares, y muchos proyectos han visto reducirse su volumen de operaciones y número de usuarios activos. Esta debilidad en la base ecológica refuerza la percepción bajista, haciendo que Solana dependa más de la especulación que del uso real, debilitando aún más sus fundamentos.
La recuperación pasa por volver a atraer a los inversores minoristas y institucionales. Para ello, se necesita estabilidad en el precio, avances en el desarrollo ecológico y una mejora del sentimiento general del mercado cripto. Hasta que estas condiciones se cumplan, las predicciones de precio de Solana serán cautelosas, y los inversores deben estar atentos a posibles riesgos a la baja.
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¡Los contratos abiertos de Solana caen un 2%! La tasa de financiación se vuelve negativa, colapso en la demanda minorista
El precio de Solana se acercó a los 90 dólares el lunes, manteniendo la recuperación del 11% del viernes pasado, pero cayendo por tercer día consecutivo en un rango de consolidación. Los datos del mercado de derivados muestran que el interés abierto en futuros de SOL cayó un 2% en las últimas 24 horas, situándose en 5,32 mil millones de dólares, y las tasas de financiación permanecen en territorio negativo. Además, el ETF de Solana en EE. UU. registró una salida de fondos de 11,86 millones de dólares, mientras que en el aspecto técnico, el RSI cayó a 29, en zona de sobreventa.
Salida de fondos del ETF de Solana por 11,86 millones, sacudiendo la confianza institucional
(Fuente: CoinGlass)
Debido a la reducción en el apetito por el riesgo de los inversores, la confianza general en Solana sigue siendo débil, y el precio de Bitcoin ha caído un 50% desde su máximo histórico, ejerciendo presión sobre todo el mercado de criptomonedas. Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) centrados en SOL registraron salidas cercanas a 11,86 millones de dólares, sin incluir el ETF de Fidelity, FSOL, que aún no ha reportado resultados. Esta salida de fondos refleja una actitud cautelosa por parte de los inversores institucionales respecto a las perspectivas a corto plazo de Solana.
Las salidas del ETF de Solana no son un evento aislado, sino parte de la debilidad general del mercado de ETFs cripto. Afectado por el mercado bajista provocado por la caída del Bitcoin, este token de capa 1 ha tenido dificultades para mantener la demanda tanto de instituciones como de minoristas, lo que aumenta el riesgo a la baja. Los inversores institucionales suelen usar ETFs para gestionar sus carteras, y cuando deciden retirar fondos, generalmente interpretan esto como una señal negativa sobre la tendencia del mercado.
En comparación con los ETFs de Bitcoin, los ETFs de Solana son de menor tamaño y liquidez, lo que los hace más vulnerables a los flujos de capital durante periodos de volatilidad. Incluso salidas de varios millones de dólares pueden impactar significativamente en el precio de SOL. Además, los flujos de fondos en ETFs suelen considerarse un indicador del sentimiento institucional, y una salida continua puede desencadenar una crisis de confianza más amplia en el mercado.
La falta de resultados de Fidelity FSOL añade incertidumbre. Como gigante en gestión de activos tradicionales, el flujo de fondos en su ETF de Solana tiene un peso importante en el mercado. Si Fidelity también experimenta salidas, esto confirmaría que los inversores institucionales están retirando su apoyo a Solana. Por otro lado, si Fidelity recibe entradas, esto podría ofrecer un respiro temporal al mercado.
En un contexto más amplio, el lanzamiento del ETF de Solana en sí mismo es un signo de madurez del ecosistema. Sin embargo, lanzar o gestionar ETFs en un mercado bajista presenta mayores desafíos. Los inversores necesitan ver una propuesta de valor clara y perspectivas de crecimiento para aumentar su exposición en un entorno de mercado en declive. Aunque Solana tiene aspectos positivos en cuanto a rendimiento técnico y desarrollo ecológico, en un escenario de caída continua, estos fundamentos no logran traducirse en entradas de capital.
El mercado de derivados muestra debilidad, con interés abierto cayendo un 2% y tasa de financiación en negativo
(Fuente: Coinglass)
En el mercado de derivados, los datos de CoinGlass indican que el interés abierto en futuros de SOL cayó casi un 2% en las últimas 24 horas, situándose en 5,32 mil millones de dólares. La reducción en el interés abierto refleja una menor exposición de fondos, ya que los traders adoptan una postura de espera. Este comportamiento suele ocurrir cuando la dirección del mercado no está clara, y los operadores prefieren cerrar posiciones en lugar de mantener riesgos.
Coincidiendo con la caída del interés abierto, las liquidaciones en derivados de SOL en las últimas 24 horas alcanzaron un total de 8,38 millones de dólares, con liquidaciones de largos por 5,05 millones y cortos por 3,33 millones. La cantidad de liquidaciones en ambos lados del mercado es similar, lo que indica una mayor volatilidad y una actitud de cautela entre los traders. Este patrón de liquidaciones bidireccionales sugiere que el mercado carece de una tendencia definida, sin una capitulación de alcistas ni una cobertura de bajistas, sino una reducción general en la participación.
Otra señal importante es que las tasas de financiación siguen en territorio negativo. Cuando estas tasas son negativas, los bajistas deben pagar a los largos para mantener sus posiciones, lo que indica un sentimiento bajista predominante. Esto, junto con la caída del interés abierto, pinta un escenario en el que los traders no solo pierden interés en comprar en largo, sino que también reducen su disposición a vender en corto, lo que refleja una actividad de mercado en declive.
Indicadores clave del mercado de derivados de Solana
Interés abierto: 53.2 mil millones de dólares (baja un 2% en 24 horas)
Volumen de liquidaciones en 24 horas: 8.38 millones de dólares (líderes largos: 5.05 millones, cortos: 3.33 millones)
Tasa de financiación: negativa (los cortos pagan a los largos)
Sentimiento del mercado: predominan la espera y la cautela, con menor participación
Históricamente, la caída continua del interés abierto suele anticipar que el precio entrará en un período prolongado de consolidación o una caída lenta. Solo cuando el interés abierto se recupera y la tasa de financiación se vuelve positiva, se puede esperar la entrada de nuevos fondos y un posible cambio de tendencia. Actualmente, el mercado de derivados de Solana no muestra estas señales de recuperación.
La caída en la demanda minorista es uno de los mayores problemas. Durante los picos del mercado alcista, los inversores minoristas impulsaron principalmente los aumentos de precio. En un mercado bajista, suelen ser los primeros en abandonar. Como una cadena de alto rendimiento popular entre los minoristas, el precio de Solana es muy sensible a los cambios en la demanda minorista. Cuando estos inversores dejan de participar activamente, la liquidez del mercado disminuye y los precios se vuelven más vulnerables a grandes órdenes de venta.
El nivel de 111 dólares se convierte en una resistencia técnica clave
(Fuente: Trading View)
Actualmente, Solana cotiza muy por debajo de las medias móviles exponenciales (EMA) de 50 y 200 días, confirmando su tendencia bajista general. A la hora de redactar este informe, el precio sigue por debajo de los 90 dólares, tras una recuperación del 11% el viernes pasado, y en su tercer día de consolidación, con una caída semanal del 14%. Esta consolidación en niveles bajos indica que el mercado busca dirección, pero aún no hay un catalizador claro para un movimiento alcista.
El ligero rebote de Solana puede enfrentarse a la presión vendedora de las medias móviles a corto plazo. La EMA a 50 días es un nivel importante de resistencia en la tendencia a medio plazo; cada vez que el precio rebota cerca de ella, suele haber toma de beneficios o ventas para detener la subida. La EMA a 200 días representa la tendencia a largo plazo, y está aún más alejada del precio actual, por lo que es difícil alcanzarla en el corto plazo.
El indicador MACD en el gráfico diario, tras una fuerte caída la semana pasada, se encuentra en una fase lateral, con el histograma negativo reduciéndose, lo que indica que la presión bajista se está debilitando. Esto es una señal relativamente positiva, sugiriendo que Solana podría estar formando un suelo. Sin embargo, el MACD todavía está en territorio negativo y la línea rápida no ha cruzado aún por encima la línea lenta para formar una cruz dorada, por lo que la tendencia bajista no ha terminado técnicamente.
Por otro lado, el RSI se mantiene en 29, en zona de sobreventa, lo que aumenta la probabilidad de un rebote técnico. El RSI por debajo de 30 suele considerarse señal de sobreventa, y en el pasado, estos niveles han provocado repuntes. Sin embargo, en una tendencia bajista fuerte, el RSI puede permanecer en sobreventa durante mucho tiempo, y el precio seguir bajando. Por ello, no es recomendable tomar decisiones solo por el RSI en estos momentos.
Los niveles de retroceso de Fibonacci del 23,6% y 38,2%, calculados desde el máximo del 18 de septiembre en 253 dólares hasta el mínimo del 6 de febrero en 67 dólares, se sitúan en 111 y 138 dólares, respectivamente, y actúan como resistencias en el reciente rebote. Un cierre diario por encima de los 111 dólares mejoraría el sentimiento y atraerá compras técnicas. Superar esa resistencia abriría paso a la siguiente en 138 dólares.
Por el contrario, si no logra superar los 111 dólares, el potencial de subida será limitado y los riesgos a la baja seguirán presentes. El soporte inmediato está en 67 dólares, mínimo reciente del 6 de febrero, donde hay muchas órdenes de stop-loss y apoyo psicológico. Un soporte más fuerte se encuentra en 51 dólares, que ayudó a impulsar la recuperación en noviembre de 2023; si se rompe en 67 dólares, los 51 dólares serán la última línea de defensa de los alcistas.
La baja demanda minorista se convierte en la mayor preocupación de Solana
Afectada por el mercado bajista de criptomonedas, provocado por la caída del Bitcoin, Solana ha tenido dificultades para mantener la demanda tanto de inversores institucionales como minoristas, lo que aumenta el riesgo a la baja. La tendencia general del mercado cripto sigue siendo bajista, y la caída del 50% de Bitcoin desde su máximo histórico ha tenido un efecto sistémico en todo el sector. Como una de las principales criptomonedas por capitalización, Solana ha sido especialmente impactada.
La pérdida de interés minorista es el mayor problema actual. Durante el mercado alcista de 2024, Solana atrajo a muchos inversores minoristas gracias a su alto rendimiento y bajas comisiones, con direcciones activas y volumen en la cadena en máximos históricos. Pero en el entorno bajista, la confianza de los pequeños inversores se desplomó, y la actividad en la cadena se redujo drásticamente. Esta disminución en la participación afecta no solo al precio, sino también a la financiación de proyectos y al crecimiento de usuarios.
Los proyectos DeFi y NFT en el ecosistema Solana también han sufrido. El TVL (valor total bloqueado) ha caído desde sus picos en miles de millones de dólares, y muchos proyectos han visto reducirse su volumen de operaciones y número de usuarios activos. Esta debilidad en la base ecológica refuerza la percepción bajista, haciendo que Solana dependa más de la especulación que del uso real, debilitando aún más sus fundamentos.
La recuperación pasa por volver a atraer a los inversores minoristas y institucionales. Para ello, se necesita estabilidad en el precio, avances en el desarrollo ecológico y una mejora del sentimiento general del mercado cripto. Hasta que estas condiciones se cumplan, las predicciones de precio de Solana serán cautelosas, y los inversores deben estar atentos a posibles riesgos a la baja.