El Bitcoin en menos de 24 horas se disparó desde los 60,000 dólares hasta superar los 70,000 dólares, con una subida superior al 15%, pero las posiciones de protección bajista en el mercado de derivados sugieren que esto quizás no sea realmente un fondo sólido.
(Resumen previo: ¡Bitcoin recupera los 70,000 dólares! MicroStrategy MSTR corrige un 20%, y las acciones relacionadas con criptomonedas suben todas)
(Información adicional: JPMorgan: la ola de ventas en el mercado de criptomonedas está llegando a su fin, surgen indicios de que Bitcoin está formando un suelo)
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Bitcoin en menos de 24 horas subió de 60,000 dólares a más de 70,000 dólares, eliminando la caída previa de aproximadamente un 14%, pero los mecanismos detrás de esta recuperación revelan señales de advertencia más profundas.
El analista de CryptoSlate Gino Matos opina que esta fuerte recuperación del 12% en un solo día, con un rebote del 17% desde el mínimo intradía, parece en apariencia una liquidación resuelta, pero según Reuters, esta recuperación se debe más a la estabilización de precios entre activos y a un reequilibrio forzado de posiciones, que a una compra sustancial en el mercado spot.
Al mismo tiempo, el mercado de derivados sigue lleno de posiciones de protección bajista, y su valoración sugiere que los 70,000 dólares podrían ser solo un punto de transición, no un soporte definitivo.
Recordando la tendencia del mercado del 5 de febrero: Bitcoin abrió cerca de 73,100 dólares, subió brevemente y luego cayó, cerrando en 62,600 dólares. Datos de CoinGlass muestran que aproximadamente 1,000 millones de dólares en posiciones largas apalancadas fueron forzadamente liquidadas ese día.
Esta cifra indica claramente un efecto en cadena provocado por ventas forzadas. Además, CoinGlass muestra que el interés abierto en futuros de Bitcoin ya había caído desde unos 61 mil millones de dólares a 49 mil millones una semana antes, lo que indica que el mercado ya había comenzado a desapalancarse antes del último impacto.
Los factores que desencadenaron esta ola de ventas no provienen del sector de criptomonedas en sí. Reuters señala que la debilidad generalizada en las acciones tecnológicas y la volatilidad en los metales preciosos fueron los principales impulsores — por ejemplo, la plata cayó un 18% hasta cerca de 72.21 dólares, arrastrando a todos los activos de riesgo.
Datos de Deribit también confirman este efecto de contagio entre mercados, con un sentimiento en el mercado de derivados extremadamente pesimista: la tasa de financiación se volvió negativa, la estructura de la volatilidad implícita presenta una inversión en la curva de vencimiento, y la sesgo de la reversión de riesgo (risk-reversal skew) a 25 delta se redujo a aproximadamente -13%, mostrando un estado típico de “temor extremo”.
En el ámbito político, informes indican que la reacción del mercado ante la nominación de Kevin Warsh por parte del presidente Donald Trump para la presidencia de la Reserva Federal fue intensa, y los operadores interpretan esto como una señal de posible reducción adicional del balance y menor liquidez en el futuro.
Además, datos de TheMinerMag muestran que las ganancias de los mineros están bajo una presión enorme: el precio de hash (hash price) ha caído por debajo de 32 dólares por PH/s, y se espera que la dificultad de la red disminuya en unos 13.37% en dos días. Sin embargo, el informe señala que este mecanismo de alivio aún no ha entrado en efecto antes de que el precio caiga por debajo del soporte.
La tendencia del precio de Bitcoin en 48 horas muestra un colapso desde 73,000 dólares, una pérdida que rompió los 63,000 dólares, una formación de suelo regional cerca de 60,000 dólares, y posteriormente un rebote por encima de los 70,000 dólares.
Analizando la tendencia del 6 de febrero: Bitcoin abrió en el mismo nivel de cierre del día anterior, cayó hasta un mínimo intradía cercano a 60,000 dólares, pero rápidamente rebotó, alcanzando un máximo de 71,422 dólares. Tras tres intentos fallidos de superar ese nivel, el precio retrocedió por debajo de los 70,000 dólares.
Según datos de Reuters, los catalizadores de esta recuperación no fueron factores internos del sector cripto, sino una rápida rotación en los activos de riesgo en general. Ese día, los principales índices de Wall Street cerraron en positivo: el S&P 500 subió un 1.97%, el Nasdaq un 2.18%, el Dow Jones un 2.47%, y el índice de semiconductores SOX un 5.7%.
Las materias primas también se recuperaron con fuerza: el oro subió un 3.9%, la plata un 8.6%, y el dólar estadounidense cayó un 0.2%, enviando señales de un entorno financiero más relajado.
Los analistas notan que el movimiento de Bitcoin está altamente sincronizado con estos cambios en otros activos, mostrando una relación mecánica evidente: cuando las acciones tecnológicas se estabilizan y los metales rebotan, Bitcoin también se impulsa por la exposición conjunta al riesgo.
No obstante, el informe advierte que la magnitud de esta recuperación refleja precisamente la estructura de posiciones extremas en los derivados. La sesgo en -13%, las tasas de financiación negativas y la inversión en la curva de volatilidad crean condiciones especiales: cualquier cambio macroeconómico positivo puede desencadenar una cobertura de cortos y una liquidación forzada, generando una fuerte presión de compra.
A pesar de ello, los indicadores a futuro siguen siendo bajistas. Datos de Derive muestran que las opciones de venta con vencimiento el 27 de febrero están concentradas en los rangos de 60,000 a 50,000 dólares. Sean Dawson, analista de Derive, comenta que la demanda de protección bajista “es muy fuerte”, y que los operadores siguen cubriéndose activamente contra una próxima caída tras la recuperación.
El gráfico de apalancamiento de Bitcoin muestra un aumento en liquidaciones, con las posiciones que pasaron de 62 mil millones a 49 mil millones de dólares, tasas de financiación negativas y un sesgo que alcanzó -13%.
Los analistas proponen un marco de análisis que indica que la capacidad de Bitcoin para sostener los 70,000 dólares depende de tres condiciones principales.
Primero, la recuperación macroeconómica debe continuar: las acciones tecnológicas deben mantenerse estables, y los rendimientos de los bonos y el dólar no deben volver a apretarse. El informe enfatiza que esta recuperación es claramente una dinámica de activos cruzados; si las acciones vuelven a debilitarse, Bitcoin no podrá mantenerse aislado.
Segundo, la reducción del apalancamiento debe seguir avanzando y sin que se produzcan nuevas liquidaciones forzadas. Actualmente, el interés abierto en futuros ha bajado significativamente, reduciendo el riesgo de caídas “en vacío”.
Tercero, la presión sobre los mineros debe aliviarse tras la próxima ajuste de dificultad. Si el precio se mantiene estable durante la ventana de ajuste, la reducción del 13.37% en dificultad debería disminuir la presión de venta marginal y permitir que la potencia de hash se recupere gradualmente.
No obstante, el informe también presenta tres razones que podrían llevar a una nueva caída del mercado:
Primero, la estructura de opciones sigue siendo pesimista. La mayor concentración de opciones de venta en el rango de 60,000 a 50,000 dólares en febrero refleja una señal anticipada en las probabilidades implícitas, no solo una percepción emocional posterior.
Segundo, los indicadores de derivados permanecen vulnerables. La sesgo extremo, las tasas de financiación negativas frecuentes y la inversión en la curva de volatilidad son características de un “rebote de alivio” dominado por el miedo, no de un cambio de tendencia real.
Tercero, las entradas en fondos cotizados (ETF) siguen saliendo. Hasta el 5 de febrero, las salidas netas en ETFs de Bitcoin alcanzaron los 690 millones de dólares. Aunque aún no se publican datos del 6 de febrero, la tendencia actual indica que las instituciones no están cambiando de “refugio” a “reentrada” en el mercado.
El análisis en cadena de Glassnode señala que el nivel de 70,000 dólares en sí mismo no tiene un significado especial, sino que está por encima de un conjunto de absorción en cadena identificado por Glassnode entre 66,900 y 70,600 dólares.
El informe explica que mantener el precio por encima de esta zona indica que ese conjunto ha absorbido suficiente oferta de venta para estabilizar temporalmente el mercado. Sin embargo, para consolidar realmente esa zona, se requiere que las compras spot se recuperen, las coberturas en derivados se cierren y las entradas institucionales se estabilicen.
En conclusión, la recuperación desde los 60,000 dólares es real, pero los componentes que la impulsan son cruciales. Si cambian las condiciones macroeconómicas, la estabilidad entre activos también se desvanecerá. La recuperación mecánica creada por liquidaciones forzadas no necesariamente se traducirá en una tendencia alcista sostenible.
El informe señala que, aunque Bitcoin ha recuperado temporalmente los 70,000 dólares, la curva a plazo y los datos de flujo de fondos muestran que los participantes del mercado aún no apuestan a la continuidad de esta recuperación. Los 70,000 dólares no representan el fin, sino solo una línea de base que decidirá quién gana la próxima batalla entre alcistas y bajistas.