12 de febrero, noticias: el fundador de Cardano, Charles Hoskinson, afirmó en la conferencia de consenso celebrada en Hong Kong, China, que la industria de las criptomonedas se encuentra en un punto de inflexión crucial. Señaló que el mercado actual “no es saludable”, y que el sentimiento general se acerca a mínimos históricos, pero esto no significa que las perspectivas a largo plazo sean sombrías; más bien, podría indicar el comienzo de una profunda reestructuración estructural.
Hoskinson indicó que problemas como la contracción de liquidez y la falta de confianza de los inversores son más bien dolores de crecimiento cíclicos. Enfatizó que lo que la industria realmente necesita es “una nueva narrativa”, que desvíe la atención de las fluctuaciones de precios a corto plazo hacia escenarios de aplicación más realistas, como la actualización de las finanzas descentralizadas, la identidad en la cadena, la integración de IA y blockchain, entre otros. Considera que, a medida que la regulación se clarifique y la madurez tecnológica aumente, estas tendencias podrían impulsar una nueva ola de crecimiento.
Comparó la etapa actual con el punto de inflexión de los ciclos de 2021-2022. En aquel entonces, el mercado pasó de la especulación en DeFi a una construcción de infraestructura más pragmática, y ahora podría ocurrir un cambio similar. Hoskinson señaló que, aunque a nivel micro todavía hay presiones, el entorno macro está forzando a la industria a transformarse, creando espacio para proyectos con capacidad real de implementación.
Estas declaraciones han generado un intenso debate en la comunidad. Algunos siguen persiguiendo activos altamente volátiles y oportunidades a corto plazo, mientras que otros comienzan a centrarse en narrativas de valor a largo plazo, como la inteligencia artificial descentralizada, redes de privacidad escalables y activos del mundo real en la cadena. Esta división es una señal importante de que la industria está madurando.
Actualmente, el mercado de criptomonedas sigue siendo influenciado por la incertidumbre regulatoria y una actitud cautelosa, por lo que la volatilidad podría persistir. Sin embargo, a medida que los marcos regulatorios se clarifiquen y la participación institucional aumente, la industria tendrá la oportunidad de alejarse de la mera especulación y avanzar hacia un camino de desarrollo más sostenible.
Las advertencias y perspectivas de Hoskinson transmiten una señal clara: 2026 podría convertirse en el año en que la industria de las criptomonedas se reconfigure. Para inversores y desarrolladores, lo verdaderamente importante será centrarse en aquellas aplicaciones blockchain que puedan resolver problemas reales y tengan una viabilidad a largo plazo.