PANews informó el 24 de febrero que, según ForkLog, varios medios rusos citaron al Servicio Federal de Seguridad del país diciendo que el fundador de Telegram, Pavel Durov, está bajo investigación penal bajo el artículo 205.1 (asistencia a actividades terroristas) del Código Penal de la Federación Rusa, bajo sospecha de ayudar en actividades terroristas. La investigación implicó la difusión de contenido ilegal, acusando a los responsables de la plataforma de ignorar las solicitudes de los reguladores rusos de comunicaciones para eliminar canales y chats prohibidos, y que Telegram fue utilizado para cometer delitos y publicar materiales de organizaciones extremistas y terroristas. Los reguladores rusos de telecomunicaciones comenzaron a restringir el servicio en el verano de 2025, alegando un aumento del fraude, y en febrero de 2026 reforzaron las medidas de “restricción” alegando que la plataforma no cumplía con la ley rusa. Durov respondió en ese momento que “Telegram defiende la libertad de expresión y la privacidad.”