Gate News informa que, el 7 de marzo, un fondo de crédito privado gestionado por BlackRock, con aproximadamente 26 mil millones de dólares, comenzó a restringir los retiros debido a un aumento en las solicitudes de rescate, lo que ha generado preocupaciones sobre la posible repercusión de la presión en el mercado global de crédito privado. Los analistas advierten que el riesgo podría transmitirse directamente a través de la cadena, ya que el tamaño del crédito privado en cadena se acerca a los 5 mil millones de dólares, principalmente en forma de tokens respaldados por RWA en DeFi. Si los activos crediticios subyacentes sufren deterioro o incumplen, la fluctuación en el valor neto de los tokens relacionados podría desencadenar liquidaciones o una reducción en la liquidez, transmitiendo así la presión del crédito tradicional al ecosistema DeFi. Además, la tensión en este sector podría propagarse al mercado de criptomonedas mediante dos canales: la desleveraging macroeconómica y los productos de crédito tokenizados. Si el fondo de crédito privado se ve obligado a reducir apalancamiento o liquidar activos, esto podría provocar una reacción en cadena en otros activos de riesgo y afectar a las criptomonedas, incluyendo Bitcoin.