Gate News informa que, el 10 de marzo, Bank of America publicó un informe en el que señala que, actualmente, el mercado considera que la subida del precio del petróleo representa una amenaza inflacionaria mayor, pero que los shocks de oferta en realidad suponen un riesgo para ambas dimensiones de la doble misión de la Reserva Federal. El informe indica que, cuando la demanda de los consumidores es lo suficientemente fuerte y la actividad económica puede soportar shocks de oferta, la política monetaria tiende a endurecerse, permitiendo a la Reserva Federal centrarse en la inflación, como ocurrió en 2022 durante el conflicto entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, la entidad señala que en ese momento la demanda económica era claramente más fuerte (una tasa de desempleo del 4%, una inflación subyacente PCE superior al 5%, la creación de 500,000 empleos no agrícolas al mes y una gran cantidad de estímulos en manos de los consumidores). Hoy en día, el crecimiento del empleo es más lento, la inflación se mantiene en niveles moderadamente altos y los estímulos fiscales son más limitados. La entidad opina que, si el shock de los precios del petróleo persiste, esto podría facilitar una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal.