Del 2 de junio de 2026 19:15 a 19:30 (UTC), el BTC cayó con fuerza 0,55% en 15 minutos; el rango de precios fue de 66.915,5 a 67.361,4 USDT, con una amplitud de 0,66%. Esta alteración hizo que el BTC cayera por debajo del soporte clave de 70.000 dólares y tocara 66.454,99 dólares, el nivel más bajo desde abril de 2026; el sentimiento del mercado se enfrió bruscamente y la volatilidad aumentó de forma notable.
El principal motor de esta alteración fue la noticia de que Strategy (antes MicroStrategy) vendió una pequeña cantidad de BTC el 2 de junio. Como una de las empresas cotizadas con mayor tenencia de BTC a nivel mundial, la venta de monedas de Strategy fue interpretada por el mercado como una señal de “insiders”, lo que desencadenó directamente una venta en pánico. Al mismo tiempo, en las últimas 24 horas el mercado cripto registró 594 millones de dólares en liquidaciones de contratos de largo plazo; una gran cantidad de posiciones largas se vio forzada a cerrarse, y el ciclo de retroalimentación negativa amplificó aún más la presión vendedora.
Además, varios factores fundamentales se alinearon: los datos on-chain muestran que las ballenas y los delfines han dejado de comprar neto desde febrero de 2026, y la demanda marginal se ha contraído con claridad; los US spot Bitcoin ETF acumularon salidas de 4.210 millones de dólares en las últimas tres semanas, el periodo de salidas continuas más largo desde que se aprobaron los ETF en 2024; la oferta de tenedores a corto plazo bajó de 6,4 millones de BTC en diciembre de 2025 a cerca de 4,2 millones de BTC, mientras que la oferta de tenedores a largo plazo alcanzó un máximo histórico de 15,8 millones de BTC, lo que indica que los tenedores retienen pero hay poca intención de que entre nuevo capital. En el frente macro, la fortaleza del índice del dólar presiona los activos de riesgo; además, los mineros registraron una venta récord de 32.000 BTC en el Q1, con presión simultánea en ambos lados de la oferta y la demanda.
En este momento, el BTC ya cayó por debajo de la zona de soporte histórico de 75.000-80.000 dólares; el siguiente nivel de soporte se sitúa en 60.000-65.000 dólares. Los indicadores on-chain reflejan falta de confianza por parte de las instituciones; las salidas de los ETF aún no se estabilizan, y el corto plazo podría seguir bajo presión. Los inversores deben prestar especial atención a los cambios en las tenencias de Strategy, el flujo de fondos hacia o desde los ETF y la trayectoria del índice del dólar, y estar atentos al riesgo de una caída adicional.