Entre las 17:00 y 17:15 (UTC) del 3 de junio de 2026, el BTC cayó bruscamente un 0,53% en 15 minutos; el rango de precios fue de 65.700,6 a 66.121,4 USDT, con una oscilación de 0,64%. Anteriormente, el día previo Bitcoin había roto por debajo del soporte clave de 71.000 dólares; el sentimiento del mercado a corto plazo se deterioró con rapidez y aumentó la volatilidad.
El principal motor de esta alteración fue que Strategy (antes MicroStrategy) divulgó el 1 de junio la venta de 32 BTC, la primera vez que la empresa vende desde diciembre de 2022. Como el mayor tenedor corporativo de BTC a nivel mundial, Strategy se ha caracterizado durante mucho tiempo por una estrategia de “no vender nunca”; esta venta rompe las expectativas del mercado de un enfoque “solo compra, no vende” y tiene un significado de señal importante. El mercado comenzó a recalibrar las opciones de venta del tenedor institucional, preocupándose por si otras tesorerías corporativas podrían imitarlo.
Al mismo tiempo, las salidas continuas de fondos de los ETF constituyen una presión vendedora directa. Desde finales de mayo de 2026, los ETF de Bitcoin registraron 6 sesiones consecutivas de salidas netas por un total de 1.260 millones de dólares; en dos semanas, las salidas acumuladas superaron los 2.500 millones de dólares. Además, la mayor salida diaria de la IBIT de BlackRock alcanzó 448 millones de dólares. Asimismo, la ruptura técnica intensificó la caída: tras que Bitcoin cayera por debajo del rango de soporte clave de 70.000-71.000 dólares, se activaron ventas programadas y órdenes de stop-loss. Los datos on-chain muestran que titulares que compraron hace entre 6 y 12 meses eligieron liquidar y salir cuando el precio volvió a la zona de 80.000 dólares, generando presión vendedora; dentro del mercado se observó rotación de fondos: la dominancia de las stablecoins subió hasta un máximo local del 11,11%, mientras que BTC.D cayó un 3% desde mediados de mayo, lo que indica que el dinero rota desde Bitcoin hacia otros criptoactivos.
El mercado está en un punto crítico; es necesario vigilar si el soporte de 70.000 dólares pasa a ser resistencia, si las salidas netas de los fondos de los ETF se estabilizan, y el comportamiento posterior de los tenedores corporativos de BTC. El riesgo de volatilidad a corto plazo aún existe; se recomienda prestar atención al flujo de fondos on-chain y a las señales de política macroeconómica.