Desde las 01:00 hasta las 01:15 (UTC) del 7 de junio de 2026, Bitcoin subió +0,87% en 15 minutos; el precio rebotó desde 60.753,5 USDT hasta 61.400,7 USDT, con una amplitud del 1,06%. Este movimiento anómalo ocurrió durante la fase de recuperación tras un retroceso pronunciado de más del 14% que Bitcoin experimentó a inicios de junio; el mercado se encuentra en una puja entre compradores y vendedores en un nivel de soporte crítico, con una mejora marginal del sentimiento.
El principal motor de esta anomalía es el efecto combinado de la demanda de rebote técnico y el alivio del riesgo geopolítico. Del 2 al 3 de junio de 2026, el precio de Bitcoin cayó de aproximadamente 77.799 USD a aproximadamente 65.978 USD, con una caída superior al 14% en el corto plazo; el mercado presenta una sobreventa notable, y la demanda de reparación técnica es intensa. Al mismo tiempo, llegan señales de distensión en las relaciones entre Irán y EE. UU., la tensión geopolítica se reduce y el sentimiento de aversión al riesgo disminuye, ayudando a que los precios de activos de riesgo como Bitcoin se estabilicen.
Además, se produjo una sincronía entre la toma de ganancias de los bajistas y la absorción de compras en torno a los soportes clave. La volatilidad extrema previa llevó a la liquidación de una gran cantidad de posiciones largas apalancadas; el monto de liquidaciones de futuros por explosión de posiciones alcanzó 363 millones de dólares. Los bajistas, tras obtener ganancias significativas, optaron por cerrar posiciones y observar. Mientras tanto, el rango de 70.000-72.000 USD, como zona de soporte clave verificada en múltiples ocasiones en 2026, atrae a inversores que compran en caídas y brinda soporte de liquidez. En el plano institucional, aunque los ETF siguen registrando salidas, la entrada neta acumulada todavía llega a 56.500 millones de dólares; la base de tenencias institucionales ofrece un soporte de “suelo” al precio.
Lo que se debe vigilar es que la continuidad del rebote aún tiene incertidumbre. Los ETF spot de Bitcoin han registrado salidas netas durante 10 días de negociación consecutivos, con una salida acumulada de aproximadamente 2.970 millones de dólares; el “vacío” de compras spot podría limitar el espacio para el rebote. Además, la orientación de la política monetaria de la Reserva Federal sigue sin estar clara; en un entorno de baja liquidez, incluso una presión vendedora menor puede provocar grandes oscilaciones. En adelante, habrá que prestar especial atención a si los flujos de capital de los ETF vuelven a terreno positivo y a si el precio logra mantenerse por encima de 70.000 USD.