Según Bloomberg, el 12 de julio, el calor récord en toda Asia está impactando directamente las cadenas de suministro de moda a nivel mundial y los beneficios de las empresas. Las temperaturas extremas en India, Bangladesh y Vietnam—de donde procede el 70 % de las exportaciones globales de ropa—están provocando retrasos en la producción y pérdidas de eficiencia en fábricas que no cuentan con sistemas de refrigeración adecuados.
El Global Labor Institute de la Universidad de Cornell estima que el calor sostenido y las inundaciones en estas regiones podrían reducir las exportaciones de ropa en aproximadamente 65 mil millones de dólares para 2030. Mientras tanto, las empresas que adoptan contratos de suministro a largo plazo y mejoras en instalaciones, como la fábrica recién operativa de Epic Group en el estado de Odisha (India), están ganando ventaja competitiva. La instalación mantiene temperaturas interiores de aproximadamente 28 °C incluso cuando el calor exterior supera los 34 °C, mejorando directamente la productividad de los trabajadores y la calidad de la producción. Grupos del sector, como la American Apparel and Footwear Association, recomiendan ahora que las marcas compartan los costes de adaptación climática con los proveedores en lugar de trasladar la carga en su totalidad a los fabricantes.