Según Jinshi Data, Francia interceptó un petrolero ruso en el Atlántico el 31 de mayo, anunció el 1 de junio el presidente francés Emmanuel Macron. Macron dijo que la operación se llevó a cabo en aguas internacionales con el apoyo del Reino Unido y otros socios, y que cumplió con el derecho marítimo internacional. El portavoz presidencial ruso Dmitry Peskov rechazó la afirmación francesa, calificando la incautación de ilegal y de “rozar la piratería internacional”. Peskov afirmó que Rusia no reconoce la justificación legal de Francia y que está tomando medidas para garantizar la seguridad de la carga.
La embajada rusa en Francia dijo que Francia no notificó a Rusia antes de la operación de detención, según la agencia de noticias estatal rusa TASS.