Según Goldman Sachs (vía ChainCatcher), el banco retrasó su previsión para los próximos dos recortes de tipos de la Reserva Federal hasta diciembre de 2026 y marzo de 2027, citando una presión inflacionaria persistente. Tras la decisión del FOMC del 29 de abril, los economistas de Goldman Sachs señalaron que el traspaso de los costes de la energía podría mantener la inflación subyacente del índice de Gastos de Consumo Personal (PCE) cerca del 3% durante todo 2026, por encima del objetivo del 2% de la Fed. Los economistas también indicaron que antes de cualquier recorte de tipos debe producirse un deterioro gradual de los datos mensuales y una debilidad en el mercado laboral. En la reunión del 29 de abril hubo cuatro votos en contra, los más desde 1992, mientras la Fed mantenía el tipo de los fondos federales en 3,50%-3,75%.